Candida
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Candida
Micología
Infecciones fúngicas cutáneas
Infecciones fúngicas oportunistas
Infecciones fúngicas sistémicas
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Candida es una levadura, no el país amante del jarabe de arce en América del Norte, aunque también se puede encontrar en Canadá.
Candida a veces provoca una leve infección por hongos, pero en algunas situaciones puede llegar al torrente sanguíneo y causar una enfermedad grave.
Se conocen varios tipos de especies de Candida, y más de veinte de ellas causan enfermedades en los seres humanos: C.
albicans, C.
parapsilosis, C.
tropicalis, C.
glabrata, C.
krusei, C.
auris, y la lista continúa.
De ellas, la más común es C.
albicans.
Candida se encuentra en todo el cuerpo; prefiere los ambientes cálidos y húmedos como la boca y la región del pañal de los bebés y, en las mujeres, puede encontrarse en la vagina.
Es normal que los microbios, ya sean bacterias, hongos o virus, vivan por todo el cuerpo, pero cada microbio es ligeramente diferente en cuanto a si está colonizando el organismo (en otras palabras, si solo vive en él sin causar problemas) o si provoca infecciones, y origina algún grado de daño o destrucción de los tejidos.
A este respecto, un factor importante es la cantidad exacta presente de un microbio.
Candida se considera un microbio oportunista.
Cuando la cantidad de Candida es relativamente baja, resulta inofensiva.
No obstante, si el sistema inmunitario de una persona está debilitado o existe menos competencia para Candida, entonces la cantidad de Candida puede aumentar, hasta el punto de un sobrecrecimiento.
Por otra parte, Candida puede existir en múltiples formas, de modo semejante a un camaleón.
A veces las células aparecen en forma redonda u ovalada y se denominan células de levadura; en otras ocasiones pueden verse como hifas con largos y delgados filamentos, como si fuera una planta de cactus segmentada.
También puede adoptar una apariencia intermedia llamada seudohifa.
Cada una de estas morfologías o "apariencias" reflejan las mismas células de Candida expresadas en diferentes perfiles proteicos, lo que confiere a las células propiedades singulares.
En "modo levadura", Candida se mueve mejor de una parte del cuerpo a otra, mientras que en "modo filamento" es más apta para invadir los tejidos.
Candida suele vivir en la piel o en las membranas mucosas, y cuando empieza a crecer en exceso puede dañar los tejidos cercanos.
Entre los distintos patrones de lesión, el más común es la candidiasis seudomembranosa, debida principalmente a un sistema inmunitario debilitado que permite el sobrecrecimiento de Candida.
El resultado es la destrucción de la capa de epitelio escamoso estratificado, que es la capa más externa de la piel o de las mucosas.
De este modo se provoca la acumulación de las células destruidas y de la proteína queratina que rellena esa capa más externa, para formar una lesión blanca, llamada seudomembrana, que tiene un aspecto parecido al "requesón".
Las lesiones blancas no suelen ser dolorosas y pueden rasparse con un depresor lingual, dejando una base mucosa roja que a veces sangra.
Dado que la causa subyacente es un sistema inmunitario debilitado, esta modalidad es bastante común en los bebés pequeños y los ancianos, ambos grupos con un sistema inmunitario relativamente débil.
También puede estar relacionada con una enfermedad inmunosupresora como la diabetes o el VIH, o con tratamientos médicos inmunosupresores como los esteroides, incluidos los esteroides inhalados, así como con la radioterapia o la quimioterapia.
Otro patrón de lesión se denomina candidiasis eritematosa y suele aparecer como resultado de un cambio en los niveles de competencia microbiana que mantiene a las especies de Candida bajo control.
Por ejemplo, un tratamiento con antibióticos o el consumo de tabaco, que destruyen selectivamente ciertas poblaciones bacterianas más de lo que afectan a Candida.