La enfermedad de von-Hippel Lindau, o VHL es una enfermedad genética que afecta a personas de todas las etnias y que se caracteriza por el desarrollo de tumores en el sistema nervioco central (SNC), los riñones, las glándulas suprarrenales y el páncreas.El gen VHL es un gen supresor de tumores en el brazo corto del cromosoma 3.Codifica proteínas que degradan el factor de transcripción inducible por hipoxia, o HIF, por sus siglas en inglés.El HIF regula los genes que codifican los factores de crecimiento derivados de las plaquetas y del endotelio vascular, que promueven la formación de nuevos vasos sanguíneos y el crecimiento celular.En la enfermedad de VHL, este gen supresor de tumores está mutado, lo que aumenta las concentraciones de HIF, PDGF y VEGF y, en última instancia, el riesgo de formación de tumores.La enfermedad de VHL tiene una frecuencia comparable a la de Huntington, estimada en 1 de cada 36.000 personas.Se hereda con un patrón autosómico dominante, lo que significa que un paciente con enfermedad de VHL tiene un 50% de posibilidades de transmitirla a sus hijos.El 20% de los pacientes de esta enfermedad presentan una mutación de nueva aparición, es decir, son el primer paciente de esta enfermedad en su familia.El tipo de tumor más frecuente en VHL es el
hemangioblastoma, un tumor benigno de los vasos sanguíneos que se presenta en aproximadamente el 60% de los pacientes con esta enfermedad.En el sistema nervioso central, estos tumores pueden aparecer en la
retina, el encéfalo y la médula espinal.En los ojos, la enfermedad puede causar ceguera por desprendimiento de retina.En el encéfalo y la médula espinal, un tumor o el quiste que lo acompaña causa problemas cuando empuja contra el tejido circundante.Por ejemplo, si el tumor está en el cerebelo, puede originar
ataxia, es decir, pérdida del equilibrio.Si bloquea el flujo del líquido cefalorraquídeo, la presión intracraneal puede aumentar y provocar cefaleas, náuseas y vómitos.Menos comunes son los quistes benignos y los tumores similares a quistes llamados cistadenomas.El más preocupante, que se da en aproximadamente el 25% de los pacientes de VHL, es el tumor del saco endolinfático del oído interno, con capacidad de provocar sordera.Los cistadenomas pueden desarrollarse en el ligamento ancho en las mujeres y en el epidídimo en los hombres, con lo que aparecerían quistes incidentales en el hígado, el pulmón, el riñón y el páncreas, tanto en hombres como en mujeres.Algunos tumores asociados a VHL pueden ser cancerosos.El carcinoma de células renales de células claras, o CCR, se produce en aproximadamente el 60% de los pacientes con VHL y puede desarrollarse en los dos riñones.Los tumores neuroendocrinos pancreáticos crecen en aproximadamente el 15% de los pacientes con VHL y también pueden metastatizar.Otros dos tumores endocrinos típicamente benignos que se presentan en aproximadamente el 20% de los pacientes con VHL son los feocromocitomas en las glándulas suprarrenales; cuando se desarrollan en otros lugares reciben el nombre de
paragangliomas.Estos tumores bombean erráticamente catecolaminas como la noradrenalina y la adrenalina, por lo que las personas afectadas pueden presentar síntomas repentinos de hiperactividad simpática, como cefaleas, sudoración, palpitaciones e hipertensión.Cuando los valores de catecolaminas son extremadamente altos, puede producirse una "
crisis de feocromocitomas", potencialmente mortal.Por término medio, los pacientes de VHL desarrollan su primera lesión mediada la veintena, si bien la edad de inicio varía según el tipo de lesión.Por ejemplo, los hemangioblastomas suelen aparecer a una edad más temprana que los CCR.No todos los pacientes de VHL presentarán todos los tipos de lesiones de VHL, pero casi siempre tendrán al menos una.Dada la posibilidad de que se desarrollen nuevas lesiones de forma repetida en los mismos órganos, la vigilancia regular es crucial para mejorar la calidad de vida y su duración.Las recomendaciones de tratamiento están dirigidas a preservar la función del órgano y dependen, de nuevo, del tipo de tumor.Por ejemplo, si se extirpa quirúrgicamente el CCR cada vez que aparece, incluso cuando era pequeño y asintomático, los pacientes con VHL pueden requerir rápidamente diálisis.Ahora bien, una vez que el cáncer alcanza al menos 3 cm, el alto riesgo de metá
stasis justifica la cirugía.Sin embargo, los hemangioblastomas de la retina deben tratarse en cuanto se detectan, ya que cada tratamiento con láser no causa una pérdida de visión apreciable.##Resumen Como breve resumen...La enfermedad de von Hippel-Lindau es autosómica dominante y está causada por una mutación en el gen VHL del cromosoma 3.Conduce a valores elevados no regulados del factor inducible por hipoxia, lo que provoca la formación de tumores.Los pacientes de VHL pueden desarrollar lesiones en muchos órganos diferentes, como el ojo, el oído, el cerebro, la médula espinal, los riñones, el páncreas y las glándulas suprarrenales.En su mayoría son tumores benignos, pero también tienen el potencial de convertirse en metastásicos, como el carcinoma bilateral de células renales claras y los tumores neuroendocrinos pancreáticos.Dado que el VHL es altamente penetrante y las lesiones pueden aparecer repetidamente a lo largo de la vida de una persona, es crucial el cribado rutinario y el abordaje cuidadoso.