Síndrome de Marfan
El síndrome de Marfan es un trastorno genético que induce defectos en el tejido conjuntivo y que puede afectar al esqueleto, el corazón, los vasos sanguíneos, los ojos y los pulmones de una persona Normalmente, el espacio intersticial de varios tejidos del cuerpo está lleno de microfibrillas, unas estructuras resistentes a modo de cordones que proporcionan la integridad del tejido y conforman el tejido conjuntivo.
Cada microfibrilla está formada por celulosa y glucoproteínas, incluida la proteína fibrilina. En algunas estructuras, las microfibrillas forman un andamiaje para proteínas adicionales como la elastina.
Las fibras de elastina están muy reticuladas, lo que les confiere una cualidad similar a la del caucho, que permite a los tejidos estirarse y recuperar después su forma original.
Los tejidos provistos de fibras de elastina son las arterias, la piel y los pulmones, y los tejidos que tienen microfibrillas pero carecen de una capa de elastina superpuesta son los tendones y las zónulas ciliares que mantienen el cristalino en su posición.
Estos tejidos, menos extensibles, siguen teniendo una considerable resistencia a la tracción. Además de formar parte de las microfibrillas, la fibrilina regula el crecimiento de los tejidos.
La fibrilina secuestra o elimina el factor de crecimiento transformante beta, o TGF-β, que estimula el crecimiento de los tejidos, por lo que reduce la cantidad de TGF-β disponible para estimular el crecimiento .
El síndrome de Marfan está causado por mutaciones en un gen llamado FBN1, o fibrilina 1, en el cromosoma 15. Está afección es autosómica dominante, lo que significa que aunque haya una copia normal del gen, basta una copia mutada del mismo (en otras palabras, una mutación heterocigótica) para causar la enfermedad El gen FBN1 codifica la proteína fibrilina-1, uno de los tres subtipos de fibrilina.
En el síndrome de Marfan, la fibrilina-1 es menos abundante o es disfuncional. Como consecuencia, hay menos microfibrillas funcionales en la matriz extracelular y, con ello, menos integridad y elasticidad del tejido.
El tejido conjuntivo se encuentra en todo el organismo, por lo que puede afectar a casi todos los sistemas corporal Además, el TGF-β no se secuestra eficazmente, por lo que la señalización del TGF-β es excesiva en estos tejidos; como consecuencia, se produce un mayor crecimien Las características físicas más evidentes del síndrome de Marfan afectan al esqueleto.
Los huesos largos crecen en exceso, por lo que las personas son altas y tienen brazos y piernas largos, en el denominado hábito corporal marfanoide.
También tienen dedos largos y finos, en forma de aracnodactilia, un término que hace referencia a las longilíneas patas de las arañas Por último, el crecimiento excesivo de las costillas puede provocar un tórax en embudo, en el que el tórax se hunde, o un tórax en quilla, en el que apunta hacia fuera Otras características óseas y articulares son la escoliosis, en la que la columna vertebral tiene una curva lateral; la incapacidad de extender los codos hasta los 180 grados; las articulaciones flexibles; la inclinación de los ojos hacia abajo, y un paladar estrecho que comprime los dientes.
En la piel, el síndrome de Marfan puede causar estrías, y en los pulmones provoca la formación de ampolla Estas ampollas son grandes espacios que sustituyen la arquitectura normal de los pulmones y pueden dar lugar a un neumotórax.
En los ojos, el síndrome de Marfan es un factor de riesgo de desprendimiento de retina y de luxación del cristalino, que suele producirse en sentido ascendente.
Las características más graves del síndrome de Marfan son las cardiovasculares. La aorta se dilata con el tiempo, lo que constituye un factor de riesgo para la insuficiencia de la válvula aórtica, en la que la sangre se devuelve al ventrículo izquierdo durante la diástole La aorta también sufre una necrosis medial quística, en la cual tiene lugar una degeneración de la túnica media, o porción central de la pared aórtica.
Tanto la dilatación como la necrosis quística medial debilitan la aorta, haciéndola propensa a sufrir aneurisma, disección y rotura.
El aneurisma se define como la aparición de una excrecencia en un vaso sanguíneo, que debilita aún más su pared. La disección se produce cuando la pared interna, o íntima, se desgarra y la sangre pasa a un falso lumen en la pared del vas Este problema puede ocluir el flujo sanguíneo normal.
La rotura de la aorta es un desgarro de espesor total, que permite que la sangre salga del vaso. Todas estas complicaciones pueden ser mortales.
Por último, el síndrome de Marfan es un factor de riesgo de prolapso de la válvula mitral, en el que la válvula mitral se introduce en la aurícula izquierda durante la sístole Las características del síndrome de Marfan pueden no estar presentes en todas las personas que lo padecen, y asumir distintos grados de gravedad.
Además, el síndrome de Marfan no suele ser perceptible al nacer, por lo que los síntomas se manifiestan con el tiempo a medida que el niño crece No obstante, en ocasiones los rasgos propios del síndrome están presentes al nacer, en lo que se denomina síndrome de Marfan de inicio temprano o neonatal.
A una persona se le diagnostica el síndrome de Marfan si presenta características clínicas de este síndrome, como la enfermedad aórtica, un desprendimiento del cristalino, antecedentes familiares y mutaciones en el FBN1 Aunque para el síndrome de Marfan no existe cura, se han establecido tratamientos para algunas de sus características clínica Por ejemplo, en caso de desprendimiento del cristalino ocular, este puede retirarse y sustituirse por una lente artificial.
Si la aorta se ensancha en exceso, puede repararse quirúrgicamente para que no se diseccione ni se rompa. Se ha demostrado que los betabloqueantes ralentizan la dilatación aórtica, y el bloqueador de los receptores de angiotensina denominado losartán, que disminuye la señalización del TGF-β, puede ralentizar aún más la dilatación cuando se administra junto con un betabloqueante.
##Resumen Como breve resumen... El síndrome de Marfan es un trastorno genético autosómico dominante causado por mutaciones en el gen FBN1.
Este trastorno conduce a la existencia de un menor número de microfibrillas de fibrilina en ciertos tejidos conjuntivos, lo que compromete su resistencia y su elasticidad y regula por aumento la señalización del TGF- El resultado final es una persona con un cuerpo alto y delgado y síntomas de tejido conjuntivo laxo, sobre todo en la aorta.
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