Definitions & Key takeaways

A subdural hematoma is a type of hematoma where the blood gathers between the dura mater and the brain. It comes from the rupture of the bridging veins found within the subdural space, often due to head trauma, especially in the elderly, babies, and individuals that abuse alcohol.

Diagnosis requires brain imaging like a CT scan, which shows an acute subdural hemorrhage as a hyperdense blood collection, whereas a chronic subdural hemorrhage appears as a hypodense blood collection. It's also important to note that subdural hematomas cross suture lines and follow the contour of the brain forming a crescent shape, unlike epidural hematomas which don't cross suture lines. Treatment for a subdural hematoma includes surgery to remove the blood clot, medications to reduce swelling and pressure on the brain or observation.

Chapters:

Introduction0:00–0:20

Hemorragia subdural puede descomp nerse. capa protectora más externa del cerebro, que se llama duramadre, y "hemorragia" se refiere al sangrado Así, una hemorragia subdural es cuando hay una hemorragia por debajo de la duramadre.

Anatomy0:20–2:32

Vamos a revisar la anatomía básica del encéfalo. El encéfalo está protegido por 3 finas capas de tejido llamadas meninges que cubren el encéfalo y la médula espinal.
La capa interna de las meninges es la piamadre, la capa media es la aracnoides y la capa externa es la duramadre. La piamadre y la aracnoides también se llaman l ptomeninges.
Entre las leptomeninges, está el espacio subaracnoideo, que alberga el líquido cefalorraquídeo o LCR. El LCR es un líquido claro y acuoso que se bombea alrededor de la médula espinal y el encéfalo, y los baña en nutrientes y amortigua los impactos.
La membrana externa, la duramadre, consta de dos capas. La capa interna de la duramadre se encuentra por encima de la aracnoides, y ambas están separadas por el espacio subdural.
La capa externa de la duramadre se adhiere a la superficie interna del cráneo. Estas dos capas de la duramadre se mantienen juntas, pero la capa interna de la duramadre se separa de la externa en ciertos puntos para formar los pliegues meníngeos.

Pathology2:32–3:57

Los pliegues meníngeos ayudan a dividir las secciones del encéfalo, como la hoz del cerebro, que separa los dos hemisferios del cerebro, y el tentorio, que cubre el cerebelo y lo separa del cerebro.
El espacio subdural desempeña una función importante en el drenaje sanguíneo venoso del cerebro. La superficie del cerebro está irrigada por numerosas arterias en el espacio subaracnoideo que proporcionan sangre rica en oxígeno al cerebro.
Una vez que el tejido cerebral ha absorbido el oxígeno y los nutrientes, la sangre drena hacia las venas cerebrales superficiales, o venas emisarias, que también se encuentran en el espacio subaracnoideo Estas venas se desplazan a través de la aracnoides, atraviesan el espacio subdural y penetran en la capa interna de la duramadre para drenar en los senos venosos durales situados entre las dos capas de la duramadre.
Finalmente, la sangre de los senos venosos drena en la vena yugular interna y vuelve al corazón. La causa principal de una hemorragia subdural es la rotura de las venas emisarias situadas en el espacio ubdural.
Cuando se daña un vaso sanguíneo y hay un sangrado activo, se denomina hemorragia, y la acumulación de sangre resultante se llama hematoma.

Symptoms3:57–5:46

Algunas personas, como las de edad avanzada, suelen tener atrofia cerebral, en la que el tamaño del cerebro disminuye, lo que significa que las venas emisarias se extienden por un espacio más amplio en el que carecen en gran medida de apoyo, como un puente largo y desvencijado que cruza un puerto de montaña.
En los lactantes y en las personas que abusan del alcohol, las venas tienen paredes finas, por lo que son más propensas a romperse.
Los hematomas subdurales son frecuentes en los traumatismos craneoencefálicos, como cuando alguien se golpea en la cabeza al caerse, o en el síndrome del bebé zarandeado, en el que se zarandea violentamente a un bebé, haciendo que su cabeza se mueva de un lado a otro y se dañen las venas amisarias.
Los hematomas subdurales también pueden producirse después de una lesión por aceleración-deceleración, como por ejemplo, si se circula a gran velocidad por la carretera y se frena bruscamente.
Cuando eso ocurre, el cinturón de seguridad impedirá que el cuerpo y la cabeza se muevan hacia delante, pero el impulso llevará el cerebro hacia delante, donde impactará con la parte delantera del cráneo.
Justo después, la cabeza se desplaza hacia atrás y golpea el reposacabezas haciendo que el cerebro impacte contra la parte posterior del cráneo.
Ese rápido movimiento de ida y vuelta provoca daños en las venas emisarias. Independientemente del mecanismo, una vez que se desgarra una vena emisaria, la sangre se acumula en el espacio subdural creando un hematoma.
Como las venas dañadas están sometidas a baja presión, la hemorragia puede ser lenta, lo que provoca un retraso en la aparición de los síntomas, que pueden desarrollarse en el transcurso de días o semanas a medida que el hematoma se expande gradualmente.
Así, un hematoma subdural agudo provoca síntomas en un plazo de 2 días, un hematoma subdural subagudo provoca síntomas entre 3 y 14 días, y un hematoma subdural crónico provoca síntomas después de 15 días.
El hematoma puede comprimir el cerebro y provocar un aumento de la presión intracraneal. Un gran hematoma subdural en un lado del cráneo puede provocar un desplazamiento de la línea media, es decir, un desplazamiento de todo el encéfalo hacia el lado opuesto del cráneo.
El aumento de la presión intracraneal también puede provocar una hernia cerebral. Puede haber una hernia supratentorial en la que el cerebro es empujado contra el cráneo o la tienda, y una hernia infratentorial en la que el cerebelo es empujado contra el tronco del encéfalo.
Ambas pueden ser mortales. Las hernias supratentoriales pueden comprimir las arterias que nutren el encéfalo y provocar un accidente cerebrovascular isquémico, y las hernias infratentoriales pueden comprimir la zona vital del tronco del encéfalo que controla la conciencia, la respiración y la frecuencia cardíaca.
Los síntomas más frecuentes de una hemorragia subdural son la pérdida de conciencia justo después de la lesión o en los días o semanas siguientes, a medida que el hematoma aumenta de tamaño.
Otros síntomas son la cefalea y los vómitos.

Diagnosis5:46–6:52

Treatment6:52–7:10

Recap7:10–4:55