Abordaje del dolor de la cadera: ciencias clínicas
Abordaje del dolor de la cadera: ciencias clínicas
Traumas y lesiones ortopédicas
Aproximación al paciente traumatizado
Traumatismo abdominal y pélvico cerrado y penetrante
Traumatismo torácico cerrado y penetrante
Traumatismo craneal, cervical y de columna vertebral
Traumatismos cutáneos y de las extremidades
Árbol de toma de decisiones
Transcripción
El dolor de cadera es una presentación frecuente en el ámbito de la atención primaria. Es importante identificar primero si el dolor de pies de su paciente se debe a un traumatismo o a una infección. Otros posibles tipos de dolor de cadera se evalúan en función de la localización anatómica e incluyen el dolor de cadera anterior, lateral o posterior.
Si su paciente presenta dolor de cadera, comience con una anamnesis y una exploración física específicas. Los pacientes refieren dolor en la cadera, mientras que la exploración puede revelar edema, eritema, calor, sensibilidad en la cadera, anomalías en la marcha y limitación de la amplitud de movimiento articular.
El siguiente paso es evaluar si hay un traumatismo. Esto incluye un mecanismo obvio de lesión, como una colisión automovilística o una lesión deportiva, o si hay una deformidad articular o laxitud ligamentosa.
Si hay traumatismo, piense en fractura, luxación o desgarro del rodete. Es probable que los pacientes con fracturas o luxaciones sean mayores y padezcan osteoporosis. El examen físico revela una incapacidad para caminar sobre la extremidad afectada y una pierna acortada en rotación externa en abducción. Con estos hallazgos, considere fractura o luxación y obtenga una radiografía de cadera. Si muestra una fractura o luxación, ese es su diagnóstico.
En la actualidad, los pacientes con desgarros del rodete suelen ser adultos jóvenes deportistas con un dolor de aparición brusca que puede deberse a una lesión deportiva o a movimientos repetitivos. También pueden referir un sonido de estallido, enganche o chasquido.
El examen suele revelar una prueba FADIR positiva, que es cuando se reproduce dolor en la ingle al realizar la flexión, aducción y rotación interna de la cadera. También pueden tener una prueba FABER positiva, que es cuando se obtiene dolor de cadera con flexión, abducción y rotación externa de la cadera. Con estos hallazgos, considere un desgarro del rodete y obtenga una resonancia magnética de la cadera. Si muestra un defecto del rodete, diagnostique un desgarro de este.
Por otro lado, si no hay traumatismo, evalúe si hay signos de infección como fiebre, escalofríos, mialgias y sensibilidad localizada. Si hay signos de infección, el paciente puede tener dificultades para mover la articulación de la cadera debido al dolor y la hinchazón. La exploración física revelará calor, eritema y sensibilidad a la palpación en la cadera, así como una amplitud de movimiento limitada y dolorosa.
Basándose en estos hallazgos, considere una artritis séptica y aspire líquido sinovial para analizar el recuento celular y diferencial, la tinción de Gram, el cultivo y la presencia de cristales. Si el líquido sinovial tiene un aspecto turbio o purulento, un recuento de leucocitos de 50.000 o más, la tinción de Gram y el cultivo son positivos para bacterias y la muestra es negativa para cristales, diagnostique artritis séptica.
Información clínica: La ecografía de cadera y la resonancia magnética no son necesarias para el diagnóstico, pero pueden ayudar en la evaluación y el tratamiento de la artritis séptica. La ecografía determina el tamaño y la localización del derrame articular y suele utilizarse para guiar la colocación óptima de la aguja para la aspiración articular, mientras que la RM ayuda a caracterizar el derrame e identificar la inflamación de las estructuras circundantes.
Si no hay signos de infección, evalúe la localización del dolor. Si el dolor es en la parte anterior de la cadera, evalúe la causa subyacente. Empecemos por la tendinitis del flexor de la cadera. La anamnesis suele revelar un uso excesivo de los flexores de la cadera, frecuente en deportes de alta intensidad que requieren movimientos repetitivos en la cadera, como correr o montar en bicicleta. En algunos casos, el paciente puede describir un chasquido o encaje en la cadera.
