Definitions & Key takeaways

Vaginitis and cervicitis are two conditions that can affect the female reproductive tract. Vaginitis refers to inflammation of the vagina, while cervicitis refers to inflammation of the cervix, the lower part of the uterus that opens into the vagina. Symptoms of vaginitis may include itching, burning, discharge, and pain or discomfort during intercourse or urination.

Common causes of vaginitis and cervicitis include infections like chlamydia, gonorrhea, and trichomoniasis. Both chlamydia and gonorrhea infections can progress to pelvic inflammatory disease, which presents with lower abdominal pain that worsens with movement, and tubo-ovarian abscesses, which all might complicate into an ectopic pregnancy, infertility, and Fitz-Hugh-Curtis syndrome.

Chapters:

Case Study0:00–1:07

Una mujer de 26 años llamada Anna acude un día a la clínica porque tiene dolor al orinar y aumento de la frecuencia urinaria, así como dolor durante las relaciones sexuales y un aumento del flujo vaginal desde hace 5 días.
Al preguntarle más, Anna dice que ha tenido varias parejas sexuales últimamente. Se obtiene una muestra de la secreción con un hisopo y se hace una tinción de Gram, que revela la presencia de bacterias diplococos Gram negativos dentro de los neutrófilos.
Le prescribe una combinación de azitromicina y ceftriaxona. Un año más tarde, Anna vuelve con molestias similares, pero esta vez también tiene fiebre y un dolor en la parte inferior de abdomen que empeora cuando se mueve.
En la anamnesis, Anna revela que ha tenido otros dos episodios de infecciones vaginales en el último año, pero que no buscó atención médica.
En la exploración física, Anna tiene fiebre y, al hacerle una exploración ginecológica, el movimiento del cuello uterino le provoca dolor.

Pathology1:07–2:07

Según la presentación inicial, parece que Anna tiene vaginitis o cervicitis causada por una infección de transmisión sexual, o ITS.
Las ITS se transmiten principalmente de una persona a otra durante el contacto sexual a través de los líquidos corporales, como las secreciones vaginales, el semen o la sangre.
Los que corren más riesgo de contraer una ITS son las personas sexualmente activas, sobre todo las que tienen relaciones sexuales sin protección o varias parejas sexuales.
Pero es importante tener en cuenta que las infecciones de transmisión sexual también pueden transmitirse a través del contacto con la piel o las mucosas, como los ojos, la boca, la garganta y el ano.
Las ITS que pueden causar vaginitis y cervicitis son la clamidia, causada por Chlamydia trachomatis; la gonorrea, causada por Neisseria gonorrhoeae; y la tricomoniasis, causada por Trichomonas vaginalis.
Chlamydia trachomatis es una bacteria Gram negativa intracelular estricta, que significa que necesita infectar y entrar en una célula hospedadora para poder replicarse.

