Definitions & Key takeaways

Wiskott-Aldrich syndrome (WAS) is a rare X-linked primary immunodeficiency disorder that primarily affects males. The condition is caused by mutations in the WAS gene, which encodes for the Wiskott-Aldrich syndrome protein (WASP). The signs and symptoms of Wiskott-Aldrich syndrome can vary widely, but often include recurrent infections due to a weakened immune system, eczema, easy bruising or bleeding due to decreased platelets and abnormal clotting, autoimmune disorders such as rheumatoid arthritis or autoimmune hemolytic anemia, and increased risk of developing certain types of cancer, including lymphoma and leukemia.

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Introduction0:00–0:36

El síndrome de Wiskott-Aldrich también se denomina síndrome de eccema-trombocitopenia-inmunodeficiencia.En primer lugar está el eccema, también llamado dermatitis atópica, que se caracteriza por la aparición de manchas rojas y secas en la piel.Coincide con un tipo de trombocitopenia llamado microtrombocitopenia, porque no solo hay muy pocas plaquetas, sino que estas son de pequeño tamaño.Además, se desarrolla un problema en el sistema inmunitario que lleva a infecciones repetidas.Todas las células hematopoyéticas, que se encuentran en la médula ósea, producen la proteína del síndrome de Wiskott-Aldrich, o WASp.También hay un gen, WIPF1, que codifica una proteína llamada proteína de interacción de la familia WAS/WASL 1, que ayuda a estabilizar la proteína Wiskott-Aldrich.Así que WASp, aparte de tener un nombre realmente largo que, en inglés, coincide con el de un terrorífico insecto volador (la avispa), ayuda a reorganizar el citoesqueleto de la célula y, por tanto, su forma general.El citoesqueleto puede cambiar añadiendo o eliminando proteínas de actina del extremo de una cadena de actina.La cadena se prolonga en la dirección en la que una célula quiere moverse y se acorta en el lado del que busca alejarse.Esta dinámica ayuda a realizar varias actividades celulares, como la fagocitosis y la división celular.Las plaquetas dependen específicamente de esta funcionalidad, ya que se originan a partir de grandes células precursoras llamadas megacariocitos.Estos megacariocitos tienen muchos brazos largos (como un calamar) y el citoesqueleto cambia de forma para que estos brazos puedan desprenderse y formar fragmentos celulares denominados plaquetas.Las plaquetas acuden entonces a formar coágulos en los lugares dañados de los vasos sanguíneos, para contener la hemorragia.Otro tipo de células son los linfocitos T, un tipo de células inmunitarias que también dependen del citoesqueleto para poder cambiar de forma.Cuando se encuentran con un patógeno, los linfocitos T forman seudópodos o falsas patas que se extienden y hacen sinapsis o se comunican con otras células.Es como si se dieran la mano para intercambiar información.Los linfocitos T colaboradores se activan cuando forman una sinapsis inmunitaria con las células presentadoras de antígenos.Una vez activados, los linfocitos T colaboradores activan los linfocitos B que generan anticuerpos que ayudan a destruir el patógeno.A continuación están los linfocitos T citotóxicos y los linfocitis citolíticos naturales, que también reorganizan su citoesqueleto para formar una sinapsis inmunitaria con varias células del organismo para encargarse de la vigilancia y averiguar si están sanas o infectadas o si son cancerosas.Si se descubre una célula enferma, las células inmunitarias hacen que se someta a la apoptosis, o muerte celular programada.En conjunto, los linfocitos T y B y los linfocitos citolíticos naturales protegen al organismo de los agentes patógenos y del cáncer.También hay linfocitos T llamados reguladores o T-reg, que regulan negativamente las concentraciones de otros linfocitos T para limitar la respuesta inmunitaria y evitar que surjan afecciones autoinmunitarias.Los linfocitos T reguladores también dependen de la reorganización de su citoesqueleto para actuar de manera normal.Por último, están las células fagocitarias como los monocitos, los macrófagos y las células dendríticas, que utilizan pequeñas prolongaciones para dirigirse hacia las citocinas.Estas células fagocitarias son como pequeños sabuesos que siguen el rastro de las citocinas.Estas células también se encargan de la fagocitosis, para engullir los desechos, las células muertas y las bacterias, de modo que