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Case studies0:00–1:34

Anastasia, de 19 años, acude al servicio de urgencias convencida de que está a punto de morir de un infarto. Todo empezó en cuanto entró en el aula para hacer su examen final de la universidad, cuando empezó a sudar y a sentirse mareada.
Al cabo de 5 minutos, no pudo respirar y sintió un dolor punzante en el pecho. Niega haber consumido sustancias ilícitas o alcohol y no tiene antecedentes personales ni familiares de enfermedades cardiovasculares o pulmonares.
Su madre, que está a su lado, menciona que Anastasia ha tenido cinco episodios similares en los últimos seis meses, todos mientras preparaba sus exámenes.
Anastasia añade que quiere dejar la universidad, porque teme que vuelva a producirse una crisis y no pueda superarlo. En la exploración, su ECG es normal, y en un análisis de sangre, el dímero D es negativo y las enzimas cardiacas siguen siendo normales después de 6 horas.
Al día siguiente, acude Olivia, de 43 años, a quien su maridopor, que cree que necesita ayuda, lleva a la consulta . Se pelean constantemente porque Olivia quiere que todo en la casa esté reluciente y organizado de una manera muy específica.
Siempre le culpa de dejar huellas contaminadas por toda la casa y de mover objetos de su sitio. Luego se pasa horas limpiando e incluso pierde el sueño por elloCuando le preguntas a Olivia sobre estos comportamientos, le dice que entiende que son irracionales y que desearía poder detenerlos, pero que no puede.Basándonos en la presentación inicial, tanto Anastasia como Olivia parecen tener algún tipo de ansiedad o trastorno obsesivo-compulsivo.

Pathology1:34–4:30

Muchos de nosotros experimentamos miedo o ansiedad en momentos de estrés, lo cual es perfectamente normal y, de hecho, puede ser beneficioso, ya que ayuda a poner el cuerpo en alerta máxima.
Ahora bien, el miedo es la respuesta emocional a una amenaza o peligro inminente y puede provocar una respuesta de lucha o huida cuando tu vida se ve amenazada.
Para sus exámenes, asegúrese de que puede diferenciar el miedo de la ansiedad, que es la anticipación de una amenaza futura o de una situación estresante con un resultado incierto, y a menudo se asocia con sentimientos de preocupación y nerviosismo, lo que provoca conductas de evitación.
Es importante tener en cuenta que el miedo y la ansiedad pueden experimentarse al mismo tiempo. Por ejemplo, puede temer un examen especialmente difícil y sentir ansiedad por un resultado incierto, como aprobarlo.
Por lo tanto, normalmente, el miedo y la ansiedad se producen en respuesta a una amenaza real, pero normalmente no deberían causar ninguna manifestación física o psicológica excesiva, salvo, quizás, un ligero insomnio antes de un acontecimiento importante, como la noche antes de su examen.
En cambio, en los trastornos de ansiedad, estos sentimientos de miedo y ansiedad se disparan y suelen ser desproporcionados en relación con la situación estresante.
Lo peor es que estas sensaciones pueden ir acompañadas de manifestaciones físicas, como taquicardia, sudoración y temblores, así como de manifestaciones psicológicas, como problemas de concentración o cambios de comportamiento.
Lo importante es tener en cuenta que, en los trastornos de ansiedad, estas manifestaciones pueden ser tan graves que interfieran en actividades cotidianas como trabajar, estudiar, comer y dormir.
Ahora bien, la causa subyacente de los trastornos de ansiedad no se conoce bien; para sus exámenes, lo que tiene que recordar es que suele haber un desequilibrio del neurotransmisor GABA, que está relacionado con la ansiedad.
Los principales factores de riesgo parecen ser tener antecedentes familiares o haber sufrido un trauma personal. Otra cosa importante que hay que tener en cuenta es que otros trastornos psiquiátricos, afecciones médicas, como el hipertiroidismo, y el consumo de medicamentos o sustancias como la cocaína también pueden causar ansiedad, por lo que deben descartarse antes de diagnosticar un trastorno de ansiedad.
Para sus exámenes, los trastornos de ansiedad más frecuentes son el trastorno de ansiedad generalizada, el trastorno de pánico, las fobias, el trastorno de ansiedad social, el mutismo selectivo y la agorafobia.