Chlamydia2:07–6:56

Chlamydia trachomatis tiene 15 serotipos. Los serotipos A a C suelen transmitirse a través del contacto con las secreciones de los ojos, la nariz o la garganta de una persona infectada, y causan la conjuntivitis clamidiana, también llamada tracoma.
Si no se trata, el tracoma puede acabar destruyendo la córnea y provocar una ceguera total. Los serotipos D a K de Chlamydia trachomatis se transmiten normalmente por contacto sexual y causan la ITS clamidia.
Hay que tener en cuenta que, en ambos sexos, la clamidia suele ser una infección asintomática del aparato urogenital Las personas sintomáticas suelen presentar una secreción mucopurulenta, disuria o dolor y ardor al orinar, y un aumento de la frecuencia urinaria En los hombres, los serotipos D a K pueden infectar la mucosa uretral y causar uretritis.
Además, puede provocar una inflamación del epidídimo, o epididimitis, así como dolor e hinchazón testicular. A veces, la infección puede extenderse a la próstata y provocar una prostatitis Por otro lado, algunas mujeres también pueden desarrollar uretritis, pero lo más frecuente es que la clamidia afecte al aparato genital inferior y cause vulvovaginitis o inflamación de la vulva y la vagina, y cervicitis cuando está implicado el cuello uterino.
Puede presentarse con cambios en el flujo vaginal, hemorragia vaginal intermenstrual y poscoital, y dispareunia o dolor durante las relaciones sexuales.
Una complicación importante en las mujeres es la enfermedad inflamatoria pélvica, que es cuando la infección se extiende al útero, las trompas de Falopio y los ovarios, lo que provoca dolor en la parte inferior del abdomen y fiebr Si no se trata, la clamidia puede causar infertilidad tanto en los hombres como en las mujeres.
En algunos casos, la clamidia puede desencadenar una artritis reactiva, que es un trastorno autoinmune que provoca la inflamación de las articulaciones y se desarrolla hasta 3 semanas después de la infección inicial.
Si la clamidia afecta a una mujer embarazada, existe el riesgo de que la infección se transmita al bebé durante el parto vaginal.
Esto puede dar lugar a una conjuntivitis neonatal, que aparece entre 1 y 2 semanas después del nacimien Por otra parte, si las bacterias se abren paso por las vías respiratorias del bebé, pueden provocar una neumonía neonatal.
El síntoma más característico de la neumonía neonatal es la tos espasmódica, es decir, una tos corta y repetitiva con una inspiración profunda después de cada to Por último, los serotipos L1, L2 y L3 de Chlamydia trachomatis también se transmiten por contacto sexual, pero causan una enfermedad llamada linfogranuloma venéreo, o LGV.
El LGV se caracteriza por lesiones cutáneas en la zona genital, como pequeñas pápulas o granulomas indoloros y úlceras poco profundas, así como linfadenopatía inguinal dolorosa, o ganglios linfáticos dilatados, llamados bubones.
El diagnóstico de la infección por Chlamydia trachomatis puede confirmarse tomando una muestra genital o de orina y buscando el ADN bacteriano con la prueba de amplificación de ácidos nucleicos o NAAT, o una reacción en cadena de la polimerasa o PCR.
Hay que tener en cuenta que Chlamydia trachomatis no se tiñe bien con Gram, principalmente porque es una bacteria intracelular estricta.
Las células infectadas pueden examinarse en un frotis de una muestra con una tinción de Giemsa o una tinción directa con anticuerpos fluorescentes, que revela la presencia de inclusiones intracelulares o citoplásmicas con cuerpos reticulados, que son las formas de replicación de Chlamydia trachomatis dentro de las células hospedadoras.
El tratamiento consiste en antibióticos que inhiben la síntesis de las proteínas bacterianas, como los macrólidos, como la azitromicina, o las tetraciclinas, como la doxicicli Hay que tener en cuenta que la infección urogenital por Chlamydia se asocia con frecuencia a la coinfección por Neisseria gonorrhoeae.
Por ello, se suele añadir ceftriaxona para cubrir también Neisseria gonorrhoeae. Neisseria gonorrhoeae es un diplococo Gram negativo que causa la ITS gonorrea, que tiene una presentación clínica muy similar a la clamidia.

Gonorrhea6:56–8:38

Los pacientes suelen presentar una secreción mucopurulenta, así como disuria, y un aumento de la frecuencia urinaria En los hombres, la gonorrea puede provocar uretritis, epididimitis o prostatitis; mientras que en las mujeres puede causar vaginitis, cervicitis y enfermedad inflamatoria pélvica.
Sin embargo, a diferencia de la clamidia, Neisseria gonorrhoeae puede propagarse por el torrente sanguíneo e infectar directamente una articulación, provocando una artritis séptica.
La infección durante el embarazo puede transmitirse al bebé durante el parto vaginal, y da lugar a una conjuntivitis neonatal temprana, que aparece entre 2 y 5 días después del nacimient El diagnóstico de la infección gonocócica puede hacerse tomando una muestra genital o de orina, y buscando el ADN bacteriano con NAAT o PCR, o cultivando las bacterias en agar Thayer-Martin, que es un medio selectivo para Neisseria gonorrhoeae.
Además, con la tinción de Gram se observan bacterias de color rosa con forma de grano de café dentro de los neutrófilos El tratamiento de las infecciones gonocócicas se hace con cefalosporinas de tercera generación, normalmente ceftriaxona, que suele combinarse con antibióticos contra la clamidia, como azitromicina o doxiciclina, debido a que la coinfección es frecuente.

Pelvic Inflammatory Disease8:38–11:21

Una complicación importante de la vaginitis y la cervicitis es la enfermedad inflamatoria pélvica, o EIP. Esto ocurre cuando la infección se extiende desde la vagina o el cuello uterino hacia la parte superior del sistema reproductor femenino.
Puede afectar al útero y causar endometritis, a las trompas de Falopio y causar salpingitis, y a los ovarios y causar ooforiti La gran mayoría de los casos se deben a la clamidia y la gonorrea.
Pero, en ocasiones, la EIP puede estar causada por otros tipos de bacterias que se introducen en el aparato reproductor durante intervenciones como la cirugía o incluso el parto vaginal La mayoría de las veces, la infección está causada por un solo tipo de bacteria, pero en algunos casos, se convierte en polimicrobiana.
La EIP puede presentarse con fiebre, dispareunia y dolor abdominal bajo que empeora con los movimientos bruscos. De hecho, un signo revelador de la enfermedad inflamatoria pélvica es la sensibilidad al movimiento cervicouterino, que se produce cuando la movilización del cuello uterino durante una exploración vaginal provoca dolor o molestias.
Además, la fuerte respuesta inflamatoria en la EIP provoca daños en las trompas de Falopio, que se llenan de pus, por lo que las pacientes suelen presentar una secreción purulen A medida que el tejido dañado se cura, se forma tejido cicatricial en las trompas de Falopio.
Esta cicatrización puede provocar una serie de complicaciones, como dolor pélvico crónico, así como adherencias y estenosis de las trompas de Falopio, lo que aumenta el riesgo de embarazo ectópico e infertilid Si el pus se acumula en la trompa y el ovario cicatrizados, puede convertirse en un absceso tubo-ovárico, que es una bolsa encapsulada de pus que puede romperse y extenderse al torrente sanguíneo, provocando una se Una última complicación de la EIP es el síndrome de Fitz-Hugh-Curtis o perihepatitis, que se produce cuando la infección se extiende al peritoneo y, desde allí, a la cápsula de Glisson, que es una capa de tejido conjuntivo que rodea el hígado.
Esto da lugar a adherencias de tejido cicatricial en forma de "cuerda de violín" que fijan el hígado al peritoneo y pueden causar sensibilidad en el cuadrante superior derecho del abdomen.
El diagnóstico de la enfermedad inflamatoria pélvica incluye el análisis del flujo vaginal para detectar la causa bacteriana y, puesto que la EIP puede ser polimicrobiana, el tratamiento consiste en una combinación de antibióticos de amplio espectro, como ceftriaxona, doxiciclina y metronidazol.
Otra ITS importante que puede causar vaginitis y cervicitis es la tricomoniasis, que está causada por el parásito protozoo Trichomonas vaginalis.

