Definitions & Key takeaways

Graft-versus-host disease (GVHD) is an immunological reaction associated with transplantation, which occurs when T cells in the graft tissue react against the tissues of the graft recipient. It is commonly seen in hematopoietic stem-cell transplantation recipients and presents with symptoms like skin rashes, diarrhea, and liver damage.

Chapters:

Introduction0:00–0:22

En la denominación "enfermedad de injerto contra huésped", el "injerto" se refiere a una sección de tejido trasplantado o donado, como la médula ósea o la sangre periférica, y el "huésped" se refiere a los tejidos de la persona que recibe el trasplante.

Physiology0:22–2:19

En la enfermedad de injerto contra huésped, las células inmunitarias del tejido donado atacan a las células del cuerpo del receptor.
Para que esto funcione, las células del sistema inmunitario están entrenadas, desde el principio, para distinguir lo que no es propio, o es extraño, de lo propio.
Para reconocer si una célula es no propia o propia, se requiere un conjunto de genes llamados de histocompatibilidad, que conforman el complejo principal de histocompatibilidad, o proteínas del MHC.
Estas proteínas del MHC también reciben el nombre de antígenos leucocitarios humanos, o HLA. Los genes de histocompatibilidad codifican en realidad dos clases de proteínas, el MHC de clase I y el MHC de clase I Las moléculas del MHC de clase I se encuentran en todas las células nucleadas del organismo, mientras que las moléculas del MHC de clase II solo se expresan en las células presentadoras de antígenos, como los monocitos, los macrófagos, las células dendríticas y los linfocitos Pero como los genes que los codifican son tan variables en la población, dos personas distintas tendrán diferencias importantes en los antígenos que se expresan en sus células, incluso los hermanos, a menos que, por supuesto, sean gemelos idéntic Cuando hay un trasplante de tejido, el trasplante suele proceder de una persona genéticamente diferente, y se llama aloinjerto.
Si hay células inmunitarias dentro de ese aloinjerto, verán las proteínas del MHC que recubren cada célula del cuerpo receptor como "no propias".
De hecho, esa es la razón por la que los donantes de trasplantes se seleccionan con mucho cuidado, para asegurarse de que comparten el mayor número posible de antígenos HLA con el huésped.
Pero incluso entre personas con HLA idéntico, otros antígenos, llamados antígenos menores de histocompatibilidad, pueden ser reconocidos como extraños y desencadenar una respuesta inmunitaria entre el donante y el recepto En la enfermedad de injerto contra huésped hay tres elementos clave.

Pathophysiology2:19–6:02

En primer lugar, el injerto debe contener células inmunitarias. Este suele ser el caso de los trasplantes de células madre hematopoyéticas, que contienen células madre hematopoyéticas que pueden dar lugar a todo tipo de células sanguíneas, incluidas las inmunitaria Las células madre hematopoyéticas proceden de la médula ósea, que es el tejido esponjoso del interior de algunos huesos, donde se forman las nuevas células sanguíneas.
Como alternativa, las células madre hematopoyéticas pueden proceder de la sangre periférica o de la sangre del cordón umbilical de un recién nacido.
Normalmente, los trasplantes de células madre hematopoyéticas son necesarios para las personas cuya médula ósea no funciona correctamente, por ejemplo, las que padecen leucemia.
El segundo elemento es que el sistema inmunitario del huésped debe ser suprimido para que no destruya las células inmunitarias injertadas, lo que da a las células inmunitarias injertadas el tiempo suficiente para organizar un ataque.
El último elemento es que el huésped debe ser inmunológicamente diferente del donante. En otras palabras, los antígenos de histocompatibilidad del huésped, principalmente los antígenos HLA, deben aparecer como extraños a las células inmunitarias injertadas.
Poco después del trasplante, las células dendríticas del huésped que suelen estar en varios tejidos del huésped, como el revestimiento de la piel, podrían recoger antígenos de ese tejido y viajar al ganglio linfático más cercano, donde viven muchas células inmunitarias procedentes del donante.
Entonces, ahí es donde se encuentran con los linfocitos T colaboradores y presentan esos antígenos sobre sus moléculas del MHC de clase II.
Si los linfocitos T colaboradores del donante reconocen estos antígenos como extraños, se diferencian en linfocitos T colaboradores de tipo 1, o células Th1.
Las células Th1 comienzan entonces a liberar las citocinas interleucina-2 e interferón-gamma, que ayudan a proliferar tanto a ellas como a otros linfocitos T de la zona.
Al mismo tiempo, estas citocinas inducen la expresión de más moléculas del MHC de clase II en la superficie de las células del huésped, lo que facilita la interacción entre los linfocitos T colaboradores del donante y las células presentadoras de antígenos del huésped.
El interferón-gamma también activa los fagocitos, como los macrófagos, que liberan citocinas proinflamatorias como el factor de necrosis tumoral-alfa, la interleucina-1 y la interleucina-6, que reclutan más células inmunitarias en la zona.
Los macrófagos activados también secretan enzimas lisosomales, que dañan directamente los tejidos. Además de los linfocitos T colaboradores, también circulan linfocitos T citotóxicos del in jerto Estos linfocitos T citotóxicos reconocen los antígenos que se presentan en las moléculas del MHC de clase I, que están en la superficie de todas las células nucleadas del cuerpo del huésped.
Como antes, si estos antígenos son vistos como extraños, los linfocitos T citotóxicos se activan y comienzan a secretar perforina y granzimas.
La perforina perforará la célula diana formando poros y estos poros permitirán que las granzimas entren en la célula. Una vez dentro, las granzimas inducen la apoptosis, o muerte celular programada.
La apoptosis también se induce por la interacción entre una molécula Fas expresada en la superficie de la célula diana y una proteína, llamada ligando Fas, expresada en la superficie de los linfocitos T ci totóxico Esta interacción desencadena una cascada de eventos de señalización en el interior de la célula diana, lo que finalmente provoca la apoptosis.
En general, la acción combinada de los linfocitos T colaboradores y citotóxicos da lugar a una extensa lesión de uno o más tejidos en todo el cuerpo.

