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Introduction 0:00–0:37

Los trastornos conjuntivales se producen cuando la membrana mucosa lubricante que recubre el ojo se infecta, daña o inflama; y son las causas más frecuentes de ojo rojo que se encuentran en el ámbito de la atención primaria.
Los trastornos conjuntivales emergentes que ponen en peligro la visión incluyen las lesiones químicas y la conjuntivitis bacteriana hiperaguda, mientras que los trastornos conjuntivales que no ponen en peligro la visión incluyen la conjuntivitis bacteriana aguda, la conjuntivitis vírica, la conjuntivitis alérgica y la queratoconjuntivitis seca.

H&P 0:37–1:06

Si un paciente se presenta con una preocupación principal que sugiere una lesión cutánea, primero hay que obtener una anamnesis y una exploración física dirigidas.
El paciente suele referir enrojecimiento de uno o ambos ojos, mientras que un examen físico revelará inyección conjuntival, comúnmente conocida como ojos inyectados en sangre, que está causada por la dilatación de los vasos sanguíneos conjuntivales.
Con estos hallazgos, diagnostique un trastorno conjuntival. A continuación, evalúe si hay señales de alarma que indiquen emergencias que pongan en peligro la visión.

Red Flags Present1:06–1:27

Las señales de alarma incluyen dolor intenso, disminución de la agudeza visual, fotofobia, inflamación de la cámara anterior y defectos epiteliales de la córnea.

Chemical Injury 1:27–2:38

Si se presenta alguna de estas señales de alarma, evalúe si existe una causa subyacente urgente. En primer lugar, las lesiones químicas.
Su paciente informará de una exposición química o tóxica a algo como limpiadores domésticos, por ejemplo lejía o amoniaco.
Otros síntomas son dolor y visión borrosa. Su examen físico revelará inyección conjuntival, disminución de la agudeza visual y, posiblemente, edema palpebral.
Con estos hallazgos, diagnostique lesión química. Trate con cuidados de soporte, eliminando cualquier agente agresor y proporcionando una irrigación ocular adecuada durante al menos 30 minutos para alcanzar un pH neutro.
Asegúrese también de utilizar lágrimas artificiales durante todas las fases de cicatrización y combínelas con terapia médica, como antibióticos tópicos para la profilaxis de infecciones y esteroides tópicos para reducir la inflamación.
Información clínica: El principal escollo en el tratamiento inicial de las lesiones químicas de la conjuntiva es una irrigación inadecuada, que provoca una exposición continua al producto químico.

Hyperacute Bacterial Conjunctivitis 2:38–4:14

Puede gestionar la irrigación aplicando en el ojo un dispositivo similar a una lente que se conecta a un tubo intravenoso para una irrigación continua no manual.
Pasemos a la conjuntivitis bacteriana hiperaguda. Estos pacientes refieren un inicio brusco de secreción purulenta copiosa asociada a dolor y visión borrosa.
Los pacientes adultos suelen ser sexualmente activos o inmunodeprimidos, pero no hay que olvidar que esto también puede afectar a los neonatos, que pueden estar expuestos durante un parto vaginal.
El examen físico puede revelar que hay quemosis conjuntival, que es una inflamación de la conjuntiva; edema palpebral; o linfadenopatía preauricular.
Con estos hallazgos, se debe sospechar una conjuntivitis bacteriana hiperaguda, que suele estar causada por Neisseria gonorrhoeae, por lo que se debe realizar un cultivo, una PCR y una prueba de amplificación de ácidos nucleicos (NAAT).
Si las pruebas dan positivo para gonorrea, diagnostique conjuntivitis bacteriana hiperaguda. El tratamiento incluye cuidados de apoyo con irrigación salina y terapia médica con ceftriaxona intravenosa.
Información clínica: La conjuntivitis bacteriana hiperaguda es una causa poco frecuente de ceguera en neonatos. El tratamiento profiláctico con pomada oftálmica de eritromicina puede utilizarse para prevenir esta afección si existe el riesgo de que el neonato haya estado expuesto a agentes infecciosos como Neisseria gonorrhoeae durante el parto vaginal.

Bacterial conjunctivitis4:14–5:33

Por otra parte, si no hay señales de alarma, hay que buscar una causa subyacente no urgente de trastorno conjuntival. La primera es la conjuntivitis bacteriana.
Estos pacientes suelen referir supuración de mucosidad o pus, taponamiento matutino de los ojos y sensación de cuerpo extraño.
Estos síntomas son unilaterales, pero pueden extenderse al otro ojo a través del contacto de manos sin lavar. El examen físico revela secreción mucopurulenta.
Con estos hallazgos, diagnostique conjuntivitis bacteriana y trátela con antibióticos tópicos. Los patógenos más comunes que causan conjuntivitis bacteriana son Haemophilus influenzae, Streptococcus pneumoniae, Moraxella catarrhalis y Staphylococcus aureus.
Las buenas opciones para proporcionar una cobertura antimicrobiana adecuada incluyen aminoglucósidos, macrólidos, fluoroquinolonas o medicamentos combinados con polimixina B.
Información clínica para recordar: La conjuntivitis bacteriana es una afección mucho más frecuente y menos grave que la conjuntivitis bacteriana hiperaguda.
Es importante hacer esta distinción al principio de la exploración, porque la inflamación grave que se observa en la conjuntivitis bacteriana hiperaguda puede provocar úlceras corneales, perforación del globo ocular y pérdida permanente de la visión si no se trata a tiempo.

