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Introduction0:00–0:30

La de la rodilla es una gran articulación sinovial de tipo bisagra que permite la flexión y la extensión del miembro inferior Esta articulación tiene tres zonas articulares principales: las articulaciones femorotibiales lateral y medial entre los cóndilos lateral y medial del fémur y la tibia, así como la articulación femororrotuliana intermedia entre la rótula y el fémur.
Cabe observar que el peroné no participa en la articulación de la rodilla Las superficies articulares de la articulación de la rodilla son los cóndilos femorales medial y lateral; la superficie rotuliana del fémur entre estos dos cóndilos; la superficie articular de la rótula, que es una meseta con una cresta anteroposterior que encaja en la superficie rotuliana conocida como surco troclear, y las superficies articulares de los cóndilos medial y lateral de la tibia, sobre los que ruedan los cóndilos del fémur.

Articulations0:30–1:10

Dado que las superficies articulares de la rodilla tienen una forma irregular y son incongruentes, la estabilidad de la articulación de la rodilla depende en gran medida de los ligamentos tibiofemorales y de la fuerza de los músculos circundantes, como el cuádriceps.
Por otra parte, la articulación de la rodilla está rodeada por una cápsula articular, provista de una cápsula fibrosa externa y una membrana sinovial intern Superiormente, la cápsula fibrosa se une al fémur, justo proximal a los márgenes articulares de los cóndilos.

Joint capsule1:10–3:23

En sentido posterior, la capa fibrosa encierra los cóndilos y la fosa intercondílea, y tiene una abertura para el tendón del poplíteo.
En la parte inferior, la capa fibrosa se adhiere al margen de la meseta tibial, excepto donde el tendón del poplíteo cruza el hueso.
El tendón del cuádriceps, la rótula y el ligamento rotuliano sustituyen la capa fibrosa en la parte anterior, y la cápsula fibrosa continúa con los márgenes medial y lateral de estas estructuras anteriores.
A continuación, la extensa membrana sinovial recubre todas las superficies que limitan la cavidad articular no cubiertas por el cartílago articular, por lo que puede encontrarse adherida a la periferia del cartílago articular que reviste los cóndilos femoral y tibial, la superficie posterior de la rótula y los bordes de los meniscos.
La membrana sinovial recubre la superficie interna de la cápsula articular fibrosa de la rodilla tanto medial como lateralmente, pero no la cápsula articular fibrosa centralmente en la rodilla posterior.
Desde esta vista, es posible apreciar el célebre ligamento cruzado anterior y posterior y, como se puede ver, la membrana sinovial en realidad se refleja anteriormente sobre estas superficies anteriores de los ligamentos cruzados en la región intercondilar en lugar de ir detrás de ellos; ello significa que los ligamentos cruzados en realidad se encuentran en sentido posterior y fuera de la cavidad articular revestida sinovial, por lo que se consideran extraarticulares; además, el revestimiento de la superficie posterior de la almohadilla grasa infrarrotuliana también lo hace extraarticular.
Este reflejo sinovial anterior crea un pliegue sinovial infrarrotuliano medio. Por encima de la rótula, la membrana sinovial de la cápsula articular se extiende bajo la parte central del cuádriceps para continuar con el revestimiento sinovial de la bolsa suprarrotuliana.