Symptoms6:02–7:48

Ahora bien, los síntomas de la enfermedad de injerto contra huésped varían mucho, dependiendo del tipo de tejido afectado.
Y no se sabe por qué algunos tipos de tejidos (generalmente la piel, el hígado y el aparato digestivo) se ven afectados con más frecuencia y gravedad que otros, y existe una correlación con el tiempo transcurrido tras el trasplante.
En los tres primeros meses después del trasplante, existe la forma aguda de la enfermedad, que suele afectar a la piel. Provoca una erupción dolorosa o con picor en las palmas de las manos o las plantas de los pies que puede desprenderse o formar ampollas y progresar hasta cubrir todo el cuerpo.
Después de la piel, la siguiente diana más común es el hígado, donde la enfermedad suele ser asintomática, pero conduce a una elevación de la bilirrubina, la fosfatasa alcalina y las aminotransferasas, como la ALT y la AST.
La enfermedad aguda de injerto contra huésped también puede afectar a otras partes del aparato digestivo, en particular al intestino delgado distal y al colon, causando diarrea, hemorragia intestinal y dolor abdominal.
Si la enfermedad de injerto contra huésped persiste durante más de 3 meses después del trasplante, se considera crónica.
Una vez más, la piel se ve afectada con mayor frecuencia de forma crónica, y se puede provocar su eng rosamient También puede afectar a los ojos y a las glándulas lagrimales, provocando una sensación de ardor y fotofobia, o dificultad para tolerar la luz brillante.
Crónicamente, el tubo digestivo proximal también puede verse afectado, en particular la boca y las glándulas salivales, provocando sequedad de boca, sensibilidad a los alimentos ácidos o picantes y odinofagia o dolor al tragar.
Con menor frecuencia, la enfermedad crónica de injerto contra huésped puede afectar a los pulmones, provocando dificultad para respirar y tos, y a los músculos, causando calambres y debilidad muscula El diagnóstico de la enfermedad de injerto contra huésped se basa principalmente en los signos y síntomas, como una erupción cutáne Las pruebas de laboratorio, como las pruebas de función hepática, y los estudios de imagen, como la ecografía hepática, suelen ser útiles para evaluar el daño causado a órganos específicos.

Diagnosis7:48–8:09

Por último, una biopsia de tejido del órgano afectado ayuda a confirmar el diagnóstico. El tratamiento para la enfermedad de injerto contra huésped, tanto aguda como crónica, es con glucocorticoides intravenosos, para suprimir la respuesta inmunitaria mediada por linfocitos T Sin embargo, deben administrarse con moderación para no aumentar el riesgo de infecciones.

Treatment8:09–8:23

##Resumen Como breve resumen... La enfermedad de injerto contra huésped se produce cuando los linfocitos T de un injerto reaccionan contra los tejidos del receptor del injerto, causando una variedad de síntomas según el tejido afectado, que más comúnmente es la piel, el hígado o el tubo digestivo Hay una forma aguda que se produce en los tres primeros meses, y una forma crónica, que se produce después de los tres meses del trasplante.

Review8:23–8:46