Definitions & Key takeaways

Compartment syndrome is when increased pressure within a closed space in the body (a compartment) causes decreased blood flow and can result in tissue damage. It usually occurs in the limbs after traumas and fractures, which causes swelling and bleeding within the compartment. Other causes can include severe burns, plaster casts, and surgery.

Symptoms of compartment syndrome include pain, tightness or numbness, loss of pulse in the extremity, and pallor or coolness of the skin. Diagnosis is made with a physical exam and measuring the pressure within the compartment. If not treated in time, it can lead to ischemia, then permanent damage and loss of the limb.

Chapters:

Introduction0:00–0:22

En el caso del síndrome compartimental, el compartimento se refiere a secciones separadas del cuerpo que contienen músculos, nervios y vasos sanguíneos rodeados por una capa de tejido conectivo fibroso, llamada fascia Cuando la presión dentro de estos compartimentos aumenta, el flujo sanguíneo normal puede cortarse, lo que provoca daños en los tejidos debido a la hipoxia, o la falta de oxígeno.

Physiology0:22–1:21

El síndrome compartimental suele producirse en las extremidades, normalmente en la parte inferior de la pierna o en el antebrazo.
Si retiráramos la piel y después quitáramos el tejido graso de la parte inferior de la pierna, descubriríamos la fascia.
La fascia rodea los músculos, manteniéndolos unidos mientras se contraen para mover la extremidad, y también ayuda a unir estos músculos a los huesos.
En un corte transversal de la parte inferior de la pierna, puede verse que la fascia envía tabiques intermusculares que, junto con la membrana interósea entre la tibia y el peroné, dividen la parte inferior de la pierna en cuatro compartimentos.
Los compartimentos anterior, lateral, posterior profundo y posterior superficial contienen sus propios músculos y vasos sanguíneos.
Por ejemplo, el compartimento anterior alberga los músculos que realizan la dorsiflexión del pie y también ayudan a su inversión y eversión; el nervio peroneo profundo los inerva, y la sangre que los irriga proviene de la arteria y las venas tibiales anteriores Como la fascia no es elástica, no puede estirarse demasiado.

Pathology1:21–3:49

Por lo tanto, cualquier aumento del volumen celular y extracelular o una disminución de la capacidad de volumen, por ejemplo, con alguna compresión externa, conducirá al aumento de la presión dentro del compartiment De este modo se comprimirán las estructuras internas, y las primeras en sentir el efecto de la compresión son las venas, porque la presión dentro de su lumen suele ser baja.
Al aumentar la presión, a continuación se comprimen las arterias, lo que obstruye el flujo sanguíneo normal. De este modo se interrumpe el suministro de oxígeno y se produce una hipoxia, que hace que las células empiecen a liberar sustancias como histamina y óxido nítrico Estas sustancias hacen que los capilares se vuelvan permeables, por lo que el líquido se escapa, provocando un edema extracelular que aumenta aún más la presión intracompartimental.
Veamos a continuación las células musculares. La hipoxia impide que sus mitocondrias produzcan trifosfato de adenosina, o ATP, que es la principal fuente de energía de la célul Dentro de la membrana celular hay una bomba de sodio-potasio que necesita ATP para bombear el sodio fuera de la célula y el potasio hacia el interio Así, sin ATP se produce un aumento de los valores de sodio intracelular que induce al agua a moverse hacia las células, con lo que causa un edema intracelular.
Si la hipoxia dura lo suficiente, el edema intracelular puede provocar la rotura de la membrana celular, lo que hace que las proteínas se filtren al espacio extracelular.
Estas proteínas extraen más agua de los capilares y se inicia un círculo vicioso de aumento de la presión compartimental, hipoxia tisular, edema y muerte celular y aún más presión La causa más común del síndrome compartimental es la hemorragia dentro del compartimento.
Esto suele ocurrir con la fractura de huesos largos, como la tibia o los huesos del antebrazo, y con heridas penetrantes o intervenciones quirúrgicas que lesionan los vasos sanguíneos.
Otras causas son la inflamación del tejido tras quemaduras graves, la inyección de fármacos por vía intravenosa, el uso repetitivo de los músculos lesionados o las contracciones musculares vigorosas, como en una tetania o en las convulsiones.
Cualquier compresión de la extremidad, como la producida por una lesión por aplastamiento o por una escayola mal colocada, también puede provocar un síndrome compartimental.
Otra posible causa es la lesión por reperfusión. Esta lesión aparece con el restablecimiento del flujo sanguíneo normal a las células hipóxicas.
Estas células dejan de producir proteínas, como los antioxidantes. De este modo, al proporcionarles oxígeno de nuevo puede inducirse la formación de especies de oxígeno reactivas tóxicas de las que no pueden desprenderse.

