Aldosteronismo primario: ciencias clínicas

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El aldosteronismo primario, también conocido como hiperaldosteronismo primario o síndrome de Conn, es una afección en la que las glándulas suprarrenales producen una cantidad excesiva de aldosterona. Estas personas suelen presentar hipertensión refractaria al tratamiento médico. Actualmente, las causas más comunes del aldosteronismo primario incluyen los adenomas suprarrenales, el hiperaldosteronismo idiopático, así como una afección genética denominada hiperaldosteronismo familiar.

Si su paciente se presenta con una preocupación principal que sugiere aldosteronismo primario, en primer lugar, debe realizar una evaluación ABCDE para determinar si su paciente está inestable o estable.

Si está inestable, estabilice la vía respiratoria, la respiración y la circulación. A continuación, obtenga un acceso intravenoso y monitorice continuamente las constantes vitales del paciente, como la tensión arterial, la frecuencia cardiaca y la pulsioximetría. Por último, si es necesario, no olvide proporcionar oxígeno suplementario.

Os dejamos unos apuntes clave: Un paciente con aldosteronismo primario puede presentar una crisis hipertensiva, que se produce cuando la presión sistólica es superior a 180 o la presión diastólica es superior a 120.

Una presión arterial tan alta pone a los pacientes en riesgo de sufrir daños orgánicos, como infarto agudo de miocardio, insuficiencia renal aguda y hemorragia intracraneal.

Además, si hay indicios de daño en los órganos diana, la crisis hipertensiva suele denominarse emergencia hipertensiva. Por otro lado, la crisis hipertensiva en ausencia de daño orgánico terminal se denomina a veces urgencia hipertensiva.

En ambos casos, su paciente requiere tratamiento inmediato con un antihipertensivo intravenoso, como el nitroprusiato, con el objetivo de reducir gradualmente la presión arterial durante 24 horas. De esta forma se minimiza el riesgo de que se produzcan caídas rápidas de la perfusión en los órganos vitales y las consiguientes lesiones isquémicas.

Ahora que hemos terminado con los pacientes inestables, volvamos a la evaluación ABCDE y hablemos de los pacientes estables. En primer lugar, hay que realizar una anamnesis y una exploración física específicas y pedir un panel metabólico básico, o PMB para abreviar. Su paciente puede referir síntomas como dolores de cabeza, calambres musculares, debilidad, poliuria y polidipsia.

Los hallazgos más importantes de la historia clínica suelen incluir hipertensión persistente, a menudo a pesar del uso de varios medicamentos antihipertensivos;

antecedentes familiares de hipertensión de aparición precoz, accidente cerebrovascular o aldosteronismo primario. Además, algunos pacientes pueden tener un estudio de imagen previo que revele una masa suprarrenal incidental.

Por otro lado, el hallazgo más importante de la exploración física es la elevación de la presión arterial, normalmente por encima de 150/100. Pero, si su paciente está tomando 3 o más antihipertensivos, debe considerar la posibilidad de un aldosteronismo primario si la presión arterial sigue siendo superior a 140/90.

En ambos casos, los resultados de laboratorio pueden revelar hipernatremia, hipopotasemia y un nivel elevado de bicarbonato sérico.

En este punto, debe solicitar un nivel de aldosterona plasmática y la actividad de la renina plasmática.

Calculando la relación entre la actividad de la aldosterona y la de la renina, podrá detectar si su paciente padece aldosteronismo primario. Si la proporción es inferior a 20 a 1, el cribado es negativo, por lo que debe considerarse un diagnóstico alternativo.

Sin embargo, si la proporción es superior a 20 a 1, debe sospecharse un aldosteronismo primario.

Para explicar por qué el cociente es elevado en el aldosteronismo primario, recordemos que, en condiciones fisiológicas, los niveles de renina aumentan cuando los riñones están hipoperfundidos.

Esto puede ocurrir en caso de hipovolemia o hipotensión. A continuación, la renina activa la vía de la angiotensina, que a su vez estimula las glándulas suprarrenales para aumentar la secreción de aldosterona, con el resultado neto de una mayor reabsorción de agua y un aumento de la presión arterial.

En un paciente sano, solo cabría esperar un aumento de los niveles de aldosterona en un contexto de aumento de los niveles de renina, lo que daría lugar a una relación normal entre aldosterona y renina.

Sin embargo, en el aldosteronismo primario, se produce un aumento inadecuado de los niveles de aldosterona incluso cuando los niveles de renina son bajos, razón por la cual la relación aldosterona/renina es anormalmente elevada.

Ahora bien, una vez que se sospecha, hay que determinar si se cumplen o no los criterios para el diagnóstico del aldosteronismo primario. Entre ellos se incluyen la hipertensión, la hipopotasemia, un nivel de aldosterona superior a 20 ng/mL (554,8 pmol/L) y una actividad de renina plasmática inferior al límite inferior de la normalidad, es decir, inferior a 1,0 ng/mL/h (23,7 pmol/L/h), o incluso indetectable.

Fuentes

  1. "The Management of Primary Aldosteronism: Case Detection, Diagnosis, and Treatment: An Endocrine Society Clinical Practice Guideline" J Clin Endocrinol Metab (2016)
  2. "Primary Aldosteronism Diagnosis and Management: A Clinical Approach" Endocrinol Metab Clin North Am (2019)
  3. "Harrison’s Principles of Internal Medicine, 21st Edition" McGraw Hill Education (2022)
  4. "Cellular and Genetic Causes of Idiopathic Hyperaldosteronism" Hypertension (2018)