Extracapsular ligaments3:23–6:10

La cápsula articular está reforzada por seis ligamentos extracapsulares, externos o intrínsecos. Estos incluyen el ligamento peroneo o colateral lateral, el ligamento tibial o colateral medial, el ligamento anterolateral, el ligamento rotuliano, el ligamento poplíteo oblicuo y el ligamento poplíteo arqueado El ligamento rotuliano, parte distal del tendón del cuádriceps femoral, es una banda fibrosa gruesa que discurre desde el vértice y los márgenes adyacentes de la rótula hasta la tuberosidad tibial.
En sus lados laterales está unida por los retináculos rotulianos medial y lateral, unas expansiones del vasto medial y del vasto lateral, respectivamente, que forman la cápsula articular en sus respectivas zonas y ayudan a mantener la alineación de la rótula a lo largo de su movimiento durante la flexión y la extensión de la rodilla.
Los ligamentos colaterales son dos ligamentos en forma de correa en la superficie medial y lateral de la rodilla, y contribuyen a la estabilidad de la rodilla limitando los movimientos en varo y en valgo de la misma, al tiempo que contribuyen a la estabilidad rotacional.
El ligamento colateral tibial es una banda plana que se extiende desde el epicóndilo medial del fémur hasta el cóndilo medial de la tibia, con sus fibras profundas firmemente unidas al menisco medial en su punto medio.
El ligamento colateral tibial es una porción engrosada de la cápsula articular medial, y tiene su reflejo en un engrosamiento de la cápsula articular lateral que ha suscitado un reciente interés anatómico denominado ligamento anterolateral.
El ligamento anterolateral de la rodilla se inserta generalmente en el epicóndilo lateral del fémur con la superficie lateral de la tibia, y también tiene un punto medio de unión al menisco lateral.
A continuación está el ligamento lateral o colateral del peroné, un ligamento extracapsular en forma de cordón que se extiende inferiormente desde el epicóndilo lateral del fémur hasta la superficie lateral de la cabeza del peroné.
Después está el ligamento poplíteo oblicuo, que es una expansión del tendón del semimembranoso que refuerza la cápsula articular posteriormen El ligamento nace posterior al cóndilo tibial medial y pasa superolateralmente hacia el cóndilo femoral lateral, mezclándose con la parte central de la cara posterior de la cápsula articular.
Surge de la cara posterior de la cabeza del peroné y se extiende por la superficie posterior de la articulación de la rodill Se cree que tanto el ligamento oblicuo como el poplíteo arqueado contribuyen a la estabilidad posterolateral de la rodilla.
La articulación de la rodilla también está reforzada por las estructuras intracapsulares, que incluyen los ligamentos cruzados y los meniscos.

Intracapsular structures6:10–9:09

Los dos ligamentos cruzados están situados dentro de la cápsula articular fibrosa, por lo que son intracapsulares, pero se encuentran fuera de la cavidad articular revestida sinovial, como se ha dicho antes, por lo que se consideran extraarticulares.
El ligamento cruzado anterior, o LCA, nace de la zona intercondílea anterior de la tibia, posterior a la fijación del menisco medial.
Se extiende superior, posterior y lateralmente para unirse a la parte posterior de la cara medial del cóndilo lateral del fémur El LCA sirve para evitar la traslación anterior de la tibia con respecto al fémur, y también ayuda a evitar la hiperextensión y la rotación interna excesiva de la rodilla.
El ligamento cruzado posterior, o LCP, es más fuerte que su contrapartida y nace de la zona intercondílea posterior de la tibia.
A continuación, pasa en sentido superior y anterior por el lado medial del LCA para unirse a la parte anterior de la superficie lateral del cóndilo medial del fémur.
El LCP impide la traslación posterior de la tibia en relación con el fémur y ayuda a evitar la hiperflexión de la rodill A continuación se hablará de los dos meniscos de la articulación de la rodilla, unos discos pequeños en forma de C que se encuentran dentro de la cavidad sinovial y se consideran intraarticulares.
Los meniscos tienen unos márgenes externos gruesos que se afinan a medida que se avanza medialmente, y unos bordes no adheridos en el interior de la articulación.
Están hechos de fibrocartílago y se sitúan en la superficie articular de la tibia, y su función es permitir la congruencia articular, la distribución de la carga y la estabilidad de la rodilla.
En primer lugar, el menisco medial tiene forma de C y es más ancho por detrás que por delante. Su extremo anterior se encuentra unido a la zona intercondílea anterior de la tibia, y su extremo posterior confluye con la zona intercondílea posterior.
El menisco medial también se adhiere firmemente a la superficie profunda del ligamento colateral tibial. El menisco lateral es casi circular, más pequeño y con mayor libertad de movimiento que el medial.
El menisco lateral también mantiene una íntima relación con el tendón del poplíteo, cuya parte medial se une al asta posterior del menisco lateral.
Su extremo anterior está unido a la zona intercondílea anterior de la tibia, y su extremo posterior, a la zona intercondílea posterior.
Por último, los bordes anteriores de los meniscos están unidos por el ligamento transversal de la rodilla. Aunque no nos complace abundar tanto en detalles, cabe decir que, además, hay unas 12 bolsas alrededor de la rodilla, a modo de estructuras llenas de líquido que ayudan a reducir la fricción entre los músculos, los tendones y la piel durante el movimiento.

