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Introduction0:00–0:37

La pancreatitis crónica es una inflamación persistente y crónica del páncreas, a menudo debida a repetidos episodios de pancreatitis agud Si bien los antecedentes de pancreatitis aguda pueden llevar a una pancreatitis crónica, estas enfermedades tienen histopatologías distintas.
La pancreatitis aguda es una inflamación causada por la destrucción del páncreas por sus propias enzimas digestivas, un proceso llamado autodigestión, y generalmente es reversible.
La pancreatitis crónica es una inflamación debida a cambios irreversibles en la estructura del páncreas, como fibrosis, atrofia y calcificación.

Physiology0:37–1:50

El páncreas es una glándula larga y delgada, del tamaño de un billete de un dólar, que se encuentra en la parte superior del abdomen, o región epigástrica, detrás del estómago Desempeña funciones endocrinas (por ejemplo, las células alfa y beta fabrican hormonas como la insulina y el glucagón que se secretan en el torrente sanguíneo), pero también funciones exocrinas (por ejemplo, las células acinares fabrican enzimas digestivas que se secretan en el duodeno para ayudar a digerir los alimentos).
Estas enzimas digestivas pancreáticas descomponen macromoléculas como los hidratos de carbono, los lípidos y las proteínas que se encuentran en los alimentos, unas macromoléculas que también se encuentran en las células del páncreas.
Para proteger el páncreas, las células acinares fabrican formas inactivas de las enzimas llamadas proenzimas o cimógenos Estos cimógenos se activan normalmente por medio de proteasas que escinden una cadena polipeptídica, en una acción semejante a la de tirar de la anilla de una granada.
Para mayor seguridad, los cimógenos se mantienen alejados de los tejidos sensibles en vesículas de almacenamiento denominadas gránulos de cimógeno, y se empaquetan con inhibidores de la proteasa que impiden que las enzimas hagan daño si se activan prematurament Para digerir una comida, los cimógenos se liberan en el conducto pancreático y llegan al intestino delgado, donde son activados por la proteasa tripsin La tripsina es una enzima digestiva pancreática que se produce como cimógeno tripsinógeno.

Pathology1:50–5:18

Normalmente, el tripsinógeno no se activa hasta que es escindido por la proteasa enteropeptidasa que se encuentra en el duodeno.
Ahora bien, si el tripsinógeno y estos cimógenos se activan demasiado pronto, entonces pueden causar una pancreatitis aguda, a veces como resultado de cualquier lesión en las células acinares, o cualquier fenómeno que impida la secreción normal de las proenzimas en el duodeno.
Las dos principales causas de pancreatitis aguda son el consumo excesivo de alcohol y los cálculos biliares. Con el consumo del alcohol ocurre lo siguiente: el alcohol aumenta la secreción de cimógeno de las células acinares mientras disminuye la producción de líquido y bicarbonato de las células epiteliales ductales.
Como resultado, los jugos pancreáticos se vuelven muy espesos y viscosos y pueden formar un tapón capaz de bloquear el conducto.
Un conducto obstruido es perjudicial, porque los jugos pancreáticos comienzan a retroceder, aumentando la presión y provocando la distensión del propio conducto.
A escala celular, una de las consecuencias derivadas es que el tráfico de membranas se vuelve caótico Los gránulos de cimógeno podrían fusionarse con los lisosomas y poner en contacto el tripsinógeno con las enzimas digestivas lisosomale El tripsinógeno podría entonces convertirse en tripsina activada, lo que inicia la cascada de activación de las enzimas digestivas y la autodigestión del páncreas, que es la pancreatitis aguda Sin embargo, el alcohol también contribuye a la pancreatitis por otras vías, por ejemplo, estimulando las células acinares para que liberen citocinas inflamatorias que atraen una fuerte reacción inmunitaria.
Los neutrófilos llegan rápidamente hasta el lugar, y a menudo liberan superóxido y sus propias proteasas, que contribuyen a agravar el problema.
Por último, se cree que el consumo elevado y el posterior metabolismo oxidativo del alcohol pueden producir suficientes especies reactivas de oxígeno para superar las defensas celulares y dañar las cé lulas.
Además del abuso del alcohol, otras causas conocidas de pancreatitis aguda que suelen convertirse en pancreatitis crónica son los tumores, los traumatismos del páncreas y la fibrosis quística.
De hecho, el término fibrosis quística hace referencia a los quistes pancreáticos y a la fibrosis que se desarrollan en pacientes con mutaciones en el gen CFTR.
Ese gen codifica un transportador de iones, y las mutaciones en ese transportador hacen que las secreciones pancreáticas se vuelvan espesas y pegajosas, lo que provoca la obstrucción de los conductos.
Cabe destacar que la fibrosis quística es la principal causa de pancreatitis crónica en los niños. Los episodios repetidos de pancreatitis aguda pueden evolucionar hacia una pancreatitis crónica.
Con cada episodio existe la posibilidad de que se produzca una dilatación del conducto y se dañe el tejido pancreático. Como parte del proceso de curación posterior, las células estrelladas del páncreas depositan tejido fibrótico que provoca el estrechamiento o estenosis de los conductos, así como la atrofia de las células acinares.
Además, en ciertas afecciones como la pancreatitis aguda alcohólica pueden acumularse depósitos de calcio de diversos tamaños en los tapones que se forman en los conductos Este proceso gradual de sustitución del tejido pancreático sano por conductos deformados, fibrosis y depósitos de calcio es la pancreatitis crónic El diagnóstico precoz de la pancreatitis crónica es un reto.