Trichomoniasis11:21–12:43

En los hombres, la tricomoniasis suele ser asintomática, pero puede provocar síntomas como secreción uretral y disuria En las mujeres, los síntomas incluyen un flujo vaginal verdoso, purulento y de olor desagradable, junto con ardor y picor en la zona genital.
También puede haber disuria, aumento de la frecuencia urinaria, dolor en la parte inferior del abdomen y dispareunia. En la exploración, el cuello uterino puede aparecer eritematoso con hemorragias puntiformes, lo que se denomina cuello uterino de fresa.
Para el diagnóstico de Trichomonas vaginalis, se observa una muestra de flujo con el microscopio con un montaje húmedo con solución salina y se detecta la presencia de tricomonas móviles con forma de pera.
Además, el pH vaginal debe ser superior a 4,5, lo que favorece el crecimiento de las tricomona Para el tratamiento, es muy importante saber que tanto la persona afectada como sus parejas sexuales deben recibir antibióticos como el metronidazol Como breve resumen...
Las ITS que pueden causar vaginitis y cervicitis incluyen la clamidia, la gonorrea y la tricomoniasis. La clamidia está causada por los serotipos D a K de Chlamydia trachomatis, y se presenta principalmente con secreción mucopurulenta y disuria; además, la clamidia puede causar uretritis o prostatitis en los hombres, y vulvovaginitis o cervicitis en las mujeres.

Recap12:43–14:13

La gonorrea está causada por la Neisseria gonorrhoeae, y es muy similar a la clamidi Tanto la clamidia como la gonorrea pueden diagnosticarse con NAAT o PCR, y suelen tratarse con una combinación de azitromicina o doxiciclina más ceftriaxon Una complicación importante tanto de la clamidia como de la gonorrea es la enfermedad inflamatoria pélvica, que se presenta con dolor en la parte inferior del abdomen que empeora con el movimiento; y las complicaciones incluyen el embarazo ectópico, la infertilidad, los abscesos tubo-ováricos y el síndrome de Fitz-Hugh-Curtis.
Por último, la tricomoniasis está causada por Trichomonas vaginalis, y se presenta con un flujo vaginal verdoso, purulento y de olor desagradable, junto con ardor y picor en la zona genital, y un cuello uterino de fresa.
Los hallazgos importantes para el diagnóstico son las tricomonas móviles en forma de pera en una muestra de flujo, así como un pH vaginal superior a 4,5, y el tratamiento incluye antibióticos como el metronidazo Anna es una mujer de 26 años, sexualmente activa, que se presentó con disuria y aumento de la frecuencia urinaria, así como dispareunia y flujo vaginal purulento.

Summary14:13–15:25

Esto, combinado con el hecho de que ha tenido varias parejas sexuales, debería hacer sospechar de una infección de transmisión sexual.
La clave aquí es la muestra de la secreción, que reveló la presencia de bacterias diplococos gramnegativas intracelulares dentro de los neutrófilos, lo que hace que este sea un caso bastante claro de gonorrea causada por Neisseria gonorrhoea A Anna le recetaron una combinación de azitromicina y ceftriaxona.
Un año después, Anna vuelve con una presentación similar, junto con fiebre y dolor en la parte inferior del abdomen que empeora con el movimiento.
Una pista importante es que tuvo otros dos episodios de infecciones vaginales en el último año, pero no buscó atención médica.
Esto hace sospechar que la infección podría haberse extendido a la parte superior del aparato reproductor femenin La última pista es el hecho de que los movimientos del cuello uterino le provocan sensibilidad, lo que es típico de la enfermedad inflamatoria pélvica.