Enfermedades vasculares cerebrales: revisión de la patología

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Correlaciones clínicas de anatomía: Vías de la médula espinal
Correlatos clínicos de la anatomía: Huesos, fascias y músculos del cuello
Anatomía de la cavidad oral
Anatomía de la articulación temporomandibular y de los músculos de la masticación
Músculos de la cara y del cuero cabelludo
Anatomía de las glándulas salivales
Nervios y vasos de la cara y el cuero cabelludo
Anatomía de la lengua
Anatomía de la fosa pterigopalatina (esfenopalatina)
Anatomía del oído interno
Anatomía de la fosa infratemporal
Correlaciones clínicas de anatomía: Cráneo, cara y cuero cabelludo
Anatomía de la corteza cerebral
Anatomía del cerebelo
Anatomía de las meninges craneales y de los senos venosos de la duramadre
Anatomía del tronco encefálico
Anatomía de los ganglios basales
Anatomía de los tractos de sustancia blanca
Anatomía del sistema límbico
Anatomía del riego sanguíneo al cerebro
Anatomía del diencéfalo
Anatomía del sistema ventricular
Correlatos clínicos de la anatomía: Hemisferios cerebrales
Anatomía de los nervios olfativo (CN I) y óptico (CN II)
Anatomía de los nervios oculomotor (CN III), troclear (CN IV) y abducens (CN VI)
Anatomía del nervio trigémino (NC V)
Anatomía del nervio facial (NC VII)
Anatomía del nervio glosofaríngeo (CN IX)
Anatomía de los nervios accesorio espinal (CN XI) e hipogloso (CN XII)
Anatomía del nervio vago (NC X)
Correlatos clínicos anatómicos: Nervios facial (NC VII) y vestibulococlear (NC VIII)
Glucólisis
Ciclo del ácido cítrico
Cadena de transporte de electrones y fosforilación oxidativa
Gluconeogénesis
Metabolismo del glucógeno
Vía de las pentosas fosfato
Metabolismo de los aminoácidos
Ciclo del nitrógeno y la urea
Síntesis de ácidos grasos
Oxidación de los ácidos grasos
Metabolismo de los cuerpos cetónicos
Metabolismo del colesterol
Errores de tipo I y de tipo II
Sensibilidad y especificidad
Incidencia y prevalencia
Valor predictivo positivo y negativo
Precisión y exactitud de las pruebas
Riesgo relativo y absoluto
Cociente de posibilidades
Attributable risk (AR)
Tasas de mortalidad y letalidad
AVAD y AVAC
Normalización directa
Normalización indirecta
Diseños de estudios
Estudio ecológico
Estudio transversal
Estudio de casos y controles
Estudio de cohortes
Ensayo de control aleatorizado
Ensayos clínicos
Tamaño de la muestra
Placebo effect and masking
Causalidad de la enfermedad
Sesgo de selección
Sesgo de información
Confusión
Interacción
Sesgo en la interpretación de los resultados de los estudios clínicos
Sesgo en la realización de estudios clínicos
Modes of infectious disease transmission
Vaccination and herd immunity
Prevención
Leucodistrofia
Adrenoleucodistrofia (NORD)
Trastornos del espectro Zellweger (NORD)
Primary ciliary dyskinesia
Síndrome de Alport
Síndrome de Ehlers-Danlos
Osteogenesis imperfecta
Síndrome de Marfan
Vitamin C deficiency
Trastornos peroxisomales: revisión de la patología
Estructura nuclear
Estructura del ADN
Transcripción del ADN
Traducción de ARNm
Regulación génica
Epigenética
Aminoácidos y plegamiento de proteínas
Protein structure and synthesis
Metabolismo de los nucleótidos
Replicación del ADN
Operón Lac
Daño y reparación del ADN
Ciclo celular
Mitosis y meiosis
Mutaciones del ADN
Desarrollo del sistema cardiovascular
Circulación fetal
Desarrollo de la cara y el paladar
Arcos, bolsas y hendiduras faríngeos
Development of the ear
Development of the eye
Desarrollo del sistema digestivo y de las cavidades corporales
Desarrollo del sistema digestivo
Desarrollo de los dientes
Desarrollo de la lengua
Development of the integumentary system
Desarrollo del esqueleto axial
Development of the limbs
Desarrollo del sistema muscular
Development of the nervous system
Desarrollo del aparato urinario
Desarrollo del aparato reproductor
Desarrollo del sistema respiratorio
Desarrollo humano: días 1-4
Desarrollo humano: días 4-7
Desarrollo humano: semana 2
Desarrollo humano: semana 3
Ectodermo
Mesodermo
Endodermo
Desarrollo de la placenta
Desarrollo de las membranas fetales
Desarrollo de gemelos
Vía de señalización Hedgehog
Desarrollo del cordón umbilical
Genética mendeliana y cuadros de Punnett
Equilibrio de Hardy-Weinberg
Patrones de herencia
Reordenamiento independiente de genes y vínculo
Evolución y selección natural
Síndrome de Lesch-Nyhan
Orotic aciduria
Deficiencia de adenosina deaminasa
Xeroderma pigmentosum
McCune-Albright syndrome
Acute radiation syndrome
Trastornos de la síntesis y el metabolismo de las purinas y las pirimidinas: Revisión de patología
Síndrome de Down (Trisomía 21)
Síndrome de Edwards (trisomía 18)
Síndrome de Patau (trisomía 13)
Síndrome del cromosoma X frágil
Enfermedad de Huntington
Distrofia miotónica
Ataxia de Friedreich
Síndrome de Turner
Síndrome de Klinefelter
Síndrome de Prader-Willi
Síndrome de Angelman
Beckwith-Wiedemann syndrome
Síndrome de cri du chat
Síndrome de Williams
Síndrome de Alagille (NORD)
Acondroplasia
Poliquistosis renal
Poliposis adenomatosa familiar
Hipercolesterolemia familiar
Neoplasia endocrina múltiple
Neurofibromatosis
Esclerosis tuberosa
enfermedad de von Hippel-Lindau
Albinismo
Fibrosis quística
Enfermedad de Gaucher (NORD)
Enfermedad por almacenamiento de glucógeno tipo I
Enfermedad por almacenamiento de glucógeno tipo II (NORD)
Glycogen storage disease type III
Glycogen storage disease type IV
Glycogen storage disease type V
Hemocromatosis
Enfermedad de almacenamiento de mucopolisacáridos de tipo 1 (síndrome de Hurler)
Krabbe disease
Enfermedad de Niemann-Pick tipos A y B (NORD)
Enfermedad de Niemann-Pick tipo C
Fenilcetonuria (NORD)
Enfermedad de células falciformes (NORD)
Enfermedad de Tay-Sachs (NORD)
Alfa-talasemia
Beta-talasemia
Enfermedad de Wilson
Agammaglobulinemia ligada al X
Enfermedad de Fabry (NORD)
