Causalidad de la enfermedad

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Uno de los principales objetivos de la epidemiología es identificar las relaciones causales entre los resultados (como la muerte, las enfermedades o las lesiones) y las exposiciones (como fumar cigarrillos, comer comida basura o beber alcohol).

Por ejemplo, hoy en día, es ampliamente conocido que fumar cigarrillos causa cáncer de pulmón, o en otras palabras, que fumar cigarrillos conduce al desarrollo de cáncer de pulmón en muchas personas.

Pero, ¿cómo lo descubrimos? A mediados de la década de 1950, un epidemiólogo llamado Sir Austin Bradford Hill elaboró nueve pautas para determinar si dos cosas están o no relacionadas causalmente, y que se denominan Criterios de Bradford Hill.

El primer criterio se refiere a la fuerza de la asociación, y dice que es más probable que dos cosas estén relacionadas causalmente si la fuerza de la asociación entre ellas es grande.

Por ejemplo, en las personas que fuman, el riesgo relativo de cáncer de pulmón es de alrededor de 25, lo que significa que las personas que fuman tienen 25 veces más riesgo de desarrollar cáncer de pulmón en comparación con las personas que no fuman.

Por otro lado, el riesgo relativo de cáncer de mama para las personas que fuman es sólo de 1,5, mucho menor que el riesgo relativo de cáncer de pulmón.

Por lo tanto, es mucho más probable que el tabaquismo provoque cáncer de pulmón que de mama.

El segundo criterio establece que las relaciones causales son dependientes de la dosis, lo que significa que una persona que tiene mayores cantidades de exposición también tendrá un mayor riesgo de desarrollar el resultado.

Por ejemplo, el riesgo relativo de cáncer de pulmón para las personas que fuman 10 cigarrillos al día podría ser de 8, para las personas que fuman 15 cigarrillos al día podría ser de 13 y para las personas que fuman 20 cigarrillos al día podría ser de 22.

Por otro lado, si una persona disminuye o deja de exponerse, su riesgo de sufrir el resultado también disminuye.

Por ejemplo, en las personas que dejan de fumar, el riesgo de morir de cáncer de pulmón disminuye a la mitad.

En una relación causal, la exposición tiene que preceder o ser anterior al resultado, y esto se llama temporalidad, que es el tercer criterio.

Por ejemplo, normalmente las personas tienen más probabilidades de desarrollar un cáncer de pulmón después de haber fumado, por lo que el tabaquismo es anterior al cáncer de pulmón.

A menudo, hay un desfase, o brecha, entre la exposición y el resultado, y el momento de esta brecha también tiene que ser coherente.

Por ejemplo, el cáncer de pulmón suele tardar 20 años en desarrollarse después de que una persona empiece a fumar, ya que los efectos negativos del tabaco en el organismo se acumulan con el tiempo.

Por lo tanto, deberíamos ver un desfase de unos 20 años en todos los estudios sobre el tabaquismo y el cáncer de pulmón.

En general, la temporalidad se considera la prueba más sólida de las relaciones causales.

El cuarto criterio es que las relaciones causales deben ser biológicamente plausibles, lo que significa que la relación puede ser explicada por mecanismos biológicos.

Por ejemplo, los cigarrillos contienen alrededor de 70 sustancias químicas diferentes que dañan el ADN, el principal componente de las células que controla su crecimiento y la realización de diferentes tareas.

A veces, cuando el ADN se daña, las células pueden empezar a crecer de forma incontrolada, lo que puede provocar el desarrollo de cáncer en forma de tumores.

Conocer el mecanismo biológico ayuda a eliminar posibles factores de confusión, o factores externos que pueden distorsionar la relación entre la exposición y el resultado.

El quinto criterio es que las relaciones causales deben ser coherentes, lo que significa que cualquier nueva prueba biológica que se descubra debe encajar en un paso del mecanismo biológico.

Por ejemplo, la nueva tecnología ha permitido a los investigadores observar los cambios genéticos específicos que se producen cuando se daña el ADN, lo que solidifica ese paso en la vía que va del tabaquismo al cáncer de pulmón.

Las relaciones causales suelen apoyarse en otras relaciones causales similares, y el sexto criterio se denomina analogía.

Específicamente, se apoya una relación causal entre una exposición y un resultado cuando existen pruebas de que una exposición similar causa un resultado similar.

Por ejemplo, el tabaquismo provoca cambios genéticos que pueden inducir el crecimiento de tumores cancerosos en la laringe, la faringe y la boca.

Sabiendo esto, podemos predecir que fumar tendrá un efecto análogo en los pulmones.

El séptimo criterio establece que las relaciones causales deben estar respaldadas por los resultados de ensayos controlados aleatorios, o ECA.

En los ensayos controlados aleatorios, el investigador asigna al azar a las personas a dos grupos: uno que se expone y otro que no se expone.

Dado que los grupos se asignan de forma aleatoria, hay muchas posibilidades de que los dos grupos tengan características similares, como tener el mismo número de hombres y mujeres o un amplio rango de edades en cada grupo.

Aspectos destacados

en inglés

Causality refers to a consequential relationship between two things. Disease causality is the relationship between a disease and its cause. A disease may have multiple causes, which can be categorized as either direct or indirect. Direct causes are those responsible for the initiation or aggravation of the disease process, while indirect causes predispose an individual to the development of a disease. Identifying the cause of a disease is essential to its treatment.