Simpaticolíticos: agonistas alfa-2
24,665visualizaciones
Simpaticolíticos: agonistas alfa-2
Medicamentos para el sistema nervioso autónomo
Medicamentos para el sistema nervioso autónomo
Transcripción
Revisores de contenido
Los antiadrenérgicos centrales son una clase de fármacos que ya no se utilizan mucho hoy en día.
Su mecanismo de acción consiste en dirigirse a las neuronas adrenérgicas del sistema nervioso central e impedir la liberación eficaz de catecolaminas (noradrenalina y adrenalina).
El sistema nervioso se divide en el sistema nervioso central, con el encéfalo y la médula espinal, y el sistema nervioso periférico, que incluye todos los nervios que conectan el sistema nervioso central con los músculos y los órganos.
El sistema nervioso periférico puede dividirse en el sistema nervioso somático, que controla el movimiento voluntario de los músculos esqueléticos, y el sistema nervioso autónomo, que controla el movimiento involuntario de los músculos lisos y las glándulas de los órganos.
El sistema nervioso autónomo, que incluye tanto el sistema nervioso simpático como el parasimpático, está formado por un relé que incluye dos neuronas.
A continuación nos centraremos solo en el sistema nervioso simpático.
Las señales del sistema nervioso autónomo comienzan en el hipotálamo, en la base del cerebro.
Las neuronas hipotalámicas disponen de axones muy largos que llevan las señales hasta los núcleos de la médula espinal torácica y lumbar, donde forman sinapsis con los cuerpos celulares de las neuronas preganglionares.
Aquí, liberan el neurotransmisor noradrenalina, que hace que las neuronas preganglionares transmitan las señales por su axón relativamente corto, que sale del sistema nervioso central a través de la médula espinal.
Estas fibras nerviosas cortas llegan al ganglio simpático cercano, que está formado por muchos cuerpos celulares de neuronas posganglionares.
Las neuronas posganglionares también se llaman adrenérgicas porque liberan el neurotransmisor noradrenalina y, en mucho menor grado, adrenalina.
Estas dos catecolaminas activan los receptores adrenérgicos en numerosos órganos diferentes, lo que permite que el sistema nervioso simpático desencadene la respuesta de lucha o huida que aumenta la frecuencia cardíaca y la presión arterial, a la vez que ralentiza la digestión.
Todo este proceso aumenta al máximo el flujo de sangre que llega a los músculos y al encéfalo, lo que sirve de ayuda para huir a toda prisa de una amenaza o enfrentarse a ella; de ahí el nombre de "respuesta de lucha o huida".
Vamos a analizar ahora la sinapsis entre las neuronas hipotalámicas y las neuronas preganglionares, que se encuentran en todo el tronco del encéfalo y la médula espinal.
La terminal presináptica contiene un gran número de pequeñas vesículas sinápticas, cada una de las cuales almacena miles de moléculas de noradrenalina.
Para que la noradrenalina llegue a este lugar, antes debe ser captado un aminoácido precursor, la tirosina, por la neurona adrenérgica para convertirse en L-dihidroxifenilalanina, o L-DOPA, por la acción de la enzima tirosina hidroxilasa.
A continuación, la L-DOPA es convertida por una enzima llamada DOPA descarboxilasa en dopamina, que se empaqueta en las vesículas sinápticas.
La dopamina restante será descompuesta por una clase de enzimas conocidas como monoaminooxidasas (MAO).
Una vez dentro de las vesículas, la dopamina se convierte en noradrenalina.
Cuando la señal apropiada recorre el axón hasta la terminal axónica, estas vesículas se fusionan con la membrana presináptica para que se libere la noradrenalina (o se exocite), en la hendidura sináptica y actúe sobre los receptores adrenérgicos de la membrana neuronal postsináptica.
Esta liberación de noradrenalina se controla a través de la inhibición de la retroalimentación negativa.
Así, cuando se estimula una terminal nerviosa presináptica para que libere noradrenalina en la sinapsis, parte de ella se unirá a un tipo especial de receptor llamado receptor adrenérgico alfa-2, situado en la membrana presináptica.
Estos receptores alfa-2 inhiben la liberación de noradrenalina en la sinapsis, de modo que la neurona postsináptica no se sobreestimula.
Los fármacos que actúan sobre las neuronas adrenérgicas del tronco del encéfalo para inhibir la transmisión de señales adrenérgicas se denominan antiadrenérgicos centrales.
Lo que hacen es oponerse colectivamente a los efectos del sistema nervioso simpático.
En general, la frecuencia cardíaca y la presión arterial disminuyen, los procesos digestivos se aceleran y la respuesta de lucha o huida se bloquea.
Los antiadrenérgicos centrales se dividen en agonistas del receptor adrenérgico alfa-2 y un fármaco especial llamado metildopa.
Los agonistas del receptor adrenérgico alfa-2 incluyen la clonidina, el guanabenz y la guanfacina.
Estos fármacos estimulan los receptores adrenérgicos alfa-2 en las neuronas presinápticas del SNC, especialmente las del bulbo raquídeo.
Esto disminuye la liberación de noradrenalina en las neuronas simpáticas, lo que reduce la presión arterial.
Al mismo tiempo, los agonistas del receptor alfa-2, la clonidina en particular, actúan sobre los receptores adrenérgicos alfa-2 presentes en una región especial de la parte frontal del cerebro, llamada corteza prefrontal, donde ejercen el mismo efecto inhibidor de la liberación de noradrenalina.
Moderar la cantidad de noradrenalina en esta parte del cerebro ayuda a desconectar los estímulos irrelevantes y agudiza la concentración, por lo que es útil en el tratamiento del trastorno por déficit de atención e hiperactividad, o TDAH.
Aspectos destacados
en inglés
Alpha-2 agonists are a class of drugs that bind to alpha-2 adrenergic receptors and activate them, resulting in a range of physiological effects. Alpha-2 adrenergic receptor agonists include clonidine, guanabenz, and guanfacine. These medications stimulate alpha-2 adrenergic receptors on the presynaptic neurons in the CNS, especially those in the medulla. This decreases the release of norepinephrine in the sympathetic neurons, which leads to lower blood pressure. Alpha-2 agonists are used to treat various conditions such as anxiety, depression, attention deficit hyperactivity disorder (ADHD), and pain. Common side effects associated with the use of alpha-2 agonists include dry mouth, constipation, headache, dizziness, drowsiness, and fatigue.
Fuentes
- "Katzung & Trevor's Pharmacology Examination and Board Review,12th Edition" McGraw-Hill Education / Medical (2018)
- "Rang and Dale's Pharmacology" Elsevier (2019)
- "Goodman and Gilman's The Pharmacological Basis of Therapeutics, 13th Edition" McGraw-Hill Education / Medical (2017)
- "G-Protein–Coupled Receptors in Heart Disease" Circulation Research (2018)
- "α2A- and α2C-Adrenoceptors as Potential Targets for Dopamine and Dopamine Receptor Ligands" Molecular Neurobiology (2018)
- "Alpha-2 Adrenergic Receptor Agonists: A Review of Current Clinical Applications" Anesthesia Progress (2015)
- "Oral antihypertensive regimens (nifedipine retard, labetalol, and methyldopa) for management of severe hypertension in pregnancy: an open-label, randomised controlled trial" The Lancet (2019)