Chapters:

Case study0:00–1:02

Un hombre de 28 años llamado Frank es llevado al servicio de urgencias inconsciente tras ser encontrado en este estado en su apartamento por su compañero de piso.
En la exploración física, Frank no responde, su respiración es lenta y tiene las pupilas puntiformes. Además, los dos brazos están cubiertos por lo que parecen múltiples huellas de agujas.
Las constantes vitales revelan una frecuencia cardíaca de 60 latidos por minuto, una frecuencia respiratoria de 7 respiraciones por minuto y una presión arterial de 90 sobre 60 milímetros de mercurio.
Unos días después, una joven de 14 años llamada Sarah es llevada a consulta por su madre, preocupada. Sarah ha estado padeciendo cefaleas que han aumentado en frecuencia durante los últimos 6 mese Tras una nueva conversación, la madre revela que Sarah parece a veces confusa, con un andar torpe, y que últimamente duerme menos.
En la exploración física, se observa que la piel de Sarah está seca e irritada alrededor de la boca, y que tiene llagas en los labio En una charla privada con Sarah, esta admite haber esnifado pegamento y pintura en aerosol una o dos veces con un amigo en los últimos meses.
Basándose en su presentación inicial, tanto Frank como Sarah parecen tener las secuelas del consumo de alguna clase de drogas depresoras, que específicamente ha llevado a Frank a la intoxicación, mientras que Sarah está experimentando el síndrome de abstinencia de la misma Se llama depresores a una clase de fármacos que deprimen las funciones corporales reduciendo la actividad de varias vías neuronales excitadoras en el cereb Algunos de los depresores de mayor prevalencia son el alcohol, los opiáceos, los barbitúricos, las benzodiacepinas y los inhalantes como las pinturas en spray y el pegamento.

Depressants1:02–2:21

Recuerde que la intoxicación con un depresor puede desencadenar varios síntomas, como la elevación del estado de ánimo, la disminución de la ansiedad y la desinhibición conductual, entendida como un desprecio de las normas sociales que lleva a un comportamiento inapropiado, impulsivo o incluso agresivo.
Otro hecho muy revelador es que los depresores pueden conducir a la sedación, e incluso a la depresión del sistema nervioso central o SNC y respiratorio, que aparece cuando el centro respiratorio en la médula se suprime, hasta el punto de que una persona puede simplemente dejar de respirar Con el tiempo, el cuerpo se acostumbra al depresor y desarrolla una dependencia de él.
Como resultado, cuando la persona deja de consumir la sustancia repentinamente, puede experimentar síntomas de abstinencia, que incluyen ansiedad, temblores, convulsiones e insomnio.
Empecemos con los opiáceos. Los opiáceos pueden ser endógenos, es decir, producidos naturalmente por el cuerpo, como la endorfina, que es la forma abreviada de referirse a la morfina endógen También pueden ser exógenos, es decir, que provienen de una fuente externa.

Opioid intoxication2:21–4:56

Los opiáceos exógenos pueden dividirse a su vez en los de origen natural que proceden de la adormidera, como la morfina, que se utiliza para aliviar el dolor intenso, y la heroína, que es una droga ilícita; así como los opiáceos sintéticos producidos en laboratorio, como el fentanilo, que se emplea para la anestesia durante la cirugí Los opiáceos exógenos pueden tomarse por múltiples vías, como la ingestión, la inhalación y la inyección directa en la sangre.
Una vez en el organismo, los opiáceos se unen a tres grandes receptores de opiáceos llamados mu, kappa y delta, que se encuentran en el cerebro, la médula espinal y el tubo digestivo, y regulan respectivamente la recompensa, la transmisión del dolor y la motilidad digestiv En consecuencia, los síntomas de la intoxicación por opiáceos incluyen una sensación de euforia o "el subidón", que suele ir seguida de un período de sedación o apatía.
Además, puede haber otros cambios de comportamiento como la disforia, que es un sentimiento de insatisfacción con la vida; así como retraso psicomotor; y deterioro de la atención, la memoria o el juicio.
Los opiáceos también provocan síntomas físicos, y los más característicos que deben recordarse son la constricción pupilar, o pupilas puntiformes, así como el estreñimiento debido a la disminución de la motilidad gastrointestina Además, las personas pueden presentar dificultad para hablar; bradicardia o disminución de la frecuencia cardíaca, hipotensión o presión arterial baja, e hipotermia o reducción de la temperatura corporal.
Otro hecho de alto valor diagnóstico es que la intoxicación por opiáceos tiene el potencial de causar convulsiones. Lo peor de todo es que la sobredosis de opiáceos provoca una grave depresión del sistema nervioso central y de la respiración, y por eso la intoxicación por opiáceos es la causa más común de muertes relacionadas con las drogas en todo el mundo.
En caso de sobredosis de opioides, lo más importante es administrar el antídoto naloxona. Debe recordarse que la naloxona es un antagonista opiáceo de acción corta, que compite con la droga por la unión a los receptores opiáceos e impide que la droga actúe.
Como resultado, puede revertir los efectos de los opiáceos. La naloxona suele administrarse lentamente para evitar los síntomas de abstinencia, y se interrumpe una vez que se produce una mejora en la respiración y la dilatación de las pupilas.

