Abscesos retrofaríngeos y periamigdalinos
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Abscesos retrofaríngeos y periamigdalinos
Aparato respiratorio
Trastornos congénitos
Trastornos de la pleura, el mediastino y la pared torácica
Trastornos infecciosos, inmunológicos e inflamatorios de las vías respiratorias bajas
Trastornos infecciosos, inmunológicos e inflamatorios de las vías respiratorias altas
Trastornos metabólicos, regulatorios y estructurales
Neoplasias
Enfermedad obstructiva de las vías respiratorias
Neumoconiosis, fibrosis y trastornos pulmonares restrictivos o enfermedad pulmonar intersticial
Insuficiencia respiratoria o paro respiratorio y trastornos vasculares pulmonares
Trastornos traumáticos o mecánicos
Revisión de las enfermedades del sistema respiratorio
Transcripción
Revisores de contenido
Colaboradores/as
En el caso de un absceso retrofaríngeo y periamigdalino, un absceso es una acumulación de pus, y retrofaríngeo y periamigdalino describen el lugar donde se encuentra el absceso.
Un absceso retrofaríngeo se desarrolla detrás de la faringe, en el tejido que se encuentra justo detrás de la parte posterior de la garganta.
Un absceso periamigdalino se desarrolla alrededor de las amígdalas, en particular de las amígdalas palatinas que están en la parte posterior de la garganta.
Empecemos por definir mejor la ubicación de estos espacios.
El espacio retrofaríngeo es la región que se encuentra entre la faringe y las vértebras y está delimitado posteriormente, más cerca de las vértebras, por la fascia alar y anteriormente, más cerca de la faringe, por la fascia bucofaríngea.
Estas capas fasciales son finas capas fibrosas que recubren los músculos, los tendones y el músculo de los huesos, y entre ellas, en el espacio retrofaríngeo, se encuentran los ganglios linfáticos.
Estos ganglios linfáticos son como estaciones de vigilancia que aportan líquido linfático desde la garganta y otros tejidos cercanos.
Si hay patógenos en ese tejido linfático, las células inmunitarias del ganglio linfático pueden responder e intentar destruir los patógenos invasores.
A continuación, está la región periamigdalina, que se refiere a las amígdalas palatinas.
Las amígdalas palatinas se encuentran a ambos lados de la orofaringe y están unidas al paladar blando en la parte posterior de la cavidad bucal.
Básicamente, son densos conjuntos de tejido linfático envueltos en una cápsula fibrosa, como diminutos burritos linfáticos, que ayudan a defenderse de los patógenos presentes en los alimentos y el aire.
Cuando los agentes patógenos, como las bacterias, invaden los tejidos de la boca, son llevados a los ganglios linfáticos cercanos.
Cuando los ganglios linfáticos retrofaríngeos o los ganglios linfáticos palatinos reciben un patógeno, se activa una respuesta inmunitaria.
A menudo, las primeras células inmunitarias que llegan al lugar son los neutrófilos, que liberan sustancias químicas y enzimas que destruyen las bacterias y disuelven los fragmentos de células muertas, para crear una acumulación de material muerto.
Se trata de un tipo específico de respuesta inflamatoria aguda denominado inflamación supurativa, lo que significa simplemente que en el proceso se crea pus.
Desde un punto de vista macroscópico, a veces se habla de una necrosis por licuefacción, porque la zona de tejido muerto se convierte en líquido.
Cuando esas células inmunitarias llegan a un punto en el que no pueden resistir la presión del entorno, también mueren y pasan a formar parte de esa acumulación de residuos.
Al principio, los restos pueden estar mezclados con tejido sano, pero con el tiempo pueden unirse en una sola zona, un proceso que suele acelerarse cuando intervienen más células inmunitarias.
Alrededor de esta acumulación de pus empieza a endurecerse una pared de fibrinógeno, que es la misma proteína que mantiene unidos los coágulos de sangre, para formar una barrera.
En ocasiones, las láminas de fibrina forman tabicaciones para crear loculaciones o bolsas de pus dentro del propio absceso, como un absceso dentro de otro absceso.
Aspectos destacados
en inglés
Retropharyngeal abscesses are collections of pus that occur in the retropharyngeal space, the soft tissue space behind the pharynx. Peritonsillar abscesses occur in the tissue surrounding the tonsils. Such abscesses are often caused by bacterial infections, and the most culprit agents are Staphylococcus aureus, Group A Streptococci, and Haemophilus parainfluenzae. Both types of abscesses can cause severe pain and difficulty swallowing, and can lead to airway obstruction if left untreated. They are typically treated with surgical drainage, antibiotics, and steroids, particularly in situations where there is a lot of inflammation that obstructs the airway.
Fuentes
- "Robbins Basic Pathology" Elsevier (2017)
- "Harrison's Principles of Internal Medicine, Twentieth Edition (Vol.1 & Vol.2)" McGraw-Hill Education / Medical (2018)
- "Pathophysiology of Disease: An Introduction to Clinical Medicine 8E" McGraw-Hill Education / Medical (2018)
- "CURRENT Medical Diagnosis and Treatment 2020" McGraw-Hill Education / Medical (2019)
- "Aerobic and Anaerobic Microbiology of Peritonsillar Abscess" The Laryngoscope (1991)
- "Emergency department visits, hospitalizations, and readmissions of patients with a peritonsillar abscess" The Laryngoscope (2017)
- "Needle aspiration versus incision and drainage for the treatment of peritonsillar abscess" Cochrane Database of Systematic Reviews (2016)