VIH y SIDA: Revisión de la patología

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Correlaciones clínicas de anatomía: Vías de la médula espinal
Correlatos clínicos de la anatomía: Huesos, fascias y músculos del cuello
Anatomía de la cavidad oral
Anatomía de la articulación temporomandibular y de los músculos de la masticación
Músculos de la cara y del cuero cabelludo
Anatomía de las glándulas salivales
Nervios y vasos de la cara y el cuero cabelludo
Anatomía de la lengua
Anatomía de la fosa pterigopalatina (esfenopalatina)
Anatomía del oído interno
Anatomía de la fosa infratemporal
Correlaciones clínicas de anatomía: Cráneo, cara y cuero cabelludo
Anatomía de la corteza cerebral
Anatomía del cerebelo
Anatomía de las meninges craneales y de los senos venosos de la duramadre
Anatomía del tronco encefálico
Anatomía de los ganglios basales
Anatomía de los tractos de sustancia blanca
Anatomía del sistema límbico
Anatomía del riego sanguíneo al cerebro
Anatomía del diencéfalo
Anatomía del sistema ventricular
Correlatos clínicos de la anatomía: Hemisferios cerebrales
Anatomía de los nervios olfativo (CN I) y óptico (CN II)
Anatomía de los nervios oculomotor (CN III), troclear (CN IV) y abducens (CN VI)
Anatomía del nervio trigémino (NC V)
Anatomía del nervio facial (NC VII)
Anatomía del nervio glosofaríngeo (CN IX)
Anatomía de los nervios accesorio espinal (CN XI) e hipogloso (CN XII)
Anatomía del nervio vago (NC X)
Correlatos clínicos anatómicos: Nervios facial (NC VII) y vestibulococlear (NC VIII)
Glucólisis
Ciclo del ácido cítrico
Cadena de transporte de electrones y fosforilación oxidativa
Gluconeogénesis
Metabolismo del glucógeno
Vía de las pentosas fosfato
Metabolismo de los aminoácidos
Ciclo del nitrógeno y la urea
Síntesis de ácidos grasos
Oxidación de los ácidos grasos
Metabolismo de los cuerpos cetónicos
Metabolismo del colesterol
Errores de tipo I y de tipo II
Sensibilidad y especificidad
Incidencia y prevalencia
Valor predictivo positivo y negativo
Precisión y exactitud de las pruebas
Riesgo relativo y absoluto
Cociente de posibilidades
Attributable risk (AR)
Tasas de mortalidad y letalidad
AVAD y AVAC
Normalización directa
Normalización indirecta
Diseños de estudios
Estudio ecológico
Estudio transversal
Estudio de casos y controles
Estudio de cohortes
Ensayo de control aleatorizado
Ensayos clínicos
Tamaño de la muestra
Placebo effect and masking
Causalidad de la enfermedad
Sesgo de selección
Sesgo de información
Confusión
Interacción
Sesgo en la interpretación de los resultados de los estudios clínicos
Sesgo en la realización de estudios clínicos
Modes of infectious disease transmission
Vaccination and herd immunity
Prevención
Leucodistrofia
Adrenoleucodistrofia (NORD)
Trastornos del espectro Zellweger (NORD)
Primary ciliary dyskinesia
Síndrome de Alport
Síndrome de Ehlers-Danlos
Osteogenesis imperfecta
Síndrome de Marfan
Vitamin C deficiency
Trastornos peroxisomales: revisión de la patología
Estructura nuclear
Estructura del ADN
Transcripción del ADN
Traducción de ARNm
Regulación génica
Epigenética
Aminoácidos y plegamiento de proteínas
Protein structure and synthesis
Metabolismo de los nucleótidos
Replicación del ADN
Operón Lac
Daño y reparación del ADN
Ciclo celular
Mitosis y meiosis
Mutaciones del ADN
Desarrollo del sistema cardiovascular
Circulación fetal
Desarrollo de la cara y el paladar
Arcos, bolsas y hendiduras faríngeos
Development of the ear
Development of the eye
Desarrollo del sistema digestivo y de las cavidades corporales
Desarrollo del sistema digestivo
Desarrollo de los dientes
Desarrollo de la lengua
Development of the integumentary system
Desarrollo del esqueleto axial
Development of the limbs
Desarrollo del sistema muscular
Development of the nervous system
Desarrollo del aparato urinario
Desarrollo del aparato reproductor
Desarrollo del sistema respiratorio
Desarrollo humano: días 1-4
Desarrollo humano: días 4-7
Desarrollo humano: semana 2
Desarrollo humano: semana 3
Ectodermo
Mesodermo
Endodermo
Desarrollo de la placenta
Desarrollo de las membranas fetales
Desarrollo de gemelos
Vía de señalización Hedgehog
Desarrollo del cordón umbilical
Genética mendeliana y cuadros de Punnett
Equilibrio de Hardy-Weinberg
Patrones de herencia
Reordenamiento independiente de genes y vínculo
Evolución y selección natural
Síndrome de Lesch-Nyhan
Orotic aciduria
Deficiencia de adenosina deaminasa
Xeroderma pigmentosum
McCune-Albright syndrome
Acute radiation syndrome
Trastornos de la síntesis y el metabolismo de las purinas y las pirimidinas: Revisión de patología
Síndrome de Down (Trisomía 21)
Síndrome de Edwards (trisomía 18)
Síndrome de Patau (trisomía 13)
