Lupus eritematoso sistémico
Definitions & Key takeaways
Systemic lupus erythematosus (SLE) is a systemic autoimmune disease in which the body's immune system mistakenly attacks healthy tissue. SLE most often harms the heart, joints, skin, lungs, blood vessels, liver, kidneys, and nervous system. Common symptoms of SLE can include fatigue, joint pain, rash, fever, and anemia. The course of the disease is unpredictable, with periods of illness (called flare-ups) alternating with remissions. Treatment typically involves medications to manage symptoms, reduce inflammation, and suppress the immune system.
"Lupus eritematoso sistémico" se puede desglosar."Sistémico" se refiere a que afecta a múltiples órganos del cuerpo."Eritematoso" significa enrojecimiento de la piel."Lupus" en latín significa "lobo".Así que afecta a múltiples órganos lobo...¿enrojecimiento de la piel?
No exactamente, el uso moderno de lupus suele referirse a una variedad de enfermedades que afectan a la piel...que posiblemente se utilizó originalmente ya que estas enfermedades se asemejan a una mordedura de lobo en la piel de los pacientes.¿Es eso cierto?
Quién sabe.En cualquier caso, el lupus eritematoso sistémico, LES o a veces solo lupus, es una enfermedad que es sistémica y afecta a una gran variedad de órganos, pero en particular suele causar lesiones rojas en la piel.Pero, ¿cómo afecta el lupus a todos estos órganos?
Normalmente el sistema inmunitario protege los tejidos del cuerpo de los invasores, pero el lupus es una enfermedad autoinmune, lo que significa que las células inmunitarias empiezan a atacar los mismos tejidos que se supone que deben proteger.En el caso del lupus, la diana puede ser cualquier tejido u órgano.Sin embargo, igual que en muchas otras enfermedades autoinmunes, no está del todo claro por qué se desarrolla y, como la mayoría de las enfermedades, es el resultado tanto de la genética como del entorno.Vamos a repasar un escenario específico para mostrar cómo se produce esto.Supongamos que una persona tiene genes de sensibilidad que la hacen propensa a contraer lupus, y que está expuesta a la radiación UV de la luz solar, que se sabe que es un factor de riesgo del entorno para el lupus.Si recibe suficientes rayos UV, como si se tratara de una quemadura solar, el ADN de la célula puede resultar tan dañado que la célula se somete a la muerte celular programada, o apoptosis, y muere.Esto producen todos estos pequeños cuerpos apoptóticos, y queda expuesto el interior de la célula, incluidas partes del núcleo, como el ADN, las histonas y otras proteínas, al resto del organismo.Esos genes de sensibilidad tienen específicamente un efecto sobre el sistema inmunitario de esta persona, de manera que sus células inmunitarias son más propensas a considerarlos algo extraño, o antígenos, y como son del núcleo, se llaman antígenos nucleares, y las células inmunitarias tratan de atacarlos.Además, los genes de sensibilidad también hacen que el aclaramiento sea menos eficaz, es decir, a estas personas les cuesta más eliminar los cuerpos apoptóticos, por lo que terminan teniendo más antígenos nucleares.Esto significa que los linfocitos B pueden detectarlos y comenzar a producir anticuerpos contra estos trozos de núcleo, que se llaman anticuerpos antinucleares y están presentes en casi todos los casos de lupus.Los anticuerpos antinucleares se unen a los antígenos nucleares y forman complejos antígeno-anticuerpo.Estos complejos pueden entrar en la sangre y, desde allí, depositarse o adherirse a la pared de los vasos en todo tipo de órganos y tejidos diferentes, como los riñones, la piel, las articulaciones o el corazón.Los complejos depositados inician entonces una reacción inflamatoria local, que provoca daños a través de la activación del sistema del complemento, el cual, tras una enorme cascada de activación de enzimas, deja las membranas celulares con canales que dejan entrar y salir líquidos y moléculas a discreción, lo que hace que la célula estalle y muera, aunque normalmente se desea que esto ocurra con una célula extraña o infectada, no con células sanas.Cuando los tejidos se dañan como resultado de estos inmunocomplejos, se conoce como una reacción de hipersensibilidad de tipo III.Sin embargo, la radiación UV no es la única forma de dañar las células.Por lo tanto, no es el único desencadenante que se cree que está asociado al lupus; otros posibles desencadenantes son el tabaquismo, los virus, las bacterias, el uso de ciertos fármacos como la procainamida, la hidralazina y la isoniazida, así como las hormonas sexuales, en particular los estrógenos, lo que podría ser en parte la razón por la que el lupus es más frecuente en las mujeres, sobre todo si se tiene en cuenta que es unas 10 veces más frecuente en las mujeres que en los hombres durante los años reproductivos, pero solo unas 2 o 3 veces más frecuente en la infancia o después de los 65 años.Como breve resumen...El modelo que generalmente se piensa que es lo que conduce al LES comienza con algún desencadenante del entorno, que daña las células y provoca la apoptosis y la liberación de antígenos nucleares.En este punto, los componentes genéticos entran en juego, y es probable que la persona tenga ciertos genes que disminuyen la eficacia de la eliminación de estos cuerpos apoptóticos y antígenos nucleares, por lo que se acumula una gran cantidad de antígenos nucleares.Es probable que también tenga genes que hacen que sus células inmunitarias reconozcan estos antígenos nucleares como extraños, lo que inicia una respuesta inmunitaria en la que se crean anticuerpos antinucleares que se unen a los antígenos y luego se desplazan y se depositan en varios tejidos, lo que causa inflamación.Estos depósitos y la inflamación parecen ser la causa de la mayoría de los síntomas del lupus, que recordemos es una reacción de hipersensibilidad de tipo III.Sin embargo, muchos pacientes también desarrollan anticuerpos dirigidos a otras células, como