GAD4:30–5:28

Los trastornos obsesivo-compulsivos, incluidos el trastorno obsesivo-compulsivo, el trastorno dismórfico corporal y la tricotilomanía, también solían clasificarse como trastornos de ansiedad hasta hace poco, cuando se incluyeron en una categoría aparte.Empecemos con el trastorno de ansiedad generalizada, o TAG para abreviar.
Se caracteriza por una ansiedad excesiva e irracional por las cosas cotidianas, como el dinero, el trabajo y las relaciones personales.
Estos individuos suelen tener dificultades para controlar su ansiedad, lo que significa que les cuesta calmarse o ayudarse a sí mismos a recuperar el control sobre sus sentimientos.
Tenga en cuenta que esto ocurre la mayoría de los días a lo largo de 6 meses. Además de tener sentimientos de preocupación y ansiedad, los adultos deben presentar al menos tres de los seis síntomas siguientes: inquietud, fatiga, dificultad para concentrarse o sensación de que la mente se queda en blanco, irritabilidad o nerviosismo, tensión muscular y trastornos del sueño, como conciliar el sueño o permanecer dormido.

Panic disorder5:28–7:07

Sin embargo, en el caso de los niños, solo debe estar presente uno de estos síntomas. Os dejamos unos apuntes clave:En cuanto al trastorno de pánico, se trata de personas que sufren ataques de pánico (también llamados crisis de angustia) recurrentes y repentinos que suelen alcanzar su punto álgido en 10 minutos y que presentan al menos 4 de los siguientes síntomas: palpitaciones, a menudo asociadas a un aumento de la frecuencia cardiaca y de la tensión arterial, sudoración y temblores, así como dolor torácico, disnea y sensación de ahogo, náuseas, mareos o aturdimiento, escalofríos o sofocos, parestesias o sensación de "hormigueo", desrealización o sensación de irrealidad, despersonalización o distanciamiento de uno mismo y un miedo intenso a morir o a perder el control.
Las personas con trastorno de pánico se preocupan por cuándo se producirá el próximo ataque y por sus consecuencias, e intentan prevenir futuros ataques evitando a las personas, los lugares, las situaciones o los comportamientos que consideran desencadenantes.
Así, el diagnóstico de un trastorno de pánico requiere un ataque de pánico seguido de al menos un mes de uno o más de los siguientes síntomas: preocupación persistente por futuros ataques, preocupación por las consecuencias del ataque y cambio de comportamiento para evitar tener ataques de pánico.

Phobias7:07–7:50

También es importante saber que el trastorno de pánico tiene un fuerte componente genético y conlleva un mayor riesgo de suicidio.
Además, recuerde que un ataque de pánico puede desencadenarse por una amplia variedad de cosas, como problemas financieros y viajes próximos, pero con frecuencia no se puede identificar ningún desencadenante.
Tenga en cuenta que los ataques de pánico también pueden ser un síntoma de otros trastornos de ansiedad, pero en esos casos están relacionados con un desencadenante específico y, por lo tanto, no cumplen los criterios de un trastorno de pánico.

Social anxiety disorder7:50–8:31

Las fobias específicas son miedos o ansiedad ante un desencadenante concreto, como un animal o un ser vivo, como un mapache o un insecto, un objeto, como una aguja afilada, o una situación, como volar.
La respuesta de miedo es desproporcionada al peligro real causado por el desencadenante, como asustarse cuando un mapache se escabulle por la calle.
De hecho, el individuo suele darse cuenta de que el miedo es excesivo. Un aspecto importante que hay que tener en cuenta es que, en el caso de las fobias, los síntomas solo aparecen cuando el individuo se enfrenta al desencadenante que provoca la ansiedad, por lo que el objeto fóbico se evita activamente.

Selective mutism8:31–8:59

Estos sentimientos deben durar más de seis meses para diagnosticarse como fobia.Uno de los tipos más comunes de fobias es el trastorno de ansiedad social o fobia social.
En este caso, la ansiedad está provocada por situaciones sociales o de rendimiento, como conocer a grupos de personas nuevas, y acudir a citas y a entrevistas de trabajo, en las que las personas sienten que están siendo examinadas o juzgadas.