Opioid withdrawal4:56–6:18

Así, al dejar de consumirlos, las personas pueden experimentar síntomas de abstinencia, como ansiedad, temblores, aumento de la sudoración y piloerección o piel de gallina, así como pupilas dilatadas, rinorrea o secreción nasal y, por alguna razón, bostezos.
Además, la abstinencia de opiáceos puede originar un aumento de la frecuencia cardíaca y de la presión arterial, así como síntomas digestivos como náuseas, diarrea y cólicos abdominales.
El tratamiento de la abstinencia de opiáceos incluye el manejo sintomático con medicamentos como la clonidina, que es un agonista adrenérgico alfa-2; y la terapia de sustitución de opiáceos con agonistas de opiáceos como la metadona y la buprenorfina.
El principio en el que se basa la terapia de sustitución de opiáceos es que estos medicamentos se unen de forma competitiva al receptor de opiáceos sin producir el mismo grado de euforia que los opiáceos sustituidos, por lo que pueden reducirse de forma segura.
La metadona es un agonista de opiáceo completo con una semivida larga, por lo que puede utilizarse como terapia de mantenimiento a largo plaz Por otro lado, la buprenorfina es un agonista parcial de los opiáceos que se utiliza para prevenir las recaídas Además, también se puede administrar naltrexona, un antagonista de los opiáceos de acción prolongada, para bloquear los efectos de los opiáceos y evitar las recaídas.

Neonatal abstinence syndrome6:18–7:08

Después del nacimiento, la droga empieza a eliminarse del sistema del neonato y aparecen síntomas de abstinencia, lo que se denomina síndrome de abstinencia neonatal.
Por lo general, el sistema nervioso central, el sistema nervioso autónomo y el sistema gastrointestinal del bebé son los más afectados.
En consecuencia, piense en el síndrome de abstinencia neonatal si el bebé presenta síntomas de irritabilidad, un llanto agudo y reflejos de succión descoordinados, así como taquipnea, estornudos, diarrea, temblores e incluso crisis convulsivas.
El tratamiento del síndrome de abstinencia neonatal consiste en intentar calmar a los neonatos colocándolos en un entorno oscuro y tranquilo y administrándoles morfina, metadona o buprenorfina para mejorar sus síntomas de abstinencia.
Hablemos ahora de los barbitúricos, un grupo de fármacos que incluyen el fenobarbital, el pentobarbital, el tiopental y el secobarbit Estos medicamentos pueden utilizarse en el tratamiento de trastornos convulsivos, ansiedad e insomnio y para inducir la anestesia en intervenciones quirúrgicas Los barbitúricos actúan potenciando el efecto del neurotransmisor inhibidor GABA al unirse a un sitio específico de los receptores GABAA, que son canales iónicos activados por ligandos que se abren para dejar entrar iones de cloruro en la célula.

