Antidiarreicos
Introduction0:00–0:39
Los fármacos antidiarreicos se utilizan para tratar la diarrea, palabra que en realidad significa "fluir". La diarrea puede definirse como las heces que contienen más de 200 g de líquido al día.
El aumento de la frecuencia de las deposiciones también es habitual, pero no siempre está presente. Es importante tener en cuenta que estos fármacos se utilizan normalmente para tratar la diarrea leve o moderada; por lo tanto, no deben utilizarse en personas con enfermedades graves, diarrea hemorrágica o fiebre alta porque pueden enmascarar o agravar la enfermedad subyacente.
El intestino delgado y el intestino grueso es donde se produce la mayor parte de la absorción en el tubo digestivo. Ambas regiones contienen músculos lisos que realizan lo que se llama peristaltismo, que es una serie de contracciones musculares coordinadas en forma de onda que ayudan a empujar el quimo o el bolo alimenticio una vez que ha salido del estómago, en una dirección.
Physiology0:39–1:45
La superficie luminal del intestino está revestida por una capa llamada mucosa, que segrega y absorbe diferentes moléculas para modificar el contenido de la luz intestinal.
La mucosa del intestino delgado tiene muchas crestas y surcos muy pequeños, cada uno de los cuales proyecta pequeñas fibras en forma de dedo llamadas vellosidades.
Y a su vez, cada vellosidad está cubierta de microvellosidades diminutas. Todo ello proporciona al intestino delgado una gran superficie para absorber nutrientes e iones.
El intestino grueso absorbe principalmente el exceso de agua del quimo, y eso ayuda a condensarlo en materia fecal seca, que finalmente acaba en el recto.
La diarrea tiene cuatro causas principales: osmótica, secretora, inflamatoria y diarrea asociada a alteración o inestabilidad de la motilidad intestinal.
La diarrea osmótica está causada por una mala absorción de ciertas moléculas, por lo que hay una cantidad excesiva de solutos en la luz intestinal.
Los solutos adicionales provocan la retención de líquidos debido a la ósmosis, que es cuando el agua se desplaza desde las células intestinales a través de las membranas semipermeables hacia el lumen, de modo que las concentraciones de solutos son iguales en ambos lados.
Un ejemplo de ello es la intolerancia a la lactosa, en la que hay una deficiencia de la enzima del borde de cepillo lactasa (que descompone la lactosa) en el intestino delgado.
El exceso de lactosa se queda en el lumen y arrastra agua hacia el lumen intestinal, lo que provoca diarrea. Así, la diarrea osmótica causada por la intolerancia a la lactosa se resolverá cuando la persona afectada deje de consumir el producto causante, como la leche o el yogur.
En la diarrea secretora hay un aumento de la secreción o una disminución de la absorción de iones, como el cloruro o el bicarbonato.
Pathology1:45–5:02
La causa más frecuente son las endotoxinas bacterianas, como la toxina del cólera liberada por el Vibrio cholerae. Esta toxina aumenta la secreción de iones de cloruro y bicarbonato en el intestino delgado, mientras que inhibe la absorción de iones de sodio.
Estos iones se acumulan y provocan un efecto osmótico, arrastrando más agua hacia el lumen desde los tejidos circundantes.
Lo que la diferencia de la diarrea osmótica es que los síntomas permanecen, incluso con la disminución de la ingesta oral.
La diarrea inflamatoria está causada por la lesión inmunomediada del revestimiento epitelial del intestino grueso y delgado que afecta a su capacidad de absorción de nutrientes y agua.
coli. En la diarrea asociada a la alteración de la motilidad, como en el síndrome del intestino irritable, hay un aumento de la activación del sistema nervioso entérico, que conduce a un aumento de la frecuencia del peristaltismo.
Esto empuja el quimo a través del intestino con demasiada rapidez, por lo que se reduce el tiempo de absorción de agua y nutrientes.
La mayoría de los casos de diarrea son autolimitados y no es necesario ningún tratamiento. En los casos más graves, el tratamiento principal debe ser siempre la reposición de líquidos y electrólitos para evitar problemas como la deshidratación, la hipotensión, la hipopotasemia y la acidosis metabólica.