Síndrome del cromosoma X frágil
Enfermedad de Huntington
Distrofia miotónica
Ataxia de Friedreich
Síndrome de Turner
Síndrome de Klinefelter
Síndrome de Prader-Willi
Síndrome de Angelman
Beckwith-Wiedemann syndrome
Síndrome de cri du chat
Síndrome de Williams
Síndrome de Alagille (NORD)
Acondroplasia
Poliquistosis renal
Poliposis adenomatosa familiar
Hipercolesterolemia familiar
Neoplasia endocrina múltiple
Neurofibromatosis
Esclerosis tuberosa
enfermedad de von Hippel-Lindau
Albinismo
Fibrosis quística
Enfermedad de Gaucher (NORD)
Enfermedad por almacenamiento de glucógeno tipo I
Enfermedad por almacenamiento de glucógeno tipo II (NORD)
Glycogen storage disease type III
Glycogen storage disease type IV
Glycogen storage disease type V
Hemocromatosis
Enfermedad de almacenamiento de mucopolisacáridos de tipo 1 (síndrome de Hurler)
Krabbe disease
Enfermedad de Niemann-Pick tipos A y B (NORD)
Enfermedad de Niemann-Pick tipo C
Fenilcetonuria (NORD)
Enfermedad de células falciformes (NORD)
Enfermedad de Tay-Sachs (NORD)
Alfa-talasemia
Beta-talasemia
Enfermedad de Wilson
Agammaglobulinemia ligada al X
Enfermedad de Fabry (NORD)
Deficiencia de glucosa-6-fosfato deshidrogenasa (G6PD)
Hemofilia
Mucopolisacaridosis de tipo 2 (Síndrome de Hunter) (NORD)
Distrofia muscular
Síndrome de Wiskott-Aldrich
Miopatía mitocondrial
Distrofias musculares y miopatías mitocondriales: Revisión de la patología
Trastornos genéticos diversos: revisión de la patología
Histología de la sangre
Estructura y funciones de las bacterias
Staphylococcus epidermidis
Staphylococcus aureus
Staphylococcus saprophyticus
Streptococcus viridans
Streptococcus pneumoniae
Streptococcus pyogenes (estreptococo del grupo A)
Streptococcus agalactiae (estreptococo del grupo B)
Enterococcus
Clostridium perfringens
Clostridium botulinum (Botulismo)
Clostridium difficile (Colitis seudomembranosa)
Clostridium tetani (Tétanos)
Bacillus cereus (intoxicación alimentaria)
Listeria monocytogenes
Corynebacterium diphtheriae (difteria)
Nocardia
Actinomyces israelii
Escherichia coli
Salmonella (no tifoidea)
Salmonella typhi (fiebre tifoidea)
Pseudomonas aeruginosa
Enterobacter
Klebsiella pneumoniae
Shigella
Proteus mirabilis
Yersinia enterocolitica
Legionella pneumophila (enfermedad del legionario y fiebre de Pontiac)
Serratia marcescens
Bacteroides fragilis
Yersinia pestis (peste)
Vibrio cholerae (cólera)
Helicobacter pylori
Campylobacter jejuni
Neisseria meningitidis
Neisseria gonorrhoeae
Moraxella catarrhalis
Francisella tularensis (tularemia)
Bordetella pertussis (tos ferina)
Brucella
Haemophilus influenzae
Haemophilus ducreyi (chancroide)
Pasteurella multocida
Mycobacterium tuberculosis (Tuberculosis)
Mycobacterium leprae
Complejo Mycobacterium avium (NORD)
Mycoplasma pneumoniae
Chlamydia pneumoniae
Chlamydia trachomatis
Borrelia burgdorferi (enfermedad de Lyme)
Borrelia sp. (fiebre recurrente)
Leptospira
Treponema pallidum (Sífilis)
Rickettsia rickettsii (fiebre maculosa de las Montañas Rocosas) y otras especies de Rickettsia
Coxiella burnetii (fiebre Q)
Ehrlichia y Anaplasma
Gardnerella vaginalis (vaginosis bacteriana)
Virus de la varicela zóster
Cytomegalovirus
Virus de Epstein-Barr (mononucleosis infecciosa)
Virus del herpes humano 8 (Sarcoma de Kaposi)
Virus del herpes simple
Virus del herpes humano 6 (Rubéola)
Adenovirus
Parvovirus B19
Virus del papiloma humano
Poxvirus (Smallpox and Molluscum contagiosum)
Virus BK (cistitis hemorrágica)
Virus JC (leucoencefalopatía multifocal progresiva)
Poliovirus
Virus de Coxsackie
Rinovirus
Virus de la hepatitis A y de la hepatitis E
Hepatitis D virus
Virus de la gripe
Virus de la parotiditis
Virus del sarampión
Virus respiratorio sincicial
Virus parainfluenza humanos
Dengue virus
Virus de la fiebre amarilla
El virus del Zika
Virus de la hepatitis C
Virus del Nilo Occidental
Norovirus
Rotavirus
Coronaviruses
VIH (SIDA)
Human T-lymphotropic virus
Ebola virus
Virus de la rabia
Virus de la rubéola
Eastern and Western equine encephalitis virus
Lymphocytic choriomeningitis virus
Hantavirus
Coccidioidomycosis and paracoccidioidomycosis
Histoplasmosis
Blastomycosis
Toxoplasma gondii (Toxoplasmosis)
Trichomonas vaginalis
Inhibidores de la síntesis de proteínas: Aminoglucósidos
Antimetabolitos: Sulfonamidas y trimetoprim
Medicamentos antituberculosos
Inhibidores de la síntesis de la pared celular diversos
Inhibidores de la síntesis de proteínas: Tetraciclinas
Inhibidores de la síntesis de la pared celular: Penicilinas
Inhibidores de la síntesis de proteínas diversos
Inhibidores de la síntesis de la pared celular: Cefalosporinas
Inhibidores de la síntesis del ADN: Metronidazol
Inhibidores de la síntesis del ADN: Fluoroquinolonas
