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Introduction0:00–0:37

Los nervios craneales están formados por fibras sensitivas, fibras motoras, o ambas, que inervan la mayoría de las estructuras de la cabeza y el cuello Además de la inervación sensitiva y motora general, también transmiten sensaciones únicas, a través de fibras sensitivas especiales.
Así pues, para detenernos a oler las rosas, pero también para verlas, debemos centrarnos en los nervios olfativo y óptico, asimismo denominados nervios craneales I y II.
En primer lugar está el nervio craneal I, o nervio olfativo, que solo contiene fibras sensitivas especiales responsables del sentido del olfato.

CN I0:37–2:08

Estas fibras transmiten los impulsos olfativos desde el epitelio olfativo de la cavidad nasal hasta el cerebro, donde se perciben como sentido del olfato.
El epitelio olfativo está situado a cada lado del techo de la cavidad nasal, donde la mucosa nasal contiene neuronas receptoras olfativas.
Las neuronas receptoras olfativas son neuronas bipolares provistas en su superficie apical de una dendrita que da lugar a numerosos cilios olfatorios, poseedores de receptores para moléculas odorantes.
Las superficies basales de estas neuronas dan lugar a proyecciones centrales, o axones, que se reúnen en fascículos para formar aproximadamente 20 nervios olfativos a cada lado; en conjunto, son los denominados nervios olfativos derecho e izquierdo.
Las fibras atraviesan pequeños orificios en la placa cribiforme del hueso etmoides, y entran en el bulbo olfativo en la fosa craneal anteri Los axones de estas células forman la vía olfativa, que viaja posteriormente a varias áreas olfativas, entre ellas la corteza olfativa primaria dentro del lóbulo temporal.
Por su parte, el nervio craneal II, o nervio óptico, es otro nervio sensitivo especial que transmite los impulsos visuales de la retina al cerebro.

CN II2:08–4:00

El nervio óptico es una extensión pareada del cerebro anterior, por lo que en realidad consiste en vías de fibras del SNC formadas por axones de células ganglionares de la retina con sus cuerpos celulares situados en la reti El nervio óptico comienza cuando los axones de los ganglios de la retina atraviesan la capa fibrosa externa del globo ocular por la parte posterior, también conocida como esclerótica, en su camino hacia el cerebro.
El nervio pasa por la órbita en sentido posteromedial, y sale por el conducto óptico para entrar en la fosa craneal media, donde se comunica con el otro nervio óptico para formar el quiasma óptic Quiasma significa "cruce" y, efectivamente, las fibras de la mitad medial de cada retina se cruzan en esta estructura y se unen a las fibras de las mitades laterales de la retina que no se cruzan para formar los tractos ópticos.
Este cruce de fibras nerviosas ópticas en el quiasma nos permite tener una visión binocular, que es la capacidad de enfocar un objeto con los dos ojos, y facilita la percepción de la profundidad de campo, que también se conoce como visión 3D.
Así pues, antes del quiasma óptico se encuentran los nervios ópticos que transportan fibras sensitivas desde las zonas medial y lateral de su respectiva retina.
Después del quiasma óptico se encuentran los tractos ópticos. En concreto, el tracto óptico derecho transmite impulsos desde el campo visual izquierdo, mientras que el tracto óptico izquierdo los transmite desde el campo visual derecho.
La mayoría de las fibras del tracto óptico terminan en los cuerpos geniculados laterales del tálamo, y desde aquí, los axones se transmiten a las cortezas visuales de los lóbulos occipitales del cerebro.

Review4:00–4:25

El primer nervio craneal, o nervio olfativo, es un nervio especial que contiene fibras sensitivas que transmiten impulsos desde el epitelio olfativo de la cavidad nasal hasta el cerebro, donde se produce la percepción del olor.
El segundo nervio craneal, o nervio óptico, es un nervio sensitivo especial que transmite los impulsos de la retina al cerebro que permiten la visión.