Meningitis
Introduction0:00–0:23
En el caso de la meningitis, mening- se refiere a las meninges, que son tres membranas protectoras que cubren el encéfalo y la médula espinal, e -itis se refiere a la inflamación; por lo tanto, la meningitis es una inflamación de las meninges.
Más concretamente, se refiere a la inflamación de las dos capas internas que se denominan leptomeninge La capa externa de las meninges es la duramadre, la capa media es la aracnoides y la capa interna es la piamadr Estas dos últimas, la aracnoides y la piamadre, son las leptomeninges.
Physiology0:23–2:32
Entre las leptomeninges está el espacio subaracnoideo, que contiene el líquido cefalorraquídeo, o LCR. El LCR es un líquido claro y acuoso que se bombea alrededor de la médula espinal y el encéfalo, y los baña en nutrientes y amortigua los impacto En un microlitro o milímetro cúbico, normalmente hay unos pocos leucocitos, hasta 5.
Si miramos una muestra más grande, como por ejemplo un decilitro, entonces alrededor del 70% de ellos serán linfocitos, el 30% monocitos, y sólo unas pocas células polimorfonucleares (PMN) como los neutrófilos Ese mismo volumen contiene también algunas proteínas, unos 15-50 mg, así como algo de glucosa, unos 45-100 mg, lo que supone cerca de dos tercios de la glucosa que encontraríamos en el mismo volumen de sangre.
El LCR se mantiene bajo un poco de presión, por debajo de los 200 mm de H2O, lo que supone algo menos de 15 mmHg, que es menos de una quinta parte de la presión arterial media.
Hay unos 150 ml de LCR en el organismo. Este se repone constantemente, cada día se producen unos 500 ml de LCR nuevo, y el exceso, es decir, 500 menos 150 ml o 350 ml, se absorbe en la sangre.
Pero para que los nutrientes entren y salgan del LCR, y del propio encéfalo, tienen que atravesar la barrera hematoencefálica, que está estrechamente regulada.
La barrera hematoencefálica es el nombre especial que reciben los vasos sanguíneos del encéfalo. Esto se debe a que las células endoteliales de los vasos sanguíneos están tan unidas entre sí que impiden las fugas y solo permiten que ciertas moléculas pasen a través de ellas.
Pathology2:32–5:51
La meningitis es la inflamación de las leptomeninges, que son las dos membranas interiores que rodean el encéfalo y la médula espinal.
No es la inflamación del encéfalo propiamente dicha, eso es la encefalitis; pero a veces pueden darse juntas y cuando eso ocurre se llama meningoencefalitis.
Así que la meningitis necesita algún tipo de desencadenante para que se produzca la inflamación, y podría ser una enfermedad autoinmune, en la que el cuerpo se ataca a sí mismo, como el lupus, o que el cuerpo tenga una reacción adversa a algún fármaco, lo que puede ocurrir con la terapia intratecal, cuando la medicación se inyecta directamente en el LCR.
Pero, con diferencia, la infección es el desencadenante más frecuente de la meningitis en todos los grupos de edad, como con la bacteria Neisseria meningitidis o el virus del herpes simple, por ejemplo.
Hay dos rutas que puede seguir una infección para llegar al LCR y a las leptomeninges. La primera forma es la propagación directa, que es cuando un patógeno entra en el cráneo o la columna vertebral, y luego penetra en las meninges, terminando finalmente en el LCR.
A veces, el patógeno llega a través de la piel suprayacente o por la nariz, pero es más probable que haya un defecto anatómico.
Por ejemplo, puede tratarse de una anomalía congénita, como la espina bífida, o adquirida, como una fractura de cráneo, en la que puede haber una fuga de LCR a través de los senos La segunda vía es la propagación hematógena, que se produce cuando un patógeno entra en el torrente sanguíneo y se desplaza a través de las células endoteliales de los vasos sanguíneos que constituyen la barrera hematoencefálica y llega al LCR.
Para ello, los patógenos suelen tener que unirse a los receptores de superficie de las células endoteliales para poder atravesarlas.
De lo contrario, tienen que encontrar zonas dañadas o puntos más vulnerables como el plexo coroide Una vez que el patógeno encuentra un camino hacia el LCR, puede empezar a multiplicarse.
Muy pronto, los leucocitos que vigila el LCR identifican el patógeno y liberan citocinas para reclutar más células inmunitarias.
Con el tiempo, un microlitro de LCR puede llegar a contener hasta miles de leucocitos, pero cualquier cantidad superior a cinco suele definir una meningitis.
En la mayoría de los casos bacterianos, hay más de 100 leucocitos por microlitro, y más del 90% son PMN. En la mayoría de los casos víricos, habrá entre 10 y 1.000 leucocitos, con más del 50% de linfocitos y menos del 20% de PMN.
En la mayoría de los casos de hongos, habrá entre 10 y 500 leucocitos, con más del 50% de linfocitos. En la mayoría de los casos de meningitis tuberculosa habrá entre 50 y 500 leucocitos, con más del 80% de linfocitos.
Las células inmunitarias adicionales atraen más líquido a la zona y empiezan a causar destrucción local al intentar controlar la infección.
Como resultado, la presión del LCR suele aumentar por encima de los 200 mm de H2O. La reacción inmunitaria también hace que la concentración de glucosa en el LCR descienda, por debajo de los dos tercios de la concentración en la sangre, y hace que las concentraciones de proteínas aumenten a más de 50 mg/dl.