La farmacoterapia para la diarrea debe utilizarse cuando hay riesgo de desarrollar estos síntomas. Los fármacos antidiarreicos pueden reducir la frecuencia y la gravedad de la diarrea, pero no abordan la causa subyacente.
Las clases de fármacos que ayudan a tratar la diarrea son los adsorbentes, los opioides y los anticolinérgicos. Empecemos con los adsorbentes, que son fármacos que pueden unirse a las toxinas que provocan la diarrea, para que no puedan actuar en las células del tubo digestivo.
Estos fármacos incluyen el bismuto, la colestiramina, el caolín y la pectina. El caolín es una arcilla que se utiliza para fabricar porcelana, y suele combinarse con pectina, un polisacárido vegetal.
Ambas sustancias son compuestos no digeribles que absorben las toxinas bacterianas y el agua en el tubo digestivo, lo que provoca un aumento del volumen y la viscosidad de las heces.
El bismuto se administra en forma de subsalicilato de bismuto, que se conoce comúnmente como Pepto-Bismol. Este fármaco se utiliza normalmente como antiácido para el tratamiento de la dispepsia, pero también puede utilizarse con metronidazol y tetraciclina para la erradicación del Helicobacter pylori.
Esta combinación también se conoce como régimen BMT (subsalicilato de bismuto, metronidazol y tetraciclina). El mecanismo de acción antidiarreico del bismuto no se conoce bien, pero se cree que tiene efectos antisecretores, antiinflamatorios y antimicrobianos.
Se utiliza habitualmente para el tratamiento y la prevención de la diarrea del viajero. La colestiramina es una resina pegajosa e insoluble que suele administrarse para reducir el colesterol, pero también puede utilizarse para tratar la diarrea en personas con malabsorción de ácidos biliares.
Estas personas no pueden absorber los ácidos biliares de forma adecuada, por lo que las cantidades excesivas de ácidos biliares en el lumen estimulan la secreción de agua y electrólitos, lo que provoca diarrea secretora.
La colestiramina se une a ciertas toxinas bacterianas y sales biliares para formar complejos insolubles que se excretan con las heces.
En cuanto a los efectos secundarios, el subsalicilato de bismuto puede hacer que la lengua y las heces se vuelvan negras.
Además, al contener salicilato, se asocia a ototoxicidad, como pérdida de audición y acúfenos. En los niños que se recuperan de una infección vírica como la gripe, el salicilato puede provocar una encefalopatía potencialmente mortal denominada síndrome de Reye por lo que debe evitarse en la población pediátrica.
Además, reduce la absorción de vitaminas liposolubles (A, D, E y K), por lo que las personas deben tomar estas vitaminas al menos 4 horas antes de la colestiramina.
Por último, el caolín y la pectina pueden provocar estreñimiento y deben evitarse en las dos o tres horas siguientes a la toma de otros fármacos, ya que podrían aglutinarlos en el tubo digestivo e impedir su absorción.
La segunda clase de fármacos que ayudan con la diarrea son ciertos opioides, como la loperamida y el difenoxilato, que tienen un bajo riesgo de producir dependencia.
Los opioides actúan estimulando los receptores opioides mu (μ) o delta (δ) que se encuentran en las neuronas del sistema nervioso entérico y del músculo liso, lo que disminuye el peristaltismo.
La loperamida tiene altos efectos antidiarreicos y antisecretores, pero una penetración muy baja en el sistema nervioso central.
Por lo tanto, tiene un bajo potencial adictivo y una menor probabilidad de abuso. Se ha demostrado que la loperamida es eficaz en la diarrea crónica y también es un tratamiento de primera línea para la diarrea del viajero.
El difenoxilato tiene cierta penetración en el sistema nervioso central, por lo que tiene un mayor potencial adictivo; por ello, suele administrarse en forma de preparados que contienen un anticolinérgico como la atropina.
La atropina previene y disuade del abuso debido a los efectos secundarios desagradables, como sequedad de boca, visión borrosa, sedación, hipertermia y retención urinaria.
Otro beneficio de la atropina es que también inhibe la motilidad y la secreción intestinales, lo que proporciona un efecto sinérgico cuando se combina con un opioide.
En cuanto a los efectos secundarios, la loperamida y el difenoxilato pueden provocar estreñimiento, calambres abdominales, somnolencia, mareos e íleo paralítico.
