Vacunas de COVID-19: lo que deben saber los profesionales sanitarios
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A principios de enero de 2021, EE.
UU.
han comenzado la fase 1 del despliegue de la vacuna de COVID-19.
Este vídeo ayudará a los profesionales sanitarios a ponerse al día sobre la información clave relativa a las vacunas.
Las directrices nacionales recomiendan dar prioridad a la administración de la vacuna al público según la condición de trabajador esencial de una persona y su riesgo de enfermar por COVID-19.
Basándose en estos criterios, se han identificado diferentes categorías/segmentos.
En la primera categoría, denominada fase 1a, se vacunará a los residentes de los centros de atención de larga duración y a los trabajadores sanitarios de primera línea, incluidos los primeros intervinientes.
La siguiente es la fase 1b, en la que se vacunará a los trabajadores esenciales y a los adultos mayores de 75 años.
En la fase 1c se vacunará a los adultos de 65 años o más, así como a los pacientes con alto riesgo de infección grave por COVID-19 causada por condiciones de salud preexistentes.
En la fase 2, todas las personas de 16 años o más que no hayan recibido la vacuna podrán recibirla.
Estas recomendaciones nacionales siguen evolucionando y pueden cambiar con el tiempo; sin embargo, en última instancia, corresponde a cada estado decidir cómo se distribuirán las vacunas.
Actualmente hay dos vacunas aprobadas por la FDA para su uso en EE.
UU.
La primera es BNT172b2.
Fue creada por BioNTech, Fosun Pharma y Pfizer, y se conoce coloquialmente como "vacuna de Pfizer".
Se trata de una vacuna de ARNm que debe almacenarse a largo plazo a entre -80 y -60°C.
Las vacunas de ARNm se diferencian de las tradicionales porque hacen que el organismo del receptor fabrique la proteína de la espícula del virus contra el que confieren protección, en lugar de introducir restos del propio virus.
Una vez descongelados y diluidos, los viales pueden conservarse en el frigorífico durante 6 horas.
Inicialmente, se informó de que estos viales contenían 5 dosis por vial; sin embargo, se ha descubierto que cada vial contiene 6 dosis utilizables y se ha actualizado la documentación oficial.
Las personas que reciben esta vacuna deben recibir dos dosis intramusculares de 0,3 ml de vacuna diluida, con un intervalo de 3 semanas.
Los ensayos de fase 3, realizados en más de 44.000 personas de entre 16 y 91 años, demostraron que la vacuna de Pfizer tiene una eficacia del 95% en la prevención de los síntomas de COVID-19 siete días después de la administración de la segunda dosis.
En el estudio, un total de 170 personas contrajeron COVID-19, 8 personas habían recibido las vacunas y las otras 162 habían recibido el placebo.
Cabe destacar que las tasas de infección por COVID-19 en el grupo de vacunación comenzaron a disminuir en comparación con el grupo de placebo dos semanas después de la administración de la dosis inicial.
Entre las personas que habían recibido una sola dosis de la vacuna pero que aún no habían recibido una segunda dosis, hubo un 52% de eficacia de la vacuna.
Al igual que el esquema de vacunación completo de dos dosis, no se sabe cuánto tiempo durará la protección contra la infección después de una sola dosis.
El ARNm 1273, creado por Moderna y el National Institute of Allergy and Infectious Diseases de EE.
UU., llamado coloquialmente "vacuna de Moderna", es una vacuna de ARNm que funciona como la de Pfizer, aunque no es preciso almacenarla a temperaturas tan frías.
La vacuna de Moderna debe almacenarse a una temperatura de entre -25 y -15°C.
Una vez descongelado, un vial sin perforar puede refrigerarse hasta 30 días, o dejarse a temperatura ambiente hasta 12 horas.
Una vez pinchada, la ampolla debe ser desechada después de 6 horas.
A diferencia de la vacuna de Pfizer, no es necesario diluirla.
Las personas que reciben la vacuna han de ser inoculadas con dos dosis intramusculares de 0,5 ml de vacuna, con un mes de diferencia.
Los ensayos de fase 3, en los que participaron más de 30.000 personas con edades comprendidas entre 18 y 95 años, demostraron que la vacuna de Moderna tiene una eficacia del 94% en la prevención de los síntomas de COVID-19 catorce días después de la administración de la segunda dosis.
En el estudio, 196 personas contrajeron COVID-19, a 11 personas se les administró la vacuna y las otras 185 recibieron placebos.
También se administró a 2.000 personas una sola dosis de la vacuna de Moderna, que mostró una eficacia del 80%.
ChAdOx1 nCoV-19/AzD1222, creada por la Universidad de Oxford y AstraZeneca y denominada coloquialmente vacuna de "AstraZeneca" u "Oxford", es una vacuna vectorial incompetente para la replicación que debe almacenarse entre 2 y 8°C.
Las vacunas con vectores incompetentes para la replicación llevan el ADN de la proteína de la espícula a las células del organismo a través de un virus independiente e inocuo.