Barbiturate intoxication7:08–8:52

Lo que hacen los barbitúricos es aumentar la duración de su apertura, incrementando así la afluencia de iones cloruro. Como resultado, la neurona se vuelve menos sensible a los estímulos y le resulta mucho más difícil despolarizarse y disparar un potencial de acción.
Este proceso se conoce como hiperpolarización de la membrana. A través de este mecanismo de acción, los barbitúricos inducen una sensación de somnolencia y calma, reducen la ansiedad y la tensión, y a menudo se abusa de ellos por estos efectos.
Sin embargo, la intoxicación por barbitúricos también puede producir síntomas de lentitud, dificultad para hablar, deterioro de la atención y la memoria, nistagmo y cambios de comportamiento.
Los barbitúricos tienen un bajo margen de seguridad, lo que significa que una persona puede sufrir una sobredosis incluso con pequeñas cantidades de la droga; además, tienen un riesgo muy alto de desarrollar depresión respiratoria.
Los síntomas pueden ser especialmente peligrosos cuando los barbitúricos se toman junto con otros depresores del sistema nervioso como el alcohol o las benzodiacepinas.
Con el tiempo, el consumo de barbitúricos provoca dependencia y tolerancia, por lo que las personas pueden experimentar intensos síntomas de abstinencia, que van desde la ansiedad, la agitación, los temblores y la taquicardia hasta delirium, crisis convulsivas que ponen en peligro la vida y colapso cardiovascular.

Barbiturate withdrawal8:52–9:25

El tratamiento de los síntomas de abstinencia implica una atención sintomática y una terapia de sustitución con una benzodiacepina, para reducir su consumo de forma segura.
Una vez finalizado el período de abstinencia se suele iniciar una psicoterapia para evitar recaída Por su parte, las benzodiacepinas son una clase de fármacos que pueden utilizarse en una amplia variedad de afecciones, como la ansiedad, el trastorno de pánico, los trastornos convulsivos, la espasticidad, la desintoxicación de otros fármacos depresivos, el insomnio, los terrores nocturnos y la anestesia general.

Benzodiazepine intoxication9:25–11:13

Recuerde que algunas de las benzodiazepinas más utilizadas son diazepam, lorazepam, alprazolam, oxazepam, midazolam y clordiazepóxido.
Un hecho importante que hay que tener en cuenta es que el potencial de adicción es especialmente alto con las benzodiacepinas de acción corta como el alprazolam, el oxazepam y el midazolam, ya que tienen una semivida más corta.
Las benzodiacepinas actúan por un mecanismo similar al de los barbitúricos, pero se unen a un sitio diferente en el receptor GABAA y aumentan la frecuencia de apertura en lugar de la duración de estos canales de cloruro.
En última instancia, el resultado es prácticamente el mismo, ya que la entrada de iones de cloruro con carga negativa hace que la neurona responda menos a los estímulos.
La intoxicación aguda con benzodiazepinas suele producir síntomas como pérdida de coordinación, ataxia y amnesia anterógrada, que se define como la incapacidad de formar nuevos recuerdos tras la administración del medicamento.
La buena noticia es que las benzodiacepinas tienen un mayor margen de seguridad en comparación con los barbitúricos, por lo que requieren dosis más altas para causar depresión respiratoria y coma.
Este es un dato muy importante. Sin embargo, el riesgo aumenta cuando las benzodiacepinas se combinan con otros depresores del SNC, ya que sus efectos depresivos se suman.
El tratamiento de la intoxicación por benzodiacepinas implica cuidados de apoyo y la administración de su antídoto, el flumacenilo, que actúa como antagonista competitivo al unirse al mismo sitio que las benzodiacepinas, impidiendo su acción.

Benzodiazepine withdrawal11:13–11:37

Cuando las benzodiacepinas se utilizan de forma crónica, las personas pueden desarrollar dependencia y tolerancia. Los síntomas de abstinencia de las benzodiacepinas son más leves que los de los barbitúricos e incluyen insomnio, depresión y, lo que es más importante pero menos frecuente, crisis convulsivas.
El tratamiento consiste en la atención sintomática y la disminución de la dosis, seguida de psicoterapia. Los últimos depresores de la lista son los inhalantes, unas sustancias químicas volátiles que producen vapores susceptibles de ser inhalados.

Inhalant intoxication and withdrawal11:37–13:00

Entre los inhalantes se encuentra el tolueno, que es uno de los principales componentes de las colas y las pinturas en spray, así como el butano, que se encuentra en los disolventes.
Un hecho de alto interés es que los inhalantes son comúnmente mal utilizados por los adolescentes, debido a su fácil disponibilida Aunque el mecanismo exacto por el que los inhalantes causan depresión del SNC no se conoce del todo, se cree que es a través de la estimulación de los receptores GABA.
La intoxicación aguda con un inhalante puede producir una sensación de euforia y desinhibición, asociada a desorientación y somnolencia.
Por último, las personas pueden presentar síntomas físicos como dificultad para hablar y marcha inestable. Los efectos de la intoxicación por inhalantes son extremadamente duraderos y se resuelven por sí solos.
Sin embargo, las personas que consumen inhalantes de forma repetida pueden desarrollar una erupción cutánea perinasal y perioral y llagas, un dato altamente indicativo.
Con el tiempo, los inhalantes pueden provocar dependencia y tolerancia. Los síntomas de abstinencia más frecuentes son las cefaleas, los cambios de humor, como la irritabilidad y la disforia, y los trastornos del sueño, como el insomnio.
El tratamiento del consumo de inhalantes consiste principalmente en una atención sintomática, seguida de una psicoterapia individual y de grupo.