Bursae9:09–10:21

Las más importantes son la bolsa prerrotuliana subcutánea y la bolsa infrarrotuliana, que se encuentran entre la rótula anterior y la piel, y la piel y la tuberosidad tibial, respectivamente; la bolsa infrarrotuliana profunda, situada entre la superficie anterior de la tibia y el ligamento rotuliano.
A continuación están las cuatro bolsas que se comunican con la cavidad sinovial de la articulación de la rodilla Son la bolsa suprarrotuliana, situada entre la superficie anterior de la parte inferior del fémur y la superficie profunda del cuádriceps femoral; la bolsa poplítea, entre el tendón del poplíteo y el cóndilo lateral de la tibia; la bolsa anserina, en profundidad con respecto a las inserciones tendinosas distales de los músculos sartorio, el grácil y el semitendinoso; y, por último, las bolsas del gastrocnemio, situadas en profundidad en relación con las inserciones proximales de los tendones de la cabeza del gastrocnemio medial y lateral.
Los dos movimientos principales de la articulación de la rodilla son la flexión, producida principalmente por los isquiotibiales, y la extensión, debida sobre todo al cuádriceps femoral.

Movements10:21–11:24

En posición de bipedestación con los pies fijos sobre el suelo, la rodilla se bloquea pasivamente debido a la rotación medial de los cóndilos femorales al apoyarse en la meseta tibial, lo que permite permanecer de pie durante largos periodos sin una fatiga excesiva de los cuádriceps.
Cuando el músculo poplíteo se contrae, rota lateralmente el fémur y ayuda a desbloquear la rodilla para que se produzca la flexión, crucial también para iniciar la marcha.
Otros movimientos menores de la rodilla son la rotación medial realizada principalmente por el semitendinoso y el semimembranoso, así como la rotación lateral debida sobre todo al bíceps femoral.
En cuanto a los músculos que contribuyen a la estabilidad de la articulación de la rodilla, son el cuádriceps femoral, el sartorio, el poplíteo, el grácil, el bíceps femoral, el semitendinoso y el semimembranoso.

Intracapsular structures11:24–12:20

Avanzando ahora al riego neurovascular, las arterias que irrigan la articulación de la rodilla son los vasos constitutivos de la anastomosis genicular periarticular alrededor de la rodilla: las cinco ramas geniculares de la arteria poplítea incluyen las arterias geniculares lateral superior, medial superior, lateral inferior, medial inferior y media, la rama genicular descendente de la arteria femoral, la rama descendente de la arteria femoral circunfleja lateral, dos ramas recurrentes de la arteria tibial anterior y la rama peronea circunfleja de la arteria tibial posterior.
Recordando la ley de Hilton, los nervios que inervan los músculos que cruzan la articulación de la rodilla también inervan la articulación.
Entre ellos se encuentran las ramas articulares de los nervios femoral, tibial y peroneo común, así como el nervio safe Pese a lo fascinante de esta materia, tal vez haya llegado el momento de un pequeño descanso para intentar reconocer algunas de las estructuras de la articulación de la rodilla.

Quiz12:20–12:35

Review12:35–13:39

La articulación de la rodilla es una articulación sinovial de tipo bisagra entre el fémur, la tibia y la rótula, y una cápsula articular formada también por una capa fibrosa y sinovial La articulación tiene seis ligamentos extracapsulares: rotuliano, colateral tibial y peroneo, anterolateral, poplíteo oblicuo y poplíteo arqueado.
También tiene estructuras intraarticulares, como el ligamento cruzado anterior, el ligamento cruzado posterior y los meniscos medial y lateral.
Las bolsas importantes situadas alrededor de la rodilla son las bolsas subcutáneas prerrotuliana e infrarrotuliana, y las cuatro bolsas que se comunican con la cavidad sinovial de la articulación de la rodilla: la bolsa suprarrotuliana, la bolsa poplítea, la bolsa anserina y, por último, la bolsa del gastrocnem Los movimientos de la articulación de la rodilla incluyen flexión, extensión, rotación media y rotación lateral.