Abordaje de las masas pancreáticas: ciencias clínicas
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Abordaje de las masas pancreáticas: ciencias clínicas
Desórdenes multisistémicos Ciencias Clínicas
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| Laboratory Test | Results | Reference Ranges |
| Hemoglobin | 10.2 g/dL | Female: 12-16 g/dL; Male: 13.5-17.5 g/dL |
| Complete metabolic panel | Within normal limits | Within normal limits |
| Lipase | 42 U/L | 0-160 U/L |
| CEA | 0.3 ng/mL | 0-2.9 ng/mL |
| CA 19-9 | 12 U/mL | 0-37 U/mL |
| Fecal occult blood | Positive | Negative |
Transcripción
Las masas pancreáticas son lesiones quísticas o sólidas, y pueden ser benignas o malignas. A menudo, estas masas se detectan incidentalmente durante un estudio de imagen abdominal realizado por un motivo no relacionado.
Las lesiones quísticas pancreáticas son más frecuentes y se dividen en tres categorías: quistes pancreáticos no neoplásicos, neoplasias quísticas pancreáticas y colecciones inflamatorias de líquido. Las masas sólidas son menos frecuentes e incluyen tumores del páncreas exocrino, como adenocarcinomas y adenomas benignos; así como tumores neuroendocrinos pancreáticos.
Cuando un paciente se presenta con una queja principal que sugiere una masa pancreática, su primer paso es obtener una historia clínica y un examen físico dirigidos. Los pacientes suelen referir síntomas vagos como dolor abdominal que se irradia a la espalda. En algunos casos, pueden tener antecedentes de pancreatitis crónica. La exploración física suele ser normal, pero dependiendo del tamaño y la localización de la masa, puede haber sensibilidad en la parte superior del abdomen.
Si sospecha que se trata de una masa pancreática, el siguiente paso es solicitar una tomografía computarizada del abdomen y la pelvis. Un TAC puede ayudarle a determinar si la masa es quística, sólida o indistinta. Comprender estas características clave le ayudará a acotar aún más su diferencial.
Empecemos por los quistes pancreáticos. Para estos pacientes, el siguiente paso es solicitar pruebas de laboratorio como pruebas de la función hepática y un panel metabólico básico, así como un TAC del páncreas más detallado, conocido como protocolo pancreático trifásico. También puede plantearse una resonancia magnética.
En primer lugar tenemos los quistes pancreáticos no neoplásicos o QPNN para abreviar. La mayoría de los pacientes son asintomáticos. En algunos casos, los antecedentes pueden revelar factores de riesgo asociados, como la fibrosis quística o la poliquistosis renal. La exploración física suele ser normal, con un abdomen blando y no sensible, y las pruebas de laboratorio suelen ser normales, aunque las pruebas de función hepática pueden estar elevadas en algunos casos.
En la TC con protocolo pancreático, se puede esperar encontrar un quiste unilocular único, bien definido, sin realce, sin elementos sólidos, sin septos y sin comunicación con el conducto pancreático. Estos rasgos son característicos de los QPNN, que incluyen quistes de retención, verdaderos o simples.
Pasemos a otro tipo de quiste pancreático llamado neoplasias quísticas pancreáticas, o NQP para abreviar. Aunque se trata de lesiones benignas, pueden causar efectos de masa a medida que aumentan de tamaño. Los pacientes suelen referir pérdida de peso involuntaria, dolor abdominal, náuseas, vómitos, esteatorrea, diabetes de nueva aparición e ictericia. En la exploración se puede esperar encontrar un abdomen no sensible. Las pruebas de laboratorio suelen ser normales, aunque algunos pacientes pueden presentar niveles elevados de PFH y bilirrubina.
En la tomografía computarizada, probablemente verá un quiste que es redondo, bien encapsulado; unilocular o septado; con calcificaciones en la pared. Además, la mayoría de las lesiones pueden comunicarse con el sistema ductal pancreático causando un conducto pancreático dilatado. Con estos hallazgos, considere una masa quística neoplásica.
Para confirmar el diagnóstico, el siguiente paso es obtener una aspiración con aguja fina, o PAAF, del líquido quístico. La aspiración de líquido no viscoso que contiene mucina o glucógeno con niveles bajos de amilasa y antígeno carcinoembrionario, o CEA, es diagnóstica de NQP.
Información clínica: Existen tres tipos principales de NQP: la neoplasia mucinosa papilar intraductal o NMPI, la neoplasia quística mucinosa y el cistoadenoma seroso. Aunque todas ellas son benignas, algunos subtipos, como las neoplasias mucinosas papilares intraductales de conducto principal, tienen un mayor potencial maligno. Por ello, la mayoría de estos subtipos se resecan quirúrgicamente.
Volvamos a hablar de nuestro último tipo de lesiones quísticas pancreáticas, las colecciones inflamatorias de líquido. Son acumulaciones tapiadas de líquido que tienden a formarse como complicación de episodios repetidos de inflamación pancreática. Los antecedentes podrían incluir pancreatitis crónica, trastorno por consumo de alcohol o ambos. Los síntomas pueden ser similares a los de la pancreatitis, como dolor abdominal, náuseas, vómitos y esteatorrea. En los casos graves puede haber ictericia. En estos pacientes, la exploración física revelará sensibilidad y distensión abdominal, y las pruebas de laboratorio suelen mostrar una elevación de las pruebas de función hepática.
El TAC probablemente mostrará una colección encapsulada, llena de líquido adyacente al páncreas. Si estos son sus hallazgos, considere una masa quística inflamatoria y solicite una PAAF para confirmarlo.
Fuentes
- "American gastroenterological association institute guideline on the diagnosis and management of asymptomatic neoplastic pancreatic cysts" Gastroenterology (2015)
- "Cancer of the pancreas: ESMO Clinical Practice Guidelines for diagnosis, treatment and follow-up" Annals of oncology (2015)
- "Clinical Practice Guidelines for Pancreatic Cancer 2022 from the Japan Pancreas Society: a synopsis" Int J Clin Oncol (2023)