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Introduction0:00–0:46

El shock hipovolémico es una afección potencialmente mortal asociada a la disminución del volumen intravascular, que a su vez provoca una disminución del retorno venoso al corazón, una disminución del gasto cardíaco y, finalmente, shock.
El shock hipovolémico puede definirse como hemorrágico o no hemorrágico. El shock hemorrágico se asocia a la pérdida de sangre, que puede observarse en afecciones traumáticas, como la rotura del bazo, o no traumáticas, como la hemorragia por varices.
Por otro lado, el shock no hemorrágico se asocia a la pérdida de líquidos, normalmente por deshidratación, como tras vómitos prolongados o diarrea, así como a quemaduras graves generalizadas.
Los pacientes que presentan signos y síntomas de shock hipovolémico generalmente se presentan como inestables. Comience por realizar inmediatamente una evaluación ABCDE y, a continuación, inicie el tratamiento agudo.

Acute Management0:46–1:21

Estabilizar sus vías respiratorias, su respiración y su circulación. Esto significa que podría ser necesario intubar al paciente.
A continuación, obtenga acceso intravenoso con 2 vías de gran calibre y comience a administrar líquidos intravenosos. Por último, someta al paciente a una monitorización continua de las constantes vitales, como la pulsioximetría, la tensión arterial y la frecuencia cardiaca.Una vez que haya estabilizado al paciente, obtenga una historia clínica y una exploración física dirigidas.

History and Physical1:21–2:10

La anamnesis suele revelar la causa subyacente o el origen de la pérdida de líquidos o sangre, así como los síntomas de hipoperfusión de órganos.
Por ejemplo, la hipoperfusión cerebral puede provocar letargo y confusión, mientras que la hipoperfusión renal puede provocar oliguria.
Además, las personas pueden sufrir mareos posturales. Por otro lado, el examen físico revela principalmente signos de shock, como hipotensión y taquicardia, así como pulsos periféricos débiles y presión venosa yugular baja.
Además, los pacientes pueden presentar piel pálida y húmeda, disminución de la turgencia cutánea, sequedad de las mucosas y extremidades frías.Si sospecha que se trata de un shock hipovolémico, el siguiente paso es pedir pruebas de laboratorio, que también pueden ayudarle a determinar el tipo de shock.

Labs2:10–2:26

Éstos incluyen hemograma, lactato y PMC, así como TP, TPT e INR. Veamos ahora cómo los hallazgos de la A+EF más los valores de laboratorio pueden ayudarle a determinar el tipo de shock, empezando por el shock no hemorrágico.

Non-hemorrhagic shock2:26–4:37

Estas personas suelen tener antecedentes de vómitos y diarrea prolongados, o quemaduras generalizadas. Todas estas afecciones pueden provocar una pérdida de líquidos.
Además, el hemograma suele revelar un nivel elevado de hemoglobina, ya que la pérdida de líquidos puede provocar hemoconcentración.
A continuación, el lactato se elevará porque los órganos hipoperfundidos se ven obligados a cambiar al metabolismo anaeróbico, produciendo lactato como subproducto.
Por otra parte, el PCM podría revelar una elevación del BUN, la creatinina y las transaminasas debido a una hipoperfusión renal y hepática.
Por último, el TP, el TPT y el INR suelen ser normales.En este punto, usted ha determinado que su paciente tiene shock no hemorrágico, por lo que el siguiente paso es evaluar cada uno de los sistemas de órganos de su paciente para la causa de la pérdida de líquidos.
En los pacientes que describen diarrea o vómitos excesivos, hay que pensar en pérdidas de líquido gastrointestinal debidas a una enfermedad inflamatoria intestinal o a una infección gastrointestinal subyacente, como el cólera o la giardiasis.
Por otro lado, si su paciente presenta ampollas graves o formación de escaras, piense en una lesión por quemadura y pérdida de líquido a través de la piel.
A continuación, los antecedentes de uso de diuréticos o poliuria deben hacer sospechar pérdidas renales de líquidos subyacentes, como deshidratación inducida por diuréticos o nefropatía con pérdida de sal.
Por último, si hay dolor abdominal intenso o ascitis, considere el agotamiento del volumen intravascular debido al tercer espacio, donde el líquido se escapa de la circulación vascular al espacio intersticial entre las células, que es común en la pancreatitis debido a la inflamación y en la cirrosis debido a los bajos niveles de albúmina.Ahora, trate la causa subyacente en consecuencia una vez que la identifique, pero no olvide reponer el volumen perdido con líquidos cristaloides para estabilizar la hemodinámica del paciente.

