Incontinencia urinaria
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Incontinencia urinaria
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Revisión de la patología renal y del sistema urinario
Transcripción
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La incontinencia urinaria es un problema en el que el proceso de micción se produce de forma involuntaria, lo que significa que una persona puede orinar sin proponérselo.
La incontinencia urinaria es especialmente problemática porque afecta a la higiene personal de la persona, así como a su vida social, de una forma que puede ser muy limitante.
En condiciones normales, la orina se mantiene en la vejiga, que la recibe de dos uréteres que descienden de los riñones, y después esa orina abandona la vejiga a través de la uretra.
A medida que la orina fluye desde el riñón, a través de los uréteres y hacia la vejiga, esta comienza a expandirse hacia el abdomen.
La vejiga es capaz de expandirse y contraerse porque está envuelta en una capa muscular, llamada músculo detrusor, y porque, dentro de ella, recubriendo la propia vejiga, existe una capa de epitelio de transición que contiene "células en paraguas".
Estas células en paraguas reciben su nombre porque se estiran físicamente a medida que la vejiga se llena, como un paraguas que se abriera a cámara lenta.
En un adulto, la vejiga puede expandirse hasta contener unos 750 ml, un poco menos en las mujeres que en los hombres porque el útero ocupa un espacio que desplaza ligeramente la vejiga.
Cuando la orina se acumula en la vejiga, hay básicamente dos "puertas" que están cerradas, reteniendo esa orina.
La primera puerta es el músculo del esfínter interno, hecho de músculo liso y bajo control involuntario, lo que significa que se abre y se cierra automáticamente.
Normalmente, el músculo del esfínter interno se abre cuando la vejiga está medio llena.
La segunda puerta es el músculo del esfínter externo, está hecho de músculo esquelético y bajo control voluntario, con lo cual se abre y se cierra a voluntad de la persona.
Por este motivo, es posible detener la orina a mitad de camino tensando ese músculo, en los llamados ejercicios de Kegel.
Una vez que la orina ha pasado por el músculo del esfínter externo, sale del cuerpo; en las mujeres, esta salida es inmediata y en los hombres, la orina fluye antes a través del pene.
Así, cuando unos nervios especializados, llamados receptores de estiramiento, situados en la pared de la vejiga, detectan que esta se encuentra casi llena, envían impulsos a la médula espinal, concretamente a la médula espinal sacra, en los niveles S2 y S3, conocida como centro de micción, y al cerebro, en concreto a dos lugares de la protuberancia: el centro de almacenamiento protuberancial y el centro de micción protuberancial.
La respuesta de la médula espinal forma parte del reflejo miccional.
Así, provoca un aumento de la estimulación parasimpática y una disminución de la simpática que hace que el músculo detrusor se contraiga y el esfínter interno se relaje.
También disminuye la estimulación del nervio motor del esfínter externo permitiendo que, asimismo, se relaje.
En este momento, la micción se produciría en este punto, si no fuera por la protuberancia.
La protuberancia es la región del cerebro que se entrena para controlar voluntariamente la micción.
Si se quiere retrasar la micción, o contenerla, el centro de almacenamiento protuberancial anula el reflejo de micción; en cambio, cuando se quiere orinar, el centro de micción protuberancial permite que se produzca el reflejo de micción.
Existen varios tipos de incontinencia urinaria.
La primera es la incontinencia de urgencia, que se produce cuando alguien tiene una necesidad repentina de orinar debido a una "vejiga hiperactiva", seguida inmediatamente de una micción involuntaria.
Aspectos destacados
en inglés
Urinary incontinence is a common condition that occurs when urine involuntarily leaks from the bladder, often through the internal and external sphincter muscles. There are several types of urinary incontinence, including urge incontinence, stress incontinence, and overflow incontinence.
Urge incontinence is typically caused by an overactive bladder, which can lead to sudden and strong urges to urinate that are difficult to control. Stress incontinence, on the other hand, is often due to increased pressure on the bladder, which can happen during physical activity, sneezing, or coughing. Overflow incontinence is caused by incomplete emptying of the bladder, leading to urine leakage due to bladder overfilling.
The treatment for urinary incontinence depends on the underlying cause and severity of the condition. Some common interventions include strengthening the external sphincter muscle by doing things like Kegel exercises, and catheterization or medications like alpha-blockers, which relax the smooth muscle to assist with urination.