Anticoagulantes: heparina
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Anticoagulantes: heparina
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Los anticoagulantes se utilizan para evitar la formación de coágulos.
Estos fármacos actúan interfiriendo en la función normal de las proteínas plasmáticas denominadas factores de coagulación, que participan en la hemostasia secundaria, donde hemo se refiere a la sangre y estasis significa detener o parar.
En este vídeo nos centraremos en la heparina, que actúa inhibiendo indirectamente dos factores de coagulación denominados trombina y factor Xa al unirse a una proteína anticoagulante denominada antitrombina III y potenciar su actividad.
Antes de hablar de la heparina en detalle, vamos a hablar de la cascada de la coagulación, que es donde actúa la heparina.
La cascada de la coagulación se inicia a través de dos vías: la extrínseca y la intrínseca.
La vía intrínseca se inicia cuando el factor XII en circulación entra en contacto con la superficie de las plaquetas activadas o del colágeno.
El factor XII activado activa el factor XI, que activa el factor IX, que activa el factor X.
El factor X inicia la vía común, donde activa el factor II (o trombina), que activa el factor I, que construye la malla de fibrina.
Cuando el factor II se activa, también activa otros cuatro factores: V, VIII, IX y XIII.
El factor V se activa y actúa como cofactor del X, el factor VIII actúa como cofactor del factor IX y el factor XIII ayuda al factor I, o fibrina, a formar reticulaciones.
En la vía extrínseca, el factor tisular expuesto activa el factor VII, que activa el factor X y pone en marcha la vía común.
El punto más importante de la regulación del coágulo es cuando se produce un factor de coagulación llamado trombina.
La trombina, o factor II activado, es un factor de coagulación muy importante, ya que tiene múltiples funciones procoagulantes.
Piense en la trombina como el acelerador de un coche: el pedal que lleva la hemostasia secundaria de 30 km/h a 160 km/h.
En primer lugar, la trombina se une a los receptores de las plaquetas y las activa.
Las plaquetas activadas cambian su forma para formar brazos en forma de tentáculos que les permiten adherirse a otras plaquetas.
En segundo lugar, la trombina activa dos cofactores: el factor V, utilizado en la vía común, y el factor VIII, utilizado en la vía intrínseca.
En tercer lugar, la trombina escinde proteolíticamente el fibrinógeno o factor I, en fibrina o factor Ia que se une a otras proteínas de fibrina para formar una malla de fibrina.
Por último, la trombina escinde proteolíticamente el factor estabilizador o factor XIII en el factor XIIIa.
El factor XIIIa se combina con un cofactor de iones de calcio para formar reticulaciones entre las cadenas de fibrina, lo que refuerza aún más la malla de fibrina.
Dado que la trombina es tan crucial para la coagulación, tiene sentido que sirva de objetivo principal de la antitrombina III, que es una de las proteínas anticoagulantes del organismo.
La antitrombina III, que a veces se llama simplemente antitrombina, es una proteína que se fabrica en el hígado y se libera en la sangre, donde se une a la trombina y al factor Xa en la vía común.
La trombina en la sangre puede unirse a la antitrombina y dejar de estar disponible.
La antitrombina también se une al factor X activo, que es una proteína de la coagulación fundamental que convierte la protrombina en trombina.
La antitrombina también inhibe los factores VII, IX, XI y XII, aunque con mucha menos afinidad.
La heparina es una molécula de hidratos de carbono con una cadena de pentasacáridos seguida de una cola formada por glucosaminoglicanos.
La heparina puede ser no fraccionada o fraccionada.
La heparina no fraccionada se refiere a la heparina derivada fisiológicamente (por lo general, del intestino del cerdo) y es una mezcla de heparinas de alto peso molecular (o HAPM) y heparinas de bajo peso molecular (o HBPM).
Las HAPM tienen una cola de glucosaminoglicanos más larga, mientras que las HBPM tienen una cola mucho más corta.
La heparina fraccionada se crea cuando la heparina no fraccionada se somete a un proceso en el que las HAPM se despolimerizan, es decir, se corta parte de su cola, por lo que solo consta de HBPM.
La longitud de la cola es crucial para la función de estos dos tipos de heparina.
Tanto las heparinas de alto como de bajo peso molecular pueden unirse a la antitrombina III a través de la región del pentapéptido, para aumentar su actividad de inhibición del factor Xa.
Sin embargo, para que la actividad de la antitrombina III contra la trombina aumente es necesario que la trombina se una a la cola larga de la heparina, lo que significa que solo la HAPM tiene efecto sobre la trombina.
En comparación con la heparina no fraccionada, las HBPM como la enoxaparina y la dalteparina tienen una mejor biodisponibilidad y una semivida de dos a cuatro veces más larga.
Fuentes
- "Katzung & Trevor's Pharmacology Examination and Board Review,12th Edition" McGraw-Hill Education / Medical (2018)
- "Rang and Dale's Pharmacology" Elsevier (2019)
- "Goodman and Gilman's The Pharmacological Basis of Therapeutics, 13th Edition" McGraw-Hill Education / Medical (2017)
- "Overview of hemostasis" J.C. Aster, H. Bunn (Eds.), Pathophysiology of Blood Disorders, 2e. McGraw-Hill (2016)
- "Critical Issues and Recent Advances in Anticoagulant Therapy: A Review" Neurology India (2019)
- "Heparinoid Complex-Based Heparin-Binding Cytokines and Cell Delivery Carriers" Molecules (2019)