Huesos del cráneo
Introduction0:00–0:45
El cráneo es la estructura ósea que protege las estructuras que se encuentran dentro de la cabeza; se divide en dos partes: viscerocráneo y neurocráneo.
El término víscero- se refiere a los órganos que se encuentran dentro de las cavidades corporales, por lo que el viscerocráneo es la parte inferior y anterior del cráneo que forma las órbitas, las fosas nasales y las cavidades orales; en otras palabras, el esqueleto facial.
Neuro-, por su parte, se refiere al sistema nervioso, por lo que el neurocráneo, también llamado cavidad craneal, es la parte superior y posterior del cráneo que alberga el cerebro y sus cubiertas membranosas (las meninges craneales) así como los vasos sanguíneos y las partes proximales de los nervios craneales.
Veamos primero el viscerocráneo, que en realidad está formado por 15 huesos. Solo tres de ellos no se agrupan por pares y son los situados en la línea media: la mandíbula o maxilar inferior, el etmoides y el vómer; después, hay seis pares de huesos simétricos: los maxilares superiores, los cornetes nasales inferiores y los huesos cigomáticos, palatinos, nasales y lagrimales.
Viscerocranium & Neurocranium0:45–3:23
La mayoría de estos huesos se engarzan entre sí por medio de articulaciones fibrosas, o inmóviles, salvo la mandíbula o maxilar inferior, que se articula únicamente con los huesos temporales por medio de una articulación sinovial o móvil.
Por su parte, el neurocráneo está formado por ocho huesos: frontal, etmoides, esfenoides y occipital, que son singulares y se sitúan en la línea media; y dos temporales y dos parietales, que se encuentran en pares bilateralmente.
Además, el neurocráneo puede dividirse a su vez en la calota, o bóveda craneal, y la base craneal, que actuarían como el techo y el suelo del neurocráneo, respectivamente En la base del cráneo se encuentra el agujero magno, donde la médula espinal se continúa con el cerebro.
Empecemos con los huesos del viscerocráneo. Al situarnos cara a cara con un cráneo, veremos la mayoría de los huesos del viscerocráneo.
Los huesos maxilares ocupan la mayor parte de la superficie. A cada lado se encuentran los huesos cigomáticos, que forman el esqueleto de las mejillas.
En posición medial a la parte superior de los huesos maxilares están los huesos nasales y, lateralmente, los huesos lagrimales.
Si se mira dentro de la abertura piriforme, que es la abertura de la cavidad nasal, puede verse el tabique nasal constituido por el hueso etmoides, superiormente, y el vómer, inferiormente.
También se pueden ver los cornetes nasales medios, que también forman parte del hueso etmoides; y los cornetes nasales inferiores, que son sus propios huesos separados.
El hueso más inferior de la cara es la mandíbula o maxilar inferior. Los únicos huesos que no se aprecian en esta vista son los palatinos, situados detrás de los huesos maxilares Son dos grandes huesos irregulares ubicados en la parte media de la cara que forman el maxilar superior y ayudan a definir los límites de las órbitas, la cavidad nasal y la boc Se articulan entre sí en la línea media, en la sutura intermaxilar.
Maxilla3:23–4:35
El borde inferior de cada hueso se llama apófisis alveolar y consiste en una serie de cavidades, o alvéolos, para los dientes superiores o maxilares.
El borde anterior de ambos huesos forma conjuntamente la abertura piriforme o nasal. El borde superior ayuda a conformar el margen orbitario inferior, y el borde posterior se articula con el esfenoides para ayudar a formar la fosa infratemporal.
Lateralmente, el maxilar se articula con los huesos cigomáticos, y en posición anterior a esta articulación e inferior a cada órbita se encuentran los agujeros infraorbitarios, a través de los cuales cursan el nervio y los vasos infraorbitarios.
En posición superior y anterior, la apófisis frontal del maxilar superior se articula con los huesos nasal, frontal y lagrimal.
Pasando a los huesos cigomáticos, son dos huesos cuadriláteros situados inferior y lateralmente a las órbitas, por lo que también se conocen como malares o pómulos.
Zygomatic bone4:35–5:35
En el centro tienen una pequeña abertura, u agujero cigomaticofacial, a través de la cual pasan los vasos y los nervios cigomáticos faciales para llegar a las mejillas; son los responsables del sonrojo al recibir un cumplido.