Mecanismos de resistencia a los antibióticos
Inhibidores de la integrasa y de la entrada
Inhibidores de la transcriptasa inversa nucleosídicos (ITIN)
Inhibidores de la proteasa
Medicamentos para la hepatitis
Inhibidores no nucleosídicos de la transcriptasa inversa (INNRT)
Inhibidores de la neuraminidasa
Medicamentos contra el herpes
Azoles
Equinocandinas
Fármacos antifúngicos diversos
Antihelmínticos
Antipalúdicos
Medicamentos contra ácaros y piojos
Radicales libres y lesiones celulares
Necrosis y apoptosis
Isquemia
Hipoxia
Amiloidosis
Inflamación
Curación de heridas
Enfermedad arterial
Angina de pecho
Stable angina
Unstable angina
Infarto de miocardio
Prinzmetal angina
Síndrome de robo coronario
Enfermedad arterial periférica
Subclavian steal syndrome
Disección aórtica
Vasculitis
Enfermedad de Behcet
Enfermedad de Kawasaki
Hipertensión
Hypertensive emergency
Estenosis de la arteria renal
Coartación de la aorta
Síndrome de Cushing
Conn syndrome
Hypotension
Orthostatic hypotension
Hipertrigliceridemia
Hyperlipidemia
Insuficiencia venosa crónica
Tromboflebitis
Trombosis venosa profunda
Linfedema
Lymphangioma
Shock
Tumores vasculares
Angiosarcomas
Candida
Tetralogía de Fallot
Tronco arterioso
Transposición de los grandes vasos
Total anomalous pulmonary venous return
Síndrome de hipoplasia del corazón izquierdo
Conducto arterioso permeable
Defecto septal ventricular
Comunicación interauricular
Aleteo auricular
Fibrilación auricular
Contracción auricular prematura
Taquicardia auriculoventricular con reentrada nodal (TAVRN)
Síndrome de Wolff-Parkinson-White
Taquicardia ventricular
Síndrome de Brugada
Contracción ventricular prematura
Síndrome de QT largo y torsade de pointes
Fibrilación ventricular
Nódulo atrioventricular
Bloqueo de rama
Pulseless electrical activity
Insuficiencia cardíaca
Cor pulmonar
Endocarditis
Miocarditis
Cardiopatía reumática
Hipertensión: revisión de patología
Hipertiroidismo
Diabetes mellitus
Diabetic retinopathy
Nefropatía diabética
Hiperparatiroidismo
Hipoparatiroidismo
Hipercalcemia
Hipocalcemia
Hipopituitarismo
Cataract
Glaucoma
Vertigo
Defectos cardíacos congénitos acianóticos: revisión de la patología
Cardiopatías congénitas cianóticas: revisión de la patología
Aterosclerosis y arteriosclerosis: Revisión de la anatomía patológica
Enfermedad arterial coronaria: revisión de la patología
Enfermedad arterial periférica: revisión de la patología
Cardiopatía valvular: Revisión de la patología
Miocardiopatías: revisión de la patología
Insuficiencia cardíaca: Revisión de la patología
Arritmias supraventriculares: revisión de la patología
Arritmias ventriculares: Revisión de la patología
Bloqueos cardíacos: Revisión de la patología
Disecciones y aneurismas aórticos: Revisión de la patología
Enfermedad del pericardio: revisión patológica
Endocarditis: revisión de la patología
Shock: revisión de la patología
Vasculitis: Revisión de la patología
Tumores cardíacos y vasculares: revisión de la patología
Dislipidemias: revisión de la patología
Quiste del conducto tirogloso
Hiperaldosteronismo
Enfermedades nasales, orales y faríngeas: revisión patológica
Cleft lip and palate
Congenital diaphragmatic hernia
Esophageal web
Tracheoesophageal fistula
Estenosis pilórica
Sialoadenitis
Parotitis
Oral candidiasis
Ludwig angina
Úlceras aftosas
Disfunción de la articulación temporomandibular
Absceso dental
Gingivitis y periodontitis
Caries dental
Cáncer bucal
Tumor de warthin
Barrett esophagus
Achalasia
Plummer-Vinson syndrome
Mallory-Weiss syndrome
Boerhaave syndrome
Enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE)
Zenker diverticulum
Diffuse esophageal spasm
Cáncer de esófago
Esofagitis eosinofílica (NORD)
Gastric dumping syndrome
Úlcera péptica
Cyclic vomiting syndrome
Gastroenteritis
Cáncer gástrico
Gastritis
Meckel diverticulum
Celiaquía
Enfermedad de Crohn
Colitis ulcerosa
Hemorrhoid
Crigler-Najjar syndrome
Atresia biliar
Gilbert's syndrome
Dubin-Johnson syndrome
Rotor syndrome
Ictericia
Cirrosis
Hipertensión portal
Hepatic encephalopathy
Budd-Chiari syndrome
Hígado graso no alcohólico
Hepatitis colestásica
Hepatocellular adenoma
Hepatitis autoinmune
Enfermedad hepática inducida por el alcohol
Deficiencia de alfa 1 antitripsina
Cirrosis biliar primaria
Colangitis esclerosante primaria
Hepatitis
Hepatitis neonatal
Síndrome de Reye
Tumores hepáticos benignos
Carcinoma hepatocelular
Cálculos biliares
Cólico biliar
Colecistitis aguda
Colangitis ascendente
Colecistitis crónica
Íleo biliar
Cáncer de la vesícula biliar
Cholangiocarcinoma
Pancreatitis aguda
Pancreatic pseudocyst
Pancreatitis crónica
Cáncer de páncreas
Neoplasias neuroendocrinas pancreáticas
