Afecciones del pene: Revisión de patología
Case Studies0:00–0:50
Jacob es un varón de 32 años que acude al servicio de urgencias por una erección dolorosa y mantenida, que dura ya cinco horas.
Tras interrogarle, Jacob dice que toma antidepresivos. Inmediatamente solicita un análisis de gases en la sangre arterial del pene, que revela una disminución de la concentración de oxígeno, un aumento de la concentración de dióxido de carbono y una disminución del pH arterial.
A continuación ve a Tafari, un hombre de 55 años de ascendencia africana. Tafari está preocupado porque hace unos seis meses la apareción una lesión en el glande del pene que no desaparece.
En la exploración física, observa que la lesión tiene un aspecto rojo brillante y unos bordes bien definidos. Finalmente, decide realizar una biopsia escisional para extirpar y analizar la lesión.Basándonos en la presentación inicial, tanto Jacob como Tafari parecen tener algún tipo de afección en el pene.
Pathology0:50–1:53
El pene está formado por tres largos cuerpos cilíndricos: el cuerpo esponjoso, que rodea la uretra peneana, y los dos cuerpos cavernosos, que están formados por tejido eréctil.
Los cuerpos cavernosos están envueltos en una capa fibrosa llamada túnica albugínea, y cada cuerpo cavernoso está formado por espacios llenos de sangre, llamados espacios cavernosos.
Estos espacios están revestidos de células endoteliales rodeadas de músculo liso. En el centro de cada cuerpo cavernoso hay una arteria grande llamada arteria profunda, que da lugar a arterias más pequeñas que irrigan los espacios cavernosos.
La sangre es drenada de estos espacios por pequeñas venas emisarias, que drenan en la vena dorsal profunda. Esta vena lleva la sangre de vuelta a la circulación sistémica.
Para sus exámenes, algunas afecciones del pene de alto rendimiento que debe recordar necesariamente incluyen la enfermedad de Peyronie, el priapismo y el carcinoma de células escamosas del pene.Empecemos por la enfermedad de Peyronie, que se refiere a una curvatura anormal del pene.
Peyronie disease1:53–2:59
Asegúrese de no confundir esta enfermedad con una fractura de pene, en la que la lesión del pene puede provocar la rotura de los cuerpos cavernosos, lo que da lugar a una curvatura anormal del pene.
En cambio, la causa de la enfermedad de Peyronie no se conoce del todo, pero se cree que está asociada a microtraumatismos repetidos durante las relaciones sexuales.
A continuación se produce una inflamación local y un depósito de colágeno que crea una placa fibrosa en la túnica albugínea.
Los síntomas más comunes de la enfermedad de Peyronie incluyen un pene visiblemente curvado que puede progresar o estabilizarse con el tiempo.
Esto suele ir acompañado de dolor en el pene y disfunción eréctil, en la que el individuo es incapaz de desarrollar o mantener una erección.
Tenga en cuenta que esto puede aumentar el riesgo de sufrir trastornos psiquiátricos, como ansiedad o depresión. El diagnóstico de la enfermedad de Peyronie suele ser clínico, y el tratamiento consiste en inyecciones de colagenasa, que ayuda a degradar el colágeno dentro de la lesión, una vez que la curvatura se estabiliza.
En los casos más graves, puede recomendarse una reparación quirúrgica.El priapismo es una erección prolongada del pene que se produce en ausencia de excitación sexual, suele durar más de cuatro horas y no se alivia con la eyaculación.
Priapism2:59–5:53
Recuerde que existen dos tipos principales de priapismo: el priapismo isquémico, o de bajo flujo, y el priapismo no isquémico, o de alto flujo.
Lo que ayuda a diferenciarlos clínicamente es que, en el caso del priapismo isquémico, la erección es dolorosa y rígida, en contraste con el priapismo no isquémico, en el que la erección suele ser indolora y no totalmente rígida.El tipo más común y de mayor rendimiento es el priapismo isquémico, o de bajo flujo, que se produce cuando el drenaje venoso de los cuerpos cavernosos es insuficiente.
Esto significa que la sangre no puede salir por las venas, por lo que se acumula, ralentizando también el flujo sanguíneo por la parte arterial.
Como resultado, llega menos sangre oxigenada al pene, lo que provoca isquemia. El drenaje venoso insuficiente suele deberse a la obstrucción de las vénulas de drenaje.
Una causa importante es la anemia falciforme, en la que los eritrocitos falciformes se atascan en las paredes de esas vénulas, obstruyendo el flujo sanguíneo.
Si en una pregunta del examen se menciona a un niño con priapismo, piense en la anemia falciforme. Por otro lado, la causa más común de priapismo entre los adultos son los medicamentos, incluidos los antidepresivos, como la trazodona, y los inhibidores de la fosfodiesterasa-5 o PDE-5, como el sildenafilo, que se utilizan para tratar la disfunción eréctil.
El priapismo no isquémico, o de alto flujo, es menos frecuente. En este caso, el problema es un flujo arterial cavernoso excesivo procedente de una fístula que conecta la arteria profunda y el cuerpo cavernoso.
En caso de priapismo isquémico, habrá hipoxemia o disminución de la concentración de oxígeno arterial, hipercapnia o aumento de la concentración de dióxido de carbono arterial, y acidosis o disminución del pH arterial.