Los huesos cigomáticos se articulan con otros huesos del esqueleto facial a través de cuatro apófisis: la apófisis frontal, que se articula superiormente con el hueso frontal; la apófisis orbitaria, con el hueso maxilar y el esfenoides para formar el suelo de la órbita y también los bordes lateral e inferior de la órbita; la apófisis maxilar, articulada inferiormente con el hueso maxilar; y la apófisis temporal, con el hueso temporal para formar el arco cigomático, con lo que contribuye al límite inferior de la fosa temporal.
Analicemos a continuación los huesos no pareados, en concreto la mandíbula. Es el hueso que forma el maxilar inferior y es resultado de la unión de dos huesos en la línea media en la sínfisis mandibular.
Mandible5:35–6:50
La mandíbula consta de dos partes: el cuerpo, que es horizontal, y una rama vertical a cada lado El ángulo donde cada rama se une al cuerpo se denomina ángulo de la mandíbula, lugar de inserción de parte del músculo masetero.
El cuerpo de la mandíbula presenta la protuberancia mentoniana, que define la forma del mentón. Un poco lateral y posterior a la protuberancia mentoniana se encuentra el agujero mentoniano, un orificio por el que cursan los vasos y el nervio mentonianos.
El borde superior del cuerpo se denomina apófisis alveolar y soporta los dientes mandibulares. El borde superior de cada rama tiene una apófisis coronoides anterior, delgada y triangular, con la escotadura mandibular posterior a ella.
La escotadura mandibular es una depresión cóncava que separa la apófisis coronoides de la apófisis condílea posterior, que es gruesa y redonda, y se articula con la fosa mandibular del hueso temporal para formar la articulación temporomandibular.
Quiz6:50–7:09
Antes de continuar, una breve pausa para revisar el nombre de los huesos en esta vista frontal del cráne Cambiemos de tercio y centrémonos en los huesos del neurocráneo, empezando por el hueso frontal El hueso frontal forma el esqueleto de la frente y protege los lóbulos frontales del cerebro.
Frontal bone7:09–9:06
Es un hueso plano no pareado y provisto de dos partes: escamosa, que es plana y está orientada verticalmente; y orbitaria, orientada horizontalmente, que forma el suelo anterior de la cavidad craneal y el techo de las órbitas.
Una vista externa del hueso muestra, justo donde se unen estas dos porciones del hueso frontal, los márgenes supraorbitarios, una cresta por encima de la órbita, a cada lad En la parte medial de cada uno, el nervio y los vasos supraorbitarios pasan por el agujero o escotadura supraorbitarios.
Vista desde el interior de la cavidad craneal, la parte escamosa del hueso frontal presenta impresiones en su superficie que corresponden a los lóbulos frontales, y en la línea media está el seno sagital que termina en la cresta frontal.
La cresta frontal sirve de unión a la falx cerebri, u hoz del cerebro. El hueso frontal se articula con varios huesos.
Inferiormente en la parte media del hueso frontal se encuentra una zona llamada glabela, debajo de la cual el hueso frontal se articula con los huesos nasal, maxilar y lagrima En el extremo lateral de los márgenes supraorbitarios se sitúan las apófisis cigomáticas, que se articulan con los huesos cigomáticos de cada lado.
En el centro, la parte orbitaria se articula con el hueso etmoides. El hueso etmoides no está emparejado y se encuentra en la línea media.
Forma parte del tabique nasal, las paredes laterales y el techo de las fosas nasales, la pared medial de las órbitas y la fosa craneal anterior.
A continuación, veamos los huesos temporales. Estos huesos son muy irregulares, bilaterales a cada lado del cráneo, y corresponden al lugar donde se encuentran las orejas.
Temporal bone9:06–10:47
Cada hueso temporal consta de una parte escamosa, otra timpánica, otra mastoidea y otra más petrosa. La parte escamosa es plana, y tiene una superficie externa lisa y convexa donde se une el músculo temporal De la porción inferior de la parte escamosa surge la apófisis cigomática, que se articula con la apófisis temporal del hueso cigomático, para formar el arco cigomático.
La parte escamosa tiene también una depresión llamada fosa mandibular para articularse con la mandíbul Justo detrás de esta superficie articular se encuentra la parte timpánica, que forma la mayoría del conducto auditivo externo y proporciona una superficie de fijación para la membrana timpánica.
La parte mastoidea del hueso temporal es la más posterior, y en ella existen puntos de unión al músculo occipital y al músculo auricular posterio La parte mastoidea tiene la apófisis mastoides, posterior al conducto auditivo externo, y lateral a la apófisis estiloides, que pertenece a la parte petrosa.