Deficiencia de glucosa-6-fosfato deshidrogenasa (G6PD)
Hemofilia
Mucopolisacaridosis de tipo 2 (Síndrome de Hunter) (NORD)
Distrofia muscular
Síndrome de Wiskott-Aldrich
Miopatía mitocondrial
Distrofias musculares y miopatías mitocondriales: Revisión de la patología
Trastornos genéticos diversos: revisión de la patología
Histología de la sangre
Estructura y funciones de las bacterias
Staphylococcus epidermidis
Staphylococcus aureus
Staphylococcus saprophyticus
Streptococcus viridans
Streptococcus pneumoniae
Streptococcus pyogenes (estreptococo del grupo A)
Streptococcus agalactiae (estreptococo del grupo B)
Enterococcus
Clostridium perfringens
Clostridium botulinum (Botulismo)
Clostridium difficile (Colitis seudomembranosa)
Clostridium tetani (Tétanos)
Bacillus cereus (intoxicación alimentaria)
Listeria monocytogenes
Corynebacterium diphtheriae (difteria)
Nocardia
Actinomyces israelii
Escherichia coli
Salmonella (no tifoidea)
Salmonella typhi (fiebre tifoidea)
Pseudomonas aeruginosa
Enterobacter
Klebsiella pneumoniae
Shigella
Proteus mirabilis
Yersinia enterocolitica
Legionella pneumophila (enfermedad del legionario y fiebre de Pontiac)
Serratia marcescens
Bacteroides fragilis
Yersinia pestis (peste)
Vibrio cholerae (cólera)
Helicobacter pylori
Campylobacter jejuni
Neisseria meningitidis
Neisseria gonorrhoeae
Moraxella catarrhalis
Francisella tularensis (tularemia)
Bordetella pertussis (tos ferina)
Brucella
Haemophilus influenzae
Haemophilus ducreyi (chancroide)
Pasteurella multocida
Mycobacterium tuberculosis (Tuberculosis)
Mycobacterium leprae
Complejo Mycobacterium avium (NORD)
Mycoplasma pneumoniae
Chlamydia pneumoniae
Chlamydia trachomatis
Borrelia burgdorferi (enfermedad de Lyme)
Borrelia sp. (fiebre recurrente)
Leptospira
Treponema pallidum (Sífilis)
Rickettsia rickettsii (fiebre maculosa de las Montañas Rocosas) y otras especies de Rickettsia
Coxiella burnetii (fiebre Q)
Ehrlichia y Anaplasma
Gardnerella vaginalis (vaginosis bacteriana)
Virus de la varicela zóster
Cytomegalovirus
Virus de Epstein-Barr (mononucleosis infecciosa)
Virus del herpes humano 8 (Sarcoma de Kaposi)
Virus del herpes simple
Virus del herpes humano 6 (Rubéola)
Adenovirus
Parvovirus B19
Virus del papiloma humano
Poxvirus (Smallpox and Molluscum contagiosum)
Virus BK (cistitis hemorrágica)
Virus JC (leucoencefalopatía multifocal progresiva)
Poliovirus
Virus de Coxsackie
Rinovirus
Virus de la hepatitis A y de la hepatitis E
Hepatitis D virus
Virus de la gripe
Virus de la parotiditis
Virus del sarampión
Virus respiratorio sincicial
Virus parainfluenza humanos
Dengue virus
Virus de la fiebre amarilla
El virus del Zika
Virus de la hepatitis C
Virus del Nilo Occidental
Norovirus
Rotavirus
Coronaviruses
VIH (SIDA)
Human T-lymphotropic virus
Ebola virus
Virus de la rabia
Virus de la rubéola
Eastern and Western equine encephalitis virus
Lymphocytic choriomeningitis virus
Hantavirus
Coccidioidomycosis and paracoccidioidomycosis
Histoplasmosis
Blastomycosis
Toxoplasma gondii (Toxoplasmosis)
Trichomonas vaginalis
Inhibidores de la síntesis de proteínas: Aminoglucósidos
Antimetabolitos: Sulfonamidas y trimetoprim
Medicamentos antituberculosos
Inhibidores de la síntesis de la pared celular diversos
Inhibidores de la síntesis de proteínas: Tetraciclinas
Inhibidores de la síntesis de la pared celular: Penicilinas
Inhibidores de la síntesis de proteínas diversos
Inhibidores de la síntesis de la pared celular: Cefalosporinas
Inhibidores de la síntesis del ADN: Metronidazol
Inhibidores de la síntesis del ADN: Fluoroquinolonas
Mecanismos de resistencia a los antibióticos
Inhibidores de la integrasa y de la entrada
Inhibidores de la transcriptasa inversa nucleosídicos (ITIN)
Inhibidores de la proteasa
Medicamentos para la hepatitis
Inhibidores no nucleosídicos de la transcriptasa inversa (INNRT)
Inhibidores de la neuraminidasa
Medicamentos contra el herpes
Azoles
Equinocandinas
Fármacos antifúngicos diversos
Antihelmínticos
Antipalúdicos
Medicamentos contra ácaros y piojos
Radicales libres y lesiones celulares
Necrosis y apoptosis
Isquemia
Hipoxia
Amiloidosis
Inflamación
Curación de heridas
Enfermedad arterial
Angina de pecho
Stable angina
Unstable angina
Infarto de miocardio
Prinzmetal angina
Síndrome de robo coronario
Enfermedad arterial periférica
Subclavian steal syndrome
Disección aórtica
Vasculitis
Enfermedad de Behcet
Enfermedad de Kawasaki
Hipertensión
Hypertensive emergency
Estenosis de la arteria renal
Coartación de la aorta
Síndrome de Cushing
Conn syndrome
Hypotension
Orthostatic hypotension
Hipertrigliceridemia
Hyperlipidemia
Insuficiencia venosa crónica
Tromboflebitis
Trombosis venosa profunda
Linfedema
Lymphangioma
Shock
Tumores vasculares
Angiosarcomas
Candida
Tetralogía de Fallot
Tronco arterioso
Transposición de los grandes vasos
Total anomalous pulmonary venous return
Síndrome de hipoplasia del corazón izquierdo
Conducto arterioso permeable
Defecto septal ventricular
Comunicación interauricular
Aleteo auricular
Fibrilación auricular
Contracción auricular prematura
Taquicardia auriculoventricular con reentrada nodal (TAVRN)
Síndrome de Wolff-Parkinson-White
Taquicardia ventricular
Síndrome de Brugada
Contracción ventricular prematura
Síndrome de QT largo y torsade de pointes
Fibrilación ventricular
Nódulo atrioventricular
Bloqueo de rama
Pulseless electrical activity
Insuficiencia cardíaca
Cor pulmonar
Endocarditis
Miocarditis
Cardiopatía reumática
Hipertensión: revisión de patología
Hipertiroidismo
Diabetes mellitus
Diabetic retinopathy
Nefropatía diabética
Hiperparatiroidismo
Hipoparatiroidismo
Hipercalcemia
Hipocalcemia
Hipopituitarismo
Cataract
Glaucoma
Vertigo
Defectos cardíacos congénitos acianóticos: revisión de la patología
Cardiopatías congénitas cianóticas: revisión de la patología
Aterosclerosis y arteriosclerosis: Revisión de la anatomía patológica