Es importante señalar que debe evitarse el uso concomitante de estos opioides y otros depresores del SNC, como las benzodiacepinas, los barbitúricos y el alcohol, debido al mayor riesgo de depresión del SNC.
Por otro lado, la loperamida se asocia a torsades de pointes y parada cardíaca cuando se utiliza en dosis más altas de las recomendadas.
Por último, estos fármacos están contraindicados en niños menores de 4 años, y la loperamida también está contraindicada en personas con prolongación del QT.
A modo de recordatorio, a continuación se ofrece una regla nemotécnica sencilla y amena que ayudará a memorizar y retener fácilmente todos estos datos farmacológicos.
Adsorbents5:02–8:03
Para los fármacos adsorbentes, pongamos un empresario (en inglés: businessman) estresado para el salicilato de bismuto. Su estresante trabajo le provocó una gastritis, que también se puede curar con este fármaco.
Para los efectos secundarios, tiene la lengua negra por todo el café que tiene que tomar. Lleva auriculares, que representa la ototoxicidad, para no distraerse con su hijo, que se está comiendo una barra de pan de centeno (en inglés: rye bread) por el síndrome de Reye.
Para ayudarle a relajarse, encargó un nogal de pecana bonsái, que representa la pectina, y que llegó en una maceta de porcelana, para el caolín.
Esto le ayudará a recordar que estos dos se administran juntos. Pongamos una regadera al lado del bonsái para recordar que, además de absorber las toxinas, también absorbe agua y aumenta el volumen.
Junto al árbol, está la caja en la que se entregó, que está llena de bolitas para embalar de espuma de poliestireno, para la colestiramina.
Hay un salero lleno de sal verde dentro de la caja para recordar que también se une a las sales biliares. En cuanto a los efectos secundarios, las letras A, D, E y K están escritas en la caja para recordar la disminución de la absorción de estas vitaminas, y al lado de la caja hay un par de dentaduras de color marrón para ayudarle a recordar su efecto sobre los dientes.
Ahora el empresario está pensando en sus vacaciones soñadas, que como todas las buenas vacaciones, representarán los fármacos que frenan la motilidad intestinal.
Hay una isla con una palmera tropical que representa la atropina. En cuanto a los efectos secundarios, pongamos a un chico durmiendo la siesta con una máscara facial, que representa la sedación y la alteración visual.
Se está abanicando porque tiene hipertermia, y hay un vaso alto y vacío a su lado para recordar la sequedad de boca y la retención de orina.
Para los opioides vamos a usar algunos animales exóticos. Hay un delfín con cuernos de buey (en inglés: ox) para el difenoxilato, y está justo al lado de la palmera para recordar que se administra junto con atropina para reducir el abuso de opioides.
A continuación, hay un antílope para la loperamida, que está solo porque puede utilizarse solo. Para los efectos secundarios, pongamos un gran cubito de hielo junto al delfín, porque el difenoxilato provoca más efectos secundarios.
Contiene un cerebro, unos pulmones y un intestino delgado para recordar la disminución de la actividad en estos órganos.
##Resumen Como breve resumen, hay cuatro causas principales de diarrea: osmótica, secretora, inflamatoria y asociada a la alteración de la motilidad.
El tratamiento principal de la diarrea debe ser siempre la rehidratación oral con electrólitos. Hay tres clases principales de fármacos para la diarrea grave o crónica: los adsorbentes, los opioides y los anticolinérgicos.
Los adsorbentes se unen a las toxinas que causan la diarrea y a menudo tienen otros efectos beneficiosos, como la absorción de agua o sales biliares.
Opioids8:03–10:11
Memory Palace10:11–12:52
Review12:52–13:36
Mind Map13:36–6:41
- "Katzung & Trevor's Pharmacology Examination and Board Review,12th Edition" McGraw-Hill Education / Medical (2018)
- "Rang and Dale's Pharmacology" Elsevier (2019)
- "Goodman and Gilman's The Pharmacological Basis of Therapeutics, 13th Edition" McGraw-Hill Education / Medical (2017)
- "Existing and emerging therapies for managing constipation and diarrhea" Current Opinion in Pharmacology (2017)
- "Osmotic and stimulant laxatives for the management of childhood constipation" Cochrane Database of Systematic Reviews (2016)
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