Cuidados de la paciente sana (ginecología): ciencias clínicas
Cuidados de la paciente sana (ginecología): ciencias clínicas
Promoción de la salud y atención preventiva
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Árbol de toma de decisiones
Transcripción
La atención ginecológica a una paciente sana se centra en el cribado y la prevención de enfermedades en personas por lo demás sanos. Todas las pacientes se benefician de la atención preventiva básica, que se centra en el asesoramiento sobre diversos temas, como el consumo de sustancias, la salud mental, la anticoncepción, la violencia interpersonal y doméstica, la obesidad, la incontinencia urinaria, las infecciones de transmisión sexual o ITS, y las vacunas y pruebas de detección del cáncer apropiadas para su edad. Las recomendaciones adicionales se basan en la edad y los riesgos para la salud de la paciente.
Cuando una paciente acuda a consulta, comience con una anamnesis y una exploración física completas, que incluyan sus antecedentes obstétricos, ginecológicos, menstruales y anticonceptivos, así como sus antecedentes familiares y sociales. Los factores clave que guiarán el cribado son la edad, la actividad sexual pasada y actual, el hábito de fumar y la revisión de afecciones médicas como la hipertensión, la dislipidemia, la diabetes mellitus y cánceres como el de cuello uterino, mama, colorrectal y piel. A continuación, realice un examen físico adecuado a su edad que incluya la talla, el peso y las constantes vitales.
Hablemos ahora del cribado y el asesoramiento recomendados que se aplican a todas las pacientes. La detección del abuso de alcohol, tabaco y otras sustancias puede realizarse mediante una conversación directa con la paciente o utilizando un cuestionario validado. En cuanto al consumo de alcohol, los límites recomendados son una bebida o menos al día o siete a la semana. El consumo adicional de alcohol es una causa frecuente de enfermedades prevenibles como las hepatopatías alcohólicas, lesiones por accidentes de tráfico y mortalidad prematura en general.
Asimismo, el consumo de tabaco y el abuso de sustancias son importantes causas evitables de enfermedad, discapacidad y muerte. En caso necesario, asesore a las pacientes y póngalas en contacto con recursos y derivaciones para una mayor intervención y apoyo.
A continuación, detecte la ansiedad y la depresión -ambas afecciones frecuentes- mediante un cuestionario validado. Un cribado positivo para cualquiera de las dos afecciones debe dar lugar a una evaluación adicional. Las intervenciones de asesoramiento, como la terapia cognitivo-conductual y la terapia interpersonal, pueden ser eficaces, así como el tratamiento médico.
Hable también de los métodos anticonceptivos para sus pacientes en edad reproductiva, que les permiten controlar su salud reproductiva y evitar embarazos no deseados. Proporcione educación y asesoramiento sobre las opciones anticonceptivas, incluidos los beneficios y riesgos de cada una. Asimismo, proporcione educación sobre la administración diaria de suplementos de ácido fólico antes y durante el embarazo para prevenir defectos del tubo neural como la espina bífida.
A continuación, detecte la violencia interpersonal y doméstica, que es frecuente pero a menudo pasa desapercibida. Esté alerta ante determinados factores de riesgo que pueden aumentar el riesgo de violencia, como las dificultades económicas, el aislamiento social y el abuso de sustancias. Proporcione el asesoramiento y las derivaciones, según sea necesario.
A continuación, realice pruebas de tensión arterial a todas las pacientes y evalúe los factores de riesgo de hipertensión, como el sobrepeso y los factores relacionados con el estilo de vida, como el tabaquismo, la falta de actividad física y una dieta rica en grasas y sodio. Proporcione asesoramiento para reducir la incidencia de enfermedades cardiovasculares y renales. Del mismo modo, detecte los lípidos elevados, calcule el riesgo de 10 años de que su paciente sufra un evento cardiovascular y prescriba una estatina para prevenir las enfermedades cardiovasculares, según sea necesario.
También hay que detectar la obesidad, que se define como un índice de masa corporal (IMC) igual o superior a 30. La obesidad aumenta el riesgo de enfermedades crónicas como las cardiovasculares, la diabetes de tipo 2, los cálculos biliares y ciertos tipos de cáncer, como el de endometrio. En caso necesario, proporcione asesoramiento individualizado sobre reducción de peso y alimentación sana.
A continuación, detecte la incontinencia urinaria, que a menudo no se notifica o se ignora, pero que afecta negativamente a la calidad de vida. Existen varios tipos de incontinencia urinaria, que se tratan de forma diferente, pero el primer paso es identificar el problema. A continuación, proporcione asesoramiento, así como derivaciones para una evaluación diagnóstica adicional, según sea necesario.
Por último, realice las pruebas de detección de ITS. La mayoría de las ITS, como la gonorrea, la clamidia, la hepatitis B, la hepatitis C, el VIH y la sífilis, pueden ser asintomáticas. El cribado es clave, ya que pueden causar problemas graves, como enfermedad inflamatoria pélvica, infertilidad y cáncer de cuello uterino. Aconseje sobre prácticas sexuales seguras para prevenir las ITS y prescribir tratamiento, según sea necesario.
Ahora revisemos temas adicionales a cubrir en pacientes de alto riesgo. Una paciente se considera de alto riesgo y necesita más pruebas y asesoramiento si presenta determinados factores de riesgo. El cribado de la diabetes está indicado cada 3 años a partir de los 35 años en pacientes con factores de riesgo como sobrepeso, obesidad o antecedentes de diabetes gestacional. Además, las pacientes que se beneficiarían del cribado de la tuberculosis son los que han inmigrado de países con una mayor prevalencia de tuberculosis y los que viven en entornos de alto riesgo, como refugios para personas sin hogar, centros penitenciarios o centros de cuidados de larga duración.
Otros factores de riesgo son estar en estrecho contacto con personas con tuberculosis activa o padecer una enfermedad que debilite el sistema inmunitario, como la diabetes o el VIH, así como enfermedades que requieran tratamiento con corticosteroides o quimioterapia. El cribado puede detectar un pequeño porcentaje de individuos con tuberculosis latente antes de que evolucione a enfermedad activa.
Fuentes
- "Recommendations for well-woman care – a well-woman chart" ACOG Foundation (2022)
- "Osteoporosis Prevention, Screening, and Diagnosis: ACOG Clinical Practice Guideline No. 1" Obstet Gynecol (2021)
- "Beckmann and Ling’s Obstetrics and Gynecology" Wolters Kluwer (2023)
- "Women's Preventive Services Initiative's Well-Woman Chart: A Summary of Preventive Health Recommendations for Women" Obstet Gynecol (2019)