En la exploración, hay dolor con la flexión de la cadera, especialmente contra resistencia, y sensibilidad a la palpación sobre la espina ilíaca anterosuperior, o EIAS, la espina ilíaca anteroinferior, o EIAI, o la sínfisis púbica. Con estos hallazgos, diagnostique una tendinitis del flexor de la cadera.
El siguiente es el pinzamiento femoroacetabular. Estos pacientes refieren una aparición gradual de dolor exacerbado por la flexión y la rotación interna, mientras que el examen físico revela pruebas FADIR y FABER positivas. En este caso, considere la posibilidad de un pinzamiento femoroacetabular y obtenga radiografías de cadera y pelvis.
Las imágenes revelarán una deformidad en leva, que es una prominencia ósea anormal en la unión de la cabeza y el cuello femorales, y una deformidad en pinza, que implica un recubrimiento óseo excesivo del acetábulo sobre la cabeza femoral. Con estos hallazgos, diagnostique un pinzamiento femoroacetabular.
Información clínica: Los trastornos pediátricos de la cadera, como el deslizamiento de la epífisis femoral, la displasia del desarrollo y la enfermedad de Legg-Calvé-Perthes, pueden provocar cambios óseos en el fémur y el acetábulo que contribuyen al desarrollo del pinzamiento femoroacetabular.
Pasemos a la artrosis. Su paciente suele ser mayor y refiere una aparición gradual del dolor al soportar peso de forma prolongada. La exploración revela una marcha antálgica, dolor con la flexión y la rotación, y una amplitud de movimiento limitada. Con estos hallazgos, considere la artrosis y obtenga radiografías de cadera y pelvis. Si las imágenes muestran estrechamiento del espacio articular, formación de osteofitos y esclerosis subcondral, eso es artrosis.
Retrocedamos un paso. Si el dolor de cadera de su paciente está localizado en la parte lateral de la cadera, evalúe la causa subyacente. En primer lugar está la meralgia parestésica, que se produce cuando el nervio cutáneo femoral lateral se pinza en o cerca de su punto de paso a través del ligamento inguinal.
La anamnesis puede revelar ardor o entumecimiento en la parte lateral superior del muslo que empeora con la extensión prolongada de la cadera, incluso al caminar y estar de pie. Los pacientes también pueden referir el uso de ropa ajustada en la cintura, traumatismos recientes en la región de la cadera, aumento de peso o embarazo.
Fuentes
- "Hip Pain and Movement Dysfunction Associated With Nonarthritic Hip Joint Pain: A Revision" JOSPT (2023)
- "Hip Pain in Adults: Evaluation and Differential Diagnosis" American Family Physician (2021)
- "Evaluation of the Patient with Hip Pain" American Family Physician (2014)
- "Evaluation of the hip: history and physical examination" N Am J Sports Phys Ther (2007)
- "Clinical examination and physical assessment of hip joint-related pain in athletes" International journal of sports physical therapy (2014)
- "Physical Examination of the Hip: Assessment of Femoroacetabular Impingement, Labral Pathology, and Microinstability" Current Reviews in Musculoskeletal Medicine (2022)
- "Posterior Hip Pain in an Athletic Population: Differential Diagnosis and Treatment Options" Sports Health: A Multidisciplinary Approach (2010)
- "Lateral Hip Pain: Relation to Greater Trochanteric Pain Syndrome" The Permanente Journal (2022)
- "Evaluation of additional causes of hip pain in patients with femoroacetabular impingement syndrome" Frontiers in Surgery (2022)
- "Evaluation of the Painful Athletic Hip: Imaging Options and Imaging-Guided Injections" AJR (2012)
- "Chronic hip pain in adults: Current knowledge and future prospective" J Anaesthesiol Clin Pharmacol (2020)