Causes5:51–7:20
En cuanto a las causas de la meningitis, los virus y las bacterias suelen causar meningitis aguda, mientras que los hongos suelen causar meningitis crónica.
En cuanto a las bacterias, hay muchas posibilidades. En los recién nacidos, las causas más frecuentes son los estreptococos del grupo B, E.
coli y Listeria monocytogenes. En los niños y los adolescentes, las causas más frecuentes son Neisseria meningitidis y Streptococcus pneumoniae.
En los adultos y las personas de edad avanzada, las causas más frecuentes son Streptococcus pneumoniae y Listeria monocytogenes.
También hay causas de meningitis transmitidas por garrapatas, como la bacteria Borrelia burgdorferi, que es la causante de la enfermedad de Lyme.
En cuanto a los virus, los principales responsables son los enterovirus, especialmente el virus Coxsackie, y el virus del herpes simple.
El VIH suele contraerse a través de los líquidos corporales y también puede causar una meningitis vírica. Otras causas menos frecuentes son el virus de las paperas, el virus de la varicela zóster y el virus de la coriomeningitis linfocítica.
También están los hongos, como los del género Cryptococcus y Coccidioides, que afectan principalmente a las personas inmunodeprimidas.
Y luego, por supuesto, está la meningitis tuberculosa, causada por la bacteria Mycobacterium tuberculosis, y las causas parasitarias de la meningitis, como el P.
falciparum, que es la principal causa del paludismo. La tríada clásica de síntomas de la meningitis son la cefalea, la fiebre y la rigidez de nuca, o rigidez de cuell También puede causar fotofobia, que es la incomodidad con las luces brillantes, o fonofobia, que es la incomodidad con los ruidos fuerte La meningoencefalitis puede provocar alteración del estado mental o crisis convulsiva.
Symptoms7:20–7:41
Diagnosis7:41–9:04
El diagnóstico de la meningitis comienza con la exploración física. Una de las maniobras consiste en tumbar a una persona de espaldas mirando hacia arriba y levantarle una pierna con la rodilla flexionada en un ángulo de 90 grados.
A continuación, se apoya la pierna y se endereza lentamente por la rodilla. Si esto causa dolor de espalda, se llama signo de Kernig.
Otra maniobra, es cuando una persona se acuesta de espaldas mirando hacia arriba y tiene el cuello apoyado y flexionad Si esto hace que flexione automáticamente las rodillas o las caderas, se llama signo de Brudzinski.
Si se sospecha de meningitis, se puede hacer una punción lumbar. Consiste en introducir una aguja en los niveles vertebrales lumbares inferiores de la médula espinal, entre L3 y L4, por ejemplo.
La aguja penetra en el espacio subaracnoideo y se toman algunos mililitros de LCR. Se puede medir la presión de apertura y analizar el LCR en busca de leucocitos, proteínas y glucosa.
La reacción en cadena de la polimerasa, o PCR, puede utilizarse para encontrar causas específicas, como el VIH, el enterovirus, el VHS o la tuberculosis.
Si parece que una infección en particular tiene una causa obvia, se puede utilizar una prueba para ella, como el análisis por transferencia de Western para la bacteria Borrelia burgdorferi, o un frotis de sangre fino para el paludismo.
Treatment9:04–9:52
El tratamiento de la meningitis depende de la causa subyacente. En el caso de la meningitis bacteriana, lo habitual es administrar esteroides y luego antibióticos, para evitar una lesión masiva de las leptomeninges por la inflamación que se produce cuando los antibióticos destruyen las bacterias En general, el tratamiento con fármacos antivíricos, antibacterianos, antifúngicos o antiparasitarios se dirige a la causa específica de la meningitis La prevención con una vacuna es apropiada para algunas causas, como la Neisseria meningitidis, pero también para las paperas y para la tuberculosis diseminada.
También se pueden administrar antibióticos profilácticos para evitar brotes de meningitis bacteriana, como en los hogares donde las personas no han sido vacunadas contra Neisseria meningitidis.
##Resumen Como breve resumen... La meningitis es una inflamación de las leptomeninges, las dos membranas internas que rodean y protegen el encéfalo y la médula espinal.
Recap9:52–11:15
Normalmente se inicia cuando una sustancia extraña, a menudo una bacteria, se abre paso en las leptomeninges, ya sea por contacto directo o por propagación hematógena a través de la barrera hematoencefálica.
El sistema inmunitario responde al antígeno inundando el espacio subaracnoideo con leucocitos, que liberan quimiocinas y crean una inflamación que da lugar a la clásica tríada de síntomas: cefalea, fiebre y rigidez de nuca.
- "Robbins Basic Pathology" Elsevier (2017)
- "Harrison's Principles of Internal Medicine, Twentieth Edition (Vol.1 & Vol.2)" McGraw-Hill Education / Medical (2018)
- "Pathophysiology of Disease: An Introduction to Clinical Medicine 8E" McGraw-Hill Education / Medical (2018)
- "CURRENT Medical Diagnosis and Treatment 2020" McGraw-Hill Education / Medical (2019)
- "Bacterial meningitis in children" The Lancet (2003)
- "Practice Guidelines for the Management of Bacterial Meningitis" Clinical Infectious Diseases (2004)
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