Cribado de infecciones de transmisión sexual (medicina de familia): ciencias clínicas

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Cribado de infecciones de transmisión sexual (medicina de familia): ciencias clínicas

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Las infecciones de transmisión sexual, también conocidas como ITS, son infecciones que se adquieren por contacto sexual. Aunque muchas ITS presentan síntomas, algunos pacientes se presentan de forma asintomática. Por este motivo, el cribado es importante para diagnosticar y tratar las ITS. El cribado también brinda la oportunidad de educar a los pacientes sobre prácticas sexuales seguras y prevención de enfermedades. Las recomendaciones específicas de cribado de las ITS varían en función del sexo biológico, el estado de gestación, las preferencias sexuales y el estado serológico respecto al VIH.

En el caso de los pacientes que acuden para someterse a un cribado de ITS, primero hay que realizar una anamnesis y una exploración física dirigidas.

El paciente puede ser asintomático o presentar síntomas de ITS, como disuria, secreción genital o erupción cutánea. También puede haber antecedentes de exposición conocida a ITS. En caso afirmativo, pregunte sobre el momento de la exposición sexual y revise los resultados de pruebas de detección o tratamientos anteriores. El examen físico puede mostrar secreción cervical o peneana, o posiblemente lesiones genitales, rectales o faríngeas.

Información clínica: Entre los pacientes de alto riesgo de contraer ITS se encuentran los que tienen múltiples parejas sexuales, practican sexo transaccional, consumen sustancias ilícitas o tienen antecedentes de encarcelamiento.

Información clínica: El cribado de ITS puede realizarse en una visita específica de cribado de ITS o como parte de una visita preventiva, como un examen de atención al paciente sano. El cribado de ITS también puede realizarse sin examen físico mediante frotis recogidos por el paciente y pruebas de laboratorio como análisis de sangre y orina; sin embargo, este tipo de cribado sólo es apropiado para pacientes asintomáticos.

Bien, empecemos hablando de qué infecciones se detectan y cómo se realiza el cribado.

La clamidia, causada por Chlamydia trachomatis, es la ITS bacteriana más frecuentemente notificada, con la mayor prevalencia en pacientes menores de 25 años. La gonorrea, causada por Neisseria gonorrhoeae, es la segunda ITS bacteriana más frecuente. La prueba de ambas se realiza mediante una prueba de amplificación de ácidos nucleicos o NAAT.

Si un profesional sanitario obtiene una muestra para análisis, se utiliza un hisopo de recogida de muestras para obtener la muestra del cuello uterino o la uretra de los pacientes. Si el paciente recoge su propia muestra, puede utilizarse un hisopo vaginal o una muestra de la primera orina de la mañana. Los resultados positivos se comunican al CDC.

En cambio, la tricomoniasis, causada por Trichomonas vaginalis, no es una enfermedad de declaración obligatoria. Dicho esto, tiene una tasa de prevalencia más alta que la gonorrea o la clamidia, y se sabe que aumenta el riesgo de VIH. Las pruebas se realizan mediante una prueba NAAT utilizando un hisopo cervical o vaginal, o una muestra de la primera orina de la mañana.

Se prefiere la NAAT por su mayor especificidad y sensibilidad, pero el cribado también puede completarse mediante microscopía de montaje húmedo con visualización de tricomonas móviles, lo que confirma el diagnóstico.

En lo que respecta al VIH, el cribado suele realizarse mediante una prueba de antígenos/anticuerpos para el VIH 1 y 2. Los resultados positivos deben notificarse a los CDC.

A continuación, el cribado de la sífilis, causada por el Treponema pallidum, suele realizarse mediante un proceso de 2 pasos. Primero se obtiene una prueba no treponémica, ya sea un Venereal Disease Research Laboratory, o VDRL; o una Rapid Plasma Reagin, RPR. A continuación, se realiza una prueba treponémica, como la prueba de aglutinación pasiva de partículas de T. pallidum o TP-PA. Una prueba positiva es notificable al CDC. No olvide hacer también la prueba del VIH a estos pacientes, ya que existe la posibilidad de coinfección.

