Trastornos testiculares y escrotales: revisión de la patología

5,091visualizaciones

Trastornos testiculares y escrotales: revisión de la patología

Volver a las Ciencias Básicas

Principales presentaciones agudas

Correlatos clínicos de anatomía: Pared abdominal anterior y posterior
Correlaciones clínicas de anatomía: Región inguinal
Correlatos clínicos de la anatomía: Peritoneo y diafragma
Correlaciones clínicas de anatomía: Vísceras del tracto digestivo
Correlaciones clínicas de anatomía: Otros órganos abdominales
Apendicitis: Revisión clínica
Complicaciones durante el embarazo: Revisión de patología
Enfermedad diverticular: Revisión de la patología
Trastornos de la vesícula biliar: revisión de la patología
ERGE, úlceras pépticas, gastritis y cáncer de estómago: revisión de la patología
Enfermedad inflamatoria intestinal: revisión de la patología
Trastornos del estado de ánimo: Revisión de la patología
Pancreatitis: revisión de patología
Correlatos clínicos de anatomía: Pelvis femenina y perineo
Cáncer de cuello uterino: Revisión de patología
Complicaciones durante el embarazo: Revisión de patología
Trastornos uterinos: Revisión de la patología
Anatomía de las vísceras abdominales: Riñones, uréteres y glándulas suprarrenales
Histología renal
Anatomía y fisiología del aparato urinario
Insuficiencia renal: revisión de patología
Anemia hemolítica normocítica extrínseca: revisión de la patología
Anemia hemolítica normocítica intrínseca: revisión de la patología
Anemia macrocítica: revisión de la patología
Anemia microcítica: revisión de la patología
Anemia normocítica no hemolítica: revisión patológica
Correlaciones clínicas de anatomía: Corazón
Correlaciones clínicas de anatomía: Mediastino
Correlatos clínicos de la anatomía: Pleura y pulmones
Correlaciones clínicas de anatomía: Pared torácica
Disecciones y aneurismas aórticos: Revisión de la patología
Enfermedad arterial coronaria: revisión de la patología
Trombosis venosa profunda y embolia pulmonar: revisión de la patología
ERGE, úlceras pépticas, gastritis y cáncer de estómago: revisión de la patología
Derrame pleural, neumotórax, hemotórax y atelectasia: revisión de la patología
Infarto cardíaco e isquemia en el ECG
Trastornos de la pigmentación de la piel: revisión de la patología
Cáncer de piel: Revisión de la patología
Trastornos papuloescamosos e inflamatorios de la piel: revisión patológica
Anatomía de las vísceras abdominales: Esófago y estómago
Anatomía de las vísceras abdominales: Intestino grueso
Anatomía de las vísceras abdominales: Intestino delgado
Anatomía de los órganos gastrointestinales de la pelvis y el perineo
Anatomía y fisiología del sistema digestivo
Sistema nervioso entérico
Pólipos colorrectales y cáncer: revisión de la patología
Enfermedad diverticular: Revisión de la patología
Laxantes y purgantes
Correlatos clínicos de la anatomía: Pleura y pulmones
Correlaciones clínicas de anatomía: Pared torácica
ERGE, úlceras pépticas, gastritis y cáncer de estómago: revisión de la patología
Cáncer de pulmón y mesotelioma: revisión patológica
Enfermedades nasales, orales y faríngeas: revisión patológica
Enfermedades pulmonares obstructivas: revisión de la patología
Neumonía: revisión de la patología
Tuberculosis: Revisión patológica
Amnesia, trastornos disociativos y delirio: Revisión de la patología
Enfermedades vasculares cerebrales: revisión de la patología
Demencia: revisión de la patología
Alteraciones de los electrólitos: revisión de patología
Trastornos del estado de ánimo: Revisión de la patología
Hipotiroidismo: revisión de patología
Trastornos del estado de ánimo: Revisión de la patología
Anatomía de las vísceras abdominales: Intestino grueso
Anatomía de las vísceras abdominales: Intestino delgado
Anatomía de los órganos gastrointestinales de la pelvis y el perineo
Secreción biliar y circulación enterohepática
Sistema nervioso entérico
Anatomía y fisiología del sistema digestivo
Enfermedad inflamatoria intestinal: revisión de la patología
Síndromes de malabsorción: revisión de la patología
Bacillus cereus (intoxicación alimentaria)
Campylobacter jejuni
Clostridium difficile (Colitis seudomembranosa)
Clostridium perfringens
Escherichia coli
Norovirus
Salmonella (no tifoidea)
Shigella
Staphylococcus aureus
