La vitamina K ayuda a regular el proceso de la coagulación de la sangre al contribuir a la conversión de ciertos factores de coagulación en sus formas maduras.Sin la vitamina K, el organismo sería incapaz de controlar la formación de coágulos.Si alguien no pudiera formar coágulos de sangre de forma eficaz, perdería todo el volumen de sangre por algo tan simple como un pinchazo Para evitar este escenario extremo, la vitamina K debe ser ingerida, metabolizada y utilizada para crear factores de coagulación maduros.Para entender la regulación de la formación de coágulos, primero hay que hablar brevemente sobre la hemostasia (hemo- se refiere a la sangre y -stasia significa detener o parar).La hemostasia se divide en dos fases: hemostasia primaria y secundaria.La hemostasia primaria implica la formación de un tapón de plaquetas alrededor del lugar donde un vaso sanguíneo se ha lesionado, y la hemostasia secundaria refuerza el tapón de plaquetas con la creación de una malla de una proteína llamada fibrina.Para llegar a la fibrina, es necesario activar un conjunto de factores de coagulación, cada uno de los cuales es una enzima.Estas enzimas se activan a través de un proceso llamado proteólisis, que consiste en cortar una parte de la proteína.En total, hay doce factores de coagulación numerados como factores I-XIII, no hay factor VI.La mayoría de estos factores son producidos por las células del hígado, y la producción de los factores de coagulación II, VII, IX y X requiere una enzima que utiliza la vitamina K.La vitamina K se encuentra en abundancia en los alimentos de hoja verde, como las espinacas, la col rizada y las acelgas, que tienen altas concentraciones de vitamina K.Es una vitamina liposoluble, junto con las vitaminas A, D y E, lo que significa que puede almacenarse en las células grasas en lugar de ser excretada por los riñones.Las bacterias del tubo digestivo también sintetizan vitamina K como subproducto de su metabolismo, lo que contribuye aún más a la ingesta total.Cuando la vitamina K se moviliza desde las células grasas o el tubo digestivo hasta el hígado, está en su forma dietética y se llama vitamina K quinona.Una enzima llamada quinona reductasa toma electrones del NADPH y los dona a la vitamina K quinona, lo que la convierte en la forma reducida que se llama vitamina K hidroquinona.La vitamina K hidroquinona actúa como cofactor donando sus electrones a una enzima llamada gamma glutamil carboxilasa, que convierte las formas no funcionales de los factores de coagulación II, VII, IX y X en sus formas funcionales.La gamma glutamil carboxilasa añade un grupo carboxilo, un grupo químico formado por un carbono, dos hidrógenos y un oxígeno, en el extremo de los residuos de ácido glutámico de las proteínas.Después del paso de carboxilación, la vitamina K se encuentra en una forma oxidada que puede aceptar electrones y se llama vitamina K epóxido.La vitamina K epóxido se convierte de nuevo en vitamina K quinona mediante otra enzima llamada epóxido reductasa, que dona electrones a la vitamina K epóxido utilizando un grupo tiol.De este modo, una sola molécula de vitamina K puede reutilizarse muchas veces.El fármaco warfarina, que se utilizó por primera vez como veneno para ratas, bloquea la función de esta enzima, lo que impide que la vitamina K se recicle y, como resultado, los factores II, VII, IX y X no se activan.Vamos a ver la cascada de la coagulación con más detalle para saber dónde desempeñan sus respectivas funciones estos factores de coagulación.La cascada de la coagulación se inicia a través de dos vías: la extrínseca y la intrínseca.La vía intrínseca se inicia cuando el factor XII en circulación entra en contacto con la superficie de las plaquetas activadas o del colágeno.El factor XII activado activa el
factor XI, que activa el
factor IX que activa el
factor X.El factor X.El factor X inicia la vía común, donde activa el
factor II, que activa el factor I que construye la malla de fibrina.Cuando el factor II se activa, también activa otros cuatro factores: V, VIII, IX y XIII.El
factor V se activa y actúa como cofactor del X, el
factor VIII actúa como cofactor del factor IX y el
factor XIII ayuda al factor I, o fibrina, a formar reticulaciones.En la vía extrínseca, el factor tisular expuesto activa el
factor VII, que activa el factor X y pone en marcha la vía común.De este modo, sin vitamina K, la pérdida del factor VII hará que la vía extrínseca no funcione; a su vez, en ausencia del factor IX, la vía extrínseca no funcionará; y sin los factores X y II, no funcionará la vía común.Dado que estos factores se utilizan en las tres vías, es fácil ver cómo la formación de coágulos no funciona correctamente a menos que el organismo utilice de forma adecuada la vitamina K.##Resumen Como breve resumen...La vitamina K desempeña una función esencial en la formación de coágulos porque se utiliza en la síntesis de los factores de coagulación II, VII, IX y X.Para ser útil, la vitamina K se somete a una serie de reacciones de oxidación y reducción denominadas ciclo de la vitamina K.Una diana importante de este sistema es el fármaco warfarina, que inhibe la epóxido reductasa para impedir la maduración de estos factores.**NEWLIN **