Hemorrhagic shock - External source4:37–5:44

Ahora cambiemos nuestro enfoque al shock hemorrágico. Estas personas pueden presentar antecedentes de traumatismo o hemorragia y su hemograma suele revelar un nivel bajo de hemoglobina, ya que hay una pérdida de sangre reciente o activa.
Al igual que en el shock no hemorrágico, el lactato puede estar elevado y el PMC puede revelar BUN, creatinina y transaminasas elevadas.
Por último, a diferencia del shock no hemorrágico, el TP, el TPT y el INR pueden estar elevados en personas con un trastorno hemorrágico o una coagulopatía.En este punto, usted ha determinado que su paciente tiene shock hemorrágico, por lo que el siguiente paso es evaluar la fuente de la hemorragia.
En pacientes que presenten una hemorragia externa evidente o signos de traumatismo, llame al equipo quirúrgico para una consulta y restaure el volumen sanguíneo perdido con una transfusión de hemoderivados, como glóbulos rojos y plaquetas.
Además, hay que tener en cuenta que las personas con coagulopatía pueden necesitar plasma fresco congelado (PFC).Por otro lado, en los pacientes con hemorragias internas, en los que no hay una causa externa o traumática evidente de la hemorragia, el siguiente paso es averiguar el tipo o la fuente de la pérdida de sangre.

Hemorrhagic shock - Internal source - Overt5:44–7:04

Las hemorragias internas pueden ser manifiestas u ocultas. Hemorragia manifiesta significa que hay signos visibles de hemorragia.
Por ejemplo, una fuente común es el tracto gastrointestinal, donde los signos de hemorragia manifiesta incluyen hematemesis, melena o hematoquecia.
En este caso, solicite una esofagogastroduodenoscopia o EGD, o una colonoscopia para visualizar las partes superior e inferior del tubo digestivo.
Entre las causas habituales de hemorragia digestiva alta se encuentran las varices esofágicas y las ulceraciones pépticas, mientras que entre las causas habituales de hemorragia digestiva baja se encuentran la diverticulitis y el cáncer colorrectal.
Si sospecha una hemorragia digestiva, deberá consultar al equipo quirúrgico o de radiología intervencionista para una evaluación más exhaustiva y un tratamiento definitivo con endoscopia o embolización arterial.
Mientras tanto, inicie la transfusión de productos sanguíneos para restablecer el volumen sanguíneo circulante y estabilizar la hemodinámica del paciente.

Hemorrhagic shock - Internal source - Concealed7:04–8:05

Por último, si es necesario, utilice plasma fresco congelado para corregir la coagulopatía si está presente.Ahora, volvamos atrás y echemos un vistazo a los pacientes que no tienen signos visibles de hemorragia.
En este caso, debe sospechar una hemorragia oculta, que se refiere a una hemorragia interna sin signos externos. Un buen punto de partida son los estudios de imagen, como la ecografía abdominal o la TC, que pueden ayudar a visualizar posibles fuentes, como una rotura arterial o un hematoma.
Si detecta algún tipo de hemorragia oculta, consulte inmediatamente a su equipo quirúrgico.Dato de alto rendimiento a tener en cuenta: Si sospecha que se trata de un shock hipovolémico en una mujer biológicamente activa, asegúrese de comprobar la presencia de beta HCG en la orina o el suero.
Hay varias causas potenciales de hemorragia durante todas las etapas del embarazo, y las más importantes son la rotura de un embarazo ectópico y el desprendimiento de la placenta.

Review8:05–9:23

En este caso, utilice la ecografía para confirmar el diagnóstico y llame inmediatamente al equipo quirúrgico. Resumen rápido: el shock hipovolémico es una afección potencialmente mortal que debe diagnosticarse rápidamente.
En primer lugar, debe realizar una evaluación ABCDE y estabilizar las vías respiratorias, la respiración y la circulación del paciente.
A continuación, obtenga una historia centrada y el examen físico, y los laboratorios para determinar el tipo. El shock no hemorrágico se asocia a pérdida de líquidos y hemoglobina elevada, y requiere una evaluación exhaustiva de los sistemas orgánicos para determinar la causa subyacente.
Una vez identificada la causa, trátela en consecuencia y administre líquidos cristaloides intravenosos para estabilizar la hemodinámica.
Por otro lado, el shock hemorrágico se asocia a pérdida de sangre y niveles bajos de hemoglobina, por lo que el siguiente paso es evaluar al paciente en busca de signos de hemorragia o traumatismo.
Si el paciente presenta una fuente externa, llamar al equipo quirúrgico para consulta, transfundir hemoderivados y plasma fresco congelado, si es necesario.
Por otro lado, si el paciente no presenta ninguna fuente externa, podría ser interna, por lo que hay que determinar el tipo de hemorragia, ya sea manifiesta u oculta.
Si la hemorragia es manifiesta, solicite una EGD o una colonoscopia para visualizar el tracto gastrointestinal y determinar la causa; es posible que deba llamar al equipo quirúrgico o de radiología intervencionista para una evaluación más exhaustiva y un tratamiento definitivo.
Además, no olvide transfundir productos sanguíneos cuando sea necesario. Por otro lado, si la hemorragia es oculta, solicite inmediatamente imágenes abdominales para determinar el origen de la hemorragia y llame al equipo quirúrgico para consultar.
Shock hipovolémico: ciencias clínicas: Vídeo | Osmosis