Definitions & Key takeaways

Gardnerella vaginalis is a gram-variable coccobacillus, non-motile and facultative anaerobic bacterium, known to cause bacterial vaginosis (BV). This is a condition where the natural balance of bacteria in the vagina is disrupted and replaced by an overgrowth of certain bacteria. The symptoms of BV include discharge from the vagina that may be white, gray, or green; a strong fishy odor; and vaginal itching. BV is a common condition and is usually treated with antibiotics.

La Gardnerella vaginalis, o G. vaginalis, es un cocobacilo Gram variable presente en bajas cantidades en la flora vaginal normal.
Por lo general, la flora vaginal se compone principalmente de lactobacilos, que mantienen el pH de la vagina por debajo de 4 5.
Cuando el número de lactobacilos disminuye, se produce un desequilibrio de la flora vaginal que aumenta el pH va inal. Esto permite que G.
vaginalis prolifere y cause vaginosis bacteriana, o VB, que es la infección vaginal más frecuente en las mujeres en edad re roductiva.
G que puede teñirse de forma positiva o negativa con la tinción de Gram. Normalmente, que una bacteria sea Gram positiva o Gram negativa depende de la cantidad de peptidoglicano de su pared celular.
Las bacterias con una pared gruesa de peptidoglicano absorben el colorante violeta utilizado durante la tinción de Gram, por lo que son Gram positivas.
Las bacterias con una pared fina de peptidoglicano no pueden retener el colorante violeta y, en su lugar, se tiñen de rosa con el colorante safranina utilizado durante la tinción de Gram.
Las bacterias Gram variables, como G. vaginalis, aparecen primero como Gram positivas y luego, a medida que el cultivo envejece, pierden gradualmente el peptidoglicano de su pared, y una vez que su pared es demasiado fina para conservar el color violeta, se convierten en Gram negativas.
G. vaginalis no forma esporas, no es móvil y es anaeróbica facultativa, lo que significa que puede sobrevivir tanto en entornos aerobios como anaerobios.
Cuando el pH de la vagina aumenta, G. vaginalis puede utilizar una serie de factores de virulencia para causar la enfermedad.
Además, junto con G. vaginalis, pueden proliferar otras especies de bacterias anaerobias, como Mobiluncus, Bacteroides o Prevotella, que también están presentes en cantidades bajas en la flora vaginal normal, lo que da lugar a una infección mixta.
G. vaginalis produce una citotoxina llamada vaginolisina y una enzima llamada sialidasa, y ambas le ayudan a adherirse a las células epiteliales vaginales y a colonizar el epitelio vaginal.
Además, las sialidasas pueden escindir los residuos de ácido siálico que mantienen las células epiteliales vaginales en su sitio, lo que facilita que las células se desprendan unas de otras y el epitelio se descame.
G. vaginalis produce enzimas carboxilasas proteolíticas que descomponen los péptidos vaginales en aminas volátiles, que tienen un olor desagradable.
Una vez que colonizan el epitelio, las bacterias se multiplican y forman una biopelícula bacteriana. Una biopelícula es, básicamente, una capa de material viscoso formada por exopolisacáridos o eps, dentro de la cual viven y se reproducen las bacterias.
Comparando una biopelícula con mermelada de fresa, las semillas serían las bacterias y el resto de la mermelada sería el EPS.
En esta biopelícula, las bacterias pueden ocultarse del sistema inmunitario del hospedador y de los antibióticos. Si no se trata, la infección bacteriana puede extenderse al cuello uterino y provocar una cervicitis, y de ahí, abrirse camino hasta el útero y causar endometritis.
Los factores de riesgo para desarrollar vaginosis bacteriana son los que alteran la flora vaginal normal. Más concretamente, son factores que disminuyen el número de lactobacilos que normalmente predominan en la vagina.
Uno de estos factores de riesgo es tener una nueva pareja sexual, o varias parejas sexuales, pero la vaginosis bacteriana no es una infección de transmisión sexual, ya que no coloniza el aparato reproductor masculino, por lo que es únicamente un desequilibrio bacteriano del sistema reproductivo femenino.
Otros factores de riesgo pueden ser las irrigaciones vaginales, los antibióticos y el uso de dispositivos intrauterinos.
La vaginosis bacteriana suele presentarse con un flujo vaginal fino, blanco o gris, formado por células epiteliales descamadas.
Suele tener un olor desagradable a pescado, debido a las aminas volátiles. Y este suele ser el único síntoma.
Que haya otros síntomas, como dolor vaginal, picor, ardor, disuria (que significa dolor al orinar) y dispareunia (que es el dolor durante las relaciones sexuales), indica una infección mixta, en particular con Mobiluncus.
Además, las mujeres infectadas por el VIH con VB tienen un mayor riesgo de transmitir el VIH que las que no tienen VB, y la presencia de VB durante el embarazo puede aumentar las complicaciones como el parto prematuro y el aborto espontáneo.
El diagnóstico de la vaginosis bacteriana suele hacerse con los criterios de Amsel, y se deben cumplir tres de los cuatro siguientes para el diagnóstico.
En primer lugar, debe haber un flujo vaginal fino, blanco o gris. En segundo lugar, el pH vaginal debe ser superior a 4,5.
Tercero, hay una prueba positiva de Whiff-Amina. Para comprobarlo, se hace un frotis con una muestra de flujo vaginal en un portaobjetos y se le añade una gota de hidróxido de potasio o KOH al 10%, y en el caso de la vaginosis bacteriana, habrá un olor a pescado.