Vibrio cholerae (cólera)
Yersinia enterocolitica
Correlatos clínicos anatómicos: Nervios facial (NC VII) y vestibulococlear (NC VIII)
Miocardiopatías: revisión de la patología
Enfermedades vasculares cerebrales: revisión de la patología
Bloqueos cardíacos: Revisión de la patología
Arritmias supraventriculares: revisión de la patología
Cardiopatía valvular: Revisión de la patología
Arritmias ventriculares: Revisión de la patología
Vértigo: revisión de la patología
Eje del ECG
Hipertrofia y agrandamiento cardíaco en el ECG
Intervalos de ECG
Ritmo sinusal normal en el ECG
Transición QRS del ECG
Frecuencia y ritmo del ECG
Cálculos renales: revisión de la patología
Infecciones de transmisión sexual: vaginitis y cervicitis: revisión de la patología
Infecciones de transmisión sexual: verrugas y úlceras: revisión de la patología
Infecciones del tracto urinario: Revisión de la patología
Infecciones del sistema nervioso central: Revisión de la patología
Enfermedades nasales, orales y faríngeas: revisión patológica
Neumonía: revisión de la patología
Shock: revisión de la patología
Infecciones del tracto urinario: Revisión de la patología
Correlatos clínicos de la anatomía: Suministro de sangre anterior al cerebro
Correlaciones clínicas de anatomía: Regiones temporales, cavidad oral y nariz
Infecciones del sistema nervioso central: Revisión de la patología
Enfermedades vasculares cerebrales: revisión de la patología
Cefaleas: Revisión de la patología
Lesión cerebral traumática: Revisión de la patología
Vasculitis: Revisión de la patología
Correlatos clínicos de anatomía: Brazo, codo y antebrazo
Correlaciones clínicas de anatomía: Axila
Correlatos clínicos de la anatomía: Huesos, fascias y músculos del cuello
Correlaciones clínicas de anatomía: Huesos, articulaciones y músculos de la espalda
Correlatos clínicos de la anatomía: Clavícula y hombro
Correlatos clínicos de anatomía: Pie
Correlaciones clínicas de anatomía: Cadera, región glútea y muslo
Correlaciones clínicas de anatomía: Rodilla
Correlaciones clínicas de anatomía: Pierna y tobillo
Correlaciones clínicas de anatomía: Nervios mediano, cubital y radial
Correlaciones clínicas de anatomía: Muñeca y mano
Artritis seronegativa y séptica: revisión de la patología
Apnea, hipoventilación e hipertensión pulmonar: Revisión de la patología
Trombosis venosa profunda y embolia pulmonar: revisión de la patología
Insuficiencia cardíaca: Revisión de la patología
Síndromes nefróticos: revisión patológica
Insuficiencia renal: revisión de patología
Correlatos clínicos de anatomía: Pared abdominal anterior y posterior
Correlaciones clínicas de anatomía: Huesos, articulaciones y músculos de la espalda
Correlaciones clínicas de anatomía: Canal vertebral
Disecciones y aneurismas aórticos: Revisión de la patología
Dolor de espalda: revisión de la patología
Correlaciones clínicas de anatomía: Región inguinal
Correlaciones clínicas de anatomía: Pelvis y perineo masculinos
Afecciones del pene: Revisión de patología
Trastornos y cáncer de próstata: Revisión de patología
Trastornos testiculares y escrotales: revisión de la patología
Tumores testiculares: revisión de la patología
Complicaciones durante el embarazo: Revisión de patología
Correlaciones clínicas de anatomía: Ojo
Oftalmopatías: inflamaciones, infecciones y trauma: Revisión de la patologia
Trastornos oculares: errores de la refracción, trastornos del cristalino y glaucoma: revisión de la patología
Trastornos oculares: trastornos de la retina: revisión de la patología
Correlatos clínicos de la anatomía: Pleura y pulmones
Enfermedad arterial coronaria: revisión de la patología
Enfermedades pulmonares obstructivas: revisión de la patología
Derrame pleural, neumotórax, hemotórax y atelectasia: revisión de la patología
Broncodilatadores: agonistas beta 2 y antagonistas muscarínicos
Broncodilatadores: antagonistas de los leucotrienos y metilxantinas
Corticoesteroides pulmonares e inhibidores de los mastocitos
Correlatos clínicos de anatomía: Oído
Correlaciones clínicas de anatomía: Regiones temporales, cavidad oral y nariz
Enfermedades nasales, orales y faríngeas: revisión patológica
Infecciones de transmisión sexual: vaginitis y cervicitis: revisión de la patología
Trastornos vaginales y vulvares: Revisión patológica