Diagnosis5:18–6:43

Las personas con pancreatitis crónica suelen tener un dolor abdominal continuo o intenso e intermitente en la región epigástrica, que a veces se irradia a la espalda.
Este dolor puede estar relacionado o no con la ingesta de alimentos, y suele durar al menos varias horas. Aunque los niveles elevados de lipasa y amilasa son indicativos de pancreatitis aguda, en la pancreatitis crónica puede no haber suficiente tejido pancreático sano para producir esas enzimas, por lo que pueden o no estar elevadas.
A menudo, el diagnóstico se basa en estudios de imagen que pueden identificar los cambios estructurales del páncreas. Por ejemplo, las radiografías abdominales y las tomografías computarizadas pueden mostrar calcificación en el páncreas.
Los conductos pancreáticos propiamente dichos pueden visualizarse con la colangiopancreatografía retrógrada endoscópica o CPRE, que es una técnica en la que se pasa un endoscopio a través de la boca, hasta el duodeno, donde se utiliza para administrar un medio de contraste a los conductos pancreáticos.
Los estudios de contraste fluoroscópico posteriores pueden revelar cambios estructurales en el sistema ductal pancreático.
Por ejemplo, el conducto puede adoptar un patrón de cadena de lagos debido a la alternancia de estenosis y dilatación de los conductos.
Una técnica alternativa que también puede evaluar los sistemas ductales pancreáticos es la colangiopancreatografía por resonancia magnética (CPRM).

Complications6:43–7:50

A medida que las células acinares se deterioran, producen menos enzimas digestivas pancreáticas, lo que da lugar a una insuficiencia pancreática Estas personas pueden tener problemas para absorber los alimentos y las grasas de la dieta, a menudo pierden peso e incluso desarrollan una deficiencia de vitaminas A, D, E y K, que son vitaminas liposolubles.
Sin las enzimas digestivas, la grasa puede pasar por el intestino sin ser digerida, lo que provoca heces grasientas y malolientes, llamadas esteatorrea.
Una consecuencia a largo plazo de la pancreatitis crónica es el desarrollo de diabetes mellitus, que se produce cuando la inflamación recurrente empieza a dañar las células alfa y beta del páncreas.
Además, algunas personas desarrollan seudoquistes pancreáticos que, en el contexto de la pancreatitis crónica, suelen ser el resultado de una obstrucción del conducto, que aumenta la presión, induce la fuga y da lugar a la acumulación de líquido peripancreático en el tejido de granulación fibroso dentro o justo fuera del páncreas.
No es de extrañar que, en raras ocasiones, la inflamación repetida también pueda dar lugar a un cáncer de páncrea El tratamiento de la pancreatitis crónica consiste en controlar el dolor e intentar controlar los factores de riesgo, como beber menos alcohol, comer menos carne y reducir la obesidad.

Treatment7:50–8:13

Las personas con insuficiencia pancreática pueden necesitar enzimas digestivas de sustitución y suplementos nutricionales, y los diabéticos pueden necesitar una terapia de sustitución de insulina.
##Resumen Como breve resumen, la pancreatitis crónica se produce cuando los cambios irreversibles en la estructura del páncreas, como la fibrosis, la atrofia y la calcificación, empiezan a disminuir las funciones del órgano.

Review8:13–8:45

Con el tiempo, esto conduce a la insuficiencia pancreática, que dificulta la digestión de los alimentos, así como a la destrucción de las células alfa y beta, lo que dificulta la producción de hormonas como la insulina.