Signs and symptoms3:49–5:16

Los signos y síntomas del síndrome compartimental pueden recordarse como las seis P, que son dolor (o padecimiento), parestesia, falta de pulso, palidez, poiquilatermia y parálisi El más común es el dolor (padecimiento), que suele describirse como agudo y profundo, y que empeora con el estiramiento pasivo de los músculos afectados.
Al dolor le sigue la parestesia, que es una sensación anómala como la de alfileres y agujas o el entumecimiento, que puede incluso progresar hasta la anestesia, o la pérdida de sensibilidad Las otras cuatro P son menos comunes, ya que la falta de pulso solo aparece cuando la presión del compartimento es tan alta que provoca el colapso de las arterias.
Entonces puede aparecer una palidez de la piel junto con poiquilotermia, que es la incapacidad de regular la temperatura corporal y que suele presentarse como extremidades frías.
La parálisis es rara y señala la existencia de un daño extenso tanto en los músculos como en los nervios. Pueden producirse complicaciones como la necrosis cuando no se establece un flujo sanguíneo normal a tiempo, lo que conduce a la muerte de los tejidos por falta de oxígeno Por ejemplo, la necrosis de los músculos flexores del antebrazo provoca su fibrosis y acortamiento, lo que da lugar a una flexión permanente de la muñeca y la mano conocida como contractura de Volkmann.
Otra complicación es la rabdomiólisis, en la que los músculos se descomponen. Las proteínas musculares, como la creatina cinasa y la mioglobina, comienzan a filtrarse al torrente sanguíneo.
La mioglobina es especialmente tóxica para los riñones y puede provocar una insuficiencia renal aguda. El diagnóstico incluye la exploración física, en la que el grupo de músculos afectados aparece rígido, firme y se siente duro como la madera.

Diagnosis5:16–5:56

La persona se queja de dolor que empeora con el estiramiento pasivo de los músculos. Las mejores herramientas de diagnóstico son los monitores de presión intracompartimental que pueden introducirse directamente en el interior del compartiment Cuando se produce una rabdomiólisis, un análisis de laboratorio puede mostrar valores elevados de creatina cinasa y mioglobina, mientras que el análisis de orina mostraría una orina de color del té debido a las altas concentraciones de mioglobina.
Las técnicas de imagen como la radiografía, la TC, la RM y la ecografía pueden ayudar a localizar las lesiones óseas, musculares y vasculares.

Treatment5:56–6:21

El tratamiento es quirúrgico y consiste en una intervención denominada fasciotomía, en la cual se corta la fascia, para aliviar la presión y restablecer el flujo sanguíneo normal.
La fascia puede dejarse abierta durante unos días, hasta que se trate la causa del aumento de la presión. Cuando el síndrome compartimental se debe a algunos factores externos, como una escayola inadecuada, su retirada puede dar lugar a la recuperación espontánea y tal vez no se necesite cirugía.
##Resumen Como breve resumen... El síndrome compartimental se define como el aumento de la presión dentro de la sección de la extremidad que contiene los músculos, los nervios y los vasos sanguíneos, y provoca la reducción del aporte de sangre y la necrosis del tejido Suele desarrollarse en la parte inferior de la pierna y en el antebrazo después de traumatismos como, por ejemplo, una fractura ósea.

Review6:21–6:45

Si no se trata a tiempo, puede provocar daños musculares y nerviosos permanentes.