Abordaje de los problemas de alimentación (recién nacido y lactante): ciencias clínicas
Introduction0:00–0:32
Cualquier alteración en la mecánica de prensión, succión y deglución-respiración de un recién nacido o un lactante puede dar lugar a una alimentación deficiente.
Aunque las dificultades autolimitadas para agarrarse y mamar son frecuentes en recién nacidos y lactantes por lo demás sanos, los problemas persistentes de alimentación pueden indicar un problema funcional o una anomalía anatómica que afecte a la capacidad de agarrarse, succionar o tragar-respirar.
Cuando un recién nacido o un lactante presenta una alimentación deficiente, el primer paso consiste en realizar una anamnesis y una exploración física dirigidas.
Focused H&P0:32–1:51
Por lo general, los cuidadores afirman que el lactante es incapaz de agarrarse al pecho, succionar o tragar-respirar eficazmente durante las tomas.
Como parte de la exploración, tendrá que asegurarse de que la paciente no tiene antecedentes de enfermedades sistémicas que puedan afectar a la alimentación, como trastornos neurológicos, cardiovasculares, pulmonares o gastrointestinales, o infecciones, ni antecedentes de parto prematuro.
Dato de alto rendimiento: La capacidad de succionar y tragar se desarrolla en el útero y suele estar establecida a las 34 semanas de gestación.
Por lo tanto, los bebés prematuros nacidos antes de esta edad no suelen ser capaces de coordinar eficazmente sus mecanismos de prensión, succión y deglución-respiración.
En cuanto a la exploración física, la mayoría de los pacientes mostrarán un tono muscular y unos reflejos normales, pero es posible que observe rasgos faciales atípicos o incluso que oiga un estertor o estridor con las tomas.
En este punto, debe evaluar cualquier anomalía craneofacial que pueda afectar a la mecánica de la alimentación. Empecemos por el labio leporino o el paladar hendido.
Cleft lip or palate1:51–2:55
Los lactantes afectados suelen tener dificultades para agarrarse y succionar, y muchos experimentan regurgitación nasal o jadeos con las tomas.
El examen puede revelar la existencia de labio leporino, cuya gravedad puede variar desde una muesca en el borde bermellón hasta una separación completa que afecta a la piel, el músculo, los dientes y el hueso.
Los pacientes con paladar hendido pueden tener un defecto en el paladar blando o duro. Aunque un defecto del paladar blando puede producirse de forma aislada, la separación del paladar duro siempre va asociada al labio leporino.
Cualquiera de estos hallazgos confirma el diagnóstico de labio leporino o paladar hendido. Dato de alto rendimiento: Las causas potenciales del labio leporino y el paladar hendido incluyen afecciones genéticas y la exposición prenatal a medicamentos, tabaco o alcohol; pero en algunos casos se producen idiopáticamente como hallazgo aislado.
Micrognathia2:55–3:41
Pasemos ahora a la micrognatia. Estos lactantes suelen presentar dificultad para tragar y respirar, y algunos también tienen la secuencia de Pierre Robin, que se refiere a la tríada de micrognatia o retrognatia, obstrucción de las vías respiratorias y glosoptosis, o una lengua desplazada posteriormente.
Si el examen muestra una mandíbula demasiado pequeña y una sobremordida, posiblemente con estridor audible, diagnostique micrognatia.
Aunque la micrognatia está asociada a algunas afecciones genéticas, como el síndrome de DiGeorge, también puede ocurrir como un hallazgo aislado y puede presentarse con una amplia gama de gravedad de los síntomas.
Ankyloglossia3:41–4:40
Si no identifica ninguna anomalía craneofacial evidente, el siguiente paso es evaluar la capacidad del bebé para agarrarse, succionar y tragar.
Si el problema principal es una disminución de la capacidad de agarre, considere la anquiloglosia, también conocida como anquiloglosia.
Dato de alto rendimiento: Aunque las dificultades para amamantar son muy frecuentes, la mayoría no está relacionada con ninguna patología subyacente.
Muchos problemas transitorios, como el dolor de pecho y la dificultad para agarrarse, pueden remediarse con el apoyo a la lactancia.
Esophageal atresia4:40–6:18
Esto incluye formación sobre técnicas de lactancia, como la posición y los horarios de alimentación, así como apoyo emocional y ánimo.
A continuación, hablemos de las afecciones asociadas a la disminución de la capacidad para tragar. Empiece por buscar espuma o burbujas en la nariz o la boca y, si están presentes, considere la posibilidad de una atresia esofágica.
La anamnesis revela con frecuencia polihidramnios prenatal, y el recién nacido suele mostrar tos, cianosis y dificultad respiratoria con las tomas.
La exploración física muestra clásicamente fosas nasales permeables con incapacidad para pasar una sonda nasogástrica u orogástrica al esófago.