Viral conjunctivitis 5:33–7:08

La siguiente es la conjuntivitis vírica. Estos pacientes refieren picor en los ojos, secreción acuosa y, a menudo, tienen antecedentes de una infección reciente de las vías respiratorias altas.
El examen físico revela secreción acuosa, e incluso se pueden observar adenopatías preauriculares. Con estos hallazgos, diagnostique conjuntivitis vírica y trátela con cuidados de apoyo que incluyan lágrimas artificiales y compresas frías para el alivio sintomático.
No se necesitan antivirales, ya que esta infección suele ser autolimitada. Dato de alto rendimiento: Los adenovirus causan hasta el 90% de los casos de conjuntivitis vírica.
Aconseje a los pacientes sobre las medidas para prevenir la propagación de la infección al otro ojo o a los contactos cercanos, practicando una buena higiene con lavado de manos frecuente y desaconsejando tocarse los ojos y compartir toallas.
El potencial de transmisión es mayor cuando los ojos están enrojecidos y lagrimean. Datos de alto rendimiento: El virus del herpes simple causa hasta el 5% de los casos de conjuntivitis vírica.
Además del enrojecimiento ocular típico de la conjuntivitis, es posible que el paciente presente llagas orales o antecedentes de infecciones de transmisión sexual.
En esta situación, trate inmediatamente con agentes antivirales tópicos para reducir el potencial de transmisión y el desarrollo de queratitis.
También hay que tener en cuenta que los esteroides tópicos están contraindicados en el tratamiento de la conjuntivitis por herpes simple, ya que se asocian a una excreción e infección víricas prolongadas Pasemos a la conjuntivitis alérgica.

Allergic conjunctivitis 7:08–8:00

Su paciente referirá picor bilateral, ardor en los ojos, secreción acuosa y antecedentes de alergias ambientales, como polen o caspa de animales domésticos.
El examen físico mostrará secreción acuosa y decoloración infraorbitaria, a menudo con signos de rinitis alérgica, como secreción nasal clara, inflamación de los cornetes y empedrado faríngeo.
Con estos hallazgos, diagnostique conjuntivitis. El tratamiento incluye cuidados de soporte con evitación de alérgenos.
La terapia médica incluye estabilizadores orales de mastocitos, pero tenga en cuenta que esta medicación puede tardar días o semanas en hacer efecto.
Para un alivio sintomático inmediato, puede añadir antihistamínicos y antiinflamatorios tópicos, o antihistamínicos orales.

Keratoconjunctivitis sicca 8:00–10:03

Por último, la queratoconjuntivitis seca. Su paciente puede referir fotofobia y sensación de cuerpo extraño.
A menudo tienen antecedentes de síndrome de Sjogren o toman medicamentos con efecto desecante sobre los ojos, como antihistamínicos o diuréticos.
El examen físico puede revelar inyección conjuntival y secreción mucoide. Con estos hallazgos, considere la queratoconjuntivitis sicca y realice una prueba de Schirmer que, si es positiva, confirma el diagnóstico de queratoconjuntivitis sicca.
Tenga en cuenta que esta afección no siempre es consecuencia de los medicamentos o del síndrome de Sjogren, sino que puede agravarse por el uso de lentes de contacto o por mirar durante mucho tiempo la pantalla del ordenador.
Información clínica: La prueba de Schirmer consiste en colocar papel de filtro entre el párpado inferior del ojo y la conjuntiva para detectar la cantidad de producción de lágrimas.
Transcurridos 5 minutos, se retira el papel y se comprueba su contenido de humedad. El tratamiento incluye cuidados de apoyo con lubricantes oculares para el alivio sintomático.
También debe reducir la dosis de cualquier medicamento perjudicial, como antihistamínicos y diuréticos, o suspenderlos por completo si es posible.
Y no olvide tratar cualquier enfermedad sistémica asociada, como el síndrome de Sjogren. Dependiendo de la gravedad de los síntomas, puede ser necesario añadir medicamentos como antiinflamatorios tópicos o inmunosupresores tópicos como la ciclosporina.
Dato de alto rendimiento: El síndrome de Sjogren es una enfermedad autoinmune sistémica que suele cursar con síntomas de sequedad, como sequedad ocular y bucal, debidos a la inflamación de las glándulas lagrimales y salivales.
Si sospecha que su paciente padece queratoconjuntivitis seca debida al síndrome de Sjogren, realice una prueba de autoanticuerpos Ro/SS-A o La/SS-B para confirmar el diagnóstico.

Review 10:03–10:56

Resumen rápido: los trastornos conjuntivales se producen cuando la membrana mucosa lubricante que recubre el ojo se infecta, daña o inflama, y son las causas más comunes de ojo rojo que se encuentran en el ámbito de la atención primaria.
Los trastornos conjuntivales urgentes que ponen en peligro la visión incluyen las lesiones químicas y la conjuntivitis bacteriana hiperaguda.
El tratamiento consiste en una rápida irrigación ocular y medicamentos tópicos para las lesiones químicas, y ceftriaxona i.v.
e irrigación salina para la conjuntivitis bacteriana hiperaguda. Por otro lado, los trastornos conjuntivales que no ponen en peligro la visión incluyen la conjuntivitis bacteriana aguda, la conjuntivitis vírica, la conjuntivitis alérgica y la queratoconjuntivitis seca.
El tratamiento incluye una combinación de cuidados de apoyo y terapia médica en función de la causa subyacente.
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