Definitions & Key takeaways

Inflammation is a natural response that our body has to injury or infection. It helps protect us from potential harm and promotes healing. Inflammation involves blood vessels dilating and becoming more permeable, and attracting more immune cells and fluid into local tissue. The classical signs of inflammation are heat, pain, redness, swelling and they can lead to a loss of function. The inflammatory response ends with wound repair and resolution, either restoring the initial tissue integrity, or leaving a fibrous scar.

Chapters:

Introduction0:00–1:12

La inflamación se describe clásicamente en cuatro signos clave, cada uno de los cuales tiene una derivación latina. Calor, dolor, rubor y tumor o hinchazón.
A veces, estos cuatro signos se combinan para provocar un quinto signo, que es la functio laesa o pérdida temporal de la función debido al dolor o la hinchazón.
La inflamación suele comenzar con algún estímulo, como un patógeno. Aunque los patógenos son una causa frecuente de infección que puede provocar inflamación, esta también puede estar causada por otras cosas, como las toxinas y los traumatismos.
Por ejemplo, después de un entrenamiento intenso, los músculos pueden sentirse doloridos; esto se debe a la inflamación que intenta reparar las fibras musculares sobreutilizadas.
En última instancia, el objetivo de la inflamación es responder a los estímulos y restablecer el equilibrio. A menudo, esto incluye la eliminación de la causa de la lesión tisular, la eliminación de las células necrosadas o muertas y el inicio de la reparación del tejido.
En términos generales, la inflamación pueden provocarla factores externos e internos. Los factores externos pueden ser no microbianos o microbianos.

External triggers of inflammation1:12–2:10

Los factores no microbianos incluyen alérgenos, irritantes y compuestos tóxicos. Los dos principales factores microbianos que desencadenan la inflamación son los factores de virulencia y los patrones moleculares asociados a patógenos, o PMAP.
Los factores de virulencia son moléculas que ayudan a los patógenos a colonizar los tejidos y a provocar la infección. Los PMAP son pequeñas moléculas con patrones conservados que comparten muchos patógenos diferentes, incluidos los componentes de la pared bacteriana, como los peptidoglucanos, los lipopolisacáridos, o LPS, y el ácido lipoteicoico, y los componentes de la pared fúngica como el manano.
En el caso de los patógenos intracelulares, como los virus, los PMAP pueden incluir el ARN o el ADN vírico. El sistema inmunitario reconoce los factores de virulencia y los PMAP como sustancias extrañas, y puede desencadenar una respuesta inflamatoria contra ellos.

Internal triggers of inflammation2:10–3:11

En cuanto a los factores internos, hay un equivalente endógeno a los PMAP, llamado patrones moleculares asociados al daño, o PMAD.
Los PMAD son proteínas intracelulares que se liberan cuando la membrana plasmática de una célula se daña o cuando una célula muere, son una señal de que hay un daño celular grave y desencadenan la inflamación.
Los PMAP y los PMAD son reconocidos por los receptores de reconocimiento de patrones, o PRR, que son receptores de la superficie celular de varios leucocitos que ayudan a activar esas células y a desencadenar la respuesta inflamatoria, que puede considerarse como el sistema inmunitario innato.
Las características principales son que esta respuesta es inespecífica, lo que significa que los PRR no distinguen un patógeno concreto de otro, aunque pueden distinguir entre categorías amplias, como los virus de las bacterias.
Además, la respuesta es muy rápida, se produce en cuestión de minutos u horas, y no hay memoria asociada a las respuestas innatas.
En general, existen dos tipos principales de leucocitos: los granulocitos, que incluyen neutrófilos, eosinófilos, basófilos y mastocitos, y los agranulocitos, que incluyen linfocitos y monocitos, que pueden diferenciarse en macrófagos o células dendríticas.