Síndrome de Zollinger-Ellison
Trastornos digestivos congénitos: revisión de patología
Trastornos esofágicos: revisión de patología
ERGE, úlceras pépticas, gastritis y cáncer de estómago: revisión de la patología
Enfermedad inflamatoria intestinal: revisión de la patología
Síndromes de malabsorción: revisión de la patología
Enfermedad diverticular: Revisión de la patología
Apendicitis: Revisión clínica
Hemorragia gastrointestinal: revisión de la patología
Pólipos colorrectales y cáncer: revisión de la patología
Pancreatitis: revisión de patología
Trastornos de la vesícula biliar: revisión de la patología
Ictericia: revisión de la patología
Hepatitis vírica: Revisión patológica
Cirrosis: Revisión de patología
Anemia ferropénica
Anemia sideroblástica
Anemia por enfermedad crónica
Lead poisoning
Hemolytic disease of the newborn
Anemia hemolítica autoinmune
Pyruvate kinase deficiency
Paroxysmal nocturnal hemoglobinuria
Anemia aplásica
Megaloblastic anemia
Carencia de folato (vitamina B9)
Deficiencia de vitamina B12
Diamond-Blackfan anemia
Vitamin K deficiency
Púrpura trombocitopénica trombótica (NORD)
Enfermedad de Von Willebrand
Coagulación intravascular diseminada
Trombocitopenia inducida por heparina
Deficiencia de antitrombina III
Factor V Leiden
Deficiencia de proteína C
Deficiencia de proteína S
Síndrome antifosfolípido
Langerhans cell histiocytosis
Multiple myeloma
Anemia microcítica: revisión de la patología
Anemia normocítica no hemolítica: revisión patológica
Anemia hemolítica normocítica intrínseca: revisión de la patología
Anemia hemolítica normocítica extrínseca: revisión de la patología
Anemia macrocítica: revisión de la patología
Trastornos de la síntesis del hemo: Revisión de la patología
Trastornos de la coagulación: revisión de la patología
Trastornos plaquetarios: revisión de la patología
Trastornos mixtos de las plaquetas y la coagulación: Revisión de la patología
Síndromes de trombosis (hipercoagulabilidad): Revisión de la patología
Linfomas: revisión patológica
Leucemias: revisión de la patología
Trastornos de las células plasmáticas: revisión de la patología
Trastornos mieloproliferativos: Revisión de la patología
Sepsis
Neonatal sepsis
Abscesos
Hipersensibilidad de tipo I
Alergia alimentaria
Anafilaxia
Asma
Hipersensibilidad de tipo II
Púrpura trombocitopénica inmunitaria
Enfermedad de Graves
Pénfigo vulgar
Type III hypersensitivity
Enfermedad del suero
Lupus eritematoso sistémico
Glomerulonefritis postestreptocócica
Hipersensibilidad de tipo IV
Enfermedad de injerto contra huésped
Contact dermatitis
Ruptured spleen
Inmunodeficiencias: trastornos de los linfocitos T y de los linfocitos B: revisión de la patología
Inmunodeficiencias: trastornos combinados de linfocitos T y linfocitos B: revisión de la patología
Inmunodeficiencias: disfunción de los fagocitos y del complemento: revisión de la patología
Folliculitis
Dermatitis atópica
Liquen plano
Pityriasis rosea
Psoriasis
Seborrhoeic dermatitis
Urticaria
Epidermolysis bullosa
Penfigoide ampolloso
Síndrome de Stevens-Johnson
Cellulitis
Necrotizing fasciitis
Desgarro del manguito de los rotadores
Dislocated shoulder
Radial head subluxation (Nursemaid elbow)
Winged scapula
Thoracic outlet syndrome
Síndrome del túnel carpiano
Ulnar claw
Parálisis de Erb-Duchenne
Parálisis de Klumpke
Iliotibial band syndrome
Unhappy triad
Anterior cruciate ligament injury
Patellar tendon rupture
Rotura de menisco
Patellofemoral pain syndrome
Sprained ankle
Achilles tendon rupture
Spondylolysis
Spondylolisthesis
Degenerative disc disease
Spinal disc herniation
Ciática
Síndrome compartimental
Rhabdomyolysis
Displasia cleidocraneal
Osteoporosis
Osteopetrosis
Osteosclerosis
Lordosis, cifosis y escoliosis
Artrosis
Artritis reumatoide
Fibromialgia
Miastenia gravis
Síndrome de Sjogren
Mixed connective tissue disease
Fenómeno de Raynaud
Esclerodermia
Dolor de espalda: revisión de la patología
Artritis reumatoide y artrosis: revisión de la patología
Artritis seronegativa y séptica: revisión de la patología
Gota y pseudogota: Revisión de la patología
Lupus eritematoso sistémico (LES): revisión de la patología
Esclerodermia: revisión de la patología
Síndrome de Sjogren: Revisión de la patología
Trastornos óseos: revisión patológica
Tumores óseos: revisión patológica
Mialgias y miositis: Revisión de la patología
Trastornos de la unión neuromuscular: revisión de la patología
Parálisis cerebral
Transient ischemic attack
Accidente cerebrovascular isquémico
Epilepsia
Trigeminal neuralgia
Meningitis
Enfermedad de Charcot-Marie-Tooth
Trastornos neurológicos congénitos: revisión de patología
Cefaleas: Revisión de la patología
