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Introduction 0:00–0:28

Los trastornos de la alimentación son trastornos en los que los hábitos alimentarios anormales contribuyen a un consumo o absorción deficiente de los alimentos, hasta tal punto que se deteriora la salud física o mental.
Los trastornos de la alimentación incluyen afecciones como la pica y el trastorno restrictivo evitativo de la ingesta de alimentos, mientras que los trastornos de la alimentación incluyen el trastorno por atracón, la bulimia nerviosa y la anorexia nerviosa.

Unstable Patient 0:28–3:26

Cuando un paciente se presenta con una preocupación principal que sugiere un trastorno alimentario, en primer lugar, realice una evaluación ABCDE para determinar si está estable o inestable.
Si está inestable, inicie el tratamiento agudo estabilizando las vías respiratorias, la respiración y la circulación. Además, administre oxígeno suplementario si es necesario, obtenga acceso intravenoso y considere la posibilidad de empezar a administrar líquidos intravenosos.
A continuación, controle continuamente las constantes vitales, incluida la frecuencia respiratoria, la pulsioximetría y la telemetría cardíaca.
El siguiente paso consiste en obtener una historia clínica y una exploración física específicas y solicitar pruebas de laboratorio, como hemograma, PMC, magnesio sérico, fosfato y análisis de orina, así como un ECG de 12 derivaciones.
La anamnesis puede revelar una pérdida de peso superior al 10% en los últimos 6 meses, mientras que la exploración puede mostrar bradicardia, hipotensión o incluso hipotermia.
Además, el índice de masa corporal, o IMC, puede ser inferior a 15. En los análisis, la analítica podría revelar una hemoglobina baja, lo que sugiere anemia.
También puede encontrar hipoglucemia, o desequilibrios electrolíticos como hiponatremia, hipomagnesemia, hipofosfatemia.
En algunos casos puede haber un trastorno ácido-base. Por ejemplo, los vómitos excesivos pueden provocar alcalosis metabólica, mientras que el abuso de laxantes que causa diarrea excesiva puede provocar acidosis metabólica.
Además, el análisis de orina puede revelar la presencia de cetonas. Por último, los hallazgos en el ECG pueden incluir prolongación del QTc, arritmias y otros cambios relacionados con alteraciones electrolíticas.
Estos hallazgos deben hacer pensar en una malnutrición grave derivada de un trastorno alimentario o de la alimentación, más comúnmente la anorexia nerviosa o la bulimia nerviosa.
En cuanto al tratamiento, los pacientes con malnutrición grave requieren hospitalización. Reanude y aumente su ingesta oral.
Asegúrese de vigilar el síndrome de realimentación, que se refiere a anomalías en el equilibrio de electrolitos y líquidos cuando un paciente desnutrido aumenta el consumo de alimentos.
La hipofosfatemia es la característica distintiva del síndrome de realimentación, ya que el aumento de la producción de ATP a partir de los alimentos consumidos agota las reservas de fosfato del organismo.
Otras complicaciones son las arritmias, la insuficiencia cardiaca congestiva, la insuficiencia renal y la rabdomiólisis.La mejor manera de evitarlo es una realimentación lenta.
Además, controle y reponga electrolitos como el potasio, el calcio, el magnesio y el fosfato. Debe registrarse la ingesta y la eliminación diarias de líquidos para garantizar una rehidratación adecuada.
A continuación, incluya un examen diario para detectar la aparición de edema periférico, que puede producirse por la combinación de hipoproteinemia, desequilibrio electrolítico e irregularidades hormonales.

Stable Patient 3:26–4:37

Es necesario un enfoque de equipo multidisciplinar, que incluya profesionales psiquiátricos, médicos y nutricionistas, para la atención integral del paciente.
Bien, ahora que ya nos hemos ocupado de los pacientes inestables, hablemos de los estables. Su primer paso aquí es obtener una historia clínica y un examen físico dirigidos y calcular el IMC del paciente.
El historial suele revelar una ingesta diaria de alimentos baja o alta, una pérdida o ganancia de peso reciente o comportamientos anormales en torno a la ingesta de alimentos.
También pueden manifestar una preocupación excesiva por la alimentación, el peso o la forma del cuerpo. En el examen, el IMC puede ser alto, normal o bajo para su grupo de edad.
Con estos hallazgos, debería considerar los trastornos alimentarios. Información clínica: Cuando se evalúa la sospecha de un trastorno alimentario, es importante evaluar la presencia de episodios de atracones y conductas compensatorias.