Preguntas

Preguntas del estilo USMLE® Step 1

{attempted} de {available} completadas

Empezar
A 31-year-old man comes to his primary care PA after feeling a lump on his right testicle. The patient denies any associated pain. He has no significant past medical history. Vitals are within normal limits. Physical examination reveals a mobile, soft, round mass superior and posterior to the right testis. The nodule transilluminates when a penlight is held behind it. An ultrasound of the mass is performed and demonstrates posterior acoustic enhancement. Which of the following is the most likely anatomic location of this patient’s condition?

Transcripción

Ver video solo

Un joven de 16 años llamado Shane es llevado al servicio de urgencias por sus padres en mitad de la noche porque se ha despertado con un fuerte dolor en el hemiescroto derecho.

Shane no recuerda ningún acontecimiento traumático antes de la aparición de sus síntomas.

En la exploración física, el escroto parece hinchado; además, el dolor empeora con la elevación del escroto, y al tocar la cara interna del muslo derecho no se produce la elevación del testículo derecho.

Elías es un hombre de 28 años que acude a la consulta para una evaluación de la fertilidad.

Elías y su mujer llevan 2 años intentando concebir sin éxito.

Recientemente, Elías también ha notado un agrandamiento y una sensación de presión en el hemiescroto izquierdo.

En la exploración física, se palpa una masa a lo largo del cordón espermático que se siente como una "bolsa de gusanos".

Por la presentación inicial, parece que tanto Shane como Elías tienen algún tipo de enfermedad testicular y escrotal.

Los testículos comienzan su desarrollo en la cavidad abdominal, dentro del peritoneo.

Durante el tercer trimestre del embarazo, los testículos suelen empezar a descender a la pelvis a través del canal inguinal, y finalmente llegan al escroto.

Esto debe ocurrir porque los espermatozoides no pueden sobrevivir a la temperatura corporal.

A medida que los testículos migran gradualmente, se forma una bolsa peritoneal llamada proceso vaginal, que arrastra las capas de la pared abdominal anterolateral hacia el escroto en desarrollo.

Los testículos siguen el proceso vaginal hasta el escroto.

Una vez que los testículos han descendido al escroto, el proceso vaginal se cierra.

Dentro del escroto, cada testículo permanece parcialmente cubierto por una extensión del peritoneo, que forma una capa serosa llamada túnica vaginal.

La única parte que no está cubierta por la túnica vaginal es el lugar donde los testículos se unen al epidídimo y al cordón espermático.

El epidídimo es un tubo enrollado situado en la parte posterior de los testículos, y traslada los espermatozoides desde los testículos hasta el conducto deferente, que a su vez los transporta hasta la uretra.

Por otro lado, el cordón espermático es la estructura que contiene los conductos deferentes, y también lleva una red de arterias, venas, vasos linfáticos y nervios a los testículos.