Convulsiones: revisión de la patología
Enfermedades vasculares cerebrales: revisión de la patología
Lesión cerebral traumática: Revisión de la patología
Trastornos de la médula espinal: Revisión de la patología
Demencia: revisión de la patología
Infecciones del sistema nervioso central: Revisión de la patología
Trastornos del movimiento: Revisión de la patología
Trastornos desmielinizantes: revisión de patología
Tumores cerebrales en adultos: revisión de la patología
Tumores cerebrales pediátricos: revisión patológica
Trastornos neurocutáneos: revisión de la patología
Agenesia renal
Riñón en herradura
Secuencia de Potter
Hiperfosfatemia
Hipofosfatemia
Hipernatremia
Hiponatremia
Hipermagnesemia
Hipomagnesemia
Hiperpotasemia
Hipopotasemia
Acidosis tubular renal
Enfermedad de cambios mínimos
Glomeruloesclerosis segmentaria focal (NORD)
Nefropatía membranosa
Nefritis lúpica
Glomerulonefritis membranoproliferativa
Glomerulonefritis de progresión rápida
Nefropatía por IgA (NORD)
Hidronefrosis
Pielonefritis aguda
Pielonefritis crónica
Azoemia prerrenal
Azoemia renal
Acute tubular necrosis
Azotemia posrenal
Renal papillary necrosis
Necrosis cortical renal
Nefropatía crónica
Riñón displásico multiquístico
Nefropatía quística medular
Espongiosis medular renal
Carcinoma de células renales
Angiomiolipoma
Nefroblastoma (tumor de Wilms)
Síndrome WAGR
Cálculos renales
Infección de las vías urinarias inferiores
Trastornos renales congénitos: revisión de patología
Tubulopatías renales: Revisión de patología
Acidosis tubular renal: revisión de patología
Alteraciones ácido-base: revisión de patología
Alteraciones de los electrólitos: revisión de patología
Insuficiencia renal: revisión de patología
Síndromes nefróticos: revisión patológica
Síndromes nefríticos: revisión patológica
Incontinencia urinaria: Revisión de la patología
Infecciones del tracto urinario: Revisión de la patología
Cálculos renales: revisión de la patología
Masas renales y de la vía urinaria: Revisión de patología
Quistes ováricos
Endometriosis
Síndrome de alcoholismo fetal
Quistes y tumores de ovario: revisión de la patología
VIH y SIDA: Revisión de la patología
Infección de las vías respiratorias superiores
Metahemoglobinemia
Neumonía
Embolia pulmonar
Edema pulmonar
Hipertensión pulmonar
Apnea del sueño
Trombosis venosa profunda y embolia pulmonar: revisión de la patología
Enfermedades pulmonares obstructivas: revisión de la patología
Apnea, hipoventilación e hipertensión pulmonar: Revisión de la patología
Baroreceptores
Quimioreceptores
Sistema renina-angiotensina-aldosterona
Hormona adrenocorticotrópica
Hormona del crecimiento y somatostatina
Oxitocina y prolactina
Hormona antidiurética
Hormonas tiroideas
Insulina
Glucagón
Somatostatin
Síntesis de las hormonas corticosuprarrenales
Cortisol
Testosterona
Estrógenos y progesterona
Homeostasis del fosfato, el calcio y el magnesio
Hormona paratiroidea
Vitamina D
Calcitonina
Anatomía y fisiología de los dientes
Masticación y deglución
Hidratos de carbono y azúcares
Grasas y lípidos
Proteínas
Vitamins and minerals
Intestinal fluid balance
Secreción pancreática
Secreción biliar y circulación enterohepática
Prebióticos y probióticos
Formación del tapón plaquetario (hemostasia primaria)
Coagulación (hemostasia secundaria)
Función de la vitamina K en la coagulación
Retracción del coágulo y fibrinólisis
Sistema inmunitario innato
Sistema de complementos
Desarrollo de los linfocitos T
Desarrollo de los linfocitos B
Moléculas del CPH clase I y del CPH clase II
Activación de los linfocitos T
Activación y diferenciación de los linfocitos B
Inmunidad celulomediada de los linfocitos CD4
Inmunidad celulomediada de los linfocitos citolíticos naturales y CD8
Clases de anticuerpos
Hipermutación somática y maduración por afinidad
Reorganización de VDJ
Adquisición de la respuesta inmunitaria y tolerancia periférica
Memoria de los linfocitos B y T
Anergy, exhaustion, and clonal deletion
Vacunas
Vías espinales ascendentes y descendentes
Sistema nervioso simpático
Receptores adrenérgicos
Sistema nervioso parasimpático
Receptores colinérgicos
Sistema nervioso entérico
Ganglios basales: vías directa e indirecta del movimiento
Memory
Learning
Stress
Emotion
Anatomía y fisiología del aparato urinario
Filtración glomerular
Tubular reabsorption and secretion
Secreción tubular de PAH
Reabsorción tubular de la glucosa
Reciclaje de urea
Tubular reabsorption and secretion of weak acids and bases
Túbulo contorneado proximal
Asa de Henle
Túbulo contorneado distal
Eritropoyetina
Acidosis respiratoria
Acidosis metabólica
Alcalosis respiratoria
Alcalosis metabólica
Ciclo menstrual
Anticoagulantes: inhibidores directos de un factor