Enfermedad arterial coronaria: revisión de la patología
Enfermedad arterial periférica: revisión de la patología
Cardiopatía valvular: Revisión de la patología
Miocardiopatías: revisión de la patología
Insuficiencia cardíaca: Revisión de la patología
Arritmias supraventriculares: revisión de la patología
Arritmias ventriculares: Revisión de la patología
Bloqueos cardíacos: Revisión de la patología
Disecciones y aneurismas aórticos: Revisión de la patología
Enfermedad del pericardio: revisión patológica
Endocarditis: revisión de la patología
Shock: revisión de la patología
Vasculitis: Revisión de la patología
Tumores cardíacos y vasculares: revisión de la patología
Dislipidemias: revisión de la patología
Quiste del conducto tirogloso
Hiperaldosteronismo
Enfermedades nasales, orales y faríngeas: revisión patológica
Cleft lip and palate
Congenital diaphragmatic hernia
Esophageal web
Tracheoesophageal fistula
Estenosis pilórica
Sialoadenitis
Parotitis
Oral candidiasis
Ludwig angina
Úlceras aftosas
Disfunción de la articulación temporomandibular
Absceso dental
Gingivitis y periodontitis
Caries dental
Cáncer bucal
Tumor de warthin
Barrett esophagus
Achalasia
Plummer-Vinson syndrome
Mallory-Weiss syndrome
Boerhaave syndrome
Enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE)
Zenker diverticulum
Diffuse esophageal spasm
Cáncer de esófago
Esofagitis eosinofílica (NORD)
Gastric dumping syndrome
Úlcera péptica
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Gastroenteritis
Cáncer gástrico
Gastritis
Meckel diverticulum
Celiaquía
Enfermedad de Crohn
Colitis ulcerosa
Hemorrhoid
Crigler-Najjar syndrome
Atresia biliar
Gilbert's syndrome
Dubin-Johnson syndrome
Rotor syndrome
Ictericia
Cirrosis
Hipertensión portal
Hepatic encephalopathy
Budd-Chiari syndrome
Hígado graso no alcohólico
Hepatitis colestásica
Hepatocellular adenoma
Hepatitis autoinmune
Enfermedad hepática inducida por el alcohol
Deficiencia de alfa 1 antitripsina
Cirrosis biliar primaria
Colangitis esclerosante primaria
Hepatitis
Hepatitis neonatal
Síndrome de Reye
Tumores hepáticos benignos
Carcinoma hepatocelular
Cálculos biliares
Cólico biliar
Colecistitis aguda
Colangitis ascendente
Colecistitis crónica
Íleo biliar
Cáncer de la vesícula biliar
Cholangiocarcinoma
Pancreatitis aguda
Pancreatic pseudocyst
Pancreatitis crónica
Cáncer de páncreas
Neoplasias neuroendocrinas pancreáticas
Síndrome de Zollinger-Ellison
Trastornos digestivos congénitos: revisión de patología
Trastornos esofágicos: revisión de patología
ERGE, úlceras pépticas, gastritis y cáncer de estómago: revisión de la patología
Enfermedad inflamatoria intestinal: revisión de la patología
Síndromes de malabsorción: revisión de la patología
Enfermedad diverticular: Revisión de la patología
Apendicitis: Revisión clínica
Hemorragia gastrointestinal: revisión de la patología
Pólipos colorrectales y cáncer: revisión de la patología
Pancreatitis: revisión de patología
Trastornos de la vesícula biliar: revisión de la patología
Ictericia: revisión de la patología
Hepatitis vírica: Revisión patológica
Cirrosis: Revisión de patología
Anemia ferropénica
Anemia sideroblástica
Anemia por enfermedad crónica
Lead poisoning
Hemolytic disease of the newborn
Anemia hemolítica autoinmune
Pyruvate kinase deficiency
Paroxysmal nocturnal hemoglobinuria
Anemia aplásica
Megaloblastic anemia
Carencia de folato (vitamina B9)
Deficiencia de vitamina B12
Diamond-Blackfan anemia
Vitamin K deficiency
Púrpura trombocitopénica trombótica (NORD)
Enfermedad de Von Willebrand
Coagulación intravascular diseminada
Trombocitopenia inducida por heparina
Deficiencia de antitrombina III
Factor V Leiden
Deficiencia de proteína C
Deficiencia de proteína S
Síndrome antifosfolípido
Langerhans cell histiocytosis
Multiple myeloma
Anemia microcítica: revisión de la patología
Anemia normocítica no hemolítica: revisión patológica
Anemia hemolítica normocítica intrínseca: revisión de la patología
Anemia hemolítica normocítica extrínseca: revisión de la patología
Anemia macrocítica: revisión de la patología
Trastornos de la síntesis del hemo: Revisión de la patología
Trastornos de la coagulación: revisión de la patología
Trastornos plaquetarios: revisión de la patología
Trastornos mixtos de las plaquetas y la coagulación: Revisión de la patología
Síndromes de trombosis (hipercoagulabilidad): Revisión de la patología
Linfomas: revisión patológica
Leucemias: revisión de la patología
Trastornos de las células plasmáticas: revisión de la patología
Trastornos mieloproliferativos: Revisión de la patología
Sepsis
Neonatal sepsis
Abscesos
Hipersensibilidad de tipo I
Alergia alimentaria
Anafilaxia
Asma
Hipersensibilidad de tipo II
Púrpura trombocitopénica inmunitaria
Enfermedad de Graves
Pénfigo vulgar
Type III hypersensitivity
Enfermedad del suero
Lupus eritematoso sistémico
Glomerulonefritis postestreptocócica
Hipersensibilidad de tipo IV
Enfermedad de injerto contra huésped
Contact dermatitis
Ruptured spleen
Inmunodeficiencias: trastornos de los linfocitos T y de los linfocitos B: revisión de la patología
Inmunodeficiencias: trastornos combinados de linfocitos T y linfocitos B: revisión de la patología
Inmunodeficiencias: disfunción de los fagocitos y del complemento: revisión de la patología
Folliculitis
Dermatitis atópica
Liquen plano
Pityriasis rosea
Psoriasis
Seborrhoeic dermatitis
Urticaria
Epidermolysis bullosa
Penfigoide ampolloso
Síndrome de Stevens-Johnson
Cellulitis
Necrotizing fasciitis
Desgarro del manguito de los rotadores
Dislocated shoulder
Radial head subluxation (Nursemaid elbow)
Winged scapula
Thoracic outlet syndrome
Síndrome del túnel carpiano
Ulnar claw
Parálisis de Erb-Duchenne
Parálisis de Klumpke
Iliotibial band syndrome
Unhappy triad
Anterior cruciate ligament injury
Patellar tendon rupture
Rotura de menisco
Patellofemoral pain syndrome
Sprained ankle
Achilles tendon rupture
