Deficiencia de glucosa-6-fosfato deshidrogenasa (G6PD)
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Deficiencia de glucosa-6-fosfato deshidrogenasa (G6PD)
Bioquímica
Bioquímica y metabolismo
Trastornos metabólicos
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La deficiencia de glucosa-6-fosfato deshidrogenasa, o deficiencia de G6PD, es un trastorno genético caracterizado por la disminución de los niveles de glucosa-6-fosfato deshidrogenasa, lo que conduce a la destrucción de los eritrocitos.
Normalmente, como parte del proceso metabólico, nuestro cuerpo produce radicales libres como el peróxido de hidrógeno, o H2O2.
Los radicales libres pueden dañar las células de muchas maneras, incluida la destrucción del ADN, las proteínas y la membrana celular.
Tenemos una molécula en nuestro cuerpo llamada glutatión que actúa como antioxidante, dando vueltas por ahí y neutralizando estos radicales libres.
Para funcionar, esta molécula necesita estar en estado reducido, en el cual puede donar un electrón al H2O2 y convertirlo en agua y oxígeno, inofensivos.
Sin embargo, esto hace que el glutatión se oxide, por lo que antes de que pueda volver a trabajar, una enzima llamada glutatión reductasa utilizará un NADPH como donante de electrones y reducirá el glutatión oxidado a su estado de funcionamiento.
Tras ceder su electrón, el NADPH se convertirá en NADP+.
Así que para reponer el suministro de NADPH, tenemos la enzima glucosa-6-fosfato deshidrogenasa, o G6PD, que reduce el NADP+ de nuevo a NADPH oxidando una glucosa-6-fosfato.
La glucosa-6-fosfato es un metabolito de la glucosa, por lo que hay una reserva de esta molécula excepto en los estados de inanición.
La deficiencia de G6PD está causada por mutaciones en el gen de la G6PD, que se encuentra en el cromosoma X, por lo que es una afección genética recesiva ligada al cromosoma X y se manifiesta casi exclusivamente en los hombres, ya que tienen un cromosoma X y otro Y, por lo que si el único cromosoma tiene la mutación, entonces tienen el trastorno.
Las mujeres, en cambio, tienen dos cromosomas X, por lo que las que tienen un cromosoma X con la mutación, siguen teniendo otro cromosoma X con una copia normal del gen, es decir, suelen ser portadoras y solo transmiten la enfermedad a sus hijos.
Las mutaciones de la G6PD hacen que se produzcan enzimas G6PD defectuosas y éstas tienen una semivida más corta, lo que significa que no duran tanto como las enzimas normales.
Hay dos tipos frecuentes de deficiencia de G6PD: una variante mediterránea y otra africana.
La variante mediterránea se caracteriza por una reducción más marcada de la semivida de la G6PD.
Esto puede ser realmente una ventaja, ya que proporciona protección contra el paludismo por falciparum.
La deficiencia de G6PD hace que el eritrocito infectado por el parásito sea más susceptible de morir a causa de los oxidantes, que también matarán a los parásitos del paludismo.
A pesar de las desventajas obvias de tener cualquiera de estas enfermedades, ofrecen una ventaja cuando se trata de evitar la infección del paludismo.
De hecho, dado que el paludismo ha circulado históricamente en África, se cree que los genes subyacentes a estas enfermedades han conferido una ventaja de selección natural y, por tanto, se han hecho más frecuentes en el acervo genético.
Los niveles bajos de G6PD causan niveles bajos de NADPH, lo que lleva a niveles bajos de glutatión reducido.
Ahora bien, la G6PD es la única forma que tienen los eritrocitos de obtener NADPH, por lo que son especialmente susceptibles al daño causado por los radicales libres.
Cuando estos se acumulan, hace que la membrana celular se vuelva inestable, provocando su lisis, o hemólisis.
Los radicales libres también pueden dañar directamente las moléculas de hemoglobina, que es la proteína que transporta el oxígeno en los eritrocitos.
Estas proteínas dañadas se precipitan dentro de las células y se denominan cuerpos de Heinz.
Los macrófagos del bazo, que se encargan de devorar los eritrocitos viejos o anómalos, se percatan de estos cuerpos de Heinz e intentan eliminarlos dando un mordisco a las células, dejando estos eritrocitos parcialmente devorados, por lo que los llamamos células mordidas.
La buena noticia es que solo los eritrocitos más viejos corren el riesgo de lisis y el episodio hemolítico es autolimitado, ya que la hemólisis se detiene cuando solo quedan eritrocitos más jóvenes.
Cuando un eritrocito muere, su hemoglobina se rompe en globina y hemo.
El hemo se convierte en bilirrubina, que es absorbida por las células del hígado y finalmente segregada con la bilis.
Si el organismo empieza a destruir más eritrocitos de los que las células del hígado pueden manejar, el exceso de bilirrubina se queda en la sangre y causa ictericia, en la que la bilirrubina se deposita en la piel y en los ojos, haciendo que se vuelvan amarillos.
Parte de la bilirrubina se convierte en urobilina, que es lo que da a la orina ese color amarillo.
Fuentes
- "Harrison's Principles of Internal Medicine, Twentieth Edition (Vol.1 & Vol.2)" McGraw-Hill Education / Medical (2018)
- "CURRENT Medical Diagnosis and Treatment 2020" McGraw-Hill Education / Medical (2019)
- "Yen & Jaffe's Reproductive Endocrinology" Saunders W.B. (2018)
- "Bates' Guide to Physical Examination and History Taking" LWW (2016)
- "Robbins Basic Pathology" Elsevier (2017)
- "Glucose-6-phosphate dehydrogenase deficiency" Best Practice & Research Clinical Haematology (2000)
- "Laboratory diagnosis of G6PD deficiency. A British Society for Haematology Guideline" British Journal of Haematology (2020)
- "Laboratory diagnosis of G6PD deficiency. A British Society for Haematology Guideline" British Journal of Haematology (2020)