Sistema nervioso entérico

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El tubo digestivo tiene inervación intrínseca y extrínseca.

El componente intrínseco es el sistema nervioso entérico y el componente extrínseco, la inervación simpática y parasimpática que proviene del sistema nervioso central.

El sistema nervioso entérico puede funcionar de forma independiente para controlar las actividades digestivas, por lo que a veces se le llama el segundo cerebro.

De este modo, la entrada parasimpática básicamente mejora la digestión, y la entrada simpática la inhibe.

Desde el esófago hasta el ano, las paredes del tubo digestivo están recubiertas por las mismas cuatro capas de tejido.

La capa más externa es la adventicia, un grueso tejido conectivo fibroso, o la serosa, una membrana serosa resbaladiza.

A continuación está la muscular externa, una capa de músculo liso, que se contrae automáticamente, sin que se tenga que pensar en ello.

Si si se observa más de cerca esta capa muscular, se comprueba que, en realidad, está compuesta por una capa muscular circular interna, dispuesta en anillos circulares que se contraen y constriñen el tubo detrás de la comida, lo que impide que se mueva hacia atrás, mientras que la capa muscular longitudinal externa, dispuesta a lo largo del tubo, se relaja y alarga y, por lo tanto, tira hacia adelante.

Juntos, realizan lo que se llama peristaltismo, que es una serie de contracciones musculares coordinadas en forma de onda que ayudan a comprimir el bolo alimenticio en una dirección.

En lugares específicos del tubo, como el esfínter esofágico, la capa circular se engrosa, formando esfínteres que impiden que los alimentos pasen de una parte del tubo digestivo a la siguiente.

A continuación está la submucosa, que consiste en una densa capa de tejido que contiene vasos sanguíneos, linfáticos y nervios.

Por último, está el revestimiento interior del intestino, llamado mucosa, que segrega mucosidad y enzimas digestivas porque es la capa que entra en contacto directo con los alimentos.

El sistema nervioso entérico se encuentra dentro de las paredes de todo el tubo digestivo y está formado por dos plexos diferentes.

El plexo submucoso o de Meissner se encuentra en la submucosa y el plexo mientérico o de Auerbach, dentro de la muscular externa, entre la capa muscular longitudinal y la circular.

Cada plexo es una formación de neuronas en estructura de red que se expande por todo el tubo digestivo.

Esta red se compone de ganglios, que son conjuntos de neuronas; por cada ganglio hay múltiples interneuronas que lo conectan con otros.

Algunas interneuronas se desplazan incluso desde el plexo submucoso hasta el plexo mientérico para conectar los ganglios de ambos plexos.

Se puede pensar en los ganglios como en ciudades densas conectadas por autopistas.

Cuando comemos, por ejemplo, una hamburguesa, esta se mastica y entra en el tubo digestivo.

A medida que se abre paso, el alimento distiende las paredes del tubo digestivo, lo que estimula los mecanorreceptores de la muscular externa y la mucosa.

La comida también aumenta los valores de proteínas, grasas y azúcares en el tubo digestivo, lo cual estimula los quimiorreceptores de la mucosa.

Tanto los mecanorreceptores como los quimiorreceptores envían información aferente a través de axones que hacen sinapsis con los ganglios del plexo submucoso.

La información viaja seguidamente por el plexo de ganglio a ganglio a través de las interneuronas.

Los ganglios de la submucosa envían entonces señales a través de fibras eferentes que estimulan diversas glándulas y células enteroendocrinas que ayudan a la digestión y la absorción.

Estos ganglios también provocan la vasodilatación de los vasos sanguíneos, con lo que aumenta el flujo sanguíneo al tubo digestivo.

Los ganglios del plexo mientérico se encargan de la motilidad gástrica y envían señales a través de fibras eferentes a los músculos lisos de las capas circular y longitudinal.

Esto provoca un aumento del número y la fuerza de las contracciones peristálticas.

En general, se trata de un reflejo corto, porque tanto los componentes aferentes como los eferentes están mediados por el sistema nervioso entérico.

Ahora bien, el sistema nervioso central también puede recibir información aferente del tubo digestivo, y enviar al mismo información eferente, a través de los sistemas simpático y parasimpático, en un fenómeno conocido como reflejo largo.

Cuando el cuerpo está en modo "descanso y digestión", el sistema nervioso parasimpático permanece activo y mejora la digestión.

Aspectos destacados

en inglés

The enteric nervous system (ENS), also known as the intrinsic nervous system, is a division of the autonomic nervous system that controls the gastrointestinal tract. It is a network of more than 100 million nerve cells (neurons) in the wall of the gut, from the esophagus to the anus. The ENS can operate independently from the brain and spinal cord, meaning that you can still digest food even if you're unconscious.

However, it is affected by the parasympathetic nervous system, which promotes digestion; and the sympathetic nervous system, which inhibits digestion. The ENS helps to regulate digestive functions such as digestion, absorption, and motility (movement of food through the gut). It also helps to control blood flow to and from the digestive organs, and t o activate immune cells in the gut.

Fuentes

  1. "Medical Physiology" Elsevier (2016)
  2. "Physiology" Elsevier (2017)
  3. "Human Anatomy & Physiology" Pearson (2018)
  4. "Principles of Anatomy and Physiology" Wiley (2014)
  5. "Critical numbers of neural crest cells are required in the pathways from the neural tube to the foregut to ensure complete enteric nervous system formation" Development (2008)
  6. "Fundamentals of neurogastroenterology" Gut (1999)