Definitions & Key takeaways

Human parainfluenza viruses (HPIVs) are a group of four closely related RNA viruses belonging to the paramyxoviridae family. HPIVs causes acute respiratory infections, especially in children under five years. They cause respiratory infections such as croup, bronchiolitis, and Pneumonia, which are spread through infected droplets in the air and contaminated surfaces. Common symptoms include fever, myalgia, fatigue, and abdominal pain. Infections caused by HPIVs are usually self-limiting, only requiring supportive management. Sometimes however, they may require corticosteroids and epinephrine to relieve airway obstruction.

Los virus paragripales humanos, o VPH, son un grupo de virus que suelen causar infecciones de las vías respiratorias, especialmente en los niños.
De hecho, son la segunda causa más frecuente de infecciones respiratorias agudas en niños menores de 5 añ s. Los virus paragripales forman parte de la familia de los paramixovíridos, y hay cuatro tipos que infectan a los humanos: los tipos I, II, III y IV.
Ahora bien, los virus paragripales son virus con envoltura, lo que significa que están cubiertos por una membrana lipídica.
En el interior de la membrana lipídica hay una nucleocápside que contiene un genoma de ARN monocatenario de sentido negativo y una enzima ARN polim rasa.
Y en la membrana lipídica, hay dos glucoproteínas: la proteína HN, o hemaglutinina-neuraminidasa, y la proteína F, o de fusión.
Los virus paragripales se transmiten cuando una persona infectada estornuda o tose, lo que propaga miles de gotitas que contienen el virus en el área circundante hasta unos dos metros, o seis pies, de distancia.
Estas gotas pueden caer en la boca o en la nariz de las personas cercanas, o ser inhaladas en sus pulmones. El virus también puede sobrevivir en las superficies durante unas horas, por lo que es posible contraer el virus al tocar una superficie infectada, como un pomo de puerta contaminado, y luego tocarse los ojos, la nariz o la boca.
Cuando el virus paragripal entra en el organismo utiliza la hemaglutinina para unirse a los azúcares del ácido siálico en la superficie de las células epiteliales del aparato respiratorio.
Una vez unida, la proteína de fusión o F ayuda al virus a fusionarse con la membrana de la célula epitelial y a liberar la nucleocápside en el citoplasma.
En el citoplasma, una enzima llamada ARN polimerasa transcribe el ARN vírico de sentido negativo en cadenas de ARNm de sentido positivo, que luego son traducidas por los ribosomas de la célula hospedadora en proteínas víricas y ensambladas en nuevos irus.
Estos virus salen de la célula utilizando la neuraminidasa, que escinde los azúcares del ácido siálico de la membrana celular, lo que permite que los virus recién creados simplemente broten de la célula.
Los nuevos virus invaden las células vecinas y las destruyen. La destrucción celular atrae a las células inmunitarias cercanas, que liberan diversas quimiocinas que crean una reacción inflamatoria; esta reacción hace que las células epiteliales segreguen más moco, y también aumenta la permeabilidad de los vasos sanguíneos en las paredes de las vías respiratorias.
El aumento de la permeabilidad permite la entrada de más células inmunitarias y líquido en las zonas dañadas, lo que provoca inflamación e hinchazón.
El líquido adicional engrosa las paredes de las vías respiratorias y las estrecha Para empezar, los niños suelen tener las vías respiratorias más estrechas que los adultos, por lo que este estrechamiento adicional de las vías respiratorias les afecta más.
En los casos graves, se dificulta el paso del aire a través de las vías respiratorias, lo que provoca hipoxemia, es decir, disminución de los niveles de oxígeno en la sangre, e hipercapnia, o aumento de los niveles de dióxido de carbono en la sangre.
Los virus paragripales pueden causar diversas enfermedades de las vías respiratorias El VPH tipo I y el tipo II suelen causar laringitis vírica, también conocido como laringotraqueotraqueítis aguda, que es la inflamación de la laringe, la tráquea y los bronquios.
El VPH III suele afectar a las vías respiratorias inferiores, provocando una neumonía o una bronquiolitis, que es la inflamación de los bronquíolos.