Recap13:00–15:30

Esto puede conducir a una marcada depresión respiratoria, coma e incluso la muerte. El tratamiento de la sobredosis de barbitúricos implica el manejo sintomático con cuidados de apoyo, centrándose en la respiración y la presión arterial de la persona.
Los depresores son una clase de fármacos que provocan una reducción de las funciones cerebrales y corporales. La intoxicación puede dar lugar a diversos síntomas, como la elevación del estado de ánimo, la disminución de la ansiedad, la desinhibición del comportamiento, la sedación e incluso la depresión del SNC y de la respiración.
El uso de depresores a lo largo del tiempo puede provocar dependencia y tolerancia, por lo que cuando la persona deja de consumirlos repentinamente, experimenta síntomas de abstinencia, que incluyen ansiedad, temblores, convulsiones e insomnio.
La intoxicación por opiáceos suele presentarse con síntomas como euforia, pupilas puntiformes y estreñimiento, mientras que los casos graves pueden conducir a una sobredosis, con el resultado de una depresión del SNC y respiratoria; esta es la causa más común de muerte por sobredosis de drogas.
El uso prolongado de opioides puede originar dependencia y tolerancia, lo que provoca síntomas de abstinencia como aumento de la sudoración y piloerección, así como dilatación de las pupilas, rinorrea, bostezos y síntomas gastrointestinales como náuseas, diarrea y cólicos abdominales.
Además, el consumo de opiáceos durante el embarazo puede provocar el síndrome de abstinencia neonatal en el bebé Por otra parte, los barbitúricos constituyen un grupo de fármacos con un escaso margen de seguridad, que pueden producir intoxicación y sobredosis incluso a dosis bajas, lo que supone un riesgo muy elevado de desarrollar depresión respiratoria grave, coma e incluso la muer En caso de abstinencia de barbitúricos, las personas pueden experimentar delirium, crisis convulsivas y colapso cardiovascular.
Las benzodiacepinas también pueden provocar una intoxicación aguda, pero tienen un mayor margen de seguridad. Los síntomas de intoxicación incluyen pérdida de coordinación, ataxia y amnesia anterógrada, y raramente depresión respiratoria y coma.
Con el uso crónico, las personas pueden desarrollar tolerancia y dependencia, presentando síntomas de abstinencia como insomnio, depresión y crisis convulsivas.
Por último, la intoxicación por inhalantes es de muy corta duración y se presenta con euforia, desinhibición, desorientación y somnolencia, así como dificultad para hablar y marcha inestable.
Las personas que usan inhalantes repetidamente pueden desarrollar una erupción cutánea perinasal y perioral; con el tiempo, los inhalantes pueden provocar dependencia y toleran Los síntomas de abstinencia más frecuentes son las cefaleas, los cambios de humor, como la irritabilidad y la disforia, y los trastornos del sueño, como el insomnio.

Summary15:30–16:22

Primero, está Frank, de 28 años, que está inconsciente y no responde La exploración física revela una baja frecuencia respiratoria, bradicardia e hipotensió En este caso, el indicio más importante es que Frank tiene las pupilas puntiformes, lo que, combinado con el hecho de que tiene múltiples huellas de agujas en los brazos, indicaría que se ha inyectado heroína, por lo que está experimentando una sobredosis de opiáceos.
A continuación acude Sarah, de 14 años, que ha tenido cefaleas recurrentes durante los últimos 6 meses, así como desorientación, marcha inestable e insomnio, que son síntomas típicos de la abstinencia de depresores.
El mayor indicio aquí es el hecho de que Sarah presenta una erupción cutánea perioral y llagas, un signo revelador del uso recurrente de inhalantes, y una historia de inhalación de pegamento y pintura en aerosol confirma el diagnóstico de abstinencia de inhalantes.