Binge-eating Disorder 4:37–5:53

Los episodios de atracón se producen cuando una persona ingiere una cantidad objetivamente grande de alimentos en un período de tiempo discreto, mientras siente una falta de control sobre su alimentación.
Los comportamientos compensatorios, si los hay, suelen producirse después de un episodio de atracón. Estos comportamientos tienen como objetivo evitar la absorción de alimentos y pueden incluir el vómito autoinducido, el uso excesivo de laxantes o diuréticos, o la práctica de ejercicio exhaustivo.
Hablemos primero del trastorno por atracón. Los pacientes suelen tener antecedentes de episodios de atracones pero no presentan conductas compensatorias.
La exploración física puede mostrar un IMC superior a 30. Estos hallazgos deberían llevarle a considerar el trastorno por atracón.
Para confirmarlo, evalúe los criterios diagnósticos del DSM-V. Estos incluyen 3 o más de los siguientes síntomas presentes al menos una vez a la semana durante 3 meses o más: comer rápidamente, comer hasta el punto de sentirse incómodo, comer cuando no se tiene hambre, comer solo debido a la vergüenza, o sentirse deprimido, culpable o avergonzado después de los episodios de atracones.

Bulimia Nervosa 5:53–7:27

Si se cumplen los criterios, diagnostique el trastorno por atracón. Información clínica: Los pacientes con trastorno por atracón tienen un mayor riesgo de padecer obesidad y afecciones relacionadas, como diabetes de tipo 2 y síndrome metabólico.
Sin embargo, sólo la mitad de estos pacientes tienen un IMC superior a 30, por lo que un IMC normal no descarta esta enfermedad.
El tratamiento del trastorno por atracón suele consistir en una combinación de psicoterapia, generalmente cognitivo-conductual, y medicación como la lisdexanfetamina.
Bien, pasemos a la bulimia nerviosa. La historia suele revelar tanto episodios de atracones como conductas compensatorias inapropiadas, principalmente vómitos autoinducidos.
El examen físico suele revelar evidencias de comportamientos compensatorios, como callosidades en los nudillos, conocidas como signo de Russell, rasguños palatinos, erosión dental o agrandamiento de la glándula parótida.
A veces, el examen físico no presenta observaciones, especialmente en ausencia de vómitos autoinducidos, o si los comportamientos compensatorios son el abuso de laxantes o el exceso de ejercicio.
Ten en cuenta que el IMC es muy variable en pacientes con bulimia nerviosa, por lo que no es fiable. Sin embargo, con estos hallazgos clínicos, considere la bulimia nerviosa.
A continuación, evalúe los criterios del DSM-V. Estos criterios incluyen los siguientes síntomas presentes durante 3 meses o más: ciclos de atracones y purgas que se producen al menos una vez a la semana, y la autoestima declarada por el paciente muy relacionada con su imagen corporal.