Agoraphobia8:59–9:46

A los individuos les preocupa que lo que hacen o dicen se evalúe negativamente por sus colegas, lo que les hace sentir vergüenza y pudor.
Un subtipo importante del trastorno de ansiedad social es el tipo de actuación, en el que la ansiedad solo se experimenta al hablar o actuar en público, pero no en otros tipos de situaciones sociales.
En los niños menores de 5 años, la ansiedad social suele ir acompañada de mutismo selectivo, que es cuando los individuos no hablan en situaciones sociales específicas, como en la escuela.
El problema debe ser recurrente y durar al menos un mes. Lo que es importante recordar aquí es que estos niños hablan normalmente en otras situaciones, presumiblemente más cómodas, y el hecho de no hablar no se debe a una falta de enseñanza o a un trastorno de la comunicación.

OCD / related disorders9:46–11:08

Otro tipo común de fobia es la agorafobia, que es cuando las personas tienen un miedo intenso a los espacios públicos. Esto incluye al menos dos de las siguientes situaciones: salir de casa solo, utilizar el transporte público, estar en espacios abiertos, como parques y azoteas, estar en espacios cerrados, como teatros, hacer cola y estar entre una multitud.
Las personas con agorafobia suelen evitar estas situaciones. De hecho, en los casos graves pueden incluso negarse a salir, sobre todo porque temen tener una reacción de pánico en un espacio público y no poder escapar.
En una pregunta de examen, esto puede ayudarle a diferenciar la agorafobia del trastorno de ansiedad social, que se debe más al miedo a ser juzgado por los demás que a no poder escapar.Hablemos ahora de los trastornos obsesivo-compulsivos y afines.
Antes se consideraban un grupo específico de trastornos de ansiedad, aunque ahora se clasifican por separado. Todos tenemos a veces pensamientos no deseados de los que no podemos desprendernos.
Y también hay cosas que queremos que se hagan solo de una manera determinada, desde organizar nuestros armarios hasta las supersticiones.

OCD11:08–12:58

Pero las personas con trastornos obsesivo-compulsivos o trastornos afines experimentan esta forma obsesiva de pensar y actuar de forma tan extrema que les causa angustia y repercute negativamente en sus vidas.
En cuanto a los síntomas, el grupo se caracteriza principalmente por obsesiones y compulsiones. Las obsesiones son pensamientos o impulsos recurrentes, intrusivos y no deseados, como el miedo a ser contaminado por gérmenes o robado, así como la escrupulosidad religiosa o moral.
Estos pensamientos provocan una ansiedad intensa, son difíciles de eliminar y suelen desaparecer solo después de realizar una determinada acción o serie de acciones denominadas compulsiones.
Se trata de conductas rituales que el individuo se siente obligado a realizar para intentar reducir la ansiedad asociada a las obsesiones.
Las compulsiones pueden ser rituales físicos repetitivos, como lavarse las manos, limpiar o comprobar que algo está bien cerrado, así como rituales mentales, como rezar, contar o repetir palabras en silencio.
La más importante de estas afecciones es el trastorno obsesivo-compulsivo, más conocido como TOC. El TOC presenta obsesiones y compulsiones que consumen mucho tiempo, es decir, que ocupan más de una hora al día.
Os dejamos unos apuntes clave: Por lo general, las obsesiones y compulsiones giran en torno a temas como la limpieza, el deseo de garantizar la simetría o el deseo de evitar daños.
Estas ideas o impulsos irracionales se repiten hasta el punto de que el individuo es incapaz de funcionar en entornos como la escuela, el trabajo o las relaciones personales.

Body dysmorphic disorder12:58–13:49

Lo que es importante tener en cuenta es que las obsesiones y compulsiones no son deseadas, no aportan ninguna satisfacción ni placer y los individuos suelen intentar resistirse a ellas.
Pero como estos "comportamientos rituales" alivian la ansiedad momentáneamente, los individuos siguen practicándolos. Con todo, es importante no confundir el trastorno obsesivo-compulsivo con el trastorno obsesivo-compulsivo de la personalidad o TOCP, que es un problema diferente con cierta coincidencia de síntomas.
El TOCP es un tastorno de la personalidad en el cual las personas están obsesionadas con el orden, el perfeccionismo y el control absoluto, así como con las reglas, los detalles y los horarios.