En la actualidad, el cribado de la hepatitis B se realiza tradicionalmente mediante la detección del antígeno de superficie de la hepatitis B o HBsAg. Sin embargo, los CDC recomiendan ahora la prueba de triple panel. Este panel se compone de HBsAg; anticuerpo frente al antígeno de superficie de la hepatitis B, o anti-HBs; y anticuerpo total frente al antígeno del núcleo de la hepatitis B, o anti-HBc total. Esta prueba se recomienda porque puede haber una ventana durante una infección aguda en la que tanto el HBsAg como el anti-HB sean negativos. Durante esta ventana, la única prueba que puede detectar con precisión una infección aguda es el anti-HBc total. Los resultados positivos se comunican al CDC.

A continuación, el cribado de la hepatitis C es sencillo y se realiza mediante la detección de anticuerpos del VHC. Los resultados positivos se comunican al CDC.

Actualmente, el cribado del virus del papiloma humano, o VPH, busca los tipos de alto riesgo del virus del papiloma humano, y suele realizarse junto con los cribados rutinarios del cáncer de cuello uterino, según se indique en función de la edad y de los cribados anteriores.

Por último, el cribado del virus del herpes simple, o VHS, sólo está indicado cuando el paciente presenta una lesión genital sospechosa. Estas lesiones son inicialmente dolorosas y vesiculares, y van seguidas de ulceración. Un periodo prodrómico de hormigueo o picor puede preceder a su aparición. Las pruebas del VHS se realizan obteniendo una muestra de líquido de la úlcera, que se analiza mediante la reacción en cadena de la polimerasa, o PCR, para detectar tanto el VHS 1 como el 2. Tenga en cuenta que las pruebas no siempre son necesarias, y que el diagnóstico puede hacerse clínicamente.

Aunque tradicionalmente se pensaba que el VHS 1 sólo causaba herpes oral o herpes labial y que el VHS 2 sólo provocaba brotes genitales, las pruebas demuestran que cualquiera de las cepas del virus puede causar un brote en cualquiera de las dos zonas. Además, todos los pacientes que presenten lesiones sospechosas deben someterse también a pruebas serológicas para la detección de anticuerpos específicos de los tipos 1 y 2 del VHS.

Ahora, desglosemos las recomendaciones de cribado en categorías de pacientes, evaluando el sexo biológico de su paciente. Tenga en cuenta que, en el caso de los pacientes transexuales y de género diverso, debe realizar las pruebas de ITS de acuerdo con su anatomía.

Si su paciente es una mujer biológica, evalúe su estado de embarazo y de VIH. Empecemos por las mujeres biológicas no embarazadas sin VIH. Realice pruebas de detección de clamidia y gonorrea a estos pacientes menores de 25 años sexualmente activas.

El cribado del VIH se recomienda en pacientes de entre 13 y 64 años como modalidad de exclusión voluntaria, lo que significa que se les realizará la prueba del VIH a menos que rechacen expresamente el cribado.

El cribado de la hepatitis C se recomienda a los mayores de 18 años, excepto en entornos en los que la positividad de la hepatitis C sea inferior al 0,1%.

Actualmente, el cribado del virus del papiloma humano, o VPH, busca los tipos de alto riesgo del virus del papiloma humano, y suele realizarse junto con los cribados rutinarios del cáncer de cuello uterino, según se indique en función de la edad y de los cribados anteriores.

Fuentes

  1. "Sexually transmitted infections treatment guidelines, 2021. " MMWR Recomm Rep. (2021;70(No. RR-4):1–187. )
  2. "Human Immunodeficiency Virus (HIV) Infection: Screening. " USPSTF. ( June 11, 2019. )
  3. "“Sexually Transmitted Infections: Updated Guideline From the CDC.”" Am Fam Physician. (2022;105(5):553-557 )
  4. "The National Institute of Health. Guidelines for the Prevention and Treatment of Opportunistic Infections in Adults and Adolescents with HIV." The National Institute of Health’s Office of AIDS Research. (Updated August 18, 2021. )
  5. "“Serologic Screening for Genital Herpes Infection: Clinical Summary of the USPSTF Recommendation.” " Am Fam Physician. (2023;107(5):online )