Spondylolysis
Spondylolisthesis
Degenerative disc disease
Spinal disc herniation
Ciática
Síndrome compartimental
Rhabdomyolysis
Displasia cleidocraneal
Osteoporosis
Osteopetrosis
Osteosclerosis
Lordosis, cifosis y escoliosis
Artrosis
Artritis reumatoide
Fibromialgia
Miastenia gravis
Síndrome de Sjogren
Mixed connective tissue disease
Fenómeno de Raynaud
Esclerodermia
Dolor de espalda: revisión de la patología
Artritis reumatoide y artrosis: revisión de la patología
Artritis seronegativa y séptica: revisión de la patología
Gota y pseudogota: Revisión de la patología
Lupus eritematoso sistémico (LES): revisión de la patología
Esclerodermia: revisión de la patología
Síndrome de Sjogren: Revisión de la patología
Trastornos óseos: revisión patológica
Tumores óseos: revisión patológica
Mialgias y miositis: Revisión de la patología
Trastornos de la unión neuromuscular: revisión de la patología
Parálisis cerebral
Transient ischemic attack
Accidente cerebrovascular isquémico
Epilepsia
Trigeminal neuralgia
Meningitis
Enfermedad de Charcot-Marie-Tooth
Trastornos neurológicos congénitos: revisión de patología
Cefaleas: Revisión de la patología
Convulsiones: revisión de la patología
Enfermedades vasculares cerebrales: revisión de la patología
Lesión cerebral traumática: Revisión de la patología
Trastornos de la médula espinal: Revisión de la patología
Demencia: revisión de la patología
Infecciones del sistema nervioso central: Revisión de la patología
Trastornos del movimiento: Revisión de la patología
Trastornos desmielinizantes: revisión de patología
Tumores cerebrales en adultos: revisión de la patología
Tumores cerebrales pediátricos: revisión patológica
Trastornos neurocutáneos: revisión de la patología
Agenesia renal
Riñón en herradura
Secuencia de Potter
Hiperfosfatemia
Hipofosfatemia
Hipernatremia
Hiponatremia
Hipermagnesemia
Hipomagnesemia
Hiperpotasemia
Hipopotasemia
Acidosis tubular renal
Enfermedad de cambios mínimos
Glomeruloesclerosis segmentaria focal (NORD)
Nefropatía membranosa
Nefritis lúpica
Glomerulonefritis membranoproliferativa
Glomerulonefritis de progresión rápida
Nefropatía por IgA (NORD)
Hidronefrosis
Pielonefritis aguda
Pielonefritis crónica
Azoemia prerrenal
Azoemia renal
Acute tubular necrosis
Azotemia posrenal
Renal papillary necrosis
Necrosis cortical renal
Nefropatía crónica
Riñón displásico multiquístico
Nefropatía quística medular
Espongiosis medular renal
Carcinoma de células renales
Angiomiolipoma
Nefroblastoma (tumor de Wilms)
Síndrome WAGR
Cálculos renales
Infección de las vías urinarias inferiores
Trastornos renales congénitos: revisión de patología
Tubulopatías renales: Revisión de patología
Acidosis tubular renal: revisión de patología
Alteraciones ácido-base: revisión de patología
Alteraciones de los electrólitos: revisión de patología
Insuficiencia renal: revisión de patología
Síndromes nefróticos: revisión patológica
Síndromes nefríticos: revisión patológica
Incontinencia urinaria: Revisión de la patología
Infecciones del tracto urinario: Revisión de la patología
Cálculos renales: revisión de la patología
Masas renales y de la vía urinaria: Revisión de patología
Quistes ováricos
Endometriosis
Síndrome de alcoholismo fetal
Quistes y tumores de ovario: revisión de la patología
VIH y SIDA: Revisión de la patología
Infección de las vías respiratorias superiores
Metahemoglobinemia
Neumonía
Embolia pulmonar
Edema pulmonar
Hipertensión pulmonar
Apnea del sueño
Trombosis venosa profunda y embolia pulmonar: revisión de la patología
Enfermedades pulmonares obstructivas: revisión de la patología
Apnea, hipoventilación e hipertensión pulmonar: Revisión de la patología
Baroreceptores
Quimioreceptores
Sistema renina-angiotensina-aldosterona
Hormona adrenocorticotrópica
Hormona del crecimiento y somatostatina
Oxitocina y prolactina
Hormona antidiurética
Hormonas tiroideas
Insulina
Glucagón
Somatostatin
Síntesis de las hormonas corticosuprarrenales
Cortisol
Testosterona
Estrógenos y progesterona
Homeostasis del fosfato, el calcio y el magnesio
Hormona paratiroidea
Vitamina D
Calcitonina
Anatomía y fisiología de los dientes
Masticación y deglución
Hidratos de carbono y azúcares
Grasas y lípidos
Proteínas
Vitamins and minerals
Intestinal fluid balance
Secreción pancreática
Secreción biliar y circulación enterohepática
Prebióticos y probióticos
Formación del tapón plaquetario (hemostasia primaria)
Coagulación (hemostasia secundaria)
Función de la vitamina K en la coagulación
Retracción del coágulo y fibrinólisis
Sistema inmunitario innato
Sistema de complementos
Desarrollo de los linfocitos T
Desarrollo de los linfocitos B
Moléculas del CPH clase I y del CPH clase II
Activación de los linfocitos T
Activación y diferenciación de los linfocitos B
Inmunidad celulomediada de los linfocitos CD4
Inmunidad celulomediada de los linfocitos citolíticos naturales y CD8
Clases de anticuerpos
Hipermutación somática y maduración por afinidad
Reorganización de VDJ
Adquisición de la respuesta inmunitaria y tolerancia periférica
Memoria de los linfocitos B y T
Anergy, exhaustion, and clonal deletion
Vacunas
Vías espinales ascendentes y descendentes
Sistema nervioso simpático
Receptores adrenérgicos
Sistema nervioso parasimpático
Receptores colinérgicos
Sistema nervioso entérico
Ganglios basales: vías directa e indirecta del movimiento
Memory
Learning
Stress
Emotion
Anatomía y fisiología del aparato urinario
Filtración glomerular
Tubular reabsorption and secretion
Secreción tubular de PAH
Reabsorción tubular de la glucosa
Reciclaje de urea
Tubular reabsorption and secretion of weak acids and bases
Túbulo contorneado proximal
Asa de Henle
Túbulo contorneado distal
Eritropoyetina
Acidosis respiratoria
Acidosis metabólica
Alcalosis respiratoria
Alcalosis metabólica
Ciclo menstrual
Anticoagulantes: inhibidores directos de un factor