El VPH IV puede afectar tanto a las vías respiratorias superiores como a las inferiores, pero la infección es bastante rara, e incluso cuando se produce, es muy leve.
Ahora, los brotes del virus paragripal son más frecuentes a finales del otoño, y algunas personas tienen un mayor riesgo de contraer la infección.
Se trata de niños de entre 6 meses y 3 años de edad, personas con estrechamiento congénito de las vías respiratorias, personas con vías respiratorias hiperactivas, como los asmáticos; y aquellos con antecedentes de intubación, que es cuando se introduce un tubo en la tráquea para ayudar a espirar.
El periodo de incubación suele durar entre 2 y 6 días, y los primeros síntomas suelen ser inespecíficos, como dolor abdominal, mialgia, es decir, dolor muscular, cansancio, cefaleas y fiebr .
La laringitis vírica también provoca estridor inspiratorio, que es un sonido agudo y silbante producido por el paso del aire a través de una laringe estrechada durante la inspiración; obstrucción laríngea, que provoca dificultad para respirar; una tos típica de ladrido y voz ronca.
La laringitis vírica grave también puede causar agitación debido a la hipoxia. La bronquiolitis se asocia a la congestión torácica, que es cuando el pecho se siente lleno u obstruido, dolor de garganta, tos y sibilancias.
Por último, la neumonía se presenta con dificultad para respirar, dolor en el pecho y tos productiva, lo que significa que puede salir pus o esputo con sangre.
El diagnóstico se realiza mediante la identificación del virus en muestras de secreciones nasofaríngeas, obtenidas mediante hisopos nasofaríngeos, o de garganta, o mediante aspiración nasal.
La identificación puede realizarse mediante la reacción en cadena de la polimerasa con transcriptasa inversa, o rt-PCR, que detecta incluso una cantidad minúscula de ARN vírico; la inmunofluorescencia o '===== para detectar los antígenos víricos, y el cultivo vírico, que consiste en hacer crecer el virus en un medio de cultivo.
La radiografía del cuello en una persona con laringitis vírica muestra un estrechamiento de la tráquea, que aumenta gradualmente hasta por debajo de las cuerdas vocales, haciendo que la tráquea parezca el campanario de una iglesia.
Esto se llama el signo del campanario. En el caso de la neumonía, puede haber una consolidación pulmonar en la radiografía.
La mayoría de las infecciones por el virus paragripal son autolimitadas y pueden requerir solo antipiréticos para controlar la fiebre.
La laringitis vírica de moderada a grave se trata con corticoides orales, parenterales o nebulizados, como la dexametasona, para aliviar la obstrucción de las vías respiratorias.
Si los corticoesteroides no son efectivos, se administra nebulización de epinefrina racémica. El tratamiento de la bronquiolitis suele consistir en un suplemento de oxígeno y en la administración de líquidos para evitar la deshidratación.
Actualmente no existe ninguna vacuna para los virus paragripales. Por lo tanto, la mejor forma de prevenir la transmisión es cubrirse la boca al estornudar o toser, lavarse las manos adecuadamente, desinfectar las superficies y evitar el contacto con personas que tengan síntomas.
##Resumen Como breve resumen... as a quick recap… human parainfluenza viruses type I to irus de ARN de la familia Paramyxoviridae.
Suelen causar infecciones de las vías respiratorias en los niños, como laringitis vírica, bronquiolitis y neumonía, que se propagan a través de las gotitas infectadas en el aire y las superficies contaminadas.
Los síntomas más frecuentes son dolor abdominal, mialgia, cansancio, cefaleas y fiebre. Además, la laringitis vírica provoca estridor inspiratorio y tos perruna.
La bronquiolitis provoca congestión y sibilancias, y la neumonía, tos productiva y dolor en el pecho. Se diagnostica con rt-PCR.
Suele ser una enfermedad autolimitada, pero la laringitis de moderada a grave puede requerir corticoesteroides como la dexametasona; o epinefrina racémica para aliviar la obstrucción de las vías respiratorias.