Inflammatory response3:11–6:52

El proceso inflamatorio suele comenzar con los macrófagos o los mastocitos, ambos presentes en los tejidos. Cuando hay un daño en el tejido, estas células responden a los PMAP o a los PMAD.
Los mastocitos tienen gránulos que contienen diferentes mediadores inflamatorios, como la histamina, la serotonina, las citocinas y los eicosanoides, como las prostaglandinas y los leucotrienos.
Estos mediadores inflamatorios actúan sobre las células endoteliales que rodean los capilares cercanos, provocando que se separen unas de otras.
Además, los macrófagos (que son el camión de la basura del cuerpo) comienzan a engullir los patógenos invasores. La liberación de citocinas hace que los capilares se hagan más grandes y que aumente la permeabilidad vascular, lo que permite que las proteínas plasmáticas y los líquidos salgan de la circulación.
Las células endoteliales también ayudan a estimular este proceso liberando óxido nítrico, que favorece la vasodilatación de los capilares y los hace más permeables.
Además, las células endoteliales expresan más proteínas de adhesión para ayudar a los leucocitos que flotan en la sangre a adherirse y rodar por la pared del vaso hasta llegar al lugar lesionado.
En particular, los neutrófilos son atraídos al lugar de la infección por las quimiocinas y los productos microbianos. A continuación, el neutrófilo comienza a introducirse por los huecos entre dos células endoteliales hasta llegar al otro lado, lo que se denomina extravasación.
Es un poco como colarse entre dos postes de la valla para entrar en un parque de atracciones, en lugar de pagar la entrada.
No digo que deba hacerlo. El leucocito sigue un gradiente de mediadores inflamatorios para llegar al sitio de la inflamación.
Los neutrófilos son los primeros leucocitos reclutados durante el proceso inflamatorio agudo e inmediatamente comienzan a fagocitar patógenos y células dañadas.
Absorben una gran cantidad de patógenos rápidamente y luego sufren apoptosis, destruyéndose a sí mismos y a todos los patógenos que han absorbido.
También hay una familia de proteínas solubles llamada sistema del complemento. Las proteínas del complemento suelen activarse en presencia de anticuerpos unidos a patógenos, o por moléculas en los patógenos.
Una vez que estas proteínas del complemento están activas, ayudan a atraer a los leucocitos y contribuyen a la opsonización, lo que significa que pueden unirse a los microbios para que los leucocitos puedan fagocitarlos más fácilmente.
Algunas de las proteínas del complemento también eliminan los patógenos, formando directamente un canal en su membrana, haciendo literalmente un agujero en ella.
Mientras tanto, las células dendríticas siguen fagocitando patógenos y presentando trozos de ellos a los linfocitos T. Esto activa el sistema inmunitario adaptativo, que entra en acción al cabo de unos días.
Si el estímulo de la inflamación fue un corte o un rasguño, las plaquetas y los factores de coagulación del plasma llegan a la zona y coagulan la herida.
Esto ayuda a detener la hemorragia, evita que los patógenos entren en el torrente sanguíneo y proporciona un marco para la reparación de los tejidos.
En resumen, todos estos factores contribuyen al calor, el dolor, el rubor y la hinchazón que son característicos de la inflamación.
La respuesta inflamatoria termina con la reparación del tejido. Los macrófagos son reclutados para eliminar las células muertas y moribundas, de modo que el tejido pueda dejar espacio a las nuevas células.

Tissue Repair6:52–7:39

Después se produce la angiogenia, que es la formación de nuevos vasos sanguíneos y que se desencadena por los factores de crecimiento liberados por los macrófagos.
Estos vasos sanguíneos recién formados son temporales, lo que significa que, una vez que la herida ha sanado, estos nuevos vasos se retraen.
Por último, están los fibroblastos, que acuden a la zona de la inflamación y sintetizan colágeno para ayudar a la cicatrización de la herida.
En general, si el daño es leve, el tejido se regenera y vuelve a su estado sano normal, pero, si el daño es grave, las células dañadas son sustituidas por una cicatriz fibrosa no funcional.
Y ahora, un resumen rápido: la inflamación es una respuesta compleja a los estímulos dañinos que pueden provenir de un patógeno, pero también de un traumatismo o de toxinas.

Review7:39–8:08

La respuesta implica que los vasos sanguíneos se dilatan y se vuelven más permeables, y atraen más células inmunitarias y líquidos al tejido local.
Los signos clásicos de la inflamación son el calor, el dolor, el rubor y la hinchazón, y pueden provocar una pérdida de función.
La respuesta inflamatoria termina con la reparación de la herida y la resolución, ya sea restaurando la integridad inicial del tejido o dejando una cicatriz fibrosa.