puedan ser procesados y destruidos.En el síndrome de Wiskott-Aldrich, una mutación en el gen da lugar a una proteína de Wiskott-Aldrich incapaz de funcionar de forma normal.Se trata de una enfermedad recesiva ligada al cromosoma X, por lo que los hombres se ven afectados con más frecuencia que las mujeres.Sin embargo, a veces la enfermedad no se hereda, sino que surge de una mutación espontánea del ADN en el gen del síndrome de Wiskott-Aldrich.Una pequeña mutación en el gen puede originar una enfermedad leve, denominada trombocitopenia ligada al cromosoma X, mientras que una gran mutación produce el acortamiento de una proteína acortada, o su ausencia, lo que provoca el síndrome de Wiskott-Aldrich.También existe una enfermedad denominada síndrome de Wiskott-Aldrich tipo 2 que está causada por una mutación en el gen WIPF1, muy similar al síndrome de Wiskott-Aldrich.Dado que la proteína Wiskott-Aldrich afecta al citoesqueleto de las células hematopoyéticas, muchas células se ven afectadas cuando se produce una mutación.Los megacariocitos son menos capaces de formar plaquetas, y las que se fabrican son pequeñas y frágiles, por lo que se habla de microtrombocitopenia.Como resultado, las personas afectadas no pueden formar coágulos normales y pueden tener un sangrado excesivo.Los linfocitos T colaboradores y los linfocitos B no son capaces de formar una sinapsis inmunitaria, lo cual deteriora la respuesta inmunitaria.Por razones poco claras, aparece como consecuencia un aumento de los anticuerpos IgA e IgE, y valores normales o reducidos de anticuerpos IgM e IgG.Los linfocitos T y los linfocitos citolíticos naturales también son incapaces de formar sinapsis inmunitarias normales, lo que perjudica su capacidad de defensa frente a los agentes patógenos y los cánceres.También se impide que los linfocitos T reguladores realicen su trabajo, con lo que aumenta la probabilidad de padecer enfermedades autoinmunes.Por último, las células fagocitarias, como los macrófagos, tienen dificultades para desplazarse, por lo que les resulta más difícil limpiar los desechos.La tríada clásica de síntomas del síndrome de Wiskott-Aldrich incluye la facilidad de aparición de hematomas y hemorragias, el eccema y las infecciones recurrentes.Las infecciones se deben clásicamente a bacterias encapsuladas, como Streptococcus pneumoniae, Haemophilus influenzae y Neisseria meningitidis; a hongos oportunistas, como Pneumocystis jirovecii y Candida albicans, y a virus, como el del molusco contagioso, el de la varicela-zóster y los citomegalovirus.Los afectados también son más propensos a desarrollar enfermedades autoinmunes, como la púrpura trombocitopénica idiopática, y cánceres, como la leucemia y el linfoma.El diagnóstico suele sospecharse a partir de la tríada de síntomas.La exploración inicial incluye un frotis periférico que mostraría trombocitopenia con plaquetas pequeñas.Puede recurrirse a la citometría de flujo para determinar si se produce una proteína mutada del síndrome de Wiskott-Aldrich, aunque podría no identificar una proteína gravemente mutada.El diagnóstico se confirma entonces mediante el análisis de la secuencia genética del gen Wiskott-Aldrich.El tratamiento se dirige principalmente a los síntomas e incluye antibióticos profilácticos, infusiones regulares de inmunoglobulina intravenosa, transfusiones de plaquetas en caso de hemorragia grave y, potencialmente, cirugía para extirpar el bazo, que puede ayudar a mantener el recuento de plaquetas en la sangre.A veces es necesario un tratamiento inmunosupresor para abordar las afecciones autoinmunes.El trasplante de células madre hematopoyéticas es un tratamiento potencialmente curativo que a veces se utiliza.##Resumen Como breve resumen...El síndrome de Wiskott-Aldrich es una enfermedad del sistema inmunitario que se hereda genéticamente de forma recesiva ligada al cromosoma X, por lo que afecta principalmente a los hombres.La tríada clásica de hallazgos incluye microtrombocitopenia, infecciones repetidas y eccema.Está causada por una mutación de la proteína del síndrome de Wiskott-Aldrich, que producen todas las células hematopoyéticas.El tratamiento se centra en el control de los síntomas y el trasplante de células madre hematopoyéticas es actualmente el único potencialmente curativo.

Physiology0:36–3:58

Pathology3:58–6:00

Signs and symptoms6:00–6:45

Diagnosis6:45–7:17

Treatment7:17–7:50

Review7:50–8:30