Transcripción

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Lydia, de 30 años, acudió al servicio de urgencias con cefalea intensa y confusión. La exploración clínica reveló fiebre de bajo grado y rigidez nucal. Los antecedentes médicos, que tenía nefropatía poliquística. La TC sin contraste, sangre entre la aracnoides y la piamadre. Lydia fue tratada con cuidados de apoyo y enviada a casa. Tres días más tarde, se desarrollaron de repente una cefalea intensa, vómitos y confusión. Ese mismo día, Amanda, de 70 años, se presentó con debilidad y entumecimiento en el lado izquierdo, que afectaban más al pie y a la pierna que al brazo. Podía hablar con fluidez y entender todo lo que se le decía. Los antecedentes médicos incluyeron hipertensión, hiperlipidemia y un infarto de miocardio el año anterior.

Según su presentación, el diagnóstico es que tanto Lydia como Amanda han sufrido un accidente cerebrovascular, lo que se suele denominar ictus. Se produce un accidente cerebrovascular cuando hay un déficit neurológico focal y repentino debido a que una parte del encéfalo pierde su irrigación sanguínea.

Para protegerse de la hipoxia, el encéfalo tiene una doble circulación, llamada círculo arterial cerebral, o polígono de Willis, que se divide en una circulación anterior y otra posterior. La circulación anterior comienza en el cuello, donde la arteria carótida común se divide en las ramas externa e interna. La carótida interna atraviesa el canal carotídeo del hueso temporal del cráneo y llega a la cavidad craneal. Una vez dentro, la arteria carótida interna emite ramas. Las primeras son las arterias cerebrales medias, que irrigan las porciones laterales de los lóbulos frontal, parietal y temporal. También es importante recordar que las arterias cerebrales medias irrigan las dos áreas del lenguaje, la de Broca y la de Wernicke. Del segmento inicial de las arterias cerebrales medias surgen pequeñas arterias perforantes denominadas arterias lenticuloestriadas que irrigan una parte de los ganglios basales denominada cuerpo estriado, que incluye el caudado y el putamen, así como la cápsula interna. Debe recordar esto para los exámenes. La arteria carótida interna también da origen a la arteria cerebral anterior, que irriga la parte medial de los lóbulos frontal y parietal. Las dos arterias anteriores se conectan entre sí a través de un vaso sanguíneo corto llamado arteria comunicante anterior, y forman la porción anterior del círculo arterial cerebral.