Anorexia Nervosa 7:27–10:53

Si se dan ambos criterios, diagnostique bulimia nerviosa. En cuanto al tratamiento, la psicoterapia preferida es la cognitivo-conductual.
A veces, también se utilizan antidepresivos, concretamente inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina, como la fluoxetina.
Dato de alto rendimiento: El antidepresivo bupropión debe evitarse siempre en pacientes con bulimia nerviosa, ya que tanto la bulimia como el bupropión pueden aumentar el riesgo de convulsiones.
Es hora de pasar a la anorexia nerviosa. El paciente puede referir una ingesta restringida de alimentos que le provoque un peso significativamente bajo y miedo a engordar.
En la exploración, puede encontrar signos de desnutrición, como un IMC de 18,5 o menos, emaciación temporal y lanugo, que es la presencia de pelo suave y velloso en el tronco y los antebrazos.
El lanugo se desarrolla como una respuesta adaptativa a la grasa corporal baja como forma de regular la temperatura corporal.
En este caso, considere la anorexia nerviosa. Para confirmarlo, evalúe los criterios del DSM-V.
En primer lugar, el paciente debe haber restringido la ingesta de alimentos hasta el punto de haber provocado una pérdida de peso significativa.
En segundo lugar, el paciente debe manifestar un miedo intenso a engordar o actuar de un modo que sugiera que tiene un miedo intenso a engordar.
Por último, el paciente debe presentar uno de los siguientes síntomas: falta de preocupación por su bajo peso, autoestima muy baja en relación con su imagen corporal o distorsión de la imagen corporal, que es cuando el paciente describe su propio cuerpo como muy diferente de lo que objetivamente parece.
Por ejemplo, un paciente puede describir su estómago como prominente cuando es claramente muy plano. Si se cumplen todos los criterios, es anorexia nerviosa.
Dato de alto rendimiento: Si un paciente cumple los tres criterios principales de la anorexia pero no tiene un IMC por debajo del peso normal, se le diagnosticaría "anorexia atípica".
Por ejemplo, este sería el diagnóstico para un paciente que ha perdido una gran cantidad de peso debido a una restricción severa de la ingesta de alimentos, pero que comenzó con un peso obeso, por lo que el IMC en el examen está en el rango normal.
Una vez establecido el diagnóstico de anorexia nerviosa, el siguiente paso es identificar el tipo. Si su paciente cumple los criterios de anorexia, pero no hay episodios de atracones o purgas, diagnostique anorexia nerviosa de tipo restrictivo.
Por otro lado, si refieren episodios de atracones o purgas, diagnostique anorexia nerviosa, tipo atracones-purgas. El tratamiento de la anorexia nerviosa estable es la psicoterapia.
Con frecuencia se utilizan terapias individuales, de grupo y familiares. No hay medicamentos aprobados por la FDA para la anorexia nerviosa.
Información clínica: Aunque existen algunas similitudes entre la anorexia nerviosa, tipo atracón-purga, y la bulimia nerviosa, hay 2 diferencias clave entre ambas.
En primer lugar, los pacientes anoréxicos siempre presentan algunas conductas restrictivas además de conductas compensatorias y, en segundo lugar, su IMC debe ser inferior a 18,5.

Review 10:53–11:36

Sigamos con una rápida información clínica sobre otros trastornos de la alimentación. Los trastornos de la alimentación incluyen la pica, que es cuando una persona come constantemente artículos no alimentarios como tierra o lápices de colores; y el trastorno restrictivo evitativo de la ingesta de alimentos, que es una evitación de alimentos basada en los sentidos también conocida como ARFID.
En ambos casos, los comportamientos anormales deben ser lo suficientemente significativos como para causar un deterioro del funcionamiento para diagnosticar la enfermedad.
Los trastornos de la alimentación pueden ser más frecuentes en pacientes con discapacidad intelectual o trastornos del neurodesarrollo.
Los trastornos de la alimentación no diagnosticados pueden provocar complicaciones médicas, como obstrucción intestinal o intoxicación en el caso de la pica, o malnutrición y retraso del crecimiento en la ARFID.
Resumen rápido: los trastornos de la alimentación son afecciones que afectan al consumo o la absorción de alimentos. Si el paciente está inestable, considere desnutrición severa.
Cuando se trata de pacientes estables, si la historia revela episodios de atracones y ningún comportamiento compensatorio, eso es trastorno por atracón.
Sin embargo, si encuentra episodios de atracones, conductas compensatorias y una imagen corporal negativa, piense en la bulimia nerviosa.
La ingesta restrictiva de alimentos hasta el punto de una pérdida de peso significativa, acompañada de un miedo intenso a engordar, una imagen corporal distorsionada y un IMC por debajo del peso normal son características de la anorexia nerviosa.
Por último, los trastornos de la alimentación son menos frecuentes e incluyen la pica y la ARFID.