Fármacos antirreumáticos modificadores de la enfermedad no biológicos (FARME)

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Fármacos antirreumáticos modificadores de la enfermedad no biológicos (FARME)

Sistema musculoesquelético

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Los fármacos antirreumáticos modificadores de la enfermedad (FAME) son un grupo de medicamentos utilizados principalmente para modificar o ralentizar la progresión de la artritis reumatoide. Existen dos tipos de FAME: los biológicos, que se desarrollan a partir de microorganismos, animales o seres humanos, y los no biológicos, que se sintetizan químicamente en el laboratorio. En este vídeo nos centraremos especialmente en los FAME no biológicos.

Primero haremos un rápido repaso de la fisiología. Durante la fase S del ciclo celular, la célula realiza la replicación del ADN. El ADN está compuesto por una secuencia de desoxirribonucleótidos, y cada uno de ellos está formado por un grupo fosfato, un azúcar de cinco carbonos (como la desoxirribosa) y una nucleobase (que puede ser una pirimidina, como la citosina o la timidina, o una purina, como la adenina o la guanina). La síntesis de pirimidina comienza cuando el ácido fólico, o vitamina B9, de nuestra dieta se convierte en dihidrofolato, o DHF. A continuación, una enzima llamada dihidrofolato reductasa, o DHFR, convierte el DHF en tetrahidrofolato, o THF.

El THF actúa como mediador y acepta un grupo metilo del aminoácido serina, convirtiéndose en 5,10-metil-THF. A continuación, este grupo metilo lo utiliza una enzima llamada timidilato sintetasa, que lo transfiere a dUMP o monofosfato de desoxiuridina, convirtiéndolo en dTMP o monofosfato de desoxitimidina. El dTMP, entonces, a través de una serie de reacciones, se convierte finalmente en timina. Y en ese momento estamos listos para elaborar ADN.

La síntesis de la purina comienza con los aminoácidos glutamina, aspartato y glicina, junto con bicarbonato y formiato, que es el anión derivado del ácido fórmico. Estos se someten a una vía de diez pasos y el resultado es el monofosfato de inosina, o IMP, precursor de la adenina y la guanina. Y en ese momento, estamos listos para elaborar ADN.

La artritis reumatoide es un trastorno crónico, progresivo e inflamatorio que afecta a las articulaciones sinoviales y, en ocasiones, a otras partes del cuerpo, como la piel y los pulmones. Se cree que es una reacción autoinmunitaria, pero se desconoce la causa exacta. En general, parece estar asociada a factores de riesgo del entorno, como las infecciones y el tabaquismo, y a una predisposición genética, como las personas biológicamente femeninas y las que tienen los alelos HLA-DR1 y HLA-DR4.

Básicamente, las células del sistema inmunitario, incluidas las células T y los macrófagos, entran en el espacio articular y empiezan a liberar citocinas inflamatorias, como el factor de necrosis tumoral, o TNF-α, la interleucina-1, o IL-1, y la interleucina-6, o IL-6. Estas citocinas estimulan las células sinoviales para que proliferen y creen un panículo, que es una membrana sinovial gruesa e hinchada con tejido de granulación o cicatricial, formado por fibroblastos, miofibroblastos y células inflamatorias. Con el tiempo, las citocinas liberadas en el panículo empiezan a descomponer el cartílago articular, lo que acaba provocando una erosión ósea.

La buena noticia es que podemos ralentizar este proceso utilizando FAME no biológicos. Entre ellos se encuentran principalmente el metotrexato, la leflunomida, la hidroxicloroquina y la sulfasalacina. No obstante, hay que tener en cuenta que los FAME no biológicos también pueden utilizarse en otras afecciones, como la enfermedad intestinal inflamatoria (EII), y diversos tipos de cáncer, como la leucemia.