Algunos trastornos testiculares y escrotales importantes son la epididimitis, la orquitis, la torsión testicular, la criptorquidia, el varicocele, el hidrocele y el espermatocele.

Empecemos por la epididimitis, que es la inflamación del epidídimo.

Es importante recordar que, en personas menores de 35 años, la epididimitis se asocia con mayor frecuencia a organismos de transmisión sexual, como Chlamydia trachomatis y, con menor frecuencia, Neisseria gonorrhoeae.

Por otro lado, en las personas de más de 35 años, los organismos que con más frecuencia causan epididimitis son bacterias Gram negativas, predominantemente Escherichia coli, así como Pseudomonas aeruginosa; y a menudo se asocia con infecciones de las vías urinarias o con hiperplasia prostática benigna.

El síntoma principal de la epididimitis es el dolor escrotal de inicio agudo, que también puede acompañarse de fiebre, escalofríos y mialgias o dolores musculares.

El diagnóstico de la epididimitis se basa principalmente en la exploración física, que revela sensibilidad e hinchazón en la parte posterior del testículo afectado.

Un signo revelador de la epididimitis es un signo de Prehn positivo, lo que significa que el dolor se alivia al elevar el testículo.

Además, los pacientes con epididimitis suelen tener el reflejo cremastérico intacto, por lo que al tocar o pinchar ligeramente la parte superior e interna del muslo, el músculo cremáster se contrae y el testículo de eleva de forma ipsilateral.

Para confirmar el diagnóstico hay que hacer un análisis de orina, un cultivo de orina y una prueba de amplificación de ácidos nucleicos en orina para Neisseria gonorrhoeae y Chlamydia trachomatis.

El tratamiento incluye antibióticos.

En algunos casos, la epididimitis puede extenderse al testículo, lo que da lugar a una epididimoorquitis.

La orquitis aislada, o inflamación de los testículos, es poco frecuente; clásicamente, se asocia a la parotiditis.

Los síntomas de la orquitis consisten en dolor escrotal de aparición aguda, junto con fiebre, náuseas y vómitos.

Para el diagnóstico, en la exploración física se observa hinchazón y sensibilidad testicular, con un signo de Prehn positivo y reflejos cremastéricos normales.

El tratamiento es principalmente de apoyo.

Otra causa importante de dolor escrotal de aparición aguda es la torsión testicular.

De hecho, hay que tener en cuenta que la torsión testicular es una de las causas más frecuentes de dolor escrotal agudo entre los hombres de 12 a 18 años.

La torsión testicular se produce cuando los testículos se retuercen alrededor del cordón espermático, lo que interrumpe básicamente su irrigación sanguínea.

Esto puede ocurrir de forma espontánea o tras un traumatismo o una actividad física intensa.

Los pacientes suelen presentar dolor escrotal agudo e intenso, a menudo acompañado de náuseas, vómitos y dolor difuso en la parte inferior del abdomen.

El diagnóstico de la torsión testicular se basa principalmente en la exploración física, en la que se observa un testículo sensible, aumentado de tamaño, con el eje largo orientado transversalmente debido al acortamiento del cordón espermático.

Esto se llama deformidad en badajo de campana y es muy indicativo.

Otro hallazgo característico de la torsión testicular es un signo de Prehn negativo, por lo que al elevar el escroto, el dolor no se alivia, y en realidad empeora.

Otra cosa que hay que tener en cuenta es que el reflejo cremastérico está ausente en la torsión testicular, por lo que al tocar o pinchar la parte superior e interna del muslo no se elevan los testículos.

Por lo tanto, en un caso de dolor escrotal de inicio agudo, hay que prestar atención a estos dos hallazgos para diferenciar la torsión testicular de la epididimitis y la orquitis.

El diagnóstico de la torsión testicular puede confirmarse con una ecografía doppler.

El tratamiento consiste en la corrección quirúrgica haciendo una orquidopexia, que consiste básicamente en fijar el testículo afectado en el escroto aferente, y debe hacerse en las 6 horas siguientes al inicio de los síntomas.

Si no se puede hacer la cirugía en ese plazo, se puede hacer una detorsión manual del testículo.