Trichotillomania13:49–14:43

La diferencia clave es que el TOC es un trastorno ego-distónico, lo que significa que los individuos afectados se dan cuenta de que su comportamiento es irracional y desean poder dejarlo.
Por el contrario, al igual que todos los trastornos de la personalidad, el obsesivo-compulsivo de la personalidad es egosintónico, lo que significa que las personas afectadas ven su comportamiento como razonable y no quieren cambiar nada de sí mismas.
Para su examen, recuerde que el TOC está asociado al síndrome de Tourette, que es un trastorno de tics caracterizado por espasmos musculares involuntarios habituales, que suelen afectar a la cara.
El siguiente es el trastorno dismórfico corporal (TDC), que se caracteriza por la preocupación por uno o varios defectos percibidos o imaginarios de la apariencia física.
En la mayoría de los casos, los demás no ven estos defectos o son solo defectos menores, como pequeñas marcas de nacimiento.

Treatment14:43–16:51

Estas preocupaciones suelen ser no deseadas, intrusivas y causantes de una ansiedad que a menudo solo puede aliviarse con determinados comportamientos, como mirarse el defecto en el espejo, acicalarse en exceso, buscar consuelo en amigos, familiares e incluso desconocidos, compararse con compañeros y famosos o incluso evitar situaciones sociales.
Recuerde que el trastorno dismórfico corporal es especialmente frecuente en personas con un trastorno alimentario, como la anorexia o la bulimia nerviosa.
El último trastorno obsesivo-compulsivo es la tricotilomanía o trastorno de arrancarse el pelo. Ocurre cuando las personas se tiran compulsivamente del pelo, lo que acaba provocando una pérdida visible de cabello y angustia.
La clave aquí es que tirarse del pelo suele provocar un alivio momentáneo de la ansiedad o el aburrimiento, pero también provoca buenas sensaciones, como placer y gratificación.
En algunos casos, los individuos también se comen el pelo, lo que conduce a la formación de un bezoar o bola de pelo que luego puede provocar la obstrucción del intestino delgado.
Os dejamos unos apuntes clave: Otro hecho importante que hay que recordar es que, dado que las distintas secciones de pelo que crecen al mismo tiempo se arrancarán en momentos diferentes, tendrán distintas longitudes.
Esto le ayudará a diferenciar la tricotilomanía de afecciones médicas como la alopecia, en la que todos los cabellos tienen la misma longitud.Ahora bien, el tratamiento de la ansiedad, del TOC y de los trastornos relacionados puede ser muy difícil y extremadamente gratificante.
Las formas más leves de ansiedad no suelen requerir medicación. En cambio, pueden tratarse con psicoterapia, incluida la terapia cognitivo-conductual, o TCC para abreviar.
Se trata de un tipo de terapia de conversación que se centra principalmente en enseñar al individuo estrategias para afrontar mejor el estrés y las presiones sociales, así como en identificar los patrones de pensamiento ansioso que podrían estar influyendo en su trastorno.

Recap16:51–18:46

Además, los cambios en el estilo de vida, como tener un horario de sueño normal y una dieta saludable, así como meditación, ejercicios de respiración profunda, actividad física y yoga, son beneficiosos.En cuanto al tratamiento médico, los medicamentos de primera línea suelen incluir los inhibidores selectivos de la recaptación de la serotonina, o ISRS, como la fluoxetina, la paroxetina, la sertralina, el citalopram, el escitalopram y la fluvoxamina; así como los inhibidores selectivos de la recaptación de la noradrenalina, o ISRNA, como la venlafaxina, la duloxetina y la desvenlafaxina.
Pueden utilizarse solos, pero son más eficaces cuando se emplean junto con la terapia cognitivo-conductual. La segunda opción son los antidepresivos tricíclicos (ATC), como la doxepina y la amitriptilina.
En un contexto agudo, como durante un ataque de pánico, los betabloqueantes pueden utilizarse para reducir la frecuencia cardiaca y la tensión arterial, así como para controlar síntomas físicos, como palpitaciones o temblores.
Las benzodiacepinas también pueden utilizarse en un contexto agudo, ya que actúan muy rápidamente. Sin embargo, hay que tener en cuenta que se administran como último recurso debido a su alto potencial de dependencia y abuso, así como a efectos secundarios como sedación, ataxia y deterioro cognitivo, y síntomas de abstinencia como empeoramiento de la ansiedad, irritabilidad y trastornos del sueño.