Para una evaluación más exhaustiva, solicite una radiografía de tórax, una broncoscopia y una endoscopia. La radiografía puede mostrar una sonda de alimentación enrollada en la bolsa esofágica y un estómago sin aire, o un abdomen escafoide sin aire.
La endoscopia confirmará una bolsa esofágica ciega, que es diagnóstica de atresia esofágica; y la broncoscopia puede revelar una fístula traqueoesofágica, que suele asociarse a atresia esofágica.
Información clínica: La estenosis esofágica, la alteración del movimiento de las cuerdas vocales y las hendiduras laringotraqueales esofágicas son afecciones menos frecuentes que también pueden afectar a la alimentación y la deglución.
Las hendiduras laringotraqueales esofágicas se producen cuando el tabique entre el esófago y la tráquea no se desarrolla completamente, permitiendo la comunicación entre el esófago y la laringe o la tráquea.
Choanal atresia6:18–7:22
Ahora bien, si no observa espuma o burbujas en la nariz o la boca, el siguiente paso es evaluar si hay sonidos respiratorios anormales durante la alimentación.
La presencia de estertor debe hacer considerar la atresia de coanas. Los recién nacidos afectados suelen presentar cianosis que se resuelve con el llanto, además de rinorrea o supuración por una fosa nasal si la atresia es unilateral.
El examen físico revela clásicamente la incapacidad de pasar una sonda a través de una o ambas fosas nasales hasta la nasofaringe.
Para confirmar el diagnóstico, obtenga una tomografía computarizada de la cabeza. Si demuestra atresia ósea unilateral o bilateral con retención de líquido en la cavidad nasal, su paciente tiene atresia de coanas.
Información clínica: Recuerde que cualquier masa u obstrucción que afecte a la nariz, la boca o el cuello puede afectar a la capacidad para tragar y respirar.
Laryngomalacia7:22–8:16
Hablemos ahora de los lactantes con estridor durante las tomas. En este caso, considere la laringomalacia.
Esta afección se presenta clásicamente con estridor inspiratorio durante la alimentación, llanto y agitación; así como regurgitación, emesis, atragantamiento y alimentación lenta.
La gráfica de crecimiento podría revelar indicios de pérdida de peso o de aumento de peso subóptimo. Para confirmar el diagnóstico, realice una laringoscopia flexible.
Si observa colapso dinámico de las estructuras supraglóticas, mucosa redundante y epiglotis tubular, su paciente tiene laringomalacia.
Esta causa común y autolimitada de estridor neonatal suele resolverse espontáneamente entre los 12 y los 24 meses de edad.
Gastroesophageal reflux disease8:16–9:30
Por último, si su paciente muestra una alimentación deficiente a pesar de una capacidad normal de agarre, succión y deglución, considere la posibilidad de un reflujo gastroesofágico.
Esta afección frecuente está causada por una disminución del tono del esfínter esofágico inferior. La anamnesis suele revelar regurgitaciones frecuentes, posiblemente en combinación con arqueamiento durante las tomas, rechazo de la alimentación e irritabilidad.
Los hallazgos de la exploración suelen ser anodinos, pero la gráfica de crecimiento puede mostrar una pérdida de peso o un aumento de peso subóptimo.
Aunque este diagnóstico suele hacerse clínicamente, se puede evaluar la respuesta de su paciente a la alimentación espesada, la posición vertical y, posiblemente, un ensayo con inhibidores de la bomba de protones.
Si los síntomas mejoran con el tratamiento, diagnostique reflujo gastroesofágico. Información clínica: Algunas de estas afecciones, como el labio leporino o el paladar hendido, la micrognatia, la fístula traqueoesofágica y la atresia de coanas, pueden detectarse en la ecografía prenatal, por lo que el diagnóstico puede hacerse incluso antes del nacimiento.
Review9:30–10:20
Como breve resumen: La alimentación eficaz del recién nacido y del lactante requiere una mecánica coordinada de agarre, succión y deglución-respiración.
En lactantes por lo demás sanos, la mecánica de la alimentación puede verse alterada por anomalías craneofaciales como el labio leporino o el paladar hendido y la micrognatia.
Por otro lado, el agarre puede verse afectado por otras anomalías anatómicas como la anquiloglosia, mientras que la capacidad para tragar y respirar se ve afectada por la atresia esofágica, la atresia de coanas y la laringomalacia.
Por último, si un lactante puede agarrarse al pecho, succionar y tragar-respirar eficazmente pero experimenta regurgitaciones y molestias al alimentarse, hay que pensar en un reflujo gastroesofágico.
- "Policy Statement: Breastfeeding and the Use of Human Milk" Pediatrics (2022)
- "Ankyloglossia" Pediatr Rev (2022)
- "Nelson Textbook of Pediatrics, 21st ed. " Elsevier (2020)
- "Nelson Essentials of Pediatrics, 9th ed. " Elsevier (2023)
- "Aspiration and Dysphagia in the Neonatal Patient" Clin Perinatol (2018)
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