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Dos pacientes acuden a la consulta de enfermedades infecciosas.

El primero es David, un hombre de 42 años que tiene fiebre asociada a tos y dificultad para respirar.

David menciona que es seropositivo, por lo que se decide hacer un análisis de sangre, que revela un alarmante recuento de linfocitos T de 180 células / mm3.

Inmediatamente pide una radiografía de tórax, que muestra zonas grises de aspecto brumoso en ambos pulmones.

A continuación viene Charles, un hombre de 32 años.

Charles fue remitido a la clínica por su dentista, que le detectó placas blancas en ambos lados de la lengua.

Cuando se intenta raspar las placas con un depresor lingual, estas no se pueden eliminar.

Al preguntarle, Charles dice que últimamente ha estado perdiendo mucho peso, aunque no ha hecho ningún tipo de ejercicio ni dieta.

Decide pedir un inmunoensayo de antígeno/anticuerpo del VIH-1/2, que resulta positivo.

Tanto David como Charles tienen el VIH, que significa virus de inmunodeficiencia humana.

El VIH se dirige específicamente a las células de nuestro sistema inmunitario, lo que provoca una inmunodeficiencia progresiva, que es cuando el sistema inmunitario empieza a fallar gradualmente.

En última instancia, las personas afectadas pueden desarrollar el SIDA, o síndrome de inmunodeficiencia adquirida.

Lo que es importante señalar es que el SIDA aumenta el riesgo de ciertas infecciones oportunistas o tumores que un sistema inmunitario sano normalmente sería capaz de combatir.

El VIH puede transmitirse a través de ciertos fluidos corporales de una persona infectada, como la sangre, los fluidos genitales como el semen o el flujo vaginal, y la leche materna.

Sin embargo, el VIH no está presente en la saliva, el sudor, la orina o las heces.

Para contraer la infección, estos fluidos corporales tienen que entrar en contacto directo con la sangre, la piel rota o las superficies mucosas de una persona sana.

La forma más frecuente de transmisión es la horizontal a través de las relaciones sexuales, especialmente a través de la transmisión de hombre a hombre, pero también pueden producirse transmisiones de hombre a mujer y de mujer a hombre, mientras que la transmisión de mujer a mujer del VIH es bastante rara.

El siguiente medio más frecuente de transmisión horizontal implica el contacto directo de sangre a sangre, que, recordemos, es más frecuente entre los drogadictos intravenosos que comparten agujas.

Con menor frecuencia, el contacto sangre-sangre puede producirse a través de pinchazos accidentales con agujas, o por transfusión de productos sanguíneos de un donante infectado.

Para evitarlo, las donaciones de sangre se someten siempre a pruebas de detección de infecciones como el VIH, entre otras.

Por último, es muy importante saber que el VIH también puede transmitirse por vía vertical, lo que significa que una mujer embarazada puede transmitir la infección a su hijo antes del nacimiento a través de la placenta, así como durante el parto a través de la sangre o los fluidos genitales, y después a través de la leche materna.

Y esto es muy importante.

Hay dos tipos distintos de VIH: el VIH-1 y el VIH-2.

Aunque son básicamente iguales, hay que tener en cuenta que el VIH-1 es más frecuente, mientras que el VIH-2 es menos infeccioso y, por tanto, menos frecuente.

Independientemente del tipo, la estructura vírica es la misma.

El VIH es un retrovirus de ARN con envoltura, de cadena simple y sentido positivo.

El VIH tiene un genoma diploide, lo que significa que el virus tiene dos copias de ARN monocatenario de sentido positivo.

Dentro de este ARN, están los genes que contienen toda la información necesaria para sintetizar las enzimas víricas y las proteínas estructurales dentro de las células infectadas.

Hay tres genes principales que recordar.

El primero es el gen gag, que codifica dos importantes proteínas estructurales.

Una es la proteína de la cápside p24, y la otra es la proteína de la matriz p17.

Luego está el gen pol, que codifica enzimas como la transcriptasa inversa, la integrasa y la proteasa, de las que hablaremos más adelante.

Por último, el gen env codifica la glucoproteína gp160, que luego es escindida por la proteasa para formar dos glucoproteínas de la envoltura: gp120 y gp41.

Una vez que el VIH entra en el torrente sanguíneo, se dirige a las células CD4+, que son células inmunitarias que tienen esta proteína específica llamada CD4 en su membrana.

De cara al examen, las principales células CD4+ que hay que recordar son los linfocitos T colaboradores y los macrófagos.

Normalmente, la proteína CD4 ayuda a estas células a comunicarse con otras células inmunitarias para desencadenar una respuesta inmunitaria contra patógenos extraños.

Así que esta pequeña proteína es bastante importante para nuestro sistema inmunitario, pero también es el principal receptor del VIH.

De hecho, el VIH se une a la proteína CD4 a través de la glucoproteína gp120 que se encuentra en su envoltura.

Pero hay que recordar que esto no es suficiente para entrar en la célula; gp120 también necesita unirse a un correceptor.

Durante las primeras etapas de la infección, el correceptor más frecuente que utiliza el VIH es la proteína de membrana CCR5, que suele encontrarse en los linfocitos T y los macrófagos.

Por otro lado, durante la infección tardía, el VIH tiende a cambiar a la proteína de membrana CXCR4, que se encuentra principalmente en los linfocitos T.

Es necesario saber que algunas personas tienen un gen CCR5 mutado.

Las mutaciones heterocigotas suelen dar lugar a la expresión de menos proteínas CCR5 en las células hospedadoras, lo que dificulta que el virus las infecte.