Summary18:46–20:06

En cambio, las personas con alto riesgo de abuso pueden tomar buspirona, que es un ansiolítico no benzodiacepínico, ligeramente más débil y con un inicio de acción más lento que las benzodiacepinas.Y ahora, un resumen rápido: El trastorno de ansiedad generalizada se presenta cuando los individuos experimentan ansiedad excesiva durante la mayoría de los días durante al menos seis meses.
El trastorno de pánico se caracteriza por ataques de pánico recurrentes que suelen alcanzar su punto máximo en 10 minutos y van seguidos de al menos un mes de temor a sufrir más ataques y de cambios de comportamiento en relación con los ataques.
También existen fobias específicas, en las que un animal, objeto o situación concretos desencadenan una sensación de miedo desproporcionado que dura más de seis meses.
En el trastorno de ansiedad social o fobia social, el miedo y la ansiedad están provocados por situaciones sociales en las que las personas se sienten sometidas a escrutinio.
En los niños menores de 5 años, la fobia social suele ir acompañada de mutismo selectivo. Por otro lado, las personas que padecen agorafobia tienen un miedo intenso a los espacios públicos o a no poder escapar de ellos si sufren un ataque de pánico.
El trastorno obsesivo-compulsivo es cuando los individuos presentan pensamientos obsesivos irracionales y comportamientos rituales compulsivos que les llevan más de una hora al día y les causan una angustia significativa.
Estas obsesiones y compulsiones son indeseadas y distónicas para el ego, por lo que los individuos suelen intentar resistirse a ellas.
El trastorno dismórfico corporal se caracteriza por la preocupación por los pequeños defectos del aspecto físico. La tricotilomanía consiste en tirarse del pelo, lo que a menudo provoca una caída visible y angustia.
El tratamiento de los trastornos de ansiedad suele incluir terapia cognitivo-conductual y cambios en el estilo de vida. Los medicamentos pueden incluir ISRS, IRSN y, con menos frecuencia, ATC.
Por último, pueden utilizarse betabloqueantes, benzodiacepinas o buspirona en un contexto agudo. Volvamos a los casos del principio.
Anastasia es una joven de 19 años que acude tras un episodio de sudoración, mareos, disnea y dolor torácico, que le hace pensar que se está muriendo de un infarto.
Una pista muy importante es que sus síntomas comenzaron en cuanto entró en el aula para hacer el examen final y alcanzaron su punto álgido en 10 minutos, lo que es típico de un ataque de pánico.
Puesto que Anastasia ha tenido varios de estos episodios, seguidos de miedo a sufrir más ataques y de querer dejar la universidad, podemos concluir que Anastasia sufre un trastorno de pánico.
Después de Anastasia, atiende a Olivia, una mujer de 43 años a la que trae su marido, harto de su comportamiento. Se pelean constantemente porque Olivia insiste en tener la casa perfectamente limpia y organizada de una forma muy concreta, lo que probablemente sea una obsesión.
Esto la lleva a realizar acciones rituales o compulsiones, como quedarse despierta hasta tarde para limpiar durante horas.
Este es un caso bastante sencillo de un comportamiento obsesivo-compulsivo. Una pista importante aquí es que Olivia comprende que su comportamiento es irracional y que desearía poder parar, pero no puede.
Esto significa que su condición es ego-distónica, lo cual es característico del trastorno obsesivo-compulsivo, o TOC; en contraste con un trastorno obsesivo-compulsivo de la personalidad, que sería ego-sintónico.