Definitions & Key takeaways

Rubella virus is a single-strand, positive-sense RNA virus of the Togaviruses family, which is known to cause rubella, sometimes referred to as German measles. The virus is spread through respiratory droplets and infects and replicates in mucous membrane cells of the nasopharynx, then does the same in lymph nodes, triggering apoptosis in infected cells. Infected children are often asymptomatic or might have mild symptoms like fever, lymphadenopathy, and a rash, whereas adults tend to show more serious symptoms and get sick longer. Complications of rubella are rare but may include arthritis, encephalitis, and thrombocytopenia. Treatment for Rubella is supportive and prevention involves a live attenuated vaccine.

La rubéola, la infección antes conocida como "sarampión alemán", está causada por el virus de la rubéola. Gracias a la vacunación, es una enfermedad que vemos cada vez menos, aunque debido a que algunos grupos están subinmunizados, todavía es posible ver brotes.
El virus de la rubéola forma parte de la familia Togaviridae. Los togavirus son virus de ARN monocatenario rodeados por una cápside icosaédrica, que es una envoltura proteica esférica formada por 20 caras triangulares equiláteras, todas ellas dentro de una envoltura lipídica externa esférica.
También son virus de ARN de sentido positivo, lo que significa que su material genético es en realidad ARNm, por lo que puede ser utilizado inmediatamente por la célula hospedadora para fabricar proteínas víricas.
El virus de la rubéola se transmite a través de las gotitas respiratorias, que se liberan en el ambiente cuando se estornuda o tose sobre otra persona.
Dentro de la mucosa de la nasofaringe, el virus se une a un receptor específico en la membrana de las células epiteliales.
A continuación, se rodea de una pequeña parte de la membrana celular que se cierra para formar un endosoma, que se introduce en la célula.
El bajo pH del endosoma desenvuelve el ARN vírico y el virus provoca cambios en el endosoma. Cuando el virus de la rubéola entra en la célula también reorganiza algunos de los orgánulos, y reúne el retículo endoplásmico, el aparato de golgi y las mitocondrias alrededor del endosoma.
El resultado es un complejo de replicación vírica unido a la membrana donde, como su nombre indica, el virus se replica.
Una vez que el virus se ha replicado, sus proteínas estructurales se sintetizan utilizando el retículo endoplásmico rugoso y estas proteínas son transportadas al aparato de golgi para ser ensambladas y rodeadas por la membrana, un proceso llamado gemación vírica.
La nueva copia del virus acaba saliendo de la célula por exocitosis y entra en los vasos linfáticos y sanguíneos cercanos, y viaja hasta los ganglios linfáticos donde se replicará de nuevo.
Desde los ganglios linfáticos, entra de nuevo en los vasos sanguíneos y se extiende a varias partes del cuerpo, abriéndose paso en varios líquidos corporales, como la orina, el líquido cefalorraquídeo y el líquido sinovial de las articulaciones Por último, el virus de la rubéola tiene un efecto citopático, o de daño celular, que está relacionado con la replicación víric Esto ocurre porque el cuerpo del hospedador reacciona a la replicación provocando la apoptosis, o muerte celular, en las células infectadas, en un intento de evitar que el virus se siga propagando.
Otra forma en que puede contagiarse la rubéola es de una mujer embarazada al feto, a través de la placenta. Esto provoca el síndrome de rubéola congénita en el feto.
De hecho, la rubéola se encuentra entre las infecciones más frecuentes que causan defectos congénitos en los fetos, que se agrupan bajo el acrónimo TORCH.
La T significa toxoplasmosis, la O otras infecciones (como la sífilis), la R rubéola, la C citomegalovirus y la H herpes simple.
No se sabe exactamente cómo la rubéola causa anomalías en el feto en desarrollo, pero es posible que cause vasculitis, o inflamación de los vasos sanguíneos, que daña los vasos.
Como consecuencia, no llega suficiente flujo sanguíneo a los órganos en desarrollo, lo que puede provocar la muerte de los tejidos.
También es posible que el virus de la rubéola ralentice el proceso de mitosis, o división celular, en las células fetales infectadas.
Puesto que la mitosis ayuda a impulsar el desarrollo del feto, los tejidos infectados podrían no crecer a decuadamen El momento de la infección en la madre determinará el riesgo de que el feto también contraiga la rubéola congénit Las anomalías congénitas son mucho más probables si la infección materna se produce entre 4 semanas antes y 20 semanas después de la concepción.
Después de las 20 semanas, no suele haber anomalías fetales, pero puede haber alguna restricción del crecimiento intrauterino, lo que significa que el bebé será más pequeño de lo esperado para su edad gestacional.