Por otra parte, en el priapismo no isquémico, el oxígeno arterial, el dióxido de carbono y el pH serán normales. Os dejamos unos apuntes clave: Para el tratamiento, recuerde que el priapismo isquémico es una urgencia médica y requiere la inyección inmediata de fenilefrina en el cuerpo cavernoso.
Se trata de un agonista alfa adrenérgico que provoca la contracción del músculo liso cavernoso, permitiendo la reentrada de sangre oxigenada a través del pene.
Además, puede realizarse una aspiración cavernosa de la sangre para favorecer aún más el flujo venoso. Por último, si nada de esto funciona, se recomienda la descompresión quirúrgica.
Por otra parte, el priapismo no isquémico suele resolverse espontáneamente sin tratamiento.Por último, pero no por ello menos importante, está el carcinoma de células escamosas del pene.
Se trata de un tipo de cáncer poco frecuente que se observa con mayor frecuencia en personas de ascendencia africana, asiática o sudamericana.
Squamous cell carcinoma of the penis5:53–8:06
Es importante saber que los principales factores de riesgo incluyen la infección por el virus del papiloma humano, o VPH, así como la fimosis, que es cuando el prepucio no puede retirarse del glande o cabeza del pene.
Por otro lado, tenga en cuenta que un factor protector es la circuncisión, probablemente porque ayuda a prevenir la fimosis.
Un dato muy aimportante es que el carcinoma de células escamosas del pene puede desarrollarse a partir de ciertas lesiones precursoras o in situ, lo que significa que afectan a todo el espesor de la epidermis, pero sin infiltración en la dermis.
Las lesiones in situ que tienen un claro potencial maligno incluyen la enfermedad de Bowen y la eritroplasia de Queyrat.
La enfermedad de Bowen suele aparecer en forma de manchas o placas rojas y brillantes en el cuerpo del pene. Por otro lado, la eritroplasia de Queyrat se presenta como eritroplasia, o placas eritematosas bien delimitadas que pueden tener un aspecto muy similar al de la enfermedad de Bowen, pero que aparecen con mayor frecuencia en el glande del pene.
En una pregunta de examen, la principal pista para ayudarle a distinguir la enfermedad de Bowen de la eritroplasia de Queyrat es su localización.
Otra lesión in situ de alto rendimiento es la papulosis bowenoide; sin embargo, su potencial maligno o su capacidad para convertirse en carcinoma de células escamosas no está claro.
La papulosis bowenoide suele aparecer en forma de múltiples pápulas verrugosas de color rojo o marrón que pueden afectar al cuerpo del pene, el glande o el prepucio.
Las lesiones in situ pueden evolucionar hacia un carcinoma de células escamosas del pene, que atraviesa la membrana basal de la epidermis, se infiltra en la dermis e incluso puede llegar a la hipodermis.
El carcinoma de células escamosas puede aparecer como una elevación firme, roja y bien circunscrita de la piel o la mucosa.
A medida que la lesión crece, el centro puede necrosarse y acabar convirtiéndose en una úlcera. Además, algunas lesiones pueden ser dolorosas o pruriginosas.
El diagnóstico tanto de las lesiones in situ como del carcinoma de células escamosas suele ser clínico, seguido de una biopsia cutánea por escisión que se realiza tanto para confirmar el diagnóstico como para el tratamiento.
Y ahora, un resumen rápido: peyronie se refiere a una curvatura anormal del pene, a menudo acompañada de dolor y disfunción eréctil, que se cree que se debe a microtraumatismos repetidos durante las relaciones sexuales, que conducen a la formación de una placa fibrosa en la túnica albugínea.
Review8:06–9:13
El priapismo se clasifica en priapismo isquémico, o de bajo flujo, y priapismo no isquémico, o de alto flujo; el priapismo isquémico es más frecuente, y se refiere a una erección prolongada, dolorosa y rígida que resulta de un drenaje venoso inadecuado, que puede producirse debido a anemia falciforme o a medicamentos como la trazodona o el sildenafilo; por otro lado, el priapismo no isquémico es menos frecuente, se presenta como una erección prolongada, pero indolora y no totalmente rígida, y está causado por una afluencia arterial cavernosa excesiva.
Por último, el carcinoma de células escamosas del pene es más frecuente en personas de ascendencia africana, asiática o sudamericana; un factor de protección es la circuncisión, mientras que los factores de riesgo incluyen el VPH y la fimosis, y las lesiones precursoras in situ incluyen la enfermedad de Bowen, la eritroplasia de Queyrat y la papulosis bowenoide.
Volvamos a los casos del principio. Jacob es un varón de 32 años que acudió por una erección de cinco horas de duración, lo que apunta a priapismo.
Summary9:13–10:09
Una pista importante es que Jacob toma antidepresivos, que es la causa más frecuente de priapismo entre los adultos en EE.
UU. Como la erección es dolorosa, probablemente se trate de priapismo isquémico, o de bajo flujo.
Esto se confirma mediante el análisis de gases en la sangre arterial peneana, que revela hipoxemia, hipercapnia y acidosis.
Por otro lado, Tafari es un varón negro de 55 años que presenta una lesión no cicatricial en el glande del pene. Esta localización debería hacer pensar en una eritroplasia de Queyrat o en una papulosis bowenoide.
Sin embargo, el examen físico revela que la lesión de Tafari es una placa eritematosa bien delimitada, característica de la eritroplasia de Queyrat, y el diagnóstico se confirmó con una biopsia escisional para evitar su progresión a carcinoma de células escamosas del pene, que, según se recuerda, es más frecuente en personas de ascendencia africana.
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