Anatomía del oído externo y medio

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Notas

Anatomy of the External and Middle Ear

Figure 1. A. Anterior view of coronal section of the subdivisions of the ear. B. Lateral view of the auricle (external ear). 
Figure 2. A. Anterior view of coronal section highlighting features of external ear. B. Otoscopic view of right tympanic membrane.
Figure 3. A. Coronal section of the middle ear. B. Sagittal section showing pharyngotympanic tube opening in nasopharynx. C. Lateral view of the medial wall of the middle ear showing the tympanic plexus.

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Illustrator: Ursula Florjanczyk MScBMC
Editor: Andrew Horne, MSc., BSc.
Editor: Leah Labranche, PhD, MSc, BSc(Hons)

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El oído se compone de tres partes: oído externo, medio e interno.

En conjunto, estas estructuras ayudan a procesar las vibraciones del aire en forma de sonido, lo que nos permite disfrutar de nuestra música favorita, así como alertarnos de posibles amenazas.

Mientras el oído interno también desempeña un papel en el equilibrio, la función principal del oído externo y medio es transferir y amplificar el sonido al oído interno con la ayuda de los tres huesos más pequeños del cuerpo: los osículos del oído.

Empecemos por el oído externo, que es, con diferencia, el lugar anatómico elegido más comúnmente para colgar los pendientes.

El oído externo es, en realidad, una estructura compleja formada por el pabellón auricular, también llamado pabellón de la oreja, y el conducto auditivo externo.

Veamos ahora con más detalle el pabellón auricular, la parte del oído externo que rodea la abertura del conducto auditivo externo y canaliza las ondas sonoras hacia este.

Está formado por un cartílago de forma irregular recubierto de piel.

El borde exterior elevado del pabellón auricular es el hélix.

El borde elevado más pequeño y paralelo al hélix se denomina antihélix.

La depresión en el centro del pabellón auricular se llama concha.

Justo al lado de la concha está la abertura del conducto auditivo externo.

Inferior a la concha se encuentra el lóbulo del pabellón auricular.

Por último en posición anterior a la abertura hay una elevación que recibe el nombre de trago.

La siguiente parte del oído externo es el conducto auditivo externo, que tiene forma de S y se extiende desde la concha, a través del hueso temporal, hasta la membrana timpánica.

Todo el conducto está cubierto de piel y se divide en un tercio lateral, de cartílago, y dos tercios mediales, de hueso.

Al final del conducto auditivo externo se sitúa la delgada y ovalada membrana timpánica, más conocida como tímpano, que separa el oído externo del medio.

Cuando las ondas sonoras inciden sobre la membrana timpánica, esta vibra y transfiere la vibración a los tres osículos del oído medio.

Si se mira por un otoscopio, se observará que la membrana timpánica es cóncava externamente, con el centro de la concavidad llamado umbo.

Uno de los osículos, denominado martillo, se adhiere a la superficie interna de la membrana timpánica.

El mango del martillo se extiende superiormente desde el umbo.

En su extremo se encuentra la apófisis lateral del martillo, que puede verse como un pequeño abultamiento.

Desde el abultamiento se extienden dos líneas: los pliegues maleolares posterior y anterior.

La fina membrana superior a estas líneas se denomina pars flaccida, por su mayor flacidez, mientras que el resto de la membrana timpánica recibe el nombre de pars tensa por ser esta porción de la membrana más gruesa y tensa.

Durante el examen con un otoscopio, la luz del otoscopio se refleja en la membrana timpánica y crea un cono de luz que se extiende anterior e inferiormente desde el umbo.

El riego sanguíneo para el oído externo y la membrana timpánica proviene de ramas directas e indirectas de la arteria carótida externa.

Los nervios auricular y auriculotemporal inervan la mayor parte de la piel del pabellón auricular.

La piel situada delante del conducto auditivo externo está inervada por el nervio auriculotemporal, mientras que el conducto auditivo externo lo está por ramas del nervio auriculotemporal, el nervio vago y el nervio facial.

La mayor parte de la superficie externa de la membrana timpánica está inervada por el nervio auriculotemporal con algunas contribuciones de los nervios vago y facial, mientras que el nervio glosofaríngeo inerva la superficie interna de la membrana timpánica.

Por último, la linfa del oído externo y de la membrana timpánica drena en los siguientes ganglios linfáticos: parotídeos superficiales, mastoideos, cervicales profundos y cervicales superficiales.

Antes de continuar, ¿sabría identificar las características de la membrana timpánica en esta imagen? Cambiemos de rumbo y veamos ahora el oído medio, que también se conoce como cavidad timpánica.

El oído medio es una cámara hueca que se encuentra en la parte petrosa del hueso temporal, revestida de una membrana mucosa que alberga los osículos del oído.

Se compone de la cavidad timpánica propiamente dicha, que es el espacio inmediatamente contiguo a la membrana timpánica, y del receso epitimpánico, una prolongación de la cavidad timpánica superior a la membrana timpánica.

El oído medio tiene seis lados y adopta esencialmente la forma de una caja estrecha.

El techo se llama pared tegumentaria y separa el oído medio de la fosa craneal media.

El suelo recibe el nombre de pared yugular, porque separa el oído medio de la vena yugular interna.

La pared lateral se denomina pared membranosa y está formada por la membrana timpánica y la pared ósea lateral de la cavidad epitimpánica.

La pared medial, o laberíntica, separa el oído medio y el oído interno.

Sus características más importantes son el promontorio, la ventana oval y la ventana redonda.

La pared posterior se denomina mastoidea, y presenta una eminencia piramidal y una abertura en su cara superior denominada aditus al antro mastoideo, que conecta la cavidad timpánica con las celdillas neumáticas mastoideas.

Por último, la pared anterior se denomina carotídea porque separa el oído medio del conducto carotídeo.

También presenta el conducto del músculo tensor del tímpano en su parte superior y la abertura del tubo timpánico que crea una conexión entre la cavidad timpánica y la nasofaringe.

Fuentes

  1. "Human Anatomy & Physiology, 11th edition" Pearson (2018)
  2. "Costanzo Physiology, 7th edition" Elsevier (2021)
  3. "Moore’s Clinically Oriented Anatomy, 9th edition" LWW (2023)
  4. "Localized drug delivery to the middle ear: Recent advances and perspectives for the treatment of middle and inner ear diseases" Journal of Drug Delivery Science and Technology (2022)
  5. "Human middle-ear muscle pulls change tympanic-membrane shape and low-frequency middle-ear transmission magnitudes and delays" Hear Res (2023)
  6. "Management of Ear Trauma" Oral Maxillofac Surg Clin North Am (2021)