El factor de riesgo principal de contraer la rubéola es no estar vacunado (lo que es más frecuente en los países con menores tasas de vacunación) y entrar en contacto con alguien que esté en el período de contagio de la infección por rubéola, que comienza unos 3 días después de la exposición al virus y dura entre 3 y 4 semanas.
Muchas infecciones por rubéola son asintomáticas, pero cuando hay síntomas suelen aparecer después de un período de incubación de 14 días.
Los niños suelen tener menos síntomas y más leves, que pueden durar entre 3 y 8 días de media. Suelen tener fiebre baja e inflamación de los ganglios linfáticos detrás de las orejas y en la parte posterior de la cabeza.
Puede aparecer un exantema característico formado por pequeñas protuberancias de color rosa o rojo claro, o máculas, al mismo tiempo o unos días después de la aparición de los demás síntomas.
Las máculas comienzan en la cara y se extienden hacia el tronco y las extremidades, y el exantema suele desaparecer en unos 3 días Los adolescentes y adultos que contraen la rubéola son más propensos a mostrar síntomas y a estar enfermos durante más tiempo Las mujeres de este grupo también son más propensas a padecer artralgia y artritis, o dolor e inflamación en las articulaciones, como consecuencia de la rubéola.
Estos problemas articulares pueden durar un mes o incluso más. La rubéola en el embarazo aumenta el riesgo de aborto, muerte fetal y mortinatos.
Los neonatos que nacen con el síndrome de rubéola congénita suelen presentar una tríada de síntomas: pérdida de audición neurosensitiva, o sordera; anomalías oculares como cataratas y retinopatía, o daños en la retina; y cardiopatías congénitas como el conducto arterioso persistente, que se produce cuando el vaso sanguíneo que conecta la arteria pulmonar con la aorta durante el desarrollo fetal no se cierra después del nacimiento.
También suelen nacer con hematopoyesis extramedular dérmica, que es cuando las células sanguíneas se forman en la piel en lugar de en la médula ósea.
Debido a que produce manchas rojas o moradas en la piel, se le llama comúnmente exantema en "magdalena de arándanos." El síndrome de la rubéola congénita también se asocia con discapacidad intelectual, retrasos en el desarrollo, trastornos conductuales, lesiones cutáneas, diabetes mellitus y agrandamiento del hígado y el bazo, también llamado hepatoesplenomegalia.
El diagnóstico del síndrome de rubéola, tanto posnatal como congénito, se confirma mediante pruebas de laboratorio. Suele hacerse con un inmunoensayo enzimático, que analiza los anticuerpos específicos de la rubéola, pero también puede hacerse con la reacción en cadena de la polimerasa, que detecta el ARN vírico.
La reacción en cadena de la polimerasa puede utilizarse para analizar el líquido amniótico, lo que resulta especialmente útil para diagnosticar la infección por rubéola en el útero.
No existe una terapia antivírica específica para la rubéola, por lo que el tratamiento es de apoyo. En el caso del síndrome de rubéola congénita, el tratamiento puede consistir en una intervención quirúrgica para corregir las anomalías cardíacas congénitas y en la detección de problemas auditivos y visuales en los recién nacidos.
La prevención de la rubéola se hace mediante una vacuna que es una inmunización viva atenuada, lo que significa esencialmente que ha sido debilitada.
Se administra entre los 12-15 meses de edad y de nuevo entre los 4-6 años, y tiene una impresionante tasa de eficacia del 97%, lo que significa que de cada cien casos de rubéola entre personas no vacunadas, 97 se habrían evitado con la vacuna.
Además de la vacuna, otra fuente de protección para los lactantes pequeños es la inmunoglobulina antirrubéola de su madre, que el feto recibe por vía transplacentaria y dura hasta los 12 meses de edad aproximadamente.
##Resumen Como breve resumen... El virus de la rubéola es un virus de ARN monocatenario de la familia de los to gavirus.
El virus primero infecta y se replica en las células de la mucosa de la nasofaringe y luego hace lo mismo en los ganglios linfático La replicación vírica provoca la apoptosis en las células infectadas.
Se transmite por las gotitas respiratorias. Los niños suelen ser asintomáticos o pueden presentar síntomas leves como fiebre, linfadenopatía y exantema, mientras que los adultos tienden a mostrar síntomas y a estar enfermos durante más tiempo.
La rubéola en el embarazo puede ser muy grave para el feto y provocar el síndrome de rubéola congénit Además del exantema en "magdalena de arándanos", los síntomas clásicos del síndrome de rubéola congénita incluyen sordera, anomalías oculares y anomalías cardíacas.
El tratamiento de la rubéola es de apoyo y la prevención consiste en una vacuna viva atenuada.