los eritrocitos y los linfocitos, y a moléculas como diversos fosfolípidos, que pueden marcarlas para su fagocitosis y destrucción, lo que provoca más síntomas.Esto se considera una reacción de hipersensibilidad de tipo II, aunque no se entiende del todo por qué se desarrollan algunos de estos anticuerpos dirigidos a células y moléculas específicas.La presentación clásica del lupus es fiebre, artralgia y exantema en una mujer en edad fértil, pero el diagnóstico real es difícil porque puede afectar a personas de ambos sexos y de distintas edades, y también hay una gran variedad de síntomas.Hay síntomas generales como la fiebre y la pérdida de peso, así como síntomas específicos en función del sistema orgánico específico afectado y dañado.De hecho, es tan imprevisible que solo se da un diagnóstico cuando se cumplen 4 o más de los 11 criterios diagnósticos.Los primeros tienen que ver con la piel y suelen darse en zonas expuestas al sol; el primero es un lupus vespertilio, es decir, un exantema sobre las mejillas que no afecta a los pliegues nasolabiales, a veces llamado simplemente "vespertilio" y que aparece tras la exposición al sol.El segundo es el exantema discoide, que es un exantema crónico en las zonas expuestas al sol que tiene forma de placa o parece una especie de enrojecimiento en parches y puede dejar cicatrices.Por último, la fotosensibilidad general de la piel (que es esencialmente una categoría que engloba otros exantemas que se producen en zonas expuestas al sol), que suele durar solo un par de días.Otro tipo de tejido que puede dañarse es la mucosa, o membrana interna de varios tejidos, por lo que el cuarto criterio son las úlceras en la mucosa de la boca o la nariz.El lupus también puede afectar a la serosa, que es como la membrana exterior de un órgano o tejido, por lo que si se inflama se produce serositis, que podría manifestarse como pleuritis, que es la inflamación del revestimiento que rodea los pulmones y la cavidad torácica, o como pericarditis, que es la inflamación del revestimiento del corazón.Aunque esto no es estrictamente un criterio, vale la pena señalar que el lupus puede afectar a cualquier capa del corazón, lo que significa que, además de la inflamación del pericardio, también puede haber inflamación del endocardio y del miocardio, lo que da lugar a endocarditis y miocarditis; la primera de ellas se presenta como endocarditis de Libman-Sacks, en la que se forman vegetaciones alrededor de la válvula mitral, que son esencialmente acumulaciones de fibrina, una proteína de la coagulación de la sangre, y células inmunitarias.Si las articulaciones se inflaman, los pacientes también pueden desarrollar artritis, concretamente en dos o más articulaciones para cumplir los criterios.Si los riñones están afectados, los pacientes pueden desarrollar trastornos renales, como cantidades anómalas de proteínas en la orina o glomerulonefritis proliferativa difusa, una inflamación de los glomérulos.Por razones que no se conocen bien, también se han implicado algunos autoanticuerpos que se dirigen a los receptores del cerebro, lo que puede causar trastornos neurológicos como crisis convulsivas y psicosis.En la misma línea, los pacientes pueden tener autoanticuerpos contra componentes de la sangre que provocan varios trastornos hematológicos, por ejemplo, tendrán anemia si los eritrocitos son la diana, trombocitopenia si la diana son las plaquetas y leucopenia si la diana son los leucocitos o las células inmunitarias.Esto último es realmente un desafío porque significa que el sistema inmunitario del paciente está atacando a su propio sistema inmunitario.Los dos últimos tienen que ver con anticuerpos específicos que se encuentran en la sangre, los primeros son los anticuerpos antinucleares, de los que ya hemos hablado.Una gran proporción de pacientes con lupus los tienen, lo que significa que esta prueba es muy sensible, pero no es muy específica porque también se ven en otras enfermedades autoinmunes.Los pacientes también pueden tener otros anticuerpos autodirigidos que no sean anticuerpos antinucleares, y pueden ser de tres tipos.Los anti-Smith son anticuerpos contra las ribonucleoproteínas pequeñas y los anti-ADN son anti-ADN bicatenario y suelen verse más durante los períodos de enfermedad activa.Estos dos son relativamente específicos para el lupus.El tercer tipo de anticuerpos son los antifosfolípidos, que en realidad son anticuerpos contra las proteínas que están unidas a los fosfolípidos, y son menos específicos para el lupus, lo que significa que puede aparecer en otras situaciones.Existen tres tipos de anticuerpos antifosfolípidos: anticardiolipina, que puede hacer que se obtenga un falso positivo en la prueba de la sífilis porque los anticuerpos anticardiolipina también están implicados a veces en la sífilis, y los otros dos son el anticoagulante lúpico, también conocido como anticuerpo lúpico, y la glucoproteína I antibeta2.Debido a ellos, a veces los pacientes con lupus desarrollan un síndrome antifosfolípido en el que los anticuerpos antifosfolípidos provocan un estado de hipercoagulabilidad, lo que significa que son más propensos a desarrollar coágulos y a tener complicaciones como la trombosis venosa profunda, la trombosis venosa hepática y el accidente cerebrovascular.Estos pacientes suelen acabar necesitando un tratamiento anticoagulante de por vida.El lupus se caracteriza por períodos de brotes y de remisión, por lo que el tratamiento suele estar dirigido a prevenir los brotes o a limitar su gravedad cuando se producen.Para ayudar a prevenir los brotes, algunos pacientes pueden tener que evitar la exposición a la luz solar con sombreros y ropa de manga larga.Para reducir la gravedad de los brotes, pueden utilizarse corticoesteroides para ayudar a limitar la respuesta inmunitaria y, por último, si los síntomas son muy graves, pueden utilizarse algunos fármacos inmunodepresores.
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