Articulaciones del tobillo y el pie

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Notas

Joints of the Ankle and Foot

Figure 1. Malleolar Mortise.
Figure 2. A. Lateral View of Right Foot showing the Lateral Ligaments. B. Medial View of Right Foot showing the Deltoid Ligament.
Figure 3. Anatomical and Clinical Subtalar Joints.
Figure 4. Lateral View of the Foot showing the Joints of the Foot.
Figure 5. Plantar Ligaments of the Foot.
Figure 6. Arches of the Foot.
UNLABELED DIAGRAMS

Transcripción

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Algunos estamos de acuerdo en que nos encanta el rock and roll.

Sin embargo, la mayoría también estamos de acuerdo en que no nos encanta pisar una piedra (en inglés: rock) y torcernos (en inglés: roll) el tobillo.

¿Qué tal esta introducción para hablar del tobillo?

Basta de malas frases iniciales y hablemos de las articulaciones del tobillo y del pie.

La articulación del tobillo o articulación tibioastragalina, es una articulación sinovial de tipo bisagra situada entre los extremos distales de la tibia y el peroné y la parte superior del astrágalo, que son los tres huesos principales de esta articulación.

Los principales componentes articulares de esta articulación son la tróclea y el cuerpo del astrágalo, que se articulan medialmente con el maléolo medial de la tibia y lateralmente con el maléolo lateral del peroné.

En pocas palabras, la tibia y el peroné están unidos entre sí por los fuertes ligamentos tibioperoneos y, juntos, sus respectivos maléolos forman una cavidad en forma de soporte, que está recubierta de cartílago hialino.

Este encaje se conoce como mortaja maleolar y es donde encaja la tróclea del astrágalo en forma de polea.

La mortaja maleolar está limitada posteriormente por la parte inferior del ligamento tibioperoneo posterior, superiormente por la superficie articular de la tibia, y las paredes medial y lateral son los maléolos medial y lateral, respectivamente.

La cápsula articular del tobillo es delgada por delante y por detrás, pero está sujeta a cada lado por una serie de ligamentos fuertes.

Su capa fibrosa está unida superiormente a los bordes de las superficies articulares de la tibia y los maléolos, e inferiormente, al astrágalo.

Por el contrario, su capa sinovial está suelta y recubre la capa fibrosa de la cápsula.

Los ligamentos de sostén refuerzan la articulación del tobillo.

Lateralmente, está el ligamento lateral del tobillo, formado por tres ligamentos completamente separados que ayudan a evitar la inversión del tobillo.

En primer lugar, está el ligamento astragaloperoneo anterior, que se extiende anteromedialmente desde el maléolo lateral hasta el cuello del astrágalo.

En segundo lugar, está el ligamento astragaloperoneo posterior, que discurre horizontal, medial y posteriormente desde la fosa maleolar hasta el tubérculo lateral del astrágalo.

Y, en tercer lugar, está el ligamento calcaneoperoneo, que pasa posteroinferiormente desde la punta del maléolo lateral hasta la superficie lateral del calcáneo.

Y medialmente, ¡lo ha adivinado!

Está el ligamento medial del tobillo, también conocido como ligamento deltoideo, que estabiliza la articulación del tobillo durante la eversión y evita la subluxación de la articulación.

Este ligamento se une proximalmente al maléolo medial, desde donde se abre en abanico, uniéndose distalmente al astrágalo, al calcáneo y al navicular a través de cuatro partes adyacentes y continuas: la parte tibionavicular, la parte tibiocalcánea y las partes tibioastragalina anterior y posterior.

Los principales movimientos de la articulación del tobillo son la dorsiflexión y la flexión plantar.

La dorsiflexión del tobillo la producen los músculos del compartimento anterior de la pierna, es decir, el tibial anterior, el extensor largo de los dedos y el extensor largo del dedo gordo.

La flexión plantar del tobillo la producen los músculos del compartimento posterior de la pierna, incluidos el gastrocnemio y el sóleo en el subcompartimento superficial, así como los músculos del subcompartimento profundo, como el tibial posterior, el flexor largo de los dedos y el flexor largo del dedo gordo.

Como la parte anterior más gruesa del astrágalo se mantiene en la mortaja durante la dorsiflexión, la articulación es más estable en dorsiflexión y menos estable durante la flexión plantar, porque es la parte posterior y estrecha del astrágalo la que se mantiene más suelta en la mortaja.

Por último, la irrigación arterial de la articulación del tobillo procede de las ramas maleolares de las arterias peronea y tibial anterior y posterior.

La inervación de la articulación del tobillo procede del nervio tibial y del nervio peroneo profundo.

Antes de que las articulaciones del pie entren en acción, ya conoce el procedimiento; hagamos una pausa y repasemos los principales componentes de la articulación del tobillo.

Algunas de las principales articulaciones del pie son la articulación subastragalina, la articulación transversal del tarso, otras articulaciones intertarsianas, las articulaciones tarsometatarsianas, las articulaciones metatarsofalángicas y las articulaciones interfalángicas.

Empecemos por la articulación subastragalina, que puede definirse de dos maneras.

En primer lugar, la articulación subastragalina anatómica.

Esta articulación es una articulación sinovial única entre la superficie articular posterior ligeramente cóncava del astrágalo y la carilla articular posterior convexa del calcáneo.

La articulación subastragalina clínica incluye la articulación subastragalina anatómica, además de la parte astragalocalcánea de la articulación astragalocalcaneonavicular, que están separadas por el fuerte ligamento interóseo astragalocalcáneo que se encuentra en el seno tarsiano.

La articulación subastragalina clínica se utiliza en lugar de la descripción anatómica de la articulación subastragalina sola para describir la funcionalidad de esta articulación, porque tanto la articulación subastragalina como la parte astragalocalcánea de la articulación astragalocalcaneaonavicular actúan conjuntamente, formando una única unidad funcional.

La articulación subastragalina sufre inversión, principalmente gracias a los músculos tibial anterior y tibial posterior, así como eversión, llevada a cabo principalmente por el peroné corto y el peroné largo.

A continuación, la articulación tarsiana transversal es una articulación compuesta formada por dos articulaciones distintas alineadas transversalmente: la parte astragalonavicular de la articulación astragalocalcaneonavicular y la articulación calcaneocuboidea.

Aspectos destacados

en inglés

The ankle is a hinge-type synovial joint that involves the distal ends of the tibia and the fibula, and the superior part of the talus. Foot joints are grouped into four major types, which are the intertarsal, tarsometatarsal, metatarsophalangeal, and interphalangeal joints.

The intertarsal joints are found between the tarsal bones, and include the subtalar joint, the talocalcaneonavicular, the calcaneocuboid, the cuneonavicular, the cuboideonavicular, and intercuneiform joints. Tarsometatarsal joints connect the tarsals to the metatarsals; whereas the metatarsophalangeal joints join the metatarsals to the proximal phalanges of the foot. Finally, the interphalangeal joints lie between the phalanges of the foot.

Fuentes

  1. "Human Anatomy & Physiology, 11th edition" Pearson (2018)
  2. "Costanzo Physiology, 7th edition" Elsevier (2021)
  3. "Moore’s Clinically Oriented Anatomy, 9th edition" Wolters Kluwer (2023)
  4. "The "Hand and Foot" teaching method in ankle joint movement" Asian J Surg (2023)
  5. "General Considerations About Foot and Ankle Arthrodesis. Any Way to Improve Our Results?" Foot Ankle Clin (2022)