Lupus eritematoso sistémico

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Lupus eritematoso sistémico

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"Lupus eritematoso sistémico" se puede desglosar.

"Sistémico" se refiere a que afecta a múltiples órganos del cuerpo.

"Eritematoso" significa enrojecimiento de la piel.

"Lupus" en latín significa "lobo".

Así que afecta a múltiples órganos lobo...

¿enrojecimiento de la piel? No exactamente, el uso moderno de lupus suele referirse a una variedad de enfermedades que afectan a la piel...

que posiblemente se utilizó originalmente ya que estas enfermedades se asemejan a una mordedura de lobo en la piel de los pacientes.

¿Es eso cierto? Quién sabe.

En cualquier caso, el lupus eritematoso sistémico, LES o a veces solo lupus, es una enfermedad que es sistémica y afecta a una gran variedad de órganos, pero en particular suele causar lesiones rojas en la piel.

Pero, ¿cómo afecta el lupus a todos estos órganos? Normalmente el sistema inmunitario protege los tejidos del cuerpo de los invasores, pero el lupus es una enfermedad autoinmune, lo que significa que las células inmunitarias empiezan a atacar los mismos tejidos que se supone que deben proteger.

En el caso del lupus, la diana puede ser cualquier tejido u órgano.

Sin embargo, igual que en muchas otras enfermedades autoinmunes, no está del todo claro por qué se desarrolla y, como la mayoría de las enfermedades, es el resultado tanto de la genética como del entorno.

Vamos a repasar un escenario específico para mostrar cómo se produce esto.

Supongamos que una persona tiene genes de sensibilidad que la hacen propensa a contraer lupus, y que está expuesta a la radiación UV de la luz solar, que se sabe que es un factor de riesgo del entorno para el lupus.

Si recibe suficientes rayos UV, como si se tratara de una quemadura solar, el ADN de la célula puede resultar tan dañado que la célula se somete a la muerte celular programada, o apoptosis, y muere.

Esto producen todos estos pequeños cuerpos apoptóticos, y queda expuesto el interior de la célula, incluidas partes del núcleo, como el ADN, las histonas y otras proteínas, al resto del organismo.

Esos genes de sensibilidad tienen específicamente un efecto sobre el sistema inmunitario de esta persona, de manera que sus células inmunitarias son más propensas a considerarlos algo extraño, o antígenos, y como son del núcleo, se llaman antígenos nucleares, y las células inmunitarias tratan de atacarlos.

Además, los genes de sensibilidad también hacen que el aclaramiento sea menos eficaz, es decir, a estas personas les cuesta más eliminar los cuerpos apoptóticos, por lo que terminan teniendo más antígenos nucleares.

Esto significa que los linfocitos B pueden detectarlos y comenzar a producir anticuerpos contra estos trozos de núcleo, que se llaman anticuerpos antinucleares y están presentes en casi todos los casos de lupus.

Los anticuerpos antinucleares se unen a los antígenos nucleares y forman complejos antígeno-anticuerpo.

Estos complejos pueden entrar en la sangre y, desde allí, depositarse o adherirse a la pared de los vasos en todo tipo de órganos y tejidos diferentes, como los riñones, la piel, las articulaciones o el corazón.

Los complejos depositados inician entonces una reacción inflamatoria local, que provoca daños a través de la activación del sistema del complemento, el cual, tras una enorme cascada de activación de enzimas, deja las membranas celulares con canales que dejan entrar y salir líquidos y moléculas a discreción, lo que hace que la célula estalle y muera, aunque normalmente se desea que esto ocurra con una célula extraña o infectada, no con células sanas.

Cuando los tejidos se dañan como resultado de estos inmunocomplejos, se conoce como una reacción de hipersensibilidad de tipo III.

Sin embargo, la radiación UV no es la única forma de dañar las células.

Por lo tanto, no es el único desencadenante que se cree que está asociado al lupus; otros posibles desencadenantes son el tabaquismo, los virus, las bacterias, el uso de ciertos fármacos como la procainamida, la hidralazina y la isoniazida, así como las hormonas sexuales, en particular los estrógenos, lo que podría ser en parte la razón por la que el lupus es más frecuente en las mujeres, sobre todo si se tiene en cuenta que es unas 10 veces más frecuente en las mujeres que en los hombres durante los años reproductivos, pero solo unas 2 o 3 veces más frecuente en la infancia o después de los 65 años.

Como breve resumen...

El modelo que generalmente se piensa que es lo que conduce al LES comienza con algún desencadenante del entorno, que daña las células y provoca la apoptosis y la liberación de antígenos nucleares.

En este punto, los componentes genéticos entran en juego, y es probable que la persona tenga ciertos genes que disminuyen la eficacia de la eliminación de estos cuerpos apoptóticos y antígenos nucleares, por lo que se acumula una gran cantidad de antígenos nucleares.

Es probable que también tenga genes que hacen que sus células inmunitarias reconozcan estos antígenos nucleares como extraños, lo que inicia una respuesta inmunitaria en la que se crean anticuerpos antinucleares que se unen a los antígenos y luego se desplazan y se depositan en varios tejidos, lo que causa inflamación.

Aspectos destacados

en inglés

Systemic lupus erythematosus (SLE) is a systemic autoimmune disease in which the body's immune system mistakenly attacks healthy tissue. SLE most often harms the heart, joints, skin, lungs, blood vessels, liver, kidneys, and nervous system. Common symptoms of SLE can include fatigue, joint pain, rash, fever, and anemia. The course of the disease is unpredictable, with periods of illness (called flare-ups) alternating with remissions. Treatment typically involves medications to manage symptoms, reduce inflammation, and suppress the immune system.