Hay que tener en cuenta que el retraso en el tratamiento puede provocar inviabilidad testicular e infertilidad, en cuyo caso es necesaria la extirpación quirúrgica del testículo afectado, o una orquiectomía.

El siguiente trastorno es la criptorquidia, que es la anomalía congénita más frecuente en los hombres.

La criptorquidia se produce cuando uno o ambos testículos no descienden al escroto, y a menudo se quedan retenidos el canal inguinal.

Esto es más frecuente en los bebés prematuros.

El verdadero problema es que los testículos no descendidos permanecerán a la temperatura del cuerpo, lo que perjudica la espermatogénesis y provoca problemas de fertilidad.

Las altas temperaturas también afectan a las células de Sertoli, que normalmente segregan testosterona en respuesta a la hormona foliculoestimulante o FSH.

Por el contrario, las altas temperaturas no afectan tanto a las células de Leydig, por lo que son capaces de segregar testosterona en respuesta a la hormona luteinizante o LH.

Como resultado, los hombres con criptorquidia pueden tener concentraciones normales de testosterona, especialmente cuando es unilateral, mientras que las concentraciones de testosterona suelen estar disminuidas en caso de criptorquidia bilateral.

Y esto es muy importante.

Para diagnosticar la criptorquidia, normalmente se pueden palpar los testículos no descendidos fuera del escroto.

Si se hacen pruebas de laboratorio, normalmente revelarán un aumento de las concentraciones de FSH y LH, y una disminución de la inhibina B.

Recuerde que las concentraciones de testosterona solo disminuyen en la criptorquidia bilateral, pero permanecen normales en los casos unilaterales.

En la mayoría de los casos no es necesario el tratamiento porque los testículos criptórquidos tienden a descender a la edad de 6 meses.

Aspectos destacados

en inglés

The testicles and scrotum are part of the male reproductive system and can be affected by a variety of conditions. Common testicular and scrotal conditions include epididymitis, orchitis, testicular torsion, cryptorchidism, testicular tumor, varicocele, hydrocele, and spermatocele. Epididymitis refers to an inflammation of the epididymis usually caused by a bacterial infection. Orchitis occurs when there is an inflammation of one or both testicles. It is usually caused by mumps infection, but it can also be caused by bacterial infections, such as sexually transmitted infections. Next, there is testicular torsion, which occurs when the spermatic cord that provides blood to the testicle twists, cutting off the blood supply. There is also cryptorchidism, a common male birth defect that occurs when testicles fail to descend from the abdominal cavity into the scrotum, and often get stuck in the inguinal canal. Next come testicular tumors, which include tumors like germ cell type, such as seminoma. There is also varicocele, which is an enlargement of the veins in the scrotum, similar to varicose veins in the legs. Finally, we have hydrocele, which is a fluid-filled sac that develops in the scrotum, and spermatocele, which is a cyst that develops in the epididymis, usually containing dead sperm cells.

Fuentes

  1. "Harrison's Principles of Internal Medicine, Twentieth Edition (Vol.1 & Vol.2)" McGraw-Hill Education / Medical (2018)
  2. "Pathophysiology of Disease: An Introduction to Clinical Medicine 8E" McGraw-Hill Education / Medical (2018)
  3. "CURRENT Medical Diagnosis and Treatment 2020" McGraw-Hill Education / Medical (2019)
  4. "Robbins Basic Pathology" Elsevier (2017)
  5. "Diagnostic Immunohistochemistry" Elsevier (2021)
  6. "Bates' Guide to Physical Examination and History Taking" LWW (2017)
  7. "Atlas of Emergency Medicine" NA (2015)
  8. "Aetiology of testicular cancer: association with congenital abnormalities, age at puberty, infertility, and exercise" BMJ (1994)
  9. "Testicular cancer and antecedent diseases" British Journal of Cancer (1987)
  10. "Urologic Emergencies" Surgical Clinics of North America (2016)
  11. "Age at Surgery for Undescended Testis and Risk of Testicular Cancer" New England Journal of Medicine (2007)