Las apófisis mastoides y estiloides sirven de puntos de unión para los músculos y los ligamentos. Desde una vista interna y superior del hueso temporal puede apreciarse una abertura en la parte petrosa, que se denomina conducto auditivo interno.
También se observa cómo se articula con el hueso esfenoides anteriormente, el hueso occipital posteriormente y el hueso parietal superiormente.
Una vez visto cada hueso por separado, analicemos sus interacciones para formar la calota, o bóveda del cráneo, que es el techo del neurocráneo.
Calvaria10:47–12:31
Está formado por cuatro huesos: la parte escamosa del hueso frontal, los dos huesos parietales y la parte escamosa del hueso occipital.
Vista desde fuera, es decir, en una vista superior, la bóveda craneal es una superficie lisa y convexa, y lo más relevante son las suturas entre los huesos que la componen, que comprenden todas las articulaciones de la sinartrosis.
Entre el frontal y los dos huesos parietales está la sutura coronal; entre los dos huesos parietales se sitúa la sutura sagital, en la línea media, y entre los dos huesos parietales y el occipital se encuentra la sutura lambdoidea, llamada así por la letra griega lambda, a la que se parece.
El lugar en que se unen las suturas lambdoidea y sagital se denomina punto lambda. A su vez, el encuentro entre las suturas sagital y coronal es el punto bregma.
Se trata de puntos muy importantes porque, en los recién nacidos, las suturas aún no están fusionadas y los huecos entre ellas, las fontanelas anterior y posterior, dejan espacio para que el cerebro crezca y se desarrolle adecuadamente.
Tras el bregma se encuentra el vértice, que es la parte más superior de la bóveda craneal. Aún más hacia atrás, donde la bóveda craneal se une a la base del cráneo, se sitúa la protuberancia occipital externa Por último, en una vista lateral de la bóveda craneal se puede ver la sutura escamosa que une los huesos temporal y parieta En el extremo anterior de esta sutura, los huesos frontal, parietal, temporal y esfenoides se unen para formar una letra "H", que se denomina pterio Ahora, siéntase libre de hacer una breve pausa y poner a prueba sus conocimientos.
Quiz12:31–12:47
¿Conoce el nombre de las partes que faltan en la siguiente imagen? ##Resumen A modo de breve resumen...
Review12:47–13:57
El cráneo se divide en dos partes: viscerocráneo y neurocráne El viscerocráneo es la parte inferior y anterior del cráneo, compuesta por 15 huesos, que forma el esqueleto facia Solo tres de ellos no están por pares y se sitúan en la línea media: la mandíbula o maxilar inferior, el etmoides y el vómer; luego hay seis pares de huesos emparejados y simétricos: los maxilares, los cornetes nasales inferiores y los huesos cigomáticos, palatinos, nasales y lagrimales.
El neurocráneo es la parte superior y posterior del cráneo, formada por ocho huesos: el frontal, el etmoides, el esfenoides y el occipital, que son singulares y se sitúan en la línea media; dos temporales y dos parietales, que se distribuyen por pares bilateralmente.
La bóveda craneal, o techo del neurocráneo, está formada por cuatro huesos: la parte escamosa del hueso frontal, los dos huesos parietales y la parte escamosa del hueso occipital.
Figure 1: Bones of the cranium A. lateral and B. anterior views.
Figure 2: Anatomy of the maxillary and zygomatic bones, A. anterior and B. lateral views.
Figure 3: Anatomy of the frontal bone, A. lateral, B. anterior, and C. superior views.
Figure 4: Anatomy of the ethmoid bone, A. anterior view and B. lateral view.
Figure 5: Anatomy of the temporal bone, A. lateral view, and B. superior view.
Figure 6: Anatomy of the mandible, A. lateral and B. anterior view.
Figure 7: Anatomy of the calvaria, A. lateral and B. superior view.
Illustrator: Elizabeth Shapiro, MSMI, CMI
Editor: Leah Lebranche
Editor: Andrew Horne
- "Human Anatomy & Physiology, 11th edition" Pearson (2018)
- "Costanzo Physiology, 7th edition" Elsevier (2021)
- "Moore’s Clinically Oriented Anatomy, 9th edition" Wolters Kluwer (2023)
- "Primary Intraosseous Cavernous Hemangioma of the Cranium: A Systematic Review of the Literature" World Neurosurg (2022)
- "Headache or facial pain attributed to disorder of the cranium, eyes, ears, nose, sinuses, teeth, mouth, or other facial structure" Headache and Migraine in Practice (2022)
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