Como resultado, estas personas presentan una progresión más lenta de la enfermedad.

Por otro lado, las personas con mutaciones homocigóticas no expresan ningún CCR5.

Como resultado, el VIH no puede infectar sus células, por lo que estos pacientes son resistentes o inmunes al VIH.

Por desgracia, las mutaciones del CCR5 no son tan frecuentes.

En las personas que no tienen esta mutación, una vez que la gp120 se une al CD4 y al CCR5 o al CXCR4, la glucoproteína gp41 queda expuesta y se ancla a la membrana celular.

Esto permite que la envoltura vírica se fusione con la membrana de la célula, y el virus es capaz de inyectar su ARN y sus enzimas en la célula.

Una vez dentro de la célula, la enzima transcriptasa inversa utiliza este ARN vírico para sintetizar un fragmento complementario de doble cadena de ADN "provírico".

A continuación, este ADN provírico entra en el núcleo de la célula hospedadora, donde la enzima integrasa le ayuda a integrarse en el ADN de la célula hospedadora.

Como resultado, cada vez que la célula hospedadora transcribe y traduce su propio ADN en ARN y proteínas, acabará transcribiendo y traduciendo inadvertidamente también el ARN y las proteínas del VIH.

Bastante astuto, ¿no? Finalmente, se ensamblan nuevos virus del VIH y se desprenden de la membrana celular para infectar más células.

Una cosa importante que hay que tener en cuenta es que el VIH tiende a cometer muchos errores cuando se replica.

Como resultado, el virus puede adquirir rápidamente mutaciones que crean diversas cepas del VIH, que contienen enzimas víricas y proteínas estructurales ligeramente diferentes.

La razón por la que esto es tan importante es que permite al virus evadir la respuesta inmunitaria del hospedador, así como desarrollar resistencia al tratamiento.

Este es un dato muy importante.

Si la infección por el VIH se deja sin tratar, progresará con el tiempo, dando lugar a cuatro etapas clínicas.

La primera es la fase aguda, que comienza en cuanto el paciente se infecta.

La mayoría de las veces, esta infección inicial o primaria está mediada por la cepa R5 del VIH, que utiliza el correceptor CCR5 para infectar a los macrófagos y a los linfocitos T cerca del lugar de la infección.

Lo que hay que tener en cuenta aquí es que, durante este periodo inicial, el paciente ya es infeccioso, pero el virus no se ha replicado lo suficiente como para ser detectable mediante las pruebas del VIH.

Por lo tanto, durante este periodo de tiempo inicial llamado periodo de ventana, las personas que se someten a la prueba pueden obtener un resultado falso negativo.

Recuerde que el periodo de ventana del VIH suele durar alrededor de 1 mes, pero puede oscilar entre 10 días y 3 meses.

Durante este período de ventana, las células infectadas comienzan a migrar desde el lugar de la infección hacia los ganglios linfáticos, donde viven muchas células inmunitarias.

Esto conduce a un gran pico en la replicación del VIH, mientras que los linfocitos T disminuyen drásticamente.

En un momento determinado, el virus se replica tanto que el periodo de ventana termina, y las pruebas del VIH son capaces de detectar la infección.

La replicación del VIH sigue aumentando hasta que alcanza su punto máximo en torno a la sexta semana desde la infección primaria.

En este punto, las personas pueden empezar a experimentar síntomas similares a los de la gripe o la mononucleosis, como fiebre, cansancio, linfadenopatía o ganglios linfáticos inflamados y artralgias o mialgias.

Estos síntomas suelen durar unas dos semanas, durante las cuales el sistema inmunitario monta un contraataque y comienza a controlar la cantidad de replicación vírica.

Como resultado, el recuento vírico disminuye, mientras que los linfocitos T vuelven a aumentar.

Esta tendencia suele continuar hasta el mes 2; durante este periodo, el recuento de linfocitos T suele mantenerse en un nivel normal, por encima de 500 células / mm3.

A medida que el virus disminuye, la infección por VIH entra en su segunda etapa, que es la etapa crónica o clínicamente latente.

Esta etapa puede durar entre 2 y 10 años.

Durante esta etapa, el recuento de linfocitos T suele mantenerse en un nivel que oscila entre las 350 y las 500 células/mm3, por lo que el paciente afectado puede seguir combatiendo otras infecciones y permanecer inicialmente asintomático.

Sin embargo, hay que tener en cuenta que el virus sigue replicándose lentamente en los ganglios linfáticos, mientras que los linfocitos T disminuyen gradualmente.

Como consecuencia, el sistema inmunitario se debilita progresivamente, y algunas infecciones latentes o dormidas pueden reactivarse.

Uno muy frecuente es el virus del herpes simple, que causa herpes con ampollas orales dolorosas o úlceras y pústulas genitales; así como el virus de la varicela-zóster, que puede dar lugar a herpes zóster, con vesículas dolorosas que suelen localizarse a lo largo de un dermatoma.

Otro patógeno latente realmente importante es Mycobacterium tuberculosis, que causa una enfermedad pulmonar llamada tuberculosis.

Además, las personas que viven con el VIH son más susceptibles de desarrollar una neumonía adquirida en la comunidad, y la causa más frecuente es el Streptococcus pneumoniae.

Hemos comentado que la replicación del VIH puede crear mutaciones víricas.

Pues bien, durante la etapa de latencia clínica, algunas personas pueden desarrollar una cepa X4 del VIH que se dirige al correceptor CXCR4, que está esencialmente solo en los linfocitos T.

