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Introduction0:00–0:51

Hay dos tipos principales de accidente cerebrovascular: el hemorrágico, que se produce cuando una arteria se rompe y sangra dentro del cerebro, y el isquémico, que se produce cuando una arteria se bloquea.
Los accidentes cerebrovasculares hemorrágicos pueden dividirse a su vez en dos tipos: hemorragia intracerebral, que es cuando el sangrado se produce dentro del cerebro, y hemorragia subaracnoidea, que es cuando el sangrado se produce entre la piamadre y la aracnoides, las capas interna y media que envuelven el cerebro.
Vamos a hablar de las hemorragias intracerebrales, que son más frecuentes. La hemorragia intracerebral que afecta solo al tejido cerebral se denomina hemorragia intraparenquimatosa, mientras que si la sangre se extiende a los ventrículos cerebrales que almacenan líquido cefalorraquídeo, se llama hemorragia intraventricular.

Anatomy0:51–3:26

El encéfalo tiene varias regiones: la más evidente es el cerebro, que se divide en dos hemisferios cerebrales, cada uno de los cuales tiene una corteza (una región externa) dividida en cuatro lóbulos que son el frontal, el parietal, el temporal y el occipital.
También hay otras estructuras, como el cerebelo, que está debajo, y el tronco del encéfalo, que se une con la médula espinal.
El cerebro derecho controla los músculos del lado izquierdo del cuerpo y viceversa. El lóbulo frontal controla el movimiento y la función ejecutiva, que es la capacidad para tomar decisiones.
El lóbulo parietal procesa la información sensitiva, que permite localizar con exactitud dónde estamos físicamente y guía los movimientos en un espacio tridimensional.
El lóbulo temporal interviene en la audición, el olfato y la memoria, así como en el reconocimiento visual de caras y en el lenguaje Por último, el lóbulo occipital es el principal responsable de la visión.
El cerebelo también ayuda a la coordinación muscular y al equilibrio. Por último, el tronco del encéfalo desempeña una función vital en actividades como la frecuencia cardíaca, la presión arterial, la respiración, la motilidad intestinal y la conciencia.
El cerebro recibe sangre de las arterias carótidas internas izquierda y derecha, así como de las arterias vertebrales izquierda y derecha, que se unen para formar la arteria basilar.
Las arterias carótidas internas desembocan en las arterias cerebrales medias izquierda y derecha que irrigan las porciones laterales de los lóbulos frontal, parietal y temporal del cerebro.
Cada arteria carótida interna emite también ramas denominadas arterias cerebrales anteriores que irrigan la porción medial de los lóbulos frontal y parietal y se conectan entre sí con un vaso sanguíneo pequeño y corto de conexión denominado arteria comunicante anterior.
Por su parte, las arterias vertebrales y la arteria basilar se ramifican para irrigar el cerebelo y el tronco del encéfalo.
Además, la arteria basilar se divide para convertirse en las arterias cerebrales posteriores derecha e izquierda, que irrigan principalmente el lóbulo occipital, parte del lóbulo temporal y el tálamo.
Por último, cada una de las arterias carótidas internas emite una rama llamada arteria comunicante posterior que se une a las arterias posteriores de cada lado.
Juntas, las arterias principales y las arterias comunicantes forman el llamado polígono de Willis, un anillo por el que la sangre puede circular de un lado a otro en caso de obstrucción.

Pathology3:26–5:50

Una hemorragia intracerebral puede producirse de varias formas. Lo más frecuente es que se produzca debido a la hipertensión, o presión arterial alta.
La hipertensión puede provocar diversas anomalías en la pared de los vasos. Puede causar arterioloesclerosis hialina, que es el resultado de la presión hidrostática que empuja las proteínas fuera del lumen de los vasos sanguíneos y hacia el espacio intersticial dentro de las paredes de los vasos sanguíneos.
Con el tiempo, a medida que se depositan más proteínas en las paredes, los vasos sanguíneos se vuelven más rígidos y frágiles y, por lo tanto, más vulnerables a la rotura.
La hipertensión también puede causar pequeñas protuberancias en la pared de las arterias pequeñas, llamadas microaneurismas.
Estos microaneurismas se denominan aneurismas de Charcot-Bouchard y es más probable que se encuentren en las arterias pequeñas, como los vasos lenticuloestriados que se originan en la parte anterior del polígono de Willis e irrigan los ganglios basales.
Las hemorragias intracerebrales se asocian a veces con malformaciones arteriovenosas, que son una maraña de vasos sanguíneos que conectan directamente una arteria con una vena, como un lecho capilar pero con vasos sanguíneos mucho más grandes.
Con el tiempo, estos vasos anómalos pueden romperse y provocar un accidente cerebrovascular hemorrágico. Las hemorragias intracerebrales también se asocian a trastornos que dañan las arterias del cerebro, como la vasculitis, una inflamación de las paredes de los vasos sanguíneos; los tumores vasculares, como el hemangioma, que es un tumor vascular benigno de las células endoteliales de los vasos sanguíneos; y la angiopatía amiloide cerebral, que es una enfermedad degenerativa en la que se depositan proteínas anómalas en las paredes de las arteriolas que disminuyen su distensibilidad.
La hemorragia intracerebral también puede ser secundaria y producirse después de un accidente cerebrovascular isquémico.
Los accidentes cerebrovasculares isquémicos están causados por una obstrucción del flujo sanguíneo de una parte del encéfalo, y en pocas horas suelen provocar la muerte del tejido encefálico.
Las arterias del tejido isquémico están formadas por células endoteliales que mueren, lo que significa que si se produce una reperfusión o un retorno del flujo sanguíneo, aumentan las posibilidades de que el vaso sanguíneo dañado se rompa y provoque una hemorragia.
Si esto ocurre, hay una hemorragia en el tejido muerto, y se llama conversión hemorrágica. Independientemente de la causa, una vez que se produce una hemorragia intracerebral, la sangre comienza a salir de un vaso sanguíneo dañado y se acumula, lo que aumenta la presión en el cráneo y ejerce una presión directa sobre las células de los tejidos y los vasos sanguíneos cercanos.

