Se debe a que las células epiteliales viejas se reemplazan por otras nuevas en un abrir y cerrar de ojos.Bueno, literalmente no es tan rápido, pero casi.En el caso de la deficiencia de B12, las células epiteliales dañadas no se sustituyen, lo que ralentiza la curación del desgaste normal de la lengua y, al final, produce su inflamación, lo que se conoce como glositis.Cuando la homocisteína se acumula en el organismo, parte de ella se excreta en la orina, con una homocistinuria consiguiente.También se acumulan en la sangre, donde se unen a las células endoteliales que recubren los vasos sanguíneos, haciendo que estas segreguen unas moléculas denominadas citocinas proinflamatorias.Estas citocinas atraen células inmunitarias a la zona, como leucocitos, y ocasionan una inflamación que conduce a la ateroesclerosis, o acumulación de placas en el interior de las arterias.Como consecuencia las arterias se estrechan, con posibilidad de una isquemia del tejido que irrigan.La homocisteína también se une a las plaquetas y hace que se unan para formar coágulos de sangre.Todo ello eleva el riesgo de cardiopatía isquémica y accidente cerebrovascular.Por último, en presencia de un exceso de ácido metilmalónico en el cuerpo, se acumula en las neuronas, concretamente en la vaina de mielina, que se degenera.La mielina ayuda a transmitir los impulsos eléctricos de una neurona a otra a una velocidad muy alta, por lo que con la deficiencia de B12, la comunicación entre las neuronas se vuelve significativamente más lenta; el resultado es un deterioro de la función neurológica y muscular.Algo así como la diferencia entre la fibra óptica y las antiguas conexiones telefónicas a Internet.Por otra parte, la deficiencia de B12 puede ser consecuencia de una absorción alterada o de una ingesta dietética reducida.El deterioro de la absorción se debe a varias causas posibles.Por ejemplo, en la
anemia perniciosa existe una mayor producción de anticuerpos
IgA contra el factor intrínseco o las células parietales.En cualquier caso, esto interfiere con la capacidad del factor intrínseco para unirse a la B12.En la enfermedad de Crohn, los enterocitos del íleon terminal suelen estar dañados, por lo que la B12 no puede unirse a la transcobalamina para llegar a los tejidos diana.En las personas que se someten a una derivación gástrica, los alimentos ingeridos pasan rápidamente por el estómago, por lo que, aunque se produzca el factor intrínseco, no puede llegar a los alimentos para ligar la B12.Además, la infestación en el íleon terminal con
Diphyllobothrium latum, también conocida como tenia del pez, o el sobrecrecimiento bacteriano en el asa ciega del intestino también pueden reducir la absorción y provocar una deficiencia de vitamina B12.La disminución de la ingesta dietética se observa en personas que evitan todos los productos animales, como los veganos estrictos desde hace tiempo que no toman suplementos de B12.La deficiencia de B12 suele provocar signos y síntomas de anemia como palidez, disnea y propensión a la astenia, además de
dolor de lengua debido a la glositis.En algunos casos, también puede haber signos y síntomas de cardiopatía isquémica, como dolor torácico, o signos de accidente cerebrovascular, como dificultad para hablar y parálisis.Por último, en casos muy graves, la deficiencia de B12 puede originar un deterioro de la función neurológica, en la que los afectados presentan pérdida de la función de la memoria, disminución de los reflejos y psicosis.El diagnóstico de la deficiencia de vitamina B12 se basa en un frotis de sangre periférica, que muestra eritrocitos grandes y neutrófilos hipersegmentados.En una muestra de sangre, un volumen corpuscular medio (VCM) de más de 100 fl indica macrocitosis.También se puede proceder a un estudio de la médula ósea en busca de cambios megaloblásticos en los precursores de los eritrocitos en varias etapas de diferenciación.Los valores de homocisteína y ácido metilmalónico también son elevados.Por último, la deficiencia de vitamina B12 puede confirmarse ante la existencia de concentraciones bajas de vitamina B12 total en la sangre.Después de confirmar que hay una deficiencia de B12, se debe encontrar la causa.En primer lugar es preciso descartar una ingesta dietética baja.Después, para precisar la causa de la disminución de la absorción, se pueden buscar anticuerpos contra el factor intrínseco en el caso de la anemia perniciosa, o realizar estudios endoscópicos o de imagen en los pacientes que podrían tener la enfermedad de Crohn.Cuando la causa de la deficiencia de B12 es dietética, se trata con suplementos orales de B12.Si el problema está relacionado con la absorción, podría tratarse con dosis orales altas de B12 para permitir la difusión pasiva en el intestino, o mediante inyecciones intramusculares de B12 durante un par de meses, que pueden seguirse con suplementos orales si fuera necesario.Además, debe iniciarse el tratamiento de la causa subyacente, cuando sea posible.##Resumen Como breve resumen...La deficiencia de vitamina B12 es una afección clínica causada por concentraciones bajas de vitamina B12 en el organismo, lo que perjudica la división celular y causa valores excesivos de homocisteína y ácido metilmalónico en el cuerpo.Como consecuencia puede producirse una anemia megaloblástica macrocítica que provoca palidez, disnea y astenia; glositis o inflamación de la lengua que causa hinchazón y dolor, dificultad para el habla y la deglución y daños en la mielina que ocasionan cambios en los reflejos, pobre función muscular, problemas de memoria y psicosis, en algunos casos extremos.El diagnóstico de la deficiencia de vitamina B12 pu