Estas cepas X4 se mantienen bajas en los tejidos linfáticos y destruyen constantemente los linfocitos T CD4+ a medida que aumenta el recuento vírico.

Esto conduce a la tercera etapa de la infección por el VIH, o etapa sintomática.

En este punto, los linfocitos T del organismo descienden lo suficiente, entre unas 200 y 350 células / mm3.

Como consecuencia, los pacientes se vuelven moderadamente inmunocomprometidos, y pueden empezar a desarrollar infecciones relativamente leves.

Entre las más frecuentes, está la estomatitis candidósica, también conocida como candidosis bucal, que es una placa blanca rasposa causada por la levadura Candida albicans.

El diagnóstico puede confirmarse mediante microscopía en una muestra de frotis, donde el hallazgo más importante es la presencia de seudohifas.

Esto ocurre cuando las células de la cándida tienen una forma alargada que se parece a largos y finos filamentos.

Otra lesión similar es la leucoplasia vellosa oral, que es una placa blanca de aspecto velloso en el lateral de la lengua causada por el virus de Epstein-Barr.

Para diferenciar estas dos placas blancas, la principal diferencia es que la leucoplasia vellosa no se puede raspar.

Este es un dato muy importante.

Otra afección característica de esta etapa es el sarcoma de Kaposi, que es un tumor maligno de la piel y los tejidos blandos que está causado por el herpesvirus humano 8, o HHV-8.

Lo importante es que, al realizar una biopsia en sacabocados, se encuentra una inflamación linfocítica, lo que significa que la piel está infiltrada de linfocitos.

Por último, los pacientes en la fase sintomática suelen desarrollar lesiones malignas por la infección del virus del papiloma humano, o VPH.

Entre ellos, el carcinoma de células escamosas del ano en los hombres y del cuello uterino en las mujeres.

A medida que el recuento vírico sigue aumentando, se pierden más linfocitos T.

Finalmente, los pacientes alcanzan la cuarta etapa de la infección por VIH, llamada SIDA, que es cuando los linfocitos T caen por debajo de 200 células / mm3.

En este punto, los pacientes se vuelven gravemente inmunocomprometidos y pueden presentar fiebre persistente, cansancio, pérdida de peso involuntaria y diarrea.

Además, tener un recuento de linfocitos T inferior a 200 células/mm3 pone al paciente afectado en riesgo de padecer algunas afecciones graves "definitorias del SIDA", como ciertos tumores o infecciones oportunistas que un sistema inmunitario sano normalmente sería capaz de rechazar.

En última instancia, muchas personas infectadas por el VIH mueren a causa de estas enfermedades.

Una enfermedad "definitoria del SIDA" realmente importante es la histoplasmosis, causada por el hongo Histoplasma capsulatum.

La mayoría de los pacientes con histoplasmosis experimentan fiebre, pérdida de peso y cansancio, así como tos y disnea.

Además, algunos pacientes pueden presentar diarrea, náuseas y vómitos.

Para el diagnóstico, la característica más importante que se observa con un frotis de sangre periférica son las células ovales de levadura dentro de los macrófagos.

Otra afección definitoria del SIDA es la neumonía por el hongo Pneumocystis jirovecii.

Esta afección también presenta fiebre, pérdida de peso y cansancio, así como tos y disnea.

Por lo tanto, para diferenciarla de la histoplasmosis, un hallazgo clave en las imágenes de tórax que debe hacer pensar en neumocistis son las opacidades "en vidrio deslustrado", que son áreas grises de aspecto nebuloso en los pulmones.

Tenemos que estar atentos a esta pista.

Otra afección definitoria del SIDA que se comprueba con mucha frecuencia es la leucoencefalopatía multifocal progresiva, causada por el virus JC.

Hay que tener en cuenta que el virus JC puede encontrarse latente en la mayoría de las personas, ya que un sistema inmunitario sano puede mantenerlo bajo control, pero puede reactivarse en caso de inmunosupresión grave.

La leucoencefalopatía multifocal progresiva es una enfermedad desmielinizante que afecta a múltiples localizaciones del cerebro y empeora con el tiempo.

Los síntomas suelen incluir síntomas neurológicos motores y cognitivos progresivos como debilidad, torpeza por falta de coordinación, dificultades en el habla y demencia.

El diagnóstico de la leucoencefalopatía multifocal progresiva puede confirmarse mediante una RM, en la que la desmielinización puede detectarse como áreas sin realce.

Por último, una afección muy importante que define el SIDA es la demencia asociada al VIH, que se produce cuando el virus se extiende al cerebro.

Estos pacientes presentan un estado mental alterado, así como atrofia cerebral, que puede verse en las neuroimágenes.

Pero hay más...

Con el tiempo, a medida que el recuento de linfocitos T cae por debajo de 100 células/mm3, los pacientes se vuelven muy susceptibles a las infecciones oportunistas.

Una de ellas es la aspergilosis, una infección pulmonar causada por el hongo Aspergillus fumigatus.

Los síntomas incluyen hemoptisis o tos con sangre y dolor torácico pleurítico, así como fiebre, tos y disnea.

Un hecho muy importante para el diagnóstico es que la imagen de tórax puede revelar infiltrados pulmonares y cavitación debido a la necrosis del tejido.

Otro gran problema es la criptococosis.

La causa es la inhalación del hongo Cryptococcus neoformans, que suele encontrarse en el suelo y en los excrementos de las aves.

En raras ocasiones, la infección puede afectar a los pulmones, lo que se conoce como criptococosis pulmonar.