Síndrome de Alport

Última actualización

Síndrome de Alport

Genética

Trastornos genéticos

Acondroplasia
Síndrome de Alagille (NORD)
Poliposis adenomatosa familiar
Hipercolesterolemia familiar
Hereditary spherocytosis
Enfermedad de Huntington
Li-Fraumeni syndrome
Síndrome de Marfan
Neoplasia endocrina múltiple
Distrofia miotónica
Neurofibromatosis
Poliquistosis renal
Treacher Collins syndrome
Esclerosis tuberosa
enfermedad de von Hippel-Lindau
Albinismo
Alfa-talasemia
Beta-talasemia
Fibrosis quística
Ataxia de Friedreich
Enfermedad de Gaucher (NORD)
Enfermedad por almacenamiento de glucógeno tipo I
Enfermedad por almacenamiento de glucógeno tipo II (NORD)
Glycogen storage disease type III
Glycogen storage disease type IV
Glycogen storage disease type V
Hemocromatosis
Krabbe disease
Leucodistrofia
Enfermedad de almacenamiento de mucopolisacáridos de tipo 1 (síndrome de Hurler)
Enfermedad de Niemann-Pick tipo C
Enfermedad de Niemann-Pick tipos A y B (NORD)
Fenilcetonuria (NORD)
Poliquistosis renal
Primary ciliary dyskinesia
Enfermedad de células falciformes (NORD)
Enfermedad de Tay-Sachs (NORD)
Enfermedad de Wilson
Síndrome de cri du chat
Síndrome de Williams
Síndrome de Angelman
Síndrome de Prader-Willi
Beckwith-Wiedemann syndrome
Miopatía mitocondrial
Síndrome de Klinefelter
Síndrome de Turner
Síndrome del cromosoma X frágil
Ataxia de Friedreich
Enfermedad de Huntington
Distrofia miotónica
Síndrome de Down (Trisomía 21)
Síndrome de Edwards (trisomía 18)
Síndrome de Patau (trisomía 13)
Síndrome de Alport
Síndrome del cromosoma X frágil
Enfermedad de Fabry (NORD)
Deficiencia de glucosa-6-fosfato deshidrogenasa (G6PD)
Hemofilia
Síndrome de Lesch-Nyhan
Mucopolisacaridosis de tipo 2 (Síndrome de Hunter) (NORD)
Distrofia muscular
Ornithine transcarbamylase deficiency
Síndrome de Wiskott-Aldrich
Agammaglobulinemia ligada al X
Trisomías autosómicas: revisión de la patología
Trastornos genéticos diversos: revisión de la patología
Distrofias musculares y miopatías mitocondriales: Revisión de la patología

Transcripción

Ver video solo

Colaboradores/as

El colágeno es una familia de proteínas que, en conjunto, son las más abundantes del organismo y se encuentran en los distintos tejidos conjuntivos.

Cada miembro de la familia se denomina con un número romano, y si muta o está ausente, provoca problemas en los tejidos donde se encuentra ese colágeno en particular.

El síndrome de Alport se produce como resultado de mutaciones en el colágeno de tipo IV, que es especialmente importante en el glomérulo del riñón, el ojo y la cóclea, y por eso los síntomas del síndrome de Alport son específicos de esos tejidos.

El colágeno de tipo IV es una estructura en forma de lámina que se encuentra en todas las membranas basales y sirve para dar soporte a las células y formar una barrera.

Las tres capas de la membrana basal son la lámina lucida, la lámina densa (donde está el colágeno de tipo IV) y la lámina reticular.

En los riñones hay glomérulos, que filtran la sangre y que junto con un túbulo forman una nefrona.

Estos glomérulos tienen una membrana basal, llamada membrana basal glomerular, o MBG, y esa MBG, junto con el endotelio capilar fenestrado, es decir, con poros, y el diafragma de hendidura de los podocitos, forma un filtro selectivo, lo que significa que el agua y algunos otros componentes del plasma pueden escapar del capilar, formando el filtrado que se convertirá en orina; pero los glóbulos rojos y la mayoría de las proteínas permanecen en el capilar glomerular.

En el síndrome de Alport, la función renal es normal durante la primera infancia, pero con el tiempo, el colágeno de tipo IV ausente o no funcional hace que la MBG se vuelva fina y demasiado porosa.

Esto permite que los glóbulos rojos pasen directamente del capilar al filtrado urinario, causando hematuria microscópica, que es cuando los glóbulos rojos se ven en la orina bajo un microscopio; eventualmente, esto podría conducir a la hematuria macroscópica, donde la presencia de glóbulos rojos puede verse a simple vista.

Con el tiempo, una cantidad excesiva de proteínas empieza a atravesar el filtro, lo que da lugar a proteinuria, o presencia de proteínas en la orina.

Finalmente, esta pérdida excesiva de proteínas y otros factores hacen que la MBG sufra una esclerosis.

Como cada vez hay menos glomérulos sanos, una persona con síndrome de Alport puede desarrollar insuficiencia renal o incluso fracaso renal completo, lo que puede provocar también hipertensión renovascular.

En conjunto, la hematuria, la insuficiencia renal y la hipertensión contribuyen a clasificar el síndrome de Alport como una glomerulonefritis.

Otra causa de glomerulonefritis, denominada síndrome de Goodpasture, está causada por autoanticuerpos contra la membrana basal de los glomérulos y los alvéolos.

Por lo tanto, aunque la anomalía de la membrana basal sea de una causa diferente, el resultado es similar en estos dos síndromes.

Otra parte del cuerpo que se ve afectada en el síndrome de Alport es el oído, lo cual puede dar lugar a una pérdida de audición que normalmente no se presenta al nacer, sino que comienza en la infancia o la adolescencia, y cuyo mecanismo preciso no está claro.

Uno de los mecanismos propuestos tiene que ver con la cóclea o la estructura del oído interno, que contiene el órgano de Corti, que tiene un conjunto de células ciliadas realmente pequeño, pero muy especializado, que está unido a una membrana basal.

El colágeno de tipo IV anómalo podría impedir que esas células ciliadas generen señales nerviosas normales en respuesta a las vibraciones sonoras.

Al tratarse de un problema del oído interno, es una pérdida auditiva neurosensorial, a diferencia de los problemas del oído medio y externo, que darían lugar a una pérdida auditiva conductiva.

Algunos pacientes con el síndrome de Alport también presentan hallazgos oculares, que tampoco suelen estar presentes al nacer.

Entre ellos se encuentra el lenticono anterior, en el que la parte central del cristalino empieza a empujar hacia la cámara anterior porque la cápsula anterior del cristalino carece de la integridad necesaria para mantener la forma del cristalino.

También pueden producirse miopía y opacidades del cristalino.

Otras alteraciones oculares del síndrome de Alport son la presencia de manchas blancas o amarillas alrededor de la mácula, que es la parte central de la retina, así como problemas en la córnea, como erosiones recurrentes.