Symptoms5:50–7:34

También fluye menos sangre en sentido descendente hacia las células que la necesitan, lo que priva de sangre rica en oxígeno a este tejido El tejido sano puede morir en pocas horas tanto por la presión directa como por la falta de oxígeno.
El aumento de la presión dentro del cráneo puede provocar una hernia encefálica, que es cuando el encéfalo se desplaza a través de las estructuras del cráneo Estas estructuras comprenden la hoz del cerebro, que divide el encéfalo en dos mitades; la tienda del cerebelo, que divide los lóbulos occipitales del cerebelo; y el agujero magno, que es el orificio de la base del cráneo donde la médula espinal se conecta con el encéfalo.
Los síntomas del accidente cerebrovascular dependen de la parte exacta afectada del encéfalo. Por ejemplo, un accidente cerebrovascular de la arteria cerebral anterior o media puede provocar entumecimiento y debilidad muscular repentina.
Si un accidente cerebrovascular afecta al área de Broca, que suele estar en el lóbulo frontal izquierdo, o al área de Wernicke, que suele estar en el lóbulo temporal izquierdo, puede provocar dificultad para hablar o para comprender el habla, respectivamente.
Si hay un accidente cerebrovascular de la arteria cerebral posterior, puede afectar a la visión. Un acrónimo en inglés para recordar algunos de los síntomas comunes de un accidente cerebrovascular es FAST: Parálisis Facial (Facial drooping), Debilidad del brazo (Arm weakness), Dificultades del habla (Speech difficulties) y Tiempo (Tim Obviamente, el tiempo no es un síntoma, sino solo un recordatorio de que hay que buscar ayuda lo antes posible para minimizar las lesiones celulares y maximizar las posibilidades de una recuperación completa.

Diagnosis7:34–7:55

Para diagnosticar y confirmar la localización y el tamaño de un accidente cerebrovascular hemorrágico, se pueden utilizar técnicas de imagen como la TC o la RM.
Además, la angiografía, en la que se utiliza un medio de contraste inyectado en la sangre, puede ayudar a visualizar el lugar exacto donde se acumula la sangre en el tejido encefálico.

Treatment7:55–8:37

El tratamiento médico de una hemorragia intracerebral incluye el uso de fármacos para controlar la hipertensión y aliviar la presión intracraneal.
En cuanto a la cirugía, una craneotomía suele ser útil para aliviar la presión intracraneal cuando hay una hemorragia cerca de la superficie del cráneo.
En una craneotomía, se extrae parte del hueso del cráneo para drenar la sangre acumulada y aliviar la presió Como alternativa, si hay una hemorragia que se encuentra en la profundidad del tejido encefálico, se puede hacer una aspiración estereotáctica para aspirar la sangre y aliviar la presión intracraneal.
Para hacer la aspiración estereotáctica se utiliza la TC para guiar una aguja hasta el punto exacto en el que hay que drenar la sangre.
##Resumen Como breve resumen... Una hemorragia intracerebral es un tipo de accidente cerebrovascular hemorrágico en el que una arteria se rompe dentro del cerebr El resultado es que se forma una acumulación de sangre que aumenta la presión intracraneal, y el tejido en sentido descendente se ve privado de sangre rica en oxígen Las hemorragias intracerebrales pueden tratarse con fármacos para controlar la presión intracraneal elevada, así como con intervenciones quirúrgicas como la craneotomía y la aspiración estereotáctica, que pueden ayudar a eliminar la sangre acumulada.

Recap8:37–9:20

El objetivo es identificar los síntomas y restablecer el flujo sanguíneo para evitar daños a largo plazo. Para ayudar a recordar esto, un acrónimo común es FAST: caída facial, debilidad en los brazos, dificultades en el habla y tiempo.