Una zona importante irrigada por la circulación anterior es el homúnculo cortical, que es una especie de mapa neurológico de las zonas y proporciones del encéfalo que se encargan de las funciones motoras y sensitivas de las distintas partes del cuerpo. El homúnculo motor pertenece al lóbulo frontal, mientras que el homúnculo sensitivo se encuentra justo detrás, en el lóbulo parietal. Es importante conocer la distribución del homúnculo cortical, porque el accidente cerebrovascular se manifiesta como síntomas que afectan a la zona del cuerpo que está controlada por la zona afectada del encéfalo, y esto da una pista de dónde se ha producido el accidente cerebrovascular. El homúnculo cortical puede representarse como un cuerpo que se encuentra sobre el encéfalo de esta manera, donde cada parte del cuerpo se encuentra sobre su área encefálica correspondiente. Primero se representan los dedos de los pies y, a medida que se desciende, se representan partes del cuerpo progresivamente más altas, y la última parte es la cara. Estas representaciones de cada lado del encéfalo controlan el correspondiente lado opuesto del cuerpo. La zona medial del homúnculo, que representa la parte inferior del cuerpo, está irrigada por la arteria cerebral anterior, mientras que la zona lateral que representa la parte superior del cuerpo y la cara está irrigada por la arteria cerebral media.

La circulación posterior comienza con las arterias vertebrales, que se dirigen hacia arriba a través de los forámenes transversos de las vértebras cervicales y luego a través del agujero magno hacia la cavidad craneal. De las arterias vertebrales salen ramas que forman la arteria espinal anterior, que irriga el bulbo raquídeo medial y la porción anterior de la médula espinal por encima de la altura de T8. Por debajo, la arteria de Adamkiewicz, que es una rama de la aorta, irriga la médula espinal. Además, las arterias vertebrales dan lugar a la arteria cerebelosa inferior posterior, o ACIP, que irriga el bulbo lateral y parte del cerebelo. En la base del bulbo, ambas arterias vertebrales se unen en una sola arteria llamada arteria basilar. Cuando la arteria basilar asciende, de ella sale primero la arteria cerebelosa inferior anterior, o ACIA, que irriga el puente lateral y parte del cerebelo. A continuación, de la arteria basilar salen pequeñas ramas denominadas arterias protuberanciales para irrigar la parte media del puente. Subiendo hacia el mesencéfalo, la arteria basilar también emite algunas ramas protuberanciales, que irrigan gran parte del puente medialmente; así como las arterias cerebelosas superiores derecha e izquierda, que irrigan una parte del puente lateralmente y la parte superior del cerebelo. La arteria basilar también da lugar a las arterias cerebrales posteriores derecha e izquierda, que irrigan el lóbulo occipital. Ambas arterias dan lugar a las arterias comunicantes posteriores izquierda y derecha, que se fusionan con las arterias carótidas internas, cerrando así la porción posterior del círculo arterial cerebral.

En general, el encéfalo puede soportar una disminución del flujo sanguíneo cuando se produce de forma gradual y puede desarrollarse una circulación colateral. Pero cuando la irrigación sanguínea se reduce repentinamente, provoca daños en los tejidos, lo que se llama un accidente cerebrovascular. Después de 5 minutos de hipoxia, las neuronas comienzan a morir y la lesión se vuelve irreversible. Las células más vulnerables a la hipoxia y que se dañan primero son las piramidales del hipocampo, las de la neocorteza y las de Purkinje del cerebelo. Esto es importante para los exámenes.

Ahora examinaremos los accidentes cerebrovasculares. Hay dos tipos principales de accidente cerebrovascular, el isquémico y el hemorrágico. La mayoría de los accidentes cerebrovasculares son isquémicos: el flujo sanguíneo del encéfalo disminuye debido a la obstrucción de una arteria. Los accidentes cerebrovasculares isquémicos pueden clasificarse en trombóticos, embólicos e hipóxicos. Los accidentes cerebrovasculares trombóticos suelen producirse cuando se forma un coágulo sobre una placa ateroesclerótica, pero también pueden desarrollarse en enfermedades no inflamatorias, como la displasia fibromuscular. Son más frecuentes en los grandes vasos como la arteria cerebral media. Pero hay un tipo de accidente cerebrovascular que afecta a los vasos pequeños, llamados accidentes cerebrovasculares lacunares, que tienen un gran impacto. Lacunar se refiere a "lago". Recibe su nombre porque, tras un accidente cerebrovascular lacunar, se desarrollan quistes llenos de líquido en el tejido encefálico dañado que parecen pequeños lagos en el microscopio. Los accidentes cerebrovasculares lacunares suelen afectar a las arterias lenticulares que irrigan el cuerpo estriado y la cápsula interna. Los accidentes cerebrovasculares lacunares pueden estar asociados a trastornos como la hipertensión y la diabetes, que pueden dar lugar a un tipo de arterioesclerosis llamada arterioloesclerosis hialina, en la que las paredes de la arteriola se llenan de proteínas. Esto puede hacer que la pared de la arteriola sea más gruesa, lo que reduce el tamaño del lumen y puede provocar accidentes cerebrovasculares lacunares.

Los accidentes cerebrovasculares embólicos se producen cuando un émbolo bloquea un vaso sanguíneo. Si se origina en el corazón, se denomina cardioembólico y suele producirse en el marco de una fibrilación auricular, en la que la sangre se acumula en las aurículas y puede coagularse. Ese coágulo puede llegar hasta los vasos sanguíneos que irrigan el encéfalo. Otra causa de accidente cerebrovascular embólico que suele comprobarse es la endocarditis infecciosa Las vegetaciones pueden desprenderse de la válvula infectada y flotar por el torrente sanguíneo, y se denominan émbolos sépticos. Hay que tener en cuenta que los émbolos sépticos del lado izquierdo del corazón pueden alojarse en la circulación arterial del cerebro y provocar un accidente cerebrovascular, mientras que los del lado derecho suelen alojarse en la circulación pulmonar. Aunque es infrecuente, puede haber un émbolo paradójico que se desprende del lado derecho y pasa a través de una comunicación interauricular o un agujero oval permeable. Entra en la aurícula izquierda y, desde allí, puede dirigirse al encéfalo y provocar un accidente cerebrovascular. Un émbolo también puede desprenderse de un trombo o una placa ateroesclerótica en las arterias carótidas y causar un accidente cerebrovascular tromboembólico o ateroembólico. En ocasiones infrecuentes, puede producirse un émbolo paradójico que se desprende de un trombo en las venas, como una trombosis venosa profunda, y luego pasa a través de una comunicación interauricular o de un agujero oval permeable, entra en la aurícula izquierda, y de ahí, al encéfalo.

Por último, el accidente cerebrovascular hipóxico, también conocido como encefalopatía isquémica hipóxica o isquemia cerebral general, se desarrolla cuando hay hipoperfusión sistémica o hipoxemia. Puede producirse en cirugías cardiovasculares, durante una parada cardíaca, debido a la isquemia durante el parto, y en situaciones como el shock séptico o el ahogamiento. En estos casos, el patrón de lesión se denomina infarto limítrofe o accidente cerebrovascular limítrofe, en el que el tejido sano sigue extrayendo lo que necesita de la sangre que pasa, dejando poco o nada de oxígeno y nutrientes para el tejido más alejado, por lo que los tejidos que están más alejados son los más afectados. Los tejidos "más alejados" son las áreas limítrofes, que se encuentran en la frontera de la irrigación sanguínea de dos grupos separados de arterias cerebrales, lo que los hace más vulnerables a la isquemia. Hay tres zonas principales en las que suelen producirse los infartos limítrofes: entre las arterias cerebrales anteriores y medias, entre las arterias cerebrales posteriores y medias, y entre las ramas externas e internas de las arterias cerebrales medias.

En los accidentes cerebrovasculares hemorrágicos, un vaso sanguíneo se rompe y sangra, creando un charco de sangre que aumenta la presión en el cráneo y en los tejidos y vasos sanguíneos cercanos. Además, la sangre rica en oxígeno fluye menos hacia las células que la necesitan. El tejido sano puede morir en pocas horas tanto por la presión directa como por la falta de oxígeno. El aumento de la presión dentro del cráneo puede provocar una hernia cerebral, que es cuando el cerebro se desplaza a través de las estructuras del cráneo. Estas estructuras comprenden la hoz del cerebro, que divide las dos mitades del cerebro; el tentorio del cerebelo, que divide los lóbulos occipitales del cerebelo; y el agujero magno, que es el orificio de la base del cráneo donde la médula espinal se conecta con el encéfalo.

Un accidente cerebrovascular hemorrágico puede estar causado por una hemorragia intracerebral o una hemorragia subaracnoidea. La hemorragia intracerebral se produce dentro del cerebro, y suele estar causada por la hipertensión, que puede provocar microaneurismas, o aneurismas de Charcot-Bouchard. Estos son tan pequeños que no son visibles con una angiografía. Los aneurismas de Charcot-Bouchard se encuentran sobre todo en pequeñas arterias que irrigan estructuras profundas de la sustancia gris. La hemorragia intracerebral causada por la hipertensión suele producirse en los ganglios basales, que son irrigados por las arterias lenticulares, especialmente en el putamen; pero también puede producirse en otras estructuras de la sustancia gris profunda, como el tálamo, la protuberancia o el cerebelo. Otra causa de hemorragia intracerebral es la angiopatía amiloide cerebral, una enfermedad degenerativa en la que se depositan proteínas amiloides anómalas en las paredes de los vasos sanguíneos de tamaño pequeño o mediano del encéfalo. Esto debilita la estructura de las paredes de los vasos y los hace propensos a las hemorragias recidivantes. La angiopatía amiloide cerebral suele manifestarse en las personas de edad avanzada con múltiples microhemorragias asintomáticas que se limitan a la corteza cerebral o a regiones superficiales del cerebelo. También puede asociarse a una hemorragia lobular espontánea de mayor tamaño, pero, en este caso, a diferencia de la hipertensión, no afecta a la sustancia blanca, la sustancia gris profunda y el tronco del encéfalo. Otras causas de hemorragia intracerebral son las malformaciones arteriovenosas, que son vasos anómalos que pueden romperse fácilmente, así como trastornos como la vasculitis y los tumores vasculares, como los hemangiomas. La hemorragia intracerebral también puede producirse después de un accidente cerebrovascular isquémico. Las arterias del tejido isquémico están formadas por células endoteliales que mueren. Si se produce una reperfusión o un retorno del flujo sanguíneo, aumenta la posibilidad de que el vaso sanguíneo dañado se rompa y provoque una hemorragia. Esto se llama conversión hemorrágica.

La hemorragia subaracnoidea tiene un enorme impacto. En este caso, la hemorragia se produce entre las capas media e interna de las meninges, es decir, entre la aracnoides y la piamadre respectivamente. La causa más frecuente de la hemorragia subaracnoidea en general es el traumatismo craneoencefálico, mientras que la causa más frecuente de la hemorragia subaracnoidea espontánea o primaria es la rotura de un aneurisma. A veces, la hemorragia subaracnoidea puede estar causada por ambas cosas, ya que incluso un traumatismo mínimo podría provocar la rotura de un aneurisma oculto. La mayoría de los aneurismas cerebrales se originan en la mitad anterior del círculo arterial cerebral, normalmente en bifurcaciones, sobre todo entre la arteria comunicante anterior y la arteria cerebral anterior. Para el examen, debe saber que los aneurismas más frecuentes del encéfalo son los aneurismas cerebrales saculares, también conocidos como aneurismas en baya, que tienen una forma redondeada característica en un lado de la arteria. Algunos trastornos genéticos pueden predisponer a las personas a tener aneurismas saculares, como la poliquistosis renal autosómica dominante, o PQRAD, el síndrome de Marfan y el síndrome de Ehlers-Danlos. Esto suele preguntarse en los exámenes. Otros factores de riesgo son la edad avanzada, el tabaquismo y la ascendencia africana. Para el examen, recuerde también que una causa menos frecuente de hemorragia subaracnoidea espontánea es una malformación arteriovenosa. Normalmente, las arterias y las venas están conectadas por pequeños vasos sanguíneos permeables llamados capilares. Pero en las malformaciones arteriovenosas se sustituyen por vasos sanguíneos malformados y enredados que se caracterizan por al menos una conexión directa entre la arteria y la vena. Con el tiempo, estos vasos anómalos pueden dilatarse y, como las venas no están preparadas para soportar presiones arteriales elevadas, pueden romperse y provocar una hemorragia subaracnoidea. La hemorragia subaracnoidea tiene síntomas específicos que debe conocer para los exámenes. La mayoría de los casos se presentan con una cefalea insoportable de inicio agudo conocida como cefalea en trueno, que se describe como "la peor cefalea de mi vida". También puede producirse rigidez nucal, porque la sangre irrita las meninges. En ocasiones, las personas pueden desarrollar convulsiones, fiebre y síntomas de aumento de la presión intracraneal, como vómitos, cambios en la visión y confusión.

Independientemente del tipo de accidente cerebrovascular, la región del encéfalo afectada suele corresponder a un déficit neurológico focal específico. Es importante conocer algunas presentaciones muy frecuentes. Empecemos con los accidentes cerebrovasculares de la circulación anterior. Un accidente cerebrovascular de la arteria cerebral anterior afecta al homúnculo cortical de los pies y las piernas, y causa parálisis contralateral y pérdida sensitiva. La incontinencia urinaria también es frecuente. El accidente cerebrovascular de la arteria cerebral media afecta al homúnculo cortical de las manos, los brazos y la cara, y causa parálisis contralateral y pérdida sensitiva en las manos, los brazos y la cara. Además, si afecta al hemisferio dominante, que suele ser el izquierdo, puede afectar a los centros del lenguaje (las áreas de Broca y de Wernicke). Si el área de Broca está afectada, se produce una afasia expresiva, que significa que el habla está alterada, pero la comprensión permanece intacta. Si afecta al área de Wernicke, se produce una afasia receptiva, que significa que se puede hablar con fluidez, pero la comprensión está deteriorada. Si el accidente cerebrovascular afecta al hemisferio no dominante, que suele ser el derecho, puede provocar una heminegligencia, en la que se pierde la conciencia de un lado del cuerpo.

Los accidentes cerebrovasculares de la circulación posterior son un poco más complicados, porque hay muchas estructuras diferentes que pueden verse afectadas. Un accidente cerebrovascular de la arteria cerebral posterior provoca una hemianopía homónima, que es una pérdida de visión en la mitad izquierda o derecha de los campos visuales de ambos ojos. La visión se pierde en las mitades contralaterales a la arteria cerebral posterior afectada. Aunque existe una pérdida parcial de la visión, la función macular se conserva, por lo que la visión central sigue siendo nítida y detallada. Esto se debe a que la parte del lóbulo occipital encargada de la mácula recibe sangre tanto de la arteria cerebral posterior como de la arteria cerebral media. Si el hemisferio dominante está afectado, puede desarrollarse un síndrome llamado alexia sin agrafia. En la alexia sin agrafia, la persona no puede leer, pero puede escribir.

Si la arteria basilar está afectada, se produce una lesión bilateral en el puente que causa el síndrome de enclaustramiento, en el que el paciente es tetrapléjico y mudo. Pero la conciencia se mantiene, porque el sistema activador reticular, o SAR, se conserva. El SAR es una red de neuronas de la protuberancia y el mesencéfalo que envía conexiones neuronales a ambas cortezas cerebrales, que son las encargadas de generar la conciencia. Además, hay una pérdida de los movimientos oculares horizontales, porque la formación reticular protuberancial paramediana está afectada, pero los movimientos oculares verticales se conservan.

A continuación, la oclusión de las ramas paramedianas de la arteria espinal anterior o de las arterias vertebrales puede provocar un infarto de la parte medial de la médula y un síndrome medular medial. La parte medial de la médula contiene varias estructuras importantes, como el tracto corticoespinal lateral, el lemnisco medial y el nervio hipogloso.

La afectación del tracto corticoespinal lateral provoca una parálisis contralateral de las extremidades superiores e inferiores, mientras que la lesión del lemnisco medial provoca una alteración de la propiocepción contralateral. En ocasiones, la afectación del lemnisco medial también puede provocar una disminución contralateral de la vibración y el tacto fino. Sin embargo, hay que tener en cuenta que la sensación de dolor y temperatura no se ve afectada, ya que estos impulsos se envían a través del tracto espinotalámico, situado lateralmente. Por último, la afectación del nervio hipogloso hace que la lengua se desvíe hacia el lado del ictus. Ahora bien, los individuos con un ictus de la ACIP desarrollan el síndrome medular lateral, también conocido como síndrome de Wallenberg, en el que hay infarto de la parte lateral de la médula. La parte lateral de la médula contiene varias estructuras importantes, como el núcleo ambiguo y las fibras de los nervios craneales IX, X y XI; el núcleo vestibular; el núcleo trigémino espinal; así como fibras simpáticas